Las tres especies que existen de víbora en España están presentes en la provincia de Burgos . Una «peculiaridad» que hace que en esta zona de España sean comunes las mordeduras de esta especie de serpiente, que está protegida por la legislación europea y cuya picadura es venenosa. Eso fue lo que llevó a que la Unidad de Toxicología del Servicio de Urgencias del Hospital de la capital burgalesa se especializara en estas lesiones y sea ya un «referente» que está a punto de publicar un manual clínico para exportar su protocolo de atención a todos los centros asistenciales españoles. «El problema que existe ahora es que en cada hospital y comunidad se actúa y trabaja de una manera diferente», subraya el coordinador de la unidad, el doctor Alejandro López. Hasta tal punto que hay lugares en los que estos ataques son tratados por traumatólogos. Desde que esta unidad de asistencia e investigación -hay siete de este tipo en todo el país- echó a andar de la mano del médico Francisco Callado se encontraron con que les llegaban numerosas mordeduras de víboras. Por ello, ante la escasez de datos y de acciones conjuntas en España comenzaron a elaborar un protocolo de atención que fuese común, al menos nivel regional. En este tiempo han ido adquiriendo «experiencia», con casi un centenar de casos atendidos desde 2019, que les ha permitido ir adaptando poco a poco las acciones e ir elaborando su propio registro de cómo y dónde actúan los ejemplares de esta especie, la evolución de sus mordeduras y los tipos de ataques. Con todo ese bagaje -en concreto con quince casos muy diferentes-, tienen ya listo para publicar ese manual clínico, con el que pretenden exportar su forma de proceder ante estas lesiones.«La toxicidad»Con entre quince y veinte casos al año, los datos también se están recogiendo en un estudio donde lo que se quiere determinar es cómo «evoluciona la mordedura» porque hay «muchas» publicaciones sobre la «venómica y como responde el veneno», pero «no tenemos tan claro» cómo avanza la lesión: cuándo empieza a inflamarse, en cuánto tiempo aparecen determinadas lesiones… «Cada mordedura es diferente» y ahí reside una de las dificultades, cuenta López. «Hay pacientes a los que les muerde y a la hora entran ya en el grupo al que se le debe administrar antídoto y otros que no, a los que les hacemos también un seguimiento muy estrecho», subraya. La respuesta de cada una de estas personas y sus lesiones dependen de «la cantidad de veneno» que haya entrado o de la «toxicidad». Por ejemplo, la ‘vipera artis’ tiene mucho más nivel que el tipo ‘hocicuda’. Lo que se hace con todos, según dicta el protocolo, es un «seguimiento analítico» cada pocas horas porque este veneno posee una «encima que afecta a la coagulación». En ejemplar de víbora, en una imagen de archivo San BernanrdoPero, ¿qué es lo que hay que hacer si te pica una víbora? «Lo primero acudir al hospital», explica este médico, porque es necesario «valorar y vigilar». «Dependiendo de los síntomas se clasifica por niveles y se pone el antídoto si es necesario», cuenta. Actualmente se administra tan sólo a aquellas mordeduras que se sitúan en el 2 y se trata de una medicación fabricada en Francia que «es polivalente» para los denominados accidentes ofídicos. También recomienda no restarle importancia a estas heridas porque el veneno es «peligroso» y puede ocasionar «complicaciones» como dolor crónico o de otro tipo. «De momento no hemos tenido muchos casos graves porque se suele actuar rápido», dice. En cuanto se recibe una llamada del 112, la unidad se prepara en Urgencias para asistir al paciente y con el antídoto preparado. «Alguno ha acudido en helicóptero», resalta.Las mordeduras suelen comenzar en primavera. «Cuando comienza a hacer calor empiezan a morder. Los casos suelen concentrarse entre marzo y septiembre, pero este año el primero lo han tenido en abril. En lo que va de 2026 llevan dos. »En 2019 ya tuvimos uno en febrero«, explica, y las atenciones suelen extenderse hasta octubre. Sin embargo, el pasado ejercicio les llegó uno en noviembre.Todo eso lo anotan en su particular registro -en España no hay una contabilidad unificada de estos ataques- y les sirve para extraer algunas conclusiones. El 60 por ciento de las mordeduras que llegan a la unidad se producen en las manos. «Si afinamos un poco más, se producen en la derecha y entre el segundo y el tercer dedo», especifica. Eso «da pistas» de que las lesiones se producen «cuando intentan coger» a estas serpientes. Especies exóticasEl horario suele estar entre las doce de la mañana y las ocho de la tarde, aunque el «pico» se produce hasta las cinco porque «probablemente salen a comer » en esa franja. Otro dato: el 70 por ciento de los pacientes son hombres y la media de edad está en los 40 años. La unidad es ya «referente» en la Comunidad y han llegado casos desde Zamora y el contacto es intenso con algunos lugares como Soria. Pero también con el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. Los especialistas de este centro cántabro y los del Hospital de Burgos -formado por una enfermera, un auxiliar, cuatro residentes y seis médicos adjuntos de Urgencias- acudirán próximamente a formarse a Costa Rica. «Allí llevan años trabajando en esto y la idea es que podamos rotar por hospitales de zonas en las que se producen muchos accidentes ofídicos», señala. De cara al futuro, López tiene claro que los especialistas deberán formarse también en las mordedoras de serpientes exóticas porque cada vez esta «más extendido» que este tipo de ejemplares estén en domicilios al estilo de una mascota. De hecho, en Madrid se registró el ataque de una serpiente Bothrops de Martinica, originaria de Sudamérica, recientemente. «El problema en estos casos es que no tenemos antídoto. Los viales dependerán del peso del paciente y habrá que traerlos de otras zonas», señala López, que explica que en estos supuestos una «forma rápida» de actuar es el contacto con los serpentarios. «Tenemos que empezar a tener esto en cuenta y a concienciarnos porque si con las serpientes autóctonas no se está llevando un registro de los ataques, con esto es más complicado», apunta. Las tres especies que existen de víbora en España están presentes en la provincia de Burgos . Una «peculiaridad» que hace que en esta zona de España sean comunes las mordeduras de esta especie de serpiente, que está protegida por la legislación europea y cuya picadura es venenosa. Eso fue lo que llevó a que la Unidad de Toxicología del Servicio de Urgencias del Hospital de la capital burgalesa se especializara en estas lesiones y sea ya un «referente» que está a punto de publicar un manual clínico para exportar su protocolo de atención a todos los centros asistenciales españoles. «El problema que existe ahora es que en cada hospital y comunidad se actúa y trabaja de una manera diferente», subraya el coordinador de la unidad, el doctor Alejandro López. Hasta tal punto que hay lugares en los que estos ataques son tratados por traumatólogos. Desde que esta unidad de asistencia e investigación -hay siete de este tipo en todo el país- echó a andar de la mano del médico Francisco Callado se encontraron con que les llegaban numerosas mordeduras de víboras. Por ello, ante la escasez de datos y de acciones conjuntas en España comenzaron a elaborar un protocolo de atención que fuese común, al menos nivel regional. En este tiempo han ido adquiriendo «experiencia», con casi un centenar de casos atendidos desde 2019, que les ha permitido ir adaptando poco a poco las acciones e ir elaborando su propio registro de cómo y dónde actúan los ejemplares de esta especie, la evolución de sus mordeduras y los tipos de ataques. Con todo ese bagaje -en concreto con quince casos muy diferentes-, tienen ya listo para publicar ese manual clínico, con el que pretenden exportar su forma de proceder ante estas lesiones.«La toxicidad»Con entre quince y veinte casos al año, los datos también se están recogiendo en un estudio donde lo que se quiere determinar es cómo «evoluciona la mordedura» porque hay «muchas» publicaciones sobre la «venómica y como responde el veneno», pero «no tenemos tan claro» cómo avanza la lesión: cuándo empieza a inflamarse, en cuánto tiempo aparecen determinadas lesiones… «Cada mordedura es diferente» y ahí reside una de las dificultades, cuenta López. «Hay pacientes a los que les muerde y a la hora entran ya en el grupo al que se le debe administrar antídoto y otros que no, a los que les hacemos también un seguimiento muy estrecho», subraya. La respuesta de cada una de estas personas y sus lesiones dependen de «la cantidad de veneno» que haya entrado o de la «toxicidad». Por ejemplo, la ‘vipera artis’ tiene mucho más nivel que el tipo ‘hocicuda’. Lo que se hace con todos, según dicta el protocolo, es un «seguimiento analítico» cada pocas horas porque este veneno posee una «encima que afecta a la coagulación». En ejemplar de víbora, en una imagen de archivo San BernanrdoPero, ¿qué es lo que hay que hacer si te pica una víbora? «Lo primero acudir al hospital», explica este médico, porque es necesario «valorar y vigilar». «Dependiendo de los síntomas se clasifica por niveles y se pone el antídoto si es necesario», cuenta. Actualmente se administra tan sólo a aquellas mordeduras