Los dos años que José María del Nido Carrasco ha cumplido al frente del Sevilla se pueden catalogar de muchas formas y ninguna de ellas es positiva. El dirigente es consciente de que no pasará a los anales de la historia sevillista como el mejor de su época, aunque confía en que el tiempo le dé la razón ante su política de recortes en toda la estructura del club y el constante empobrecimiento de la plantilla. Unas decisiones que persiguen que el club no caiga en desgracia. «Estoy gestionando para conseguir la supervivencia del Sevilla , estamos tomando decisiones impopulares, pero tengo la conciencia tranquila. A mí no me mantiene en el cargo cobrar uno, diez o cien, estoy en el cargo porque tomo decisiones que creo que son responsables y lo creen los accionistas, el consejo de administración, LaLiga, que conoce nuestra hoja de ruta y la valida, y nuestro mayor financiador, Goldman Sachs, que nos ha prestado 180 millones . Tengo un pacto que me vincula a la gestión del club y el apoyo de la mayoría del capital social. Seguiré gestionando el club con la conciencia tranquila», así de claro se mostró Del Nido Carrasco en la primera entrevista concedida tras cumplir su segundo aniversario en el cargo. Dos años no parecen nada, pero la realidad es que, en poco más, el Sevilla ha pasado de ser una de los clubes más potentes de la liga española, con unos ingresos cercanos a los 260 millones de euros , a estar luchando con mucha fatiga por la permanencia e invirtiendo 250.000 euros en la planificación de la 2025-26 . Una decadencia económica y deportiva, que ha coincidido con ese cambio de manos entre José Castro y Del Nido Carrasco. Desde que llegara al club en 2006, el actual presidente habrá soñado en multitud de ocasiones con esta realidad, pero, a veces, los sueños no se cumplen como se proyectan.«El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir»No obstante, la situación del Sevilla no es fruto de la casualidad , sino de errar en muchas decisiones cuando las vacas no eran tan flacas. El propio Del Nido Carrasco así lo reconoce, aunque sin profundizar demasiado en el error y repartiendo culpas: «Esta situación es fruto de la vorágine de querer estar en esa élite deportiva. Por aquel entonces estábamos nosotros, Julen, José María Cruz, Monchi… No hay que buscar culpables, decidimos lo que creímos más oportuno, elegimos un perfil de jugador más veterano que no se revaloriza, coqueteamos con ganar la liga, etc».Acogido al pacto de gobernabilidadUna cadena de errores que han alimentado una guerra accionarial en pleno debacle deportivo, aderezado con una profunda crisis institucional. A Del Nido Carrasco le han acompañado siempre gritos exigiendo su destitución e, incluso, se han proferido insultos y amenazas desde la grada del Sánchez-Pizjuán. Una situación de tensión constante de la que el dirigente intenta permeabilizarse : «Una cosa que te cante tu campo ‘Junior, vete ya’ que ‘Junior, muérete’. No es agradable y ese tipo de situaciones se deben condenar. Me entran ganas de dejarlo un día sí y otro también. Sin embargo, yo no entiendo la vida saliendo corriendo cuando se tiene un problema».De esta forma, dejó claro que su intención es la de no marcharse del Sevilla le pese a quién le pese. Acogido al pacto de gobernabilidad que lo mantiene en el cargo, sólo contempla su salida cuando el club sea vendido. «El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir», respondió con rotundidad tras ser cuestionado sobre sus fuerzas para seguir hacia adelante. Incluso no llegó a descartar que pudiera seguir dentro del Sevilla, una vez que el nuevo propietario de haga con el control: «Ahora no estoy pensando en lo que suceda en el futuro, me cuesta ya el día a día de contestarme en quedarme o en irme. Yo no tengo nada que ver en el proceso de venta y no sé lo que puede durar».