Tal vez Rodri sea el fichaje más «social» de la historia del fútbol. En este adjetivo «social» han coincidido tanto la directivas del Barça como la del Real Madrid. Florentino siempre había sido reacio a este jugador y el Barcelona es evidente que no lo quería, porque no había hecho una oferta por él hasta que el centrocampista pidió a un empleado del City que contactara con Laporta para que la hiciera. Florentino, presionado por su entorno, decidió intentar el fichaje, un poco como le pasó a Laporta con Xavi Hernández. No era una mala idea, según sus partidarios, que el Madrid tuviera un campeón del mundo . El Barça , por su parte, no necesitaba un jugador en la posición de centrocampista, sino a un 9. Pero la tentación de fichar a un discípulo de Guardiola y arrebatárselo, además, al eterno rival, hizo que el club catalán presentara candidatura para hacerse con sus servicios. Del mismo modo, no hay que olvidar que el City de Soriano y Guardiola son especialistas en endosarle al Barça -Kun, Éric García, Gundogan, etcétera, los restos de serie y tallas sueltas.Nadie duda de la calidad de Rodri pero nadie lo quería. Al final hubo un enredo y Rodri ha conseguido lo que quería con el mérito añadido de no quedar mal con el Madrid y a ver conseguido que hasta su presidente le desee buena suerte para el futuro.Todavía sin Rodri , pero contra Raphinha, el Barça llegó al triangular luciendo una alineación plagada de jóvenes promesas. Abdelkarim, Jordi Pesquer, Adeyemi o Fariñas tuvieron su oportunidad, desigualmente aprovechada. Un minuto de silencio y brazalete negro en memoria de Jorge Messi . Poca finura de Fermín, buenas sensaciones de Marc Bernal. Entre Brian Fariñas y Abdelkarim tuvieron el primero pero a ambos les faltó acierto. Adeyemi intentaba mucho más de lo que conseguía.Tek tuvo una parada de mérito , pero un Barça anodino y gris, no fue superior a su rival ni ninguno de sus canteranos aprovechó sus minutos para crear la esperanza de un fútbol mejor. De penalti y en el último minuto -Raphinha mediante- los de Flick se llevaron el partido. La final del triangular la jugaron el Barcelona y el equipo local, el Udinese. Tunkara, 16 años, nacido en Gambia, fue la novedad de Flick . Elegantes primeros toques. Adeyemi intentaba exhibir su calidad pero lo que sobre todo demostraba eran sus limitaciones. Todo lo contrario, Fariñas favorecía la circulación del balón y no erraba ni una sola asistencia. Carrusel de cambios de Flick en el minuto 15: Balde, Cortés, Orian Goren, Bisiwu y Fort fueron las novedades. Ni con los antiguos, ni con los nuevos, consiguió el Barça, jugar a un fútbol entretenido, propio de su supuesto estilo. Noche aburrida y sin interés, los buenos todavía estaban de vacaciones y los nuevos no habría pasado nada si también hubieran tenido descanso. Bisiwu, debut desafortunado. Balde, pirotecnia mojada. Álvaro Cortés, mejor. Tal vez a estos chicos les falte rodaje y den muchas más alegrías durante la temporada, pero anoche su fútbol mediocre, débil, inferior, se pareció a las torres temperaturas que invitan a quedarse en casa y no hacer nada. El Udinese marcó en el 44. Merecida derrota final del Barça . Tal vez Rodri sea el fichaje más «social» de la historia del fútbol. En este adjetivo «social» han coincidido tanto la directivas del Barça como la del Real Madrid. Florentino siempre había sido reacio a este jugador y el Barcelona es evidente que no lo quería, porque no había hecho una oferta por él hasta que el centrocampista pidió a un empleado del City que contactara con Laporta para que la hiciera. Florentino, presionado por su entorno, decidió intentar el fichaje, un poco como le pasó a Laporta con Xavi Hernández. No era una mala idea, según sus partidarios, que el Madrid tuviera un campeón del mundo . El Barça , por su parte, no necesitaba un jugador en la posición de centrocampista, sino a un 9. Pero la tentación de fichar a un discípulo de Guardiola y arrebatárselo, además, al eterno rival, hizo que el club catalán presentara candidatura para hacerse con sus servicios. Del mismo modo, no hay que olvidar que el City de Soriano y Guardiola son especialistas en endosarle al Barça -Kun, Éric García, Gundogan, etcétera, los restos de serie y tallas sueltas.Nadie duda de la calidad de Rodri pero nadie lo quería. Al final hubo un enredo y Rodri ha conseguido lo que quería con el mérito añadido de no quedar mal con el Madrid y a ver conseguido que hasta su presidente le desee buena suerte para el futuro.Todavía sin Rodri , pero contra Raphinha, el Barça llegó al triangular luciendo una alineación plagada de jóvenes promesas. Abdelkarim, Jordi Pesquer, Adeyemi o Fariñas tuvieron su oportunidad, desigualmente aprovechada. Un minuto de silencio y brazalete negro en memoria de Jorge Messi . Poca finura