que se sitúan en el 2 y se trata de una medicación fabricada en Francia que «es polivalente» para los denominados accidentes ofídicos. También recomienda no restarle importancia a estas heridas porque el veneno es «peligroso» y puede ocasionar «complicaciones» como dolor crónico o de otro tipo. «De momento no hemos tenido muchos casos graves porque se suele actuar rápido», dice. En cuanto se recibe una llamada del 112, la unidad se prepara en Urgencias para asistir al paciente y con el antídoto preparado. «Alguno ha acudido en helicóptero», resalta.Las mordeduras suelen comenzar en primavera. «Cuando comienza a hacer calor empiezan a morder. Los casos suelen concentrarse entre marzo y septiembre, pero este año el primero lo han tenido en abril. En lo que va de 2026 llevan dos. »En 2019 ya tuvimos uno en febrero«, explica, y las atenciones suelen extenderse hasta octubre. Sin embargo, el pasado ejercicio les llegó uno en noviembre.Todo eso lo anotan en su particular registro -en España no hay una contabilidad unificada de estos ataques- y les sirve para extraer algunas conclusiones. El 60 por ciento de las mordeduras que llegan a la unidad se producen en las manos. «Si afinamos un poco más, se producen en la derecha y entre el segundo y el tercer dedo», especifica. Eso «da pistas» de que las lesiones se producen «cuando intentan coger» a estas serpientes. Especies exóticasEl horario suele estar entre las doce de la mañana y las ocho de la tarde, aunque el «pico» se produce hasta las cinco porque «probablemente salen a comer » en esa franja. Otro dato: el 70 por ciento de los pacientes son hombres y la media de edad está en los 40 años. La unidad es ya «referente» en la Comunidad y han llegado casos desde Zamora y el contacto es intenso con algunos lugares como Soria. Pero también con el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. Los especialistas de este centro cántabro y los del Hospital de Burgos -formado por una enfermera, un auxiliar, cuatro residentes y seis médicos adjuntos de Urgencias- acudirán próximamente a formarse a Costa Rica. «Allí llevan años trabajando en esto y la idea es que podamos rotar por hospitales de zonas en las que se producen muchos accidentes ofídicos», señala. De cara al futuro, López tiene claro que los especialistas deberán formarse también en las mordedoras de serpientes exóticas porque cada vez esta «más extendido» que este tipo de ejemplares estén en domicilios al estilo de una mascota. De hecho, en Madrid se registró el ataque de una serpiente Bothrops de Martinica, originaria de Sudamérica, recientemente. «El problema en estos casos es que no tenemos antídoto. Los viales dependerán del peso del paciente y habrá que traerlos de otras zonas», señala López, que explica que en estos supuestos una «forma rápida» de actuar es el contacto con los serpentarios. «Tenemos que empezar a tener esto en cuenta y a concienciarnos porque si con las serpientes autóctonas no se está llevando un registro de los ataques, con esto es más complicado», apunta. Las tres especies que existen de víbora en España están presentes en la provincia de Burgos . Una «peculiaridad» que hace que en esta zona de España sean comunes las mordeduras de esta especie de serpiente, que está protegida por la legislación europea y cuya picadura es venenosa. Eso fue lo que llevó a que la Unidad de Toxicología del Servicio de Urgencias del Hospital de la capital burgalesa se especializara en estas lesiones y sea ya un «referente» que está a punto de publicar un manual clínico para exportar su protocolo de atención a todos los centros asistenciales españoles. «El problema que existe ahora es que en cada hospital y comunidad se actúa y trabaja de una manera diferente», subraya el coordinador de la unidad, el doctor Alejandro López. Hasta tal punto que hay lugares en los que estos ataques son tratados por traumatólogos. Desde que esta unidad de asistencia e investigación -hay siete de este tipo en todo el país- echó a andar de la mano del médico Francisco Callado se encontraron con que les llegaban numerosas mordeduras de víboras. Por ello, ante la escasez de datos y de acciones conjuntas en España comenzaron a elaborar un protocolo de atención que fuese común, al menos nivel regional. En este tiempo han ido adquiriendo «experiencia», con casi un centenar de casos atendidos desde 2019, que les ha permitido ir adaptando poco a poco las acciones e ir elaborando su propio registro de cómo y dónde actúan los ejemplares de esta especie, la evolución de sus mordeduras y los tipos de ataques. Con todo ese bagaje -en concreto con quince casos muy diferentes-, tienen ya listo para publicar ese manual clínico, con el que pretenden exportar su forma de proceder ante estas lesiones.