Las camisetas de fútbol son más caras que nunca. Los aficionados que quieran hacerse con una elástica original para apoyar a la selección española durante este Mundial tendrán que rascarse el bolsillo. Concretamente, 150 euros si quieren adquirir la misma prenda que usan los jugadores y 100 euros por una «versión fan» o réplica oficial de Adidas, que cuenta con algunos acabados bordados en lugar de serigrafiados. El desembolso para que los más pequeños de la casa puedan vestir los colores de España asciende a los 75 euros.Si comparamos los precios con los del Mundial de Sudáfrica de 2010, la inflación de estas prendas deportivas es aún más evidente. 70 euros costaba entonces la camiseta de España, 50 euros en talla infantil. Los amantes de la selección deben pagar ahora un 43% y un 50% más, respectivamente, para adquirir la versión de fanático. Si quieren llevar la misma que sus ídolos, el gasto es más del doble que en 2010. «El precio de las camisetas de fútbol para fans ha subido a menudo mucho más rápido y de forma proporcionalmente más pronunciada que el coste de la vida en general», explica a este periódico Peter Rohlmann, CEO de PR Marketing e investigador experto en ‘merchandising’ deportivo. «El amor de los aficionados por sus equipos favoritos está siendo explotado sin piedad», sentencia.Esta subida de precios se ha producido, además, de forma progresiva. En la Eurocopa de 2012, el precio de la camiseta de la selección española fabricada por Adidas pasó de los 70 a los 85 euros, un incremento del 21%. Ese año llegó a las tiendas la conocida como «versión jugador», una camiseta idéntica a la que visten los futbolistas en el campo, por un precio de 125 euros. En la siguiente cita mundialista en Rusia, en el año 2018, la camiseta de aficionado costaba ya 90 euros y, la de jugador, 130. En Brasil 2022, el precio de la réplica se mantuvo, pero el precio de la versión de juego se incrementó hasta los 140 euros que cuesta actualmente. Pero no todo queda ahí. Si el seguidor quiere lucir en la espalda el nombre y el número de alguno de sus ídolos, el precio continúa escalando. Estampar el 19 de Lamine Yamal en la camiseta de España, el 10 de Leo Messi en la de Argentina o el 7 de Cristiano Ronaldo en la de Portugal cuesta, de media, 23 euros. Esto elevaría el precio de la camiseta a más de 120 euros en el caso de la versión de aficionado y por encima de los 170 euros en el caso de la versión de partido.Los clubes fueron primero«Los precios elevados fueron probados e implementados por primera vez por los principales clubes de fútbol de renombre. Desde entonces, las federaciones de fútbol han seguido su ejemplo», explica Rohlmann. Las grandes marcas que producen artículos deportivos, argumenta, no solo persiguen cifras de ventas a la hora de negociar acuerdos con las federaciones nacionales de fútbol: también quieren contar con una buena cobertura geográfica y la oportunidad de participar en grandes torneos, como es el caso de un Mundial o una Eurocopa.En un panorama que suelen dominar Adidas, Nike y Puma, este año se cuelan en el Mundial muchos otros fabricantes, como Kelme, que viste a las selecciones de Bosnia y Herzegovina y Jordania. La clasificación al torneo del conjunto balcánico fue para la marca española «un logro que refleja la evolución de la marca en los últimos años y su consolidación en el panorama del fútbol de alto nivel».Y es que vestir a las grandes selecciones del mundo es un gran negocio. A partir de 2027, la marca Nike fabricará las equipaciones de Alemania por primera vez, desbancando a las tres rayas clásicas de Adidas que siempre lució el conjunto germano. La marca estadounidense acordó pagar cien millones de euros anuales por suministrar la ropa deportiva a ‘Die Mannschaft’, el doble que Adidas, poniendo punto y final a una colaboración histórica e icónica.Nike acordó pagar cien millones de euros anuales por suministrar la ropa deportiva a ‘Die Mannschaft’, el doble que Adidas, poniendo punto y final a una colaboración histórica e icónica.Las exigencias económicas de los titulares de derechos (clubes y federaciones) a los fabricantes para conseguir un contrato de patrocinio y posicionarse mejor que sus rivales en el mercado permiten recuperar parte del dinero invertido con la venta de las prendas. No obstante, asegura Rohlmann, esto no se afirma explícitamente: «Los aumentos de precio se justifican ante los aficionados por el mantenimiento de la marca, la investigación y el desarrollo, y la mejora de la calidad».Ciertamente, se han producido avances en la tecnología textil en lo que respecta al peso de los materiales, la impermeabilidad, la gestión de la humedad o la refrigeración, pero eso no justifica los aumentos desproporcionados de los precios, según Rohlmann, que calcula que los costes de producción solamente representan alrededor del 10% del precio final que se cobra al consumidor.La popularidad de las falsificacionesLa camiseta visitante de España para este Mundial ha sido un éxito total de ventas. A pesar de que es muy común verla en las calles, la mayoría de los modelos no son originales. La Policía Nacional anunció el miércoles que había incautado más de 66.000 camisetas y conjuntos deportivos falsificados en registros realizados en Madrid, Barcelona, Elche y Denia. 