de Fermín, buenas sensaciones de Marc Bernal. Entre Brian Fariñas y Abdelkarim tuvieron el primero pero a ambos les faltó acierto. Adeyemi intentaba mucho más de lo que conseguía.Tek tuvo una parada de mérito , pero un Barça anodino y gris, no fue superior a su rival ni ninguno de sus canteranos aprovechó sus minutos para crear la esperanza de un fútbol mejor. De penalti y en el último minuto -Raphinha mediante- los de Flick se llevaron el partido. La final del triangular la jugaron el Barcelona y el equipo local, el Udinese. Tunkara, 16 años, nacido en Gambia, fue la novedad de Flick . Elegantes primeros toques. Adeyemi intentaba exhibir su calidad pero lo que sobre todo demostraba eran sus limitaciones. Todo lo contrario, Fariñas favorecía la circulación del balón y no erraba ni una sola asistencia. Carrusel de cambios de Flick en el minuto 15: Balde, Cortés, Orian Goren, Bisiwu y Fort fueron las novedades. Ni con los antiguos, ni con los nuevos, consiguió el Barça, jugar a un fútbol entretenido, propio de su supuesto estilo. Noche aburrida y sin interés, los buenos todavía estaban de vacaciones y los nuevos no habría pasado nada si también hubieran tenido descanso. Bisiwu, debut desafortunado. Balde, pirotecnia mojada. Álvaro Cortés, mejor. Tal vez a estos chicos les falte rodaje y den muchas más alegrías durante la temporada, pero anoche su fútbol mediocre, débil, inferior, se pareció a las torres temperaturas que invitan a quedarse en casa y no hacer nada. El Udinese marcó en el 44. Merecida derrota final del Barça . Tal vez Rodri sea el fichaje más «social» de la historia del fútbol. En este adjetivo «social» han coincidido tanto la directivas del Barça como la del Real Madrid. Florentino siempre había sido reacio a este jugador y el Barcelona es evidente que no lo quería, porque no había hecho una oferta por él hasta que el centrocampista pidió a un empleado del City que contactara con Laporta para que la hiciera. Florentino, presionado por su entorno, decidió intentar el fichaje, un poco como le pasó a Laporta con Xavi Hernández. No era una mala idea, según sus partidarios, que el Madrid tuviera un campeón del mundo . El Barça , por su parte, no necesitaba un jugador en la posición de centrocampista, sino a un 9. Pero la tentación de fichar a un discípulo de Guardiola y arrebatárselo, además, al eterno rival, hizo que el club catalán presentara candidatura para hacerse con sus servicios. Del mismo modo, no hay que olvidar que el City de Soriano y Guardiola son especialistas en endosarle al Barça -Kun, Éric García, Gundogan, etcétera, los restos de serie y tallas sueltas.Nadie duda de la calidad de Rodri pero nadie lo quería. Al final hubo un enredo y Rodri ha conseguido lo que quería con el mérito añadido de no quedar mal con el Madrid y a ver conseguido que hasta su presidente le desee buena suerte para el futuro.Todavía sin Rodri , pero contra Raphinha, el Barça llegó al triangular luciendo una alineación plagada de jóvenes promesas. Abdelkarim, Jordi Pesquer, Adeyemi o Fariñas tuvieron su oportunidad, desigualmente aprovechada. Un minuto de silencio y brazalete negro en memoria de Jorge Messi . Poca finura de Fermín, buenas sensaciones de Marc Bernal. Entre Brian Fariñas y Abdelkarim tuvieron el primero pero a ambos les faltó acierto. Adeyemi intentaba mucho más de lo que conseguía.Tek tuvo una parada de mérito , pero un Barça anodino y gris, no fue superior a su rival ni ninguno de sus canteranos aprovechó sus minutos para crear la esperanza de un fútbol mejor. De penalti y en el último minuto -Raphinha mediante- los de Flick se llevaron el partido. La final del triangular la jugaron el Barcelona y el equipo local, el Udinese. Tunkara, 16 años, nacido en Gambia, fue la novedad de Flick . Elegantes primeros toques. Adeyemi intentaba exhibir su calidad pero lo que sobre todo demostraba eran sus limitaciones. Todo lo contrario, Fariñas favorecía la circulación del balón y no erraba ni una sola asistencia. Carrusel de cambios de Flick en el minuto 15: Balde, Cortés, Orian Goren, Bisiwu y Fort fueron las novedades. Ni con los antiguos, ni con los nuevos, consiguió el Barça, jugar a un fútbol entretenido, propio de su supuesto estilo. Noche aburrida y sin interés, los buenos todavía estaban de vacaciones y los nuevos no habría pasado nada si también hubieran tenido descanso. Bisiwu, debut desafortunado. Balde, pirotecnia mojada. Álvaro Cortés, mejor. Tal vez a estos chicos les falte rodaje y den muchas más alegrías durante la temporada, pero anoche su fútbol mediocre, débil, inferior, se pareció a las torres temperaturas que invitan a quedarse en casa y no hacer nada. El Udinese marcó en el 44. Merecida derrota final del Barça . RSS de noticias de deportes
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