«La toxicidad»Con entre quince y veinte casos al año, los datos también se están recogiendo en un estudio donde lo que se quiere determinar es cómo «evoluciona la mordedura» porque hay «muchas» publicaciones sobre la «venómica y como responde el veneno», pero «no tenemos tan claro» cómo avanza la lesión: cuándo empieza a inflamarse, en cuánto tiempo aparecen determinadas lesiones… «Cada mordedura es diferente» y ahí reside una de las dificultades, cuenta López. «Hay pacientes a los que les muerde y a la hora entran ya en el grupo al que se le debe administrar antídoto y otros que no, a los que les hacemos también un seguimiento muy estrecho», subraya. La respuesta de cada una de estas personas y sus lesiones dependen de «la cantidad de veneno» que haya entrado o de la «toxicidad». Por ejemplo, la ‘vipera artis’ tiene mucho más nivel que el tipo ‘hocicuda’. Lo que se hace con todos, según dicta el protocolo, es un «seguimiento analítico» cada pocas horas porque este veneno posee una «encima que afecta a la coagulación». En ejemplar de víbora, en una imagen de archivo San BernanrdoPero, ¿qué es lo que hay que hacer si te pica una víbora? «Lo primero acudir al hospital», explica este médico, porque es necesario «valorar y vigilar». «Dependiendo de los síntomas se clasifica por niveles y se pone el antídoto si es necesario», cuenta. Actualmente se administra tan sólo a aquellas mordeduras que se sitúan en el 2 y se trata de una medicación fabricada en Francia que «es polivalente» para los denominados accidentes ofídicos. También recomienda no restarle importancia a estas heridas porque el veneno es «peligroso» y puede ocasionar «complicaciones» como dolor crónico o de otro tipo. «De momento no hemos tenido muchos casos graves porque se suele actuar rápido», dice. En cuanto se recibe una llamada del 112, la unidad se prepara en Urgencias para asistir al paciente y con el antídoto preparado. «Alguno ha acudido en helicóptero», resalta.Las mordeduras suelen comenzar en primavera. «Cuando comienza a hacer calor empiezan a morder. Los casos suelen concentrarse entre marzo y septiembre, pero este año el primero lo han tenido en abril. En lo que va de 2026 llevan dos. »En 2019 ya tuvimos uno en febrero«, explica, y las atenciones suelen extenderse hasta octubre. Sin embargo, el pasado ejercicio les llegó uno en noviembre.Todo eso lo anotan en su particular registro -en España no hay una contabilidad unificada de estos ataques- y les sirve para extraer algunas conclusiones. El 60 por ciento de las mordeduras que llegan a la unidad se producen en las manos. «Si afinamos un poco más, se producen en la derecha y entre el segundo y el tercer dedo», especifica. Eso «da pistas» de que las lesiones se producen «cuando intentan coger» a estas serpientes. Especies exóticasEl horario suele estar entre las doce de la mañana y las ocho de la tarde, aunque el «pico» se produce hasta las cinco porque «probablemente salen a comer » en esa franja. Otro dato: el 70 por ciento de los pacientes son hombres y la media de edad está en los 40 años. La unidad es ya «referente» en la Comunidad y han llegado casos desde Zamora y el contacto es intenso con algunos lugares como Soria. Pero también con el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. Los especialistas de este centro cántabro y los del Hospital de Burgos -formado por una enfermera, un auxiliar, cuatro residentes y seis médicos adjuntos de Urgencias- acudirán próximamente a formarse a Costa Rica. «Allí llevan años trabajando en esto y la idea es que podamos rotar por hospitales de zonas en las que se producen muchos accidentes ofídicos», señala. De cara al futuro, López tiene claro que los especialistas deberán formarse también en las mordedoras de serpientes exóticas porque cada vez esta «más extendido» que este tipo de ejemplares estén en domicilios al estilo de una mascota. De hecho, en Madrid se registró el ataque de una serpiente Bothrops de Martinica, originaria de Sudamérica, recientemente. «El problema en estos casos es que no tenemos antídoto. Los viales dependerán del peso del paciente y habrá que traerlos de otras zonas», señala López, que explica que en estos supuestos una «forma rápida» de actuar es el contacto con los serpentarios. «Tenemos que empezar a tener esto en cuenta y a concienciarnos porque si con las serpientes autóctonas no se está llevando un registro de los ataques, con esto es más complicado», apunta. RSS de noticias de espana
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