«Lo que necesitamos es que el comprador tenga capacidad económica y capacidad de gestión de clubes, eso de que sea o no sevillista…»De esta forma, dejó claro que su intención es la de no marcharse del Sevilla le pese a quién le pese. Acogido al pacto de gobernabilidad que lo mantiene en el cargo , sólo contempla su salida cuando el club sea vendido. «El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir», respondió con rotundidad tras ser cuestionado sobre sus fuerzas para seguir hacia adelante. También tiene clara la incompatibilidad de comprar un club y jugar en él. Del Nido Carrasco quiso zanjar el tema del posible fichaje de Sergio Ramos como agente libre admitiendo que fue él quien tomó la decisión de cerrarle la puerta: «La decisión de que Sergio Ramos no juegue en el Sevilla es mía. Sabéis el cariño que le tengo y lo que peleé para que volviera e incluso se quedara. Me llamó el entorno y me dice que han suscrito una LOI (opción de compra preferente) y que quería jugar, pero para mí es incompatible que analizará la situación económica del club para convertirse en dueño del Sevilla y jugará en el equipo».Sobre el proceso de venta, a pesar de tener la baza de que él no es un actor activo dentro de esta operación, dejó claro que su preferencia a la hora de elegir comprador se basaría en «la capacidad económica y de gestión» del mismo. Cuestionado sobre la idoneidad de dejar entrar a fondos extranjeros, el sevillano admitió que no es una cuestión de nacionalidad: «Lo que necesitamos es que tenga capacidad económica y de gestión de clubes, eso de que sea o no sevillista… El dinero suele venir de fondos de inversión extranjeros. Si viene Sergio, por ejemplo, ese dinero no va a venir de Camas, sino de un fondo con sede extranjera. Quiero lo bueno para el Sevilla»..Además, insistió en que «todos los accionistas», entre los que se encuentra su padre, están buscando «lo mejor para sus intereses y lo mejor para el Sevilla». Lo que se traduce en un comprador con el suficiente dinero para invertir «a fondo perdido» para así «acelerar los procesos». No obstante, Del Nido Carrasco ha querido insistir en que, venga quien venga, «seguirá la misma hoja de ruta» que él ha ido implementando en estos años.Respaldo a Matías Almeyda En lo que sí insistió el actual presidente es que esta venta puede concretarse en un día o en varios meses, por lo que él ha asumido ser el que encabece esta transición y no mira más allá del partido de mañana frente al Alavés. Sí tiene claro que el proyecto actual lo seguirá dirigiendo mano a mano con Antonio Cordón y Matías Almeyda , tal y como él mismo corroboró ayer públicamente. El técnico del Sevilla ha sido puesto en entredicho en las últimas semanas, pero tanto el director de fútbol como Del Nido Carrasco mantienen que el argentino es la persona indicada para este momento que vive el equipo.«La confianza en Matías Almeyda es absoluta. Con Matías hablo todos los días, sé cómo está él, está fuerte, es un luchador y es la persona ideal para dirigir el Sevilla. Este Sevilla no es el Sevilla de los títulos, este Sevilla tiene que hacer magia para inscribir un futbolista. Confiamos en Matías», declaró sin titubear.«Si la situación fuera otra, valoraría a Cordón diferente, pero ha invertido 250.000 euros a cambio de ocho jugadores»Esta fe también se extiende a Antonio Cordón . El consejo de administración decidió apostar por un último cambio de rumbo el pasado verano tras verle las orejas al lobo del descenso. Se le propuso al extremeño abordar la compleja planificación de este año y Del Nido Carrasco agradeció que «recogiera el guante y decidiera venir al Sevilla» en la situación tan delicada en la que se encuentra el club. Además, el presidente sustenta que no puede ser crítico con el rendimiento de la plantilla confeccionada, puesto que Cordón sólo ha invertido «250.000 euros a cambio de ocho jugadores». Una devaluación constante, y buscada, de la plantilla, a la que no se le puede exigir mucho más, teniendo en cuenta la escasa inversión destinada: «Si la situación fuera otra, lo valoraría diferente, pero nos hemos gastado 250.000 euros en ocho jugadores. Espero que Antonio esté conmigo el tiempo que yo esté».Por tanto, el único cambio que el sevillismo debe esperar es que se cierre la venta de la propiedad lo más pronto posible y que los nuevos propietarios destinen fondos en lugar de seguir escatimando en gastos. Los dos años que José María del Nido Carrasco ha cumplido al frente del Sevilla se pueden catalogar de muchas formas y ninguna de ellas es positiva. El dirigente es consciente de que no pasará a los anales de la historia sevillista como el mejor de su época, aunque confía en que el tiempo le dé la razón ante su política de recortes en toda la estructura del club y el constante empobrecimiento de la plantilla. Unas decisiones que persiguen que el club no caiga en desgracia. «Estoy gestionando para conseguir la supervivencia del Sevilla , estamos tomando decisiones impopulares, pero tengo la conciencia tranquila. A mí no me mantiene en el cargo cobrar uno, diez o cien, estoy en el cargo porque tomo decisiones que creo que son responsables y lo creen los accionistas, el consejo de administración, LaLiga, que conoce nuestra hoja de ruta y la valida, y nuestro mayor financiador, Goldman Sachs, que nos ha prestado 180 millones . Tengo un pacto que me vincula a la gestión del club y el apoyo de la mayoría del capital social. Seguiré gestionando el club con la conciencia tranquila», así de claro se mostró Del Nido Carrasco en la primera entrevista concedida tras cumplir su segundo aniversario en el cargo. Dos años no parecen nada, pero la realidad es que, en poco más, el Sevilla ha pasado de ser una de los clubes más potentes de la liga española, con unos ingresos cercanos a los 260 millones de euros , a estar luchando con mucha fatiga por la permanencia e invirtiendo 250.000 euros en la planificación de la 2025-26 . Una decadencia económica y deportiva, que ha coincidido con ese cambio de manos entre José Castro y Del Nido Carrasco. Desde que llegara al club en 2006, el actual presidente habrá soñado en multitud de ocasiones con esta realidad, pero, a veces, los sueños no se cumplen como se proyectan.«El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir»No obstante, la situación del Sevilla no es fruto de la casualidad , sino de errar en muchas decisiones cuando las vacas no eran tan flacas. El propio Del Nido Carrasco así lo reconoce, aunque sin profundizar demasiado en el error y repartiendo culpas: «Esta situación es fruto de la vorágine de querer estar en esa élite deportiva. Por aquel entonces estábamos nosotros, Julen, José María Cruz, Monchi… No hay que buscar culpables, decidimos lo que creímos más oportuno, elegimos un perfil de jugador más veterano que no se revaloriza, coqueteamos con ganar la liga, etc».Acogido al pacto de gobernabilidadUna cadena de errores que han alimentado una guerra accionarial en pleno debacle deportivo, aderezado con una profunda crisis institucional. A Del Nido Carrasco le han acompañado siempre gritos exigiendo su destitución e, incluso, se han proferido insultos y amenazas desde la grada del Sánchez-Pizjuán. Una situación de tensión constante de la que el dirigente intenta permeabilizarse : «Una cosa que te cante tu campo ‘Junior, vete ya’ que ‘Junior, muérete’. No es agradable y ese tipo de situaciones se deben condenar. Me entran ganas de dejarlo un día sí y otro también. Sin embargo, yo no entiendo la vida saliendo corriendo cuando se tiene un problema».De esta forma, dejó claro que su intención es la de no marcharse del Sevilla le pese a quién le pese. Acogido al pacto de gobernabilidad que lo mantiene en el cargo, sólo contempla su salida cuando el club sea vendido. «El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir», respondió con rotundidad tras ser cuestionado sobre sus fuerzas para seguir hacia adelante. Incluso no llegó a descartar que pudiera seguir dentro del Sevilla, una vez que el nuevo propietario de haga con el control: «Ahora no estoy pensando en lo que suceda en el futuro, me cuesta ya el día a día de contestarme en quedarme o en irme. Yo no tengo nada que ver en el proceso de venta y no sé lo que puede durar».«Lo que necesitamos es que el comprador tenga capacidad económica y capacidad de gestión de clubes, eso de que sea o no sevillista…»De esta forma, dejó claro que su intención es la de no marcharse del Sevilla le pese a quién le pese. Acogido al pacto de gobernabilidad que lo mantiene en el cargo , sólo contempla su salida cuando el club sea vendido. «El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir», respondió con rotundidad tras ser cuestionado sobre sus fuerzas para seguir hacia adelante. También tiene clara la incompatibilidad de comprar un club y jugar en él. Del Nido Carrasco quiso zanjar el tema del posible fichaje de Sergio Ramos como agente libre admitiendo que fue él quien tomó la decisión de cerrarle la puerta: «La decisión de que Sergio Ramos no juegue en el Sevilla es mía. Sabéis el cariño que le tengo y lo que peleé para que volviera e incluso se quedara. Me llamó el entorno y me dice que han suscrito una LOI (opción de compra preferente) y que quería jugar, pero para mí es incompatible que analizará la situación económica del club para convertirse en dueño del Sevilla y jugará en el equipo».Sobre el proceso de venta, a pesar de tener la baza de que él no es un actor activo dentro de esta operación, dejó claro que su preferencia a la hora de elegir comprador se basaría en «la capacidad económica y de gestión» del mismo. Cuestionado sobre la idoneidad de dejar entrar a fondos extranjeros, el sevillano admitió que no es una cuestión de nacionalidad: «Lo que necesitamos es que tenga capacidad económica y de gestión de clubes, eso de que sea o no sevillista… El dinero suele venir de fondos de inversión extranjeros. Si viene Sergio, por ejemplo, ese dinero no va a venir de Camas, sino de un fondo con sede extranjera. Quiero lo bueno para el Sevilla»..Además, insistió en que «todos los accionistas», entre los que se encuentra su padre, están buscando «lo mejor para sus intereses y lo mejor para el Sevilla». Lo que se traduce en un comprador con el suficiente dinero para invertir «a fondo perdido» para así «acelerar los procesos». No obstante, Del Nido Carrasco ha querido insistir en que, venga quien venga, «seguirá la misma hoja de ruta» que él ha ido implementando en estos años.Respaldo a Matías Almeyda En lo que sí insistió el actual presidente es que esta venta puede concretarse en un día o en varios meses, por lo que él ha asumido ser el que encabece esta transición y no mira más allá del partido de mañana frente al Alavés. Sí tiene claro que el proyecto actual lo seguirá dirigiendo mano a mano con Antonio Cordón y Matías Almeyda , tal y como él mismo corroboró ayer públicamente. El técnico del Sevilla ha sido puesto en entredicho en las últimas semanas, pero tanto el director de fútbol como Del Nido Carrasco mantienen que el argentino es la persona indicada para este momento que vive el equipo.«La confianza en Matías Almeyda es absoluta. Con Matías hablo todos los días, sé cómo está él, está fuerte, es un luchador y es la persona ideal para dirigir el Sevilla. Este Sevilla no es el Sevilla de los títulos, este Sevilla tiene que hacer magia para inscribir un futbolista. Confiamos en Matías», declaró sin titubear.«Si la situación fuera otra, valoraría a Cordón diferente, pero ha invertido 250.000 euros a cambio de ocho jugadores»Esta fe también se extiende a Antonio Cordón . El consejo de administración decidió apostar por un último cambio de rumbo el pasado verano tras verle las orejas al lobo del descenso. Se le propuso al extremeño abordar la compleja planificación de este año y Del Nido Carrasco agradeció que «recogiera el guante y decidiera venir al Sevilla» en la situación tan delicada en la que se encuentra el club. Además, el presidente sustenta que no puede ser crítico con el rendimiento de la plantilla confeccionada, puesto que Cordón sólo ha invertido «250.000 euros a cambio de ocho jugadores». Una devaluación constante, y buscada, de la plantilla, a la que no se le puede exigir mucho más, teniendo en cuenta la escasa inversión destinada: «Si la situación fuera otra, lo valoraría diferente, pero nos hemos gastado 250.000 euros en ocho jugadores. Espero que Antonio esté conmigo el tiempo que yo esté».Por tanto, el único cambio que el sevillismo debe esperar es que se cierre la venta de la propiedad lo más pronto posible y que los nuevos propietarios destinen fondos en lugar de seguir escatimando en gastos. Los dos años que José María del Nido Carrasco ha cumplido al frente del Sevilla se pueden catalogar de muchas formas y ninguna de ellas es positiva. El dirigente es consciente de que no pasará a los anales de la historia sevillista como el mejor de su época, aunque confía en que el tiempo le dé la razón ante su política de recortes en toda la estructura del club y el constante empobrecimiento de la plantilla. Unas decisiones que persiguen que el club no caiga en desgracia. «Estoy gestionando para conseguir la supervivencia del Sevilla , estamos tomando decisiones impopulares, pero tengo la conciencia tranquila. A mí no me mantiene en el cargo cobrar uno, diez o cien, estoy en el cargo porque tomo decisiones que creo que son responsables y lo creen los accionistas, el consejo de administración, LaLiga, que conoce nuestra hoja de ruta y la valida, y nuestro mayor financiador, Goldman Sachs, que nos ha prestado 180 millones . Tengo un pacto que me vincula a la gestión del club y el apoyo de la mayoría del capital social. Seguiré gestionando el club con la conciencia tranquila», así de claro se mostró Del Nido Carrasco en la primera entrevista concedida tras cumplir su segundo aniversario en el cargo. Dos años no parecen nada, pero la realidad es que, en poco más, el Sevilla ha pasado de ser una de los clubes más potentes de la liga española, con unos ingresos cercanos a los 260 millones de euros , a estar luchando con mucha fatiga por la permanencia e invirtiendo 250.000 euros en la planificación de la 2025-26 . Una decadencia económica y deportiva, que ha coincidido con ese cambio de manos entre José Castro y Del Nido Carrasco. Desde que llegara al club en 2006, el actual presidente habrá soñado en multitud de ocasiones con esta realidad, pero, a veces, los sueños no se cumplen como se proyectan.«El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir»No obstante, la situación del Sevilla no es fruto de la casualidad , sino de errar en muchas decisiones cuando las vacas no eran tan flacas. El propio Del Nido Carrasco así lo reconoce, aunque sin profundizar demasiado en el error y repartiendo culpas: «Esta situación es fruto de la vorágine de querer estar en esa élite deportiva. Por aquel entonces estábamos nosotros, Julen, José María Cruz, Monchi… No hay que buscar culpables, decidimos lo que creímos más oportuno, elegimos un perfil de jugador más veterano que no se revaloriza, coqueteamos con ganar la liga, etc».Acogido al pacto de gobernabilidadUna cadena de errores que han alimentado una guerra accionarial en pleno debacle deportivo, aderezado con una profunda crisis institucional. A Del Nido Carrasco le han acompañado siempre gritos exigiendo su destitución e, incluso, se han proferido insultos y amenazas desde la grada del Sánchez-Pizjuán. Una situación de tensión constante de la que el dirigente intenta permeabilizarse : «Una cosa que te cante tu campo ‘Junior, vete ya’ que ‘Junior, muérete’. No es agradable y ese tipo de situaciones se deben condenar. Me entran ganas de dejarlo un día sí y otro también. Sin embargo, yo no entiendo la vida saliendo corriendo cuando se tiene un problema».De esta forma, dejó claro que su intención es la de no marcharse del Sevilla le pese a quién le pese. Acogido al pacto de gobernabilidad que lo mantiene en el cargo, sólo contempla su salida cuando el club sea vendido. «El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir», respondió con rotundidad tras ser cuestionado sobre sus fuerzas para seguir hacia adelante. Incluso no llegó a descartar que pudiera seguir dentro del Sevilla, una vez que el nuevo propietario de haga con el control: «Ahora no estoy pensando en lo que suceda en el futuro, me cuesta ya el día a día de contestarme en quedarme o en irme. Yo no tengo nada que ver en el proceso de venta y no sé lo que puede durar».«Lo que necesitamos es que el comprador tenga capacidad económica y capacidad de gestión de clubes, eso de que sea o no sevillista…»De esta forma, dejó claro que su intención es la de no marcharse del Sevilla le pese a quién le pese. Acogido al pacto de gobernabilidad que lo mantiene en el cargo , sólo contempla su salida cuando el club sea vendido. «El Sevilla necesita gente que tome este tipo de decisiones y mi sevillismo y mi responsabilidad no me permiten huir», respondió con rotundidad tras ser cuestionado sobre sus fuerzas para seguir hacia adelante. También tiene clara la incompatibilidad de comprar un club y jugar en él. Del Nido Carrasco quiso zanjar el tema del posible fichaje de Sergio Ramos como agente libre admitiendo que fue él quien tomó la decisión de cerrarle la puerta: «La decisión de que Sergio Ramos no juegue en el Sevilla es mía. Sabéis el cariño que le tengo y lo que peleé para que volviera e incluso se quedara. Me llamó el entorno y me dice que han suscrito una LOI (opción de compra preferente) y que quería jugar, pero para mí es incompatible que analizará la situación económica del club para convertirse en dueño del Sevilla y jugará en el equipo».Sobre el proceso de venta, a pesar de tener la baza de que él no es un actor activo dentro de esta operación, dejó claro que su preferencia a la hora de elegir comprador se basaría en «la capacidad económica y de gestión» del mismo. Cuestionado sobre la idoneidad de dejar entrar a fondos extranjeros, el sevillano admitió que no es una cuestión de nacionalidad: «Lo que necesitamos es que tenga capacidad económica y de gestión de clubes, eso de que sea o no sevillista… El dinero suele venir de fondos de inversión extranjeros. Si viene Sergio, por ejemplo, ese dinero no va a venir de Camas, sino de un fondo con sede extranjera. Quiero lo bueno para el Sevilla»..Además, insistió en que «todos los accionistas», entre los que se encuentra su padre, están buscando «lo mejor para sus intereses y lo mejor para el Sevilla». Lo que se traduce en un comprador con el suficiente dinero para invertir «a fondo perdido» para así «acelerar los procesos». No obstante, Del Nido Carrasco ha querido insistir en que, venga quien venga, «seguirá la misma hoja de ruta» que él ha ido implementando en estos años.Respaldo a Matías Almeyda En lo que sí insistió el actual presidente es que esta venta puede concretarse en un día o en varios meses, por lo que él ha asumido ser el que encabece esta transición y no mira más allá del partido de mañana frente al Alavés. Sí tiene claro que el proyecto actual lo seguirá dirigiendo mano a mano con Antonio Cordón y Matías Almeyda , tal y como él mismo corroboró ayer públicamente. El técnico del Sevilla ha sido puesto en entredicho en las últimas semanas, pero tanto el director de fútbol como Del Nido Carrasco mantienen que el argentino es la persona indicada para este momento que vive el equipo.«La confianza en Matías Almeyda es absoluta. Con Matías hablo todos los días, sé cómo está él, está fuerte, es un luchador y es la persona ideal para dirigir el Sevilla. Este Sevilla no es el Sevilla de los títulos, este Sevilla tiene que hacer magia para inscribir un futbolista. Confiamos en Matías», declaró sin titubear.«Si la situación fuera otra, valoraría a Cordón diferente, pero ha invertido 250.000 euros a cambio de ocho jugadores»Esta fe también se extiende a Antonio Cordón . El consejo de administración decidió apostar por un último cambio de rumbo el pasado verano tras verle las orejas al lobo del descenso. Se le propuso al extremeño abordar la compleja planificación de este año y Del Nido Carrasco agradeció que «recogiera el guante y decidiera venir al Sevilla» en la situación tan delicada en la que se encuentra el club. Además, el presidente sustenta que no puede ser crítico con el rendimiento de la plantilla confeccionada, puesto que Cordón sólo ha invertido «250.000 euros a cambio de ocho jugadores». Una devaluación constante, y buscada, de la plantilla, a la que no se le puede exigir mucho más, teniendo en cuenta la escasa inversión destinada: «Si la situación fuera otra, lo valoraría diferente, pero nos hemos gastado 250.000 euros en ocho jugadores. Espero que Antonio esté conmigo el tiempo que yo esté».Por tanto, el único cambio que el sevillismo debe esperar es que se cierre la venta de la propiedad lo más pronto posible y que los nuevos propietarios destinen fondos en lugar de seguir escatimando en gastos. RSS de noticias de deportes
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