95 personas fueron detenidas.Son muy numerosos los mensajes que se pueden encontrar en redes sociales de usuarios en busca de enlaces para comprar falsificaciones y de otros tantos que las venden, por precios que oscilan entre los 5 y los 25 euros. «No vamos a pagar 100 o 150 euros cuando por 10-15 las tenemos calcadas», asegura un usuario en la red social X. «El precio de las camisetas de fútbol es la mayor estafa que existe. Es vergonzoso», se queja otro.La popular camiseta visitante de España se encuentra agotada en la página oficial de AdidasMuchos seguidores no pueden o no están dispuestos a gastar regularmente cantidades cada vez mayores de dinero en cada nueva camiseta que saca la selección o su equipo favorito, con diseños que, además, no cambian en exceso o se actualizan frecuentemente. Otros prefieren posponer sus compras hasta que las camisetas estén rebajadas. Es por eso que Rohlmann cree que es difícil que los precios de las elásticas sigan subiendo en el futuro: «Muchos aficionados ya están tratando de evitar los productos oficiales». Sin embargo, la popular camiseta visitante de España se encuentra agotada en la página oficial de Adidas. Las camisetas de fútbol son más caras que nunca. Los aficionados que quieran hacerse con una elástica original para apoyar a la selección española durante este Mundial tendrán que rascarse el bolsillo. Concretamente, 150 euros si quieren adquirir la misma prenda que usan los jugadores y 100 euros por una «versión fan» o réplica oficial de Adidas, que cuenta con algunos acabados bordados en lugar de serigrafiados. El desembolso para que los más pequeños de la casa puedan vestir los colores de España asciende a los 75 euros.Si comparamos los precios con los del Mundial de Sudáfrica de 2010, la inflación de estas prendas deportivas es aún más evidente. 70 euros costaba entonces la camiseta de España, 50 euros en talla infantil. Los amantes de la selección deben pagar ahora un 43% y un 50% más, respectivamente, para adquirir la versión de fanático. Si quieren llevar la misma que sus ídolos, el gasto es más del doble que en 2010. «El precio de las camisetas de fútbol para fans ha subido a menudo mucho más rápido y de forma proporcionalmente más pronunciada que el coste de la vida en general», explica a este periódico Peter Rohlmann, CEO de PR Marketing e investigador experto en ‘merchandising’ deportivo. «El amor de los aficionados por sus equipos favoritos está siendo explotado sin piedad», sentencia.Esta subida de precios se ha producido, además, de forma progresiva. En la Eurocopa de 2012, el precio de la camiseta de la selección española fabricada por Adidas pasó de los 70 a los 85 euros, un incremento del 21%. Ese año llegó a las tiendas la conocida como «versión jugador», una camiseta idéntica a la que visten los futbolistas en el campo, por un precio de 125 euros. En la siguiente cita mundialista en Rusia, en el año 2018, la camiseta de aficionado costaba ya 90 euros y, la de jugador, 130. En Brasil 2022, el precio de la réplica se mantuvo, pero el precio de la versión de juego se incrementó hasta los 140 euros que cuesta actualmente. Pero no todo queda ahí. Si el seguidor quiere lucir en la espalda el nombre y el número de alguno de sus ídolos, el precio continúa escalando. Estampar el 19 de Lamine Yamal en la camiseta de España, el 10 de Leo Messi en la de Argentina o el 7 de Cristiano Ronaldo en la de Portugal cuesta, de media, 23 euros. Esto elevaría el precio de la camiseta a más de 120 euros en el caso de la versión de aficionado y por encima de los 170 euros en el caso de la versión de partido.Los clubes fueron primero«Los precios elevados fueron probados e implementados por primera vez por los principales clubes de fútbol de renombre. Desde entonces, las federaciones de fútbol han seguido su ejemplo», explica Rohlmann. Las grandes marcas que producen artículos deportivos, argumenta, no solo persiguen cifras de ventas a la hora de negociar acuerdos con las federaciones nacionales de fútbol: también quieren contar con una buena cobertura geográfica y la oportunidad de participar en grandes torneos, como es el caso de un Mundial o una Eurocopa.En un panorama que suelen dominar Adidas, Nike y Puma, este año se cuelan en el Mundial muchos otros fabricantes, como Kelme, que viste a las selecciones de Bosnia y Herzegovina y Jordania. La clasificación al torneo del conjunto balcánico fue para la marca española «un