Aves diurnas que dejan de cantar y buscan refugio para descansar. Especies de hábitos nocturnos que aparecen aunque no les toque. Cetáceos que cambian de hábitos. O macacos y flamencos que, de repente, se agrupan, como temerosos de que la luz se esfume cuando no debería. Estos son algunos de los comportamientos registrados por la ciencia cuando ocurren los eclipses de Sol como el que va a atravesar la península ibérica este 12 de agosto. Las investigaciones efectuadas hasta la fecha demuestran que no existe una respuesta única de todo el reino animal: algunas especies apenas notan este fenómeno astronómico, aunque algunas otras adoptan sus hábitos propios al interpretar la llegada de la noche. Así lo explica a ABC el biólogo del Oceanogràfic, Joan Montaner, quien señala que durante un eclipse solar total, que en esta ocasión tendrá una duración de hasta dos minutos, se dan cambios ambientales repentinos como la reducción de la luz y el descenso de las temperaturas que pueden provocar que muchos animales interpreten este fenómeno como una llegada inesperada de la noche.De este modo, según indica el biólogo, debido a que las especies tienen ritmos circadianos que regulan sus ciclos de actividad y descanso, este cambio puede generar cierta «desorientación, ya que no están acostumbradas a que la noche se adelante». Por ello, las reacciones dependerán de cada especie y de sus comportamientos naturales.Según señala Montaner, las aves son uno de los grupos animales en los que más se han registrado cambios de comportamiento durante los eclipses solares. «Ante la disminución repentina de la luz, muchas especies interrumpen su actividad habitual, dejan de cantar y buscan refugio. Algunas dejan de volar y se posan en lugares seguros, donde permanecen resguardadas durante el fenómeno», detalla.Lo contrario ocurre con las aves nocturnas, como lechuzas y búhos, en las que se ha detectado que aprovechan la oscuridad para «salir de sus escondites y emitir sonidos relacionados con la caza o la comunicación entre ellas», señala.El efecto del eclipse en la fauna marinaPor otro lado, los animales marinos también presentan cambios durante este fenómeno astrológico. En concreto, el biólogo explica que en el caso de los cetáceos o los tiburones, los cambios de comportamiento durante un eclipse solar podrían estar relacionados con las alteraciones que este fenómeno provoca en la cadena alimentaria marina. «El zooplancton realiza una migración vertical diaria: permanece en aguas profundas durante el día para evitar a los depredadores y suben a la superficie cuando disminuye la luz para alimentarse», explica. Este movimiento arrastra a los peces que se alimentan de zooplancton y, a su vez, atrae a depredadores como cetáceos o tiburones que se alimentan de estos peces, por lo que durante un eclipse hay más probabilidades de verlos en la superficie o «también de que se produzca un ataque de tiburón, ya que es el momento en el que ellos suben para cazar». Por ello, tal como explica Montaner, algunos registros apuntan a que, durante los eclipses, ciertos mamíferos marinos ascienden a la superficie y comienzan a emitir vocalizaciones, un comportamiento que podría estar relacionado con la desorientación provocada por el cambio repentino en la luz.Agrupamientos y cambios de comportamientoLos animales sobre la tierra también experimentan cambios. Desde Bioparc Valencia señalan que se han observado agrupamientos temporales en especies como babuinos, jirafas, flamencos o tortugas, que tienden a reunirse durante el periodo de mayor oscuridad del eclipse y vuelven a dispersarse una vez recuperan las condiciones normales de luz.También en primates, especialmente en los grandes simios, se ha detectado una tendencia a subir a estructuras elevadas, mientras que algunos reptiles, lejos de reducir su movimiento, incrementan sus desplazamientos durante los eclipses. Insectos y falsos mitos También se han detectado cambios de comportamiento en los insectos, según señala el etólogo y doctor en zoología en la Universidad de Valencia, Enrique Font. De este modo, explica que durante el eclipse de 2017 en Estados Unidos, «las luciérnagas empezaron a emitir destellos luminosos». Font recuerda además el trabajo pionero de William Morton Wheeler, especialista en insectos, quien ya en los años 30 coordinó observaciones de cientos de colaboradores y documentó comportamientos como arañas que comenzaban a retirar sus telas al interpretar que había llegado la noche.No obstante, el experto insiste en que conviene desterrar los mitos que históricamente han rodeado a este fenómeno astronómico. «Desde la Edad Media tenemos informes de personalidades científicas que decían auténticas majaderías», afirma, en referencia a relatos que aseguraban que «los pájaros caían como muertos desde los árboles». A su juicio, «no esperaría que nadie observase nada espectacular» durante el próximo 12 de agosto, especialmente por su corta duración y porque tendrá lugar muy cercano del anochecer.Cómo proteger a las mascotas durante el eclipse Los expertos recomiendan extremar las precauciones con los animales de compañía durante el eclipse, ya que el cambio repentino de luminosidad a penumbra puede provocarles una ligera y momentánea desorientación, aunque no supone un riesgo para su salud. El principal peligro es que puedan mirar directamente al Sol, por lo que aconsejan evitar que lo hagan. Asimismo, se recomienda proporcionarles un entorno tranquilo, mantener sus rutinas habituales y evitar aglomeraciones o situaciones que puedan generarles estrés. Como medida preventiva, también es aconsejable que perros, gatos y otros animales de compañía no permanezcan sueltos durante el fenómeno, ya que podrían desorientarse y llegar a perderse.Un fenómeno difícil de estudiarLa misma idea sostiene el director de la Fundación Bioparc y biólogo con la especialidad en zoología, Fernando González, quien se muestra prudente y considera que, por su breve duración y por producirse al atardecer, será difícil extraer conclusiones relevantes. «Cualquier dato que salga será casi anecdótico», afirma, al tiempo que recuerda que «para que valiera como un dato científico, tendría que estudiarse la misma especie en condiciones similares y con muchas más oportunidades de observación», algo complicado en un fenómeno tan excepcional.Aun así, el experto participa en el proyecto TriEclipse, una iniciativa que reunirá a más de 200 observadores para registrar el comportamiento de los animales durante el fenómeno. En su opinión, el principal valor de esta iniciativa reside en despertar el interés por la naturaleza: «La mejor forma de aprovechar este eclipse es conseguir que la gente, además de mirar al Sol, se fije también en los animales que tiene alrededor», concluye. Aves diurnas que dejan de cantar y buscan refugio para descansar. Especies de hábitos nocturnos que aparecen aunque no les toque. Cetáceos que cambian de hábitos. O macacos y flamencos que, de repente, se agrupan, como temerosos de que la luz se esfume cuando no debería. Estos son algunos de los comportamientos registrados por la ciencia cuando ocurren los eclipses de Sol como el que va a atravesar la península ibérica este 12 de agosto. Las investigaciones efectuadas hasta la fecha demuestran que no existe una respuesta única de todo el reino animal: algunas especies apenas notan este fenómeno astronómico, aunque algunas otras adoptan sus hábitos propios al interpretar la llegada de la noche. Así lo explica a ABC el biólogo del Oceanogràfic, Joan Montaner, quien señala que durante un eclipse solar total, que en esta ocasión tendrá una duración de hasta dos minutos, se dan cambios ambientales repentinos como la reducción de la luz y el descenso de las temperaturas que pueden provocar que muchos animales interpreten este fenómeno como una llegada inesperada de la noche.De este modo, según indica el biólogo, debido a que las especies tienen ritmos circadianos que regulan sus ciclos de actividad y descanso, este cambio puede generar cierta «desorientación, ya que no están acostumbradas a que la noche se adelante». Por ello, las reacciones dependerán de cada especie y de sus comportamientos naturales.Según señala Montaner, las aves son uno de los grupos animales en los que más se han registrado cambios de comportamiento durante los eclipses solares. «Ante la disminución repentina de la luz, muchas especies interrumpen su actividad habitual, dejan de cantar y buscan refugio. Algunas dejan de volar y se posan en lugares seguros, donde permanecen resguardadas durante el fenómeno», detalla.Lo contrario ocurre con las aves nocturnas, como lechuzas y búhos, en las que se ha detectado que aprovechan la oscuridad para «salir de sus escondites y emitir sonidos relacionados con la caza o la comunicación entre ellas», señala.El efecto del eclipse en la fauna marinaPor otro lado, los animales marinos también presentan cambios durante este fenómeno astrológico. En concreto, el biólogo explica que en el caso de los cetáceos o los tiburones, los cambios de comportamiento durante un eclipse solar podrían estar relacionados con las alteraciones que este fenómeno provoca en la cadena alimentaria marina. «El zooplancton realiza una migración vertical diaria: permanece en aguas profundas durante el día para evitar a los depredadores y suben a la superficie cuando disminuye la luz para alimentarse», explica. Este movimiento arrastra a los peces que se alimentan de zooplancton y, a su vez, atrae a depredadores como cetáceos o tiburones que se alimentan de estos peces, por lo que durante un eclipse hay más probabilidades de verlos en la superficie o «también de que se produzca un ataque de tiburón, ya que es el momento en el que ellos suben para cazar». Por ello, tal como explica Montaner, algunos registros apuntan a que, durante los eclipses, ciertos mamíferos marinos ascienden a la superficie y comienzan a emitir vocalizaciones, un comportamiento que podría estar relacionado con la desorientación provocada por el cambio repentino en la luz.Agrupamientos y cambios de comportamientoLos animales sobre la tierra también experimentan cambios. Desde Bioparc Valencia señalan que se han observado agrupamientos temporales en especies como babuinos, jirafas, flamencos o tortugas, que tienden a reunirse durante el periodo de mayor oscuridad del eclipse y vuelven a dispersarse una vez recuperan las condiciones normales de luz.También en primates, especialmente en los grandes simios, se ha detectado una tendencia a subir a estructuras elevadas, mientras que algunos reptiles, lejos de reducir su movimiento, incrementan sus desplazamientos durante los eclipses. Insectos y falsos mitos También se han detectado cambios de comportamiento en los insectos, según señala el etólogo y doctor en zoología en la Universidad de Valencia, Enrique Font. De este modo, explica que durante el eclipse de 2017 en Estados Unidos, «las luciérnagas empezaron a emitir destellos luminosos». Font recuerda además el trabajo pionero de William Morton Wheeler, especialista en insectos, quien ya en los años 30 coordinó observaciones de cientos de colaboradores y documentó comportamientos como arañas que comenzaban a retirar sus telas al interpretar que había llegado la noche.No obstante, el experto insiste en que conviene desterrar los mitos que históricamente han rodeado a este fenómeno astronómico. «Desde la Edad Media tenemos informes de personalidades científicas que decían auténticas majaderías», afirma, en referencia a relatos que aseguraban que «los pájaros caían como muertos desde los árboles». A su juicio, «no esperaría que nadie observase nada espectacular» durante el próximo 12 de agosto, especialmente por su corta duración y porque tendrá lugar muy cercano del anochecer.Cómo proteger a las mascotas durante el eclipse Los expertos recomiendan extremar las precauciones con los animales de compañía durante el eclipse, ya que el cambio repentino de luminosidad a penumbra puede provocarles una ligera y momentánea desorientación, aunque no supone un riesgo para su salud. El principal peligro es que puedan mirar directamente al Sol, por lo que aconsejan evitar que lo hagan. Asimismo, se recomienda proporcionarles un entorno tranquilo, mantener sus rutinas habituales y evitar aglomeraciones o situaciones que puedan generarles estrés. Como medida preventiva, también es aconsejable que perros, gatos y otros animales de compañía no permanezcan sueltos durante el fenómeno, ya que podrían desorientarse y llegar a perderse.Un fenómeno difícil de estudiarLa misma idea sostiene el director de la Fundación Bioparc y biólogo con la especialidad en zoología, Fernando González, quien se muestra prudente y considera que, por su breve duración y por producirse al atardecer, será difícil extraer conclusiones relevantes. «Cualquier dato que salga será casi anecdótico», afirma, al tiempo que recuerda que «para que valiera como un dato científico, tendría que estudiarse la misma especie en condiciones similares y con muchas más oportunidades de observación», algo complicado en un fenómeno tan excepcional.Aun así, el experto participa en el proyecto TriEclipse, una iniciativa que reunirá a más de 200 observadores para registrar el comportamiento de los animales durante el fenómeno. En su opinión, el principal valor de esta iniciativa reside en despertar el interés por la naturaleza: «La mejor forma de aprovechar este eclipse es conseguir que la gente, además de mirar al Sol, se fije también en los animales que tiene alrededor», concluye. Aves diurnas que dejan de cantar y buscan refugio para descansar. Especies de hábitos nocturnos que aparecen aunque no les toque. Cetáceos que cambian de hábitos. O macacos y flamencos que, de repente, se agrupan, como temerosos de que la luz se esfume cuando no debería. Estos son algunos de los comportamientos registrados por la ciencia cuando ocurren los eclipses de Sol como el que va a atravesar la península ibérica este 12 de agosto. Las investigaciones efectuadas hasta la fecha demuestran que no existe una respuesta única de todo el reino animal: algunas especies apenas notan este fenómeno astronómico, aunque algunas otras adoptan sus hábitos propios al interpretar la llegada de la noche. Así lo explica a ABC el biólogo del Oceanogràfic, Joan Montaner, quien señala que durante un eclipse solar total, que en esta ocasión tendrá una duración de hasta dos minutos, se dan cambios ambientales repentinos como la reducción de la luz y el descenso de las temperaturas que pueden provocar que muchos animales interpreten este fenómeno como una llegada inesperada de la noche.De este modo, según indica el biólogo, debido a que las especies tienen ritmos circadianos que regulan sus ciclos de actividad y descanso, este cambio puede generar cierta «desorientación, ya que no están acostumbradas a que la noche se adelante». Por ello, las reacciones dependerán de cada especie y de sus comportamientos naturales.Según señala Montaner, las aves son uno de los grupos animales en los que más se han registrado cambios de comportamiento durante los eclipses solares. «Ante la disminución repentina de la luz, muchas especies interrumpen su actividad habitual, dejan de cantar y buscan refugio. Algunas dejan de volar y se posan en lugares seguros, donde permanecen resguardadas durante el fenómeno», detalla.Lo contrario ocurre con las aves nocturnas, como lechuzas y búhos, en las que se ha detectado que aprovechan la oscuridad para «salir de sus escondites y emitir sonidos relacionados con la caza o la comunicación entre ellas», señala.El efecto del eclipse en la fauna marinaPor otro lado, los animales marinos también presentan cambios durante este fenómeno astrológico. En concreto, el biólogo explica que en el caso de los cetáceos o los tiburones, los cambios de comportamiento durante un eclipse solar podrían estar relacionados con las alteraciones que este fenómeno provoca en la cadena alimentaria marina. «El zooplancton realiza una migración vertical diaria: permanece en aguas profundas durante el día para evitar a los depredadores y suben a la superficie cuando disminuye la luz para alimentarse», explica. Este movimiento arrastra a los peces que se alimentan de zooplancton y, a su vez, atrae a depredadores como cetáceos o tiburones que se alimentan de estos peces, por lo que durante un eclipse hay más probabilidades de verlos en la superficie o «también de que se produzca un ataque de tiburón, ya que es el momento en el que ellos suben para cazar». Por ello, tal como explica Montaner, algunos registros apuntan a que, durante los eclipses, ciertos mamíferos marinos ascienden a la superficie y comienzan a emitir vocalizaciones, un comportamiento que podría estar relacionado con la desorientación provocada por el cambio repentino en la luz.Agrupamientos y cambios de comportamientoLos animales sobre la tierra también experimentan cambios. Desde Bioparc Valencia señalan que se han observado agrupamientos temporales en especies como babuinos, jirafas, flamencos o tortugas, que tienden a reunirse durante el periodo de mayor oscuridad del eclipse y vuelven a dispersarse una vez recuperan las condiciones normales de luz.También en primates, especialmente en los grandes simios, se ha detectado una tendencia a subir a estructuras elevadas, mientras que algunos reptiles, lejos de reducir su movimiento, incrementan sus desplazamientos durante los eclipses. Insectos y falsos mitos También se han detectado cambios de comportamiento en los insectos, según señala el etólogo y doctor en zoología en la Universidad de Valencia, Enrique Font. De este modo, explica que durante el eclipse de 2017 en Estados Unidos, «las luciérnagas empezaron a emitir destellos luminosos». Font recuerda además el trabajo pionero de William Morton Wheeler, especialista en insectos, quien ya en los años 30 coordinó observaciones de cientos de colaboradores y documentó comportamientos como arañas que comenzaban a retirar sus telas al interpretar que había llegado la noche.No obstante, el experto insiste en que conviene desterrar los mitos que históricamente han rodeado a este fenómeno astronómico. «Desde la Edad Media tenemos informes de personalidades científicas que decían auténticas majaderías», afirma, en referencia a relatos que aseguraban que «los pájaros caían como muertos desde los árboles». A su juicio, «no esperaría que nadie observase nada espectacular» durante el próximo 12 de agosto, especialmente por su corta duración y porque tendrá lugar muy cercano del anochecer.Cómo proteger a las mascotas durante el eclipse Los expertos recomiendan extremar las precauciones con los animales de compañía durante el eclipse, ya que el cambio repentino de luminosidad a penumbra puede provocarles una ligera y momentánea desorientación, aunque no supone un riesgo para su salud. El principal peligro es que puedan mirar directamente al Sol, por lo que aconsejan evitar que lo hagan. Asimismo, se recomienda proporcionarles un entorno tranquilo, mantener sus rutinas habituales y evitar aglomeraciones o situaciones que puedan generarles estrés. Como medida preventiva, también es aconsejable que perros, gatos y otros animales de compañía no permanezcan sueltos durante el fenómeno, ya que podrían desorientarse y llegar a perderse.Un fenómeno difícil de estudiarLa misma idea sostiene el director de la Fundación Bioparc y biólogo con la especialidad en zoología, Fernando González, quien se muestra prudente y considera que, por su breve duración y por producirse al atardecer, será difícil extraer conclusiones relevantes. «Cualquier dato que salga será casi anecdótico», afirma, al tiempo que recuerda que «para que valiera como un dato científico, tendría que estudiarse la misma especie en condiciones similares y con muchas más oportunidades de observación», algo complicado en un fenómeno tan excepcional.Aun así, el experto participa en el proyecto TriEclipse, una iniciativa que reunirá a más de 200 observadores para registrar el comportamiento de los animales durante el fenómeno. En su opinión, el principal valor de esta iniciativa reside en despertar el interés por la naturaleza: «La mejor forma de aprovechar este eclipse es conseguir que la gente, además de mirar al Sol, se fije también en los animales que tiene alrededor», concluye. RSS de noticias de espana
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