16 años después, España tendrá la oportunidad de volver a pasar un cruce de un Mundial . No lo hace desde Sudáfrica, en 2010, cuando salió campeona. Después, cayó en la primera fase en Brasil 2014, y en octavos en Rusia 2018 y en Qatar 2022, contra Rusia y Marruecos, respectivamente. ¿Será Austria la damnificada tras más de década y media de decepciones? La teoría dice que sí, pero habrá que masticar la victoria.Austria juega su primer mundial en 28 años, aunque está muy lejos de aquella superpotencia futbolística que logró un cuarto puesto en Italia 1934 y un tercero en Suiza 1934. Eso no quiere decir que la actual selección de Ragninck sea un caramelo, pero sus argumentos futbolísticos son inferiores a los de España, aunque viva su mejor momento de las últimas tres décadas. Es así gracias a la ambición y la valentía de su seleccionador, el padre de una escuela germana de entrenadores con nombres potentes como Klopp, Flick, Nagelsmann o Tuchel.Una escuela con una seña de identidad bien clara: el ‘gegenpressing’, que es como se denomina en alemán a la presión alta tras pérdida y a un estilo de fútbol de ida y vuelta y de rock&roll, que ya gustó mucho en la Eurocopa de 2024 y que ha llevado a Austria a un Mundial tras su última participación en el de Francia, en 1998. Oportunidad única para Alaba , el líder, capitán y emblema de esta selección, que a sus 34 años podrá decir que no se fue del fútbol sin jugar una Copa del Mundo: «Estoy muy contento de jugar mi primer Mundial. Lo estoy disfrutando mucho», dijo el aún jugador del Real Madrid a la Cadena Cope tras la agónica clasificación de Austria ante Argelia.Noticia relacionada general No No Argentina – Austria Lienhart: «En el Madrid, Pepe me explicó lo que tenía que hacer y lo que no» Rubén CañizaresNoticia relacionada general No No Mundial 2026 La batalla de las confederaciones: empate técnico entre Sudamérica y Europa Javier AsprónEl próximo martes, 30 de junio, oficialmente Alaba dejará de ser jugador del Madrid, pero eso no le preocupa ahora al bueno de David. Tienen la oportunidad de hacer historia ante España y eso ocupa todo su tiempo: «Será un partido muy difícil, pero nosotros somos un equipo fuerte». «España es el favorito, pero nosotros también somos buenos. Todo es posible», comenta Affengruber. «Tenemos la oportunidad de volver a escribir la historia de nuestro país y estamos muy ilusionados con lograr algo grande. Incluso si nos toca España en dieciseisavos, pensaríamos en algo más que competir», dijo Lienhart a ABC antes de empezar el torneo .Un cruce que estuvo a segundos de no producirse, pero el milagroso gol en el 96 de Kalajdzic le dio el punto necesario para pasar como segundo y volver a medirse a España en un Mundial. La primera vez fue en Argentina 1978, en un partido de la fase de grupos en la que Austria se llevó la victoria (2-1) con goles del mítico Krankl y de Schachner. Dani Ruiz Bazán haría el tanto del Athletic. Esa derrota es una de las cuatro que ha sufrido España contra los centroeuropeos en sus 16 enfrentamientos, con un balance de nueve victorias del combinado nacional. Solo en tres ocasiones el partido acabó en empate.No sería mal resultado para Austria, ya que obligaría a España a jugársela todo a los penaltis, pero el estilo ofensivo y atrevido de Ragninck es el que mejor le viene a esta España todavía espesa en el torneo y con tres de sus cuatro jugadores de banda, lesionados. También tiene Austria una dolorosa ausencia. Su mejor futbolista, Christoph Baumgartner, autor de 17 goles en el Leipzig esta temporada, se lastimó justo días antes del inicio del torneo. Una baja que ha puesto el foco en Sabitzer y Laimer, y que le ha dado galones de titular a Arnautovic, que a sus 37 años sigue dando guerra, el modus operandi habitual de su polémica carrera.Una carrera polémicaEl veterano delantero las ha tenido de todos los colores. En Holanda fue acusado por el sierraleonés Ibrahim Kargbo de haberle llamado negro, pero la investigación no salió adelante por falta de pruebas. Luego, en el Inter de Mourinho, el técnico luso le llegó a regalar un reloj por la cantidad de veces que llegaba tarde a los entrenamientos. Allí hizo amistad con Balloteli, y de ahí nada bueno podía salir. Una noche le pidió prestado a Eto’o un Bentley Continental GT, que puede llegar a alcanzar un precio de venta de 400.000 euros, y se lo robó un aparcacoches del hotel Sheraton de Milán. Semanas después el vehículo de lujo apareció en Hungría. En el Werder Bremen también dejó huella. Se negaba a hacer flexiones, se peleó a puñetazos con su compañero Sokratis, participaba en carreras ilegales de coches y hasta se mofaba de la policía: «Gano tanto que incluso podría comprar tu vida», le dijo a uno de ellos cuando fue detenido en una de esas carreras ilegales. Fue antes de que se rompiera el cruzado, según su versión, por meter la pierna en un agujero mientras jugaba con el perro en el jardín de su casaAhora, ya convertido en padre, dice que no quiere que su hija crezca leyendo todas esas historias turbias de él, y parece reformado. Él será la mayor amenaza de la Austria del ‘gegenpressing’. 16 años después, España tendrá la oportunidad de volver a pasar un cruce de un Mundial . No lo hace desde Sudáfrica, en 2010, cuando salió campeona. Después, cayó en la primera fase en Brasil 2014, y en octavos en Rusia 2018 y en Qatar 2022, contra Rusia y Marruecos, respectivamente. ¿Será Austria la damnificada tras más de década y media de decepciones? La teoría dice que sí, pero habrá que masticar la victoria.Austria juega su primer mundial en 28 años, aunque está muy lejos de aquella superpotencia futbolística que logró un cuarto puesto en Italia 1934 y un tercero en Suiza 1934. Eso no quiere decir que la actual selección de Ragninck sea un caramelo, pero sus argumentos futbolísticos son inferiores a los de España, aunque viva su mejor momento de las últimas tres décadas. Es así gracias a la ambición y la valentía de su seleccionador, el padre de una escuela germana de entrenadores con nombres potentes como Klopp, Flick, Nagelsmann o Tuchel.Una escuela con una seña de identidad bien clara: el ‘gegenpressing’, que es como se denomina en alemán a la presión alta tras pérdida y a un estilo de fútbol de ida y vuelta y de rock&roll, que ya gustó mucho en la Eurocopa de 2024 y que ha llevado a Austria a un Mundial tras su última participación en el de Francia, en 1998. Oportunidad única para Alaba , el líder, capitán y emblema de esta selección, que a sus 34 años podrá decir que no se fue del fútbol sin jugar una Copa del Mundo: «Estoy muy contento de jugar mi primer Mundial. Lo estoy disfrutando mucho», dijo el aún jugador del Real Madrid a la Cadena Cope tras la agónica clasificación de Austria ante Argelia.Noticia relacionada general No No Argentina – Austria Lienhart: «En el Madrid, Pepe me explicó lo que tenía que hacer y lo que no» Rubén CañizaresNoticia relacionada general No No Mundial 2026 La batalla de las confederaciones: empate técnico entre Sudamérica y Europa Javier AsprónEl próximo martes, 30 de junio, oficialmente Alaba dejará de ser jugador del Madrid, pero eso no le preocupa ahora al bueno de David. Tienen la oportunidad de hacer historia ante España y eso ocupa todo su tiempo: «Será un partido muy difícil, pero nosotros somos un equipo fuerte». «España es el favorito, pero nosotros también somos buenos. Todo es posible», comenta Affengruber. «Tenemos la oportunidad de volver a escribir la historia de nuestro país y estamos muy ilusionados con lograr algo grande. Incluso si nos toca España en dieciseisavos, pensaríamos en algo más que competir», dijo Lienhart a ABC antes de empezar el torneo .Un cruce que estuvo a segundos de no producirse, pero el milagroso gol en el 96 de Kalajdzic le dio el punto necesario para pasar como segundo y volver a medirse a España en un Mundial. La primera vez fue en Argentina 1978, en un partido de la fase de grupos en la que Austria se llevó la victoria (2-1) con goles del mítico Krankl y de Schachner. Dani Ruiz Bazán haría el tanto del Athletic. Esa derrota es una de las cuatro que ha sufrido España contra los centroeuropeos en sus 16 enfrentamientos, con un balance de nueve victorias del combinado nacional. Solo en tres ocasiones el partido acabó en empate.No sería mal resultado para Austria, ya que obligaría a España a jugársela todo a los penaltis, pero el estilo ofensivo y atrevido de Ragninck es el que mejor le viene a esta España todavía espesa en el torneo y con tres de sus cuatro jugadores de banda, lesionados. También tiene Austria una dolorosa ausencia. Su mejor futbolista, Christoph Baumgartner, autor de 17 goles en el Leipzig esta temporada, se lastimó justo días antes del inicio del torneo. Una baja que ha puesto el foco en Sabitzer y Laimer, y que le ha dado galones de titular a Arnautovic, que a sus 37 años sigue dando guerra, el modus operandi habitual de su polémica carrera.Una carrera polémicaEl veterano delantero las ha tenido de todos los colores. En Holanda fue acusado por el sierraleonés Ibrahim Kargbo de haberle llamado negro, pero la investigación no salió adelante por falta de pruebas. Luego, en el Inter de Mourinho, el técnico luso le llegó a regalar un reloj por la cantidad de veces que llegaba tarde a los entrenamientos. Allí hizo amistad con Balloteli, y de ahí nada bueno podía salir. Una noche le pidió prestado a Eto’o un Bentley Continental GT, que puede llegar a alcanzar un precio de venta de 400.000 euros, y se lo robó un aparcacoches del hotel Sheraton de Milán. Semanas después el vehículo de lujo apareció en Hungría. En el Werder Bremen también dejó huella. Se negaba a hacer flexiones, se peleó a puñetazos con su compañero Sokratis, participaba en carreras ilegales de coches y hasta se mofaba de la policía: «Gano tanto que incluso podría comprar tu vida», le dijo a uno de ellos cuando fue detenido en una de esas carreras ilegales. Fue antes de que se rompiera el cruzado, según su versión, por meter la pierna en un agujero mientras jugaba con el perro en el jardín de su casaAhora, ya convertido en padre, dice que no quiere que su hija crezca leyendo todas esas historias turbias de él, y parece reformado. Él será la mayor amenaza de la Austria del ‘gegenpressing’. 16 años después, España tendrá la oportunidad de volver a pasar un cruce de un Mundial . No lo hace desde Sudáfrica, en 2010, cuando salió campeona. Después, cayó en la primera fase en Brasil 2014, y en octavos en Rusia 2018 y en Qatar 2022, contra Rusia y Marruecos, respectivamente. ¿Será Austria la damnificada tras más de década y media de decepciones? La teoría dice que sí, pero habrá que masticar la victoria.Austria juega su primer mundial en 28 años, aunque está muy lejos de aquella superpotencia futbolística que logró un cuarto puesto en Italia 1934 y un tercero en Suiza 1934. Eso no quiere decir que la actual selección de Ragninck sea un caramelo, pero sus argumentos futbolísticos son inferiores a los de España, aunque viva su mejor momento de las últimas tres décadas. Es así gracias a la ambición y la valentía de su seleccionador, el padre de una escuela germana de entrenadores con nombres potentes como Klopp, Flick, Nagelsmann o Tuchel.Una escuela con una seña de identidad bien clara: el ‘gegenpressing’, que es como se denomina en alemán a la presión alta tras pérdida y a un estilo de fútbol de ida y vuelta y de rock&roll, que ya gustó mucho en la Eurocopa de 2024 y que ha llevado a Austria a un Mundial tras su última participación en el de Francia, en 1998. Oportunidad única para Alaba , el líder, capitán y emblema de esta selección, que a sus 34 años podrá decir que no se fue del fútbol sin jugar una Copa del Mundo: «Estoy muy contento de jugar mi primer Mundial. Lo estoy disfrutando mucho», dijo el aún jugador del Real Madrid a la Cadena Cope tras la agónica clasificación de Austria ante Argelia.Noticia relacionada general No No Argentina – Austria Lienhart: «En el Madrid, Pepe me explicó lo que tenía que hacer y lo que no» Rubén CañizaresNoticia relacionada general No No Mundial 2026 La batalla de las confederaciones: empate técnico entre Sudamérica y Europa Javier AsprónEl próximo martes, 30 de junio, oficialmente Alaba dejará de ser jugador del Madrid, pero eso no le preocupa ahora al bueno de David. Tienen la oportunidad de hacer historia ante España y eso ocupa todo su tiempo: «Será un partido muy difícil, pero nosotros somos un equipo fuerte». «España es el favorito, pero nosotros también somos buenos. Todo es posible», comenta Affengruber. «Tenemos la oportunidad de volver a escribir la historia de nuestro país y estamos muy ilusionados con lograr algo grande. Incluso si nos toca España en dieciseisavos, pensaríamos en algo más que competir», dijo Lienhart a ABC antes de empezar el torneo .Un cruce que estuvo a segundos de no producirse, pero el milagroso gol en el 96 de Kalajdzic le dio el punto necesario para pasar como segundo y volver a medirse a España en un Mundial. La primera vez fue en Argentina 1978, en un partido de la fase de grupos en la que Austria se llevó la victoria (2-1) con goles del mítico Krankl y de Schachner. Dani Ruiz Bazán haría el tanto del Athletic. Esa derrota es una de las cuatro que ha sufrido España contra los centroeuropeos en sus 16 enfrentamientos, con un balance de nueve victorias del combinado nacional. Solo en tres ocasiones el partido acabó en empate.No sería mal resultado para Austria, ya que obligaría a España a jugársela todo a los penaltis, pero el estilo ofensivo y atrevido de Ragninck es el que mejor le viene a esta España todavía espesa en el torneo y con tres de sus cuatro jugadores de banda, lesionados. También tiene Austria una dolorosa ausencia. Su mejor futbolista, Christoph Baumgartner, autor de 17 goles en el Leipzig esta temporada, se lastimó justo días antes del inicio del torneo. Una baja que ha puesto el foco en Sabitzer y Laimer, y que le ha dado galones de titular a Arnautovic, que a sus 37 años sigue dando guerra, el modus operandi habitual de su polémica carrera.Una carrera polémicaEl veterano delantero las ha tenido de todos los colores. En Holanda fue acusado por el sierraleonés Ibrahim Kargbo de haberle llamado negro, pero la investigación no salió adelante por falta de pruebas. Luego, en el Inter de Mourinho, el técnico luso le llegó a regalar un reloj por la cantidad de veces que llegaba tarde a los entrenamientos. Allí hizo amistad con Balloteli, y de ahí nada bueno podía salir. Una noche le pidió prestado a Eto’o un Bentley Continental GT, que puede llegar a alcanzar un precio de venta de 400.000 euros, y se lo robó un aparcacoches del hotel Sheraton de Milán. Semanas después el vehículo de lujo apareció en Hungría. En el Werder Bremen también dejó huella. Se negaba a hacer flexiones, se peleó a puñetazos con su compañero Sokratis, participaba en carreras ilegales de coches y hasta se mofaba de la policía: «Gano tanto que incluso podría comprar tu vida», le dijo a uno de ellos cuando fue detenido en una de esas carreras ilegales. Fue antes de que se rompiera el cruzado, según su versión, por meter la pierna en un agujero mientras jugaba con el perro en el jardín de su casaAhora, ya convertido en padre, dice que no quiere que su hija crezca leyendo todas esas historias turbias de él, y parece reformado. Él será la mayor amenaza de la Austria del ‘gegenpressing’. RSS de noticias de deportes
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