logro que refleja la evolución de la marca en los últimos años y su consolidación en el panorama del fútbol de alto nivel».Y es que vestir a las grandes selecciones del mundo es un gran negocio. A partir de 2027, la marca Nike fabricará las equipaciones de Alemania por primera vez, desbancando a las tres rayas clásicas de Adidas que siempre lució el conjunto germano. La marca estadounidense acordó pagar cien millones de euros anuales por suministrar la ropa deportiva a ‘Die Mannschaft’, el doble que Adidas, poniendo punto y final a una colaboración histórica e icónica.Nike acordó pagar cien millones de euros anuales por suministrar la ropa deportiva a ‘Die Mannschaft’, el doble que Adidas, poniendo punto y final a una colaboración histórica e icónica.Las exigencias económicas de los titulares de derechos (clubes y federaciones) a los fabricantes para conseguir un contrato de patrocinio y posicionarse mejor que sus rivales en el mercado permiten recuperar parte del dinero invertido con la venta de las prendas. No obstante, asegura Rohlmann, esto no se afirma explícitamente: «Los aumentos de precio se justifican ante los aficionados por el mantenimiento de la marca, la investigación y el desarrollo, y la mejora de la calidad».Ciertamente, se han producido avances en la tecnología textil en lo que respecta al peso de los materiales, la impermeabilidad, la gestión de la humedad o la refrigeración, pero eso no justifica los aumentos desproporcionados de los precios, según Rohlmann, que calcula que los costes de producción solamente representan alrededor del 10% del precio final que se cobra al consumidor.La popularidad de las falsificacionesLa camiseta visitante de España para este Mundial ha sido un éxito total de ventas. A pesar de que es muy común verla en las calles, la mayoría de los modelos no son originales. La Policía Nacional anunció el miércoles que había incautado más de 66.000 camisetas y conjuntos deportivos falsificados en registros realizados en Madrid, Barcelona, Elche y Denia. 95 personas fueron detenidas.Son muy numerosos los mensajes que se pueden encontrar en redes sociales de usuarios en busca de enlaces para comprar falsificaciones y de otros tantos que las venden, por precios que oscilan entre los 5 y los 25 euros. «No vamos a pagar 100 o 150 euros cuando por 10-15 las tenemos calcadas», asegura un usuario en la red social X. «El precio de las camisetas de fútbol es la mayor estafa que existe. Es vergonzoso», se queja otro.La popular camiseta visitante de España se encuentra agotada en la página oficial de AdidasMuchos seguidores no pueden o no están dispuestos a gastar regularmente cantidades cada vez mayores de dinero en cada nueva camiseta que saca la selección o su equipo favorito, con diseños que, además, no cambian en exceso o se actualizan frecuentemente. Otros prefieren posponer sus compras hasta que las camisetas estén rebajadas. Es por eso que Rohlmann cree que es difícil que los precios de las elásticas sigan subiendo en el futuro: «Muchos aficionados ya están tratando de evitar los productos oficiales». Sin embargo, la popular camiseta visitante de España se encuentra agotada en la página oficial de Adidas. Las camisetas de fútbol son más caras que nunca. Los aficionados que quieran hacerse con una elástica original para apoyar a la selección española durante este Mundial tendrán que rascarse el bolsillo. Concretamente, 150 euros si quieren adquirir la misma prenda que usan los jugadores y 100 euros por una «versión fan» o réplica oficial de Adidas, que cuenta con algunos acabados bordados en lugar de serigrafiados. El desembolso para que los más pequeños de la casa puedan vestir los colores de España asciende a los 75 euros.Si comparamos los precios con los del Mundial de Sudáfrica de 2010, la inflación de estas prendas deportivas es aún más evidente. 70 euros costaba entonces la camiseta de España, 50 euros en talla infantil. Los amantes de la selección deben pagar ahora un 43% y un 50% más, respectivamente, para adquirir la versión de fanático. Si quieren llevar la misma que sus ídolos, el gasto es más del doble que en 2010. «El precio de las camisetas de fútbol para fans ha subido a menudo mucho más rápido y de forma proporcionalmente más pronunciada que el coste de la vida en general», explica a este periódico Peter Rohlmann, CEO de PR Marketing e investigador experto en ‘merchandising’ deportivo. «El amor de los aficionados por sus equipos favoritos está siendo explotado sin piedad», sentencia.Esta subida de precios se ha producido, además, de forma progresiva. En la Eurocopa de 2012, el precio de la camiseta de la selección española fabricada por Adidas pasó de los 70 a los 85 euros, un incremento del 21%. Ese año llegó a las tiendas la conocida como «versión jugador», una camiseta idéntica a la que visten los futbolistas en el campo, por un precio de 125 euros. En la siguiente cita mundialista en Rusia, en el año 2018, la camiseta de aficionado costaba ya 90 euros y, la de jugador, 130. En Brasil 2022, el precio de la réplica se mantuvo, pero el precio de la versión de juego se incrementó hasta los 140 euros que cuesta actualmente. Pero no todo queda ahí. Si el seguidor quiere lucir en la espalda el nombre y el número de alguno de sus ídolos, el precio continúa escalando. Estampar el 19 de Lamine Yamal en la camiseta de España, el 10 de Leo Messi en la de Argentina o el 7 de Cristiano Ronaldo en la de Portugal cuesta, de media, 23 euros. Esto elevaría el precio de la camiseta a más de 120 euros en el caso de la versión de aficionado y por encima de los 170 euros en el caso de la versión de partido.Los clubes fueron primero«Los precios elevados fueron probados e implementados por primera vez por los principales clubes de fútbol de renombre. Desde entonces, las federaciones de fútbol han seguido su ejemplo», explica Rohlmann. Las grandes marcas que producen artículos deportivos, argumenta, no solo persiguen cifras de ventas a la hora de negociar acuerdos con las federaciones nacionales de fútbol: también quieren contar con una buena cobertura geográfica y la oportunidad de participar en grandes torneos, como es el caso de un Mundial o una Eurocopa.En un panorama que suelen dominar Adidas, Nike y Puma, este año se cuelan en el Mundial muchos otros fabricantes, como Kelme, que viste a las selecciones de Bosnia y Herzegovina y Jordania. La clasificación al torneo del conjunto balcánico fue para la marca española «un logro que refleja la evolución de la marca en los últimos años y su consolidación en el panorama del fútbol de alto nivel».Y es que vestir a las grandes selecciones del mundo es un gran negocio. A partir de 2027, la marca Nike fabricará las equipaciones de Alemania por primera vez, desbancando a las tres rayas clásicas de Adidas que siempre lució el conjunto germano. La marca estadounidense acordó pagar cien millones de euros anuales por suministrar la ropa deportiva a ‘Die Mannschaft’, el doble que Adidas, poniendo punto y final a una colaboración histórica e icónica.Nike acordó pagar cien millones de euros anuales por suministrar la ropa deportiva a ‘Die Mannschaft’, el doble que Adidas, poniendo punto y final a una colaboración histórica e icónica.Las exigencias económicas de los titulares de derechos (clubes y federaciones) a los fabricantes para conseguir un contrato de patrocinio y posicionarse mejor que sus rivales en el mercado permiten recuperar parte del dinero invertido con la venta de las prendas. No obstante, asegura Rohlmann, esto no se afirma explícitamente: «Los aumentos de precio se justifican ante los aficionados por el mantenimiento de la marca, la investigación y el desarrollo, y la mejora de la calidad».Ciertamente, se han producido avances en la tecnología textil en lo que respecta al peso de los materiales, la impermeabilidad, la gestión de la humedad o la refrigeración, pero eso no justifica los aumentos desproporcionados de los precios, según Rohlmann, que calcula que los costes de producción solamente representan alrededor del 10% del precio final que se cobra al consumidor.La popularidad de las falsificacionesLa camiseta visitante de España para este Mundial ha sido un éxito total de ventas. A pesar de que es muy común verla en las calles, la mayoría de los modelos no son originales. La Policía Nacional anunció el miércoles que había incautado más de 66.000 camisetas y conjuntos deportivos falsificados en registros realizados en Madrid, Barcelona, Elche y Denia. 95 personas fueron detenidas.Son muy numerosos los mensajes que se pueden encontrar en redes sociales de usuarios en busca de enlaces para comprar falsificaciones y de otros tantos que las venden, por precios que oscilan entre los 5 y los 25 euros. «No vamos a pagar 100 o 150 euros cuando por 10-15 las tenemos calcadas», asegura un usuario en la red social X. «El precio de las camisetas de fútbol es la mayor estafa que existe. Es vergonzoso», se queja otro.La popular camiseta visitante de España se encuentra agotada en la página oficial de AdidasMuchos seguidores no pueden o no están dispuestos a gastar regularmente cantidades cada vez mayores de dinero en cada nueva camiseta que saca la selección o su equipo favorito, con diseños que, además, no cambian en exceso o se actualizan frecuentemente. Otros prefieren posponer sus compras hasta que las camisetas estén rebajadas. Es por eso que Rohlmann cree que es difícil que los precios de las elásticas sigan subiendo en el futuro: «Muchos aficionados ya están tratando de evitar los productos oficiales». Sin embargo, la popular camiseta visitante de España se encuentra agotada en la página oficial de Adidas. RSS de noticias de deportes
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