Un nuevo episodio violento tiene como protagonista a un inmigrante que accedió a España en la avalancha de Ceuta y como víctimas a tres agentes de la Policía Nacional . ABC ha tenido acceso al atestado de una nueva agresión a funcionarios que forman parte del dispositivo de la crisis migratoria. La intervención policial comenzó al detectar los policías que este marroquí estaba consumiendo sustancias estupefacientes.Este nuevo episodio violento ocurrió el 20 de agosto a las cinco y media de la tarde en la calle Doctor Abdelkrim. Los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Sevilla estaban realizando las funciones propias de su cargo: vigilar uniformados las inmediaciones de la ciudad autónoma como consecuencia de la crisis migratoria.Cuando estaban circulando por una zona de especial conflictividad vieron cómo un inmigrante estaba consumiendo lo que parecía ser un «cigarro-porro». Cuando se percató de la presencia policial comenzó una fuga a pie a pesar de los requerimientos de los agentes.Para ello, empujó a varias personas, perjudicó la circulación de los vehículos y todo mientras hacía caso omiso a las indicaciones de los agentes. Fue perseguido por cuatro de ellos en dirección a la Mezquita Sidi Embarek .Este hombre, marroquí de 32 años, accedió por una de las puertas laterales del cementerio musulmán. Atravesó esa zona y saltó un muro para salir a una zona arbolada con barrancos. Dos agentes continuaron la persecución con un vehículo bordeando el perímetro del cementerio. Cuando uno de estos policías iba a darle alcance agarrándolo por la pierna, el después detenido agarró una piedra voluminosa y se la lanzó. No le impactó en el rostro porque la esquivó pero se quedó a pocos centímetros de lo que podría haber sido una desgracia. Posteriormente, escogió una rama e intentó golpear al policía mientras cambiaba la dirección de la marcha. Intentó huir de los agentes subiéndose a una motocicleta pero fue interceptado por ellos. Opuso una fuerte resistencia a la detención y llegó a causar arañazos en el cuello a los intervinientes. También lanzó patadas y puñetazos que les alcanzaron. Este hombre fue arrestado por un delito de atentado a agentes de la autoridad.«No están solos»Los partes médicos de estos policías reflejan que las heridas fueron leves: escoriaciones en el brazo izquierdo, dolor en uno de los dedos de la mano derecha y también en la extensión cervical. El juicio rápido no permitió la expulsión de este individuo. Los agentes tendrán que volver a declarar en más de dos meses.Al ser consultados sobre este nuevo incidente violento, Jupol ha afirmado que no van «a dejar solos a los compañeros que están prestando servicio en Ceuta, tanto a los desplegados como a los destinados allí». «Después de todo lo que han vivido en estas últimas semanas, la situación sigue siendo muy complicada y algunos policías han continuado sufriendo agresiones durante el desempeño de sus funciones, incluyendo casos que han terminado en detenciones por atentado contra agente de la autoridad», subrayan. «Otros compañeros también han tenido que enfrentarse a situaciones de violencia y tensión mientras trataban de garantizar la seguridad en las calles. Desde JUPOL hemos estado junto a ellos desde el primer momento y hemos puesto a su disposición asistencia jurídica, acompañándoles también en los procesos judiciales celebrados tras estas agresiones. Creo que es fundamental que los policías sepan que no están solos, que cuando se enfrentan a una agresión por hacer su trabajo van a tener detrás a JUPOL para defenderles y prestarles todo el apoyo que necesiten», concluyen. Un nuevo episodio violento tiene como protagonista a un inmigrante que accedió a España en la avalancha de Ceuta y como víctimas a tres agentes de la Policía Nacional . ABC ha tenido acceso al atestado de una nueva agresión a funcionarios que forman parte del dispositivo de la crisis migratoria. La intervención policial comenzó al detectar los policías que este marroquí estaba consumiendo sustancias estupefacientes.Este nuevo episodio violento ocurrió el 20 de agosto a las cinco y media de la tarde en la calle Doctor Abdelkrim. Los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Sevilla estaban realizando las funciones propias de su cargo: vigilar uniformados las inmediaciones de la ciudad autónoma como consecuencia de la crisis migratoria.Cuando estaban circulando por una zona de especial conflictividad vieron cómo un inmigrante estaba consumiendo lo que parecía ser un «cigarro-porro». Cuando se percató de la presencia policial comenzó una fuga a pie a pesar de los requerimientos de los agentes.Para ello, empujó a varias personas, perjudicó la circulación de los vehículos y todo mientras hacía caso omiso a las indicaciones de los agentes. Fue perseguido por cuatro de ellos en dirección a la Mezquita Sidi Embarek .Este hombre, marroquí de 32 años, accedió por una de las puertas laterales del cementerio musulmán. Atravesó esa zona y saltó un muro para salir a una zona arbolada con barrancos. Dos agentes continuaron la persecución con un vehículo bordeando el perímetro del cementerio. Cuando uno de estos policías iba a darle alcance agarrándolo por la pierna, el después detenido agarró una piedra voluminosa y se la lanzó. No le impactó en el rostro porque la esquivó pero se quedó a pocos centímetros de lo que podría haber sido una desgracia. Posteriormente, escogió una rama e intentó golpear al policía mientras cambiaba la dirección de la marcha. Intentó huir de los agentes subiéndose a una motocicleta pero fue interceptado por ellos. Opuso una fuerte resistencia a la detención y llegó a causar arañazos en el cuello a los intervinientes. También lanzó patadas y puñetazos que les alcanzaron. Este hombre fue arrestado por un delito de atentado a agentes de la autoridad.«No están solos»Los partes médicos de estos policías reflejan que las heridas fueron leves: escoriaciones en el brazo izquierdo, dolor en uno de los dedos de la mano derecha y también en la extensión cervical. El juicio rápido no permitió la expulsión de este individuo. Los agentes tendrán que volver a declarar en más de dos meses.Al ser consultados sobre este nuevo incidente violento, Jupol ha afirmado que no van «a dejar solos a los compañeros que están prestando servicio en Ceuta, tanto a los desplegados como a los destinados allí». «Después de todo lo que han vivido en estas últimas semanas, la situación sigue siendo muy complicada y algunos policías han continuado sufriendo agresiones durante el desempeño de sus funciones, incluyendo casos que han terminado en detenciones por atentado contra agente de la autoridad», subrayan. «Otros compañeros también han tenido que enfrentarse a situaciones de violencia y tensión mientras trataban de garantizar la seguridad en las calles. Desde JUPOL hemos estado junto a ellos desde el primer momento y hemos puesto a su disposición asistencia jurídica, acompañándoles también en los procesos judiciales celebrados tras estas agresiones. Creo que es fundamental que los policías sepan que no están solos, que cuando se enfrentan a una agresión por hacer su trabajo van a tener detrás a JUPOL para defenderles y prestarles todo el apoyo que necesiten», concluyen. Un nuevo episodio violento tiene como protagonista a un inmigrante que accedió a España en la avalancha de Ceuta y como víctimas a tres agentes de la Policía Nacional . ABC ha tenido acceso al atestado de una nueva agresión a funcionarios que forman parte del dispositivo de la crisis migratoria. La intervención policial comenzó al detectar los policías que este marroquí estaba consumiendo sustancias estupefacientes.Este nuevo episodio violento ocurrió el 20 de agosto a las cinco y media de la tarde en la calle Doctor Abdelkrim. Los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Sevilla estaban realizando las funciones propias de su cargo: vigilar uniformados las inmediaciones de la ciudad autónoma como consecuencia de la crisis migratoria.Cuando estaban circulando por una zona de especial conflictividad vieron cómo un inmigrante estaba consumiendo lo que parecía ser un «cigarro-porro». Cuando se percató de la presencia policial comenzó una fuga a pie a pesar de los requerimientos de los agentes.Para ello, empujó a varias personas, perjudicó la circulación de los vehículos y todo mientras hacía caso omiso a las indicaciones de los agentes. Fue perseguido por cuatro de ellos en dirección a la Mezquita Sidi Embarek .Este hombre, marroquí de 32 años, accedió por una de las puertas laterales del cementerio musulmán. Atravesó esa zona y saltó un muro para salir a una zona arbolada con barrancos. Dos agentes continuaron la persecución con un vehículo bordeando el perímetro del cementerio. Cuando uno de estos policías iba a darle alcance agarrándolo por la pierna, el después detenido agarró una piedra voluminosa y se la lanzó. No le impactó en el rostro porque la esquivó pero se quedó a pocos centímetros de lo que podría haber sido una desgracia. Posteriormente, escogió una rama e intentó golpear al policía mientras cambiaba la dirección de la marcha. Intentó huir de los agentes subiéndose a una motocicleta pero fue interceptado por ellos. Opuso una fuerte resistencia a la detención y llegó a causar arañazos en el cuello a los intervinientes. También lanzó patadas y puñetazos que les alcanzaron. Este hombre fue arrestado por un delito de atentado a agentes de la autoridad.«No están solos»Los partes médicos de estos policías reflejan que las heridas fueron leves: escoriaciones en el brazo izquierdo, dolor en uno de los dedos de la mano derecha y también en la extensión cervical. El juicio rápido no permitió la expulsión de este individuo. Los agentes tendrán que volver a declarar en más de dos meses.Al ser consultados sobre este nuevo incidente violento, Jupol ha afirmado que no van «a dejar solos a los compañeros que están prestando servicio en Ceuta, tanto a los desplegados como a los destinados allí». «Después de todo lo que han vivido en estas últimas semanas, la situación sigue siendo muy complicada y algunos policías han continuado sufriendo agresiones durante el desempeño de sus funciones, incluyendo casos que han terminado en detenciones por atentