Hace un par de años, en una sala perdida en las instalaciones del PSG, Luis Enrique trataba de pinchar la vena analística y táctica de Kylian Mbappé, tratando de convencerle de ser más importante en el juego sin balón. «Creo que eres fan de Michael Jordan. Pues Jordan se ponía a defender como un hijo de puta», le insistía. Tiempo después, el francés dejaba París, fichaba por el Madrid y mantenía en el Bernabéu sus problemas en el esfuerzo defensivo mientras el asturiano ganaba dos Champions con los galos. Quizás algo ha cambiado en él, porque en la concentración de Francia estamos viendo a un Mbappé analista, pendiente de la táctica y de lo que no son los goles. Un Mbappé diferente.
El galo está más implicado en la parte táctica, consulta a asistentes, lidera charlas, revisiona partidos y admite haber cambiado: «Tenía que dar un paso adelante».
Hace un par de años, en una sala perdida en las instalaciones del PSG, Luis Enrique trataba de pinchar la vena analística y táctica de Kylian Mbappé, tratando de convencerle de ser más importante en el juego sin balón. «Creo que eres fan de Michael Jordan. Pues Jordan se ponía a defender como un hijo de puta», le insistía. Tiempo después, el francés dejaba París, fichaba por el Madrid y mantenía en el Bernabéu sus problemas en el esfuerzo defensivo mientras el asturiano ganaba dos Champions con los galos. Quizás algo ha cambiado en él, porque en la concentración de Francia estamos viendo a un Mbappé analista, pendiente de la táctica y de lo que no son los goles. Un Mbappé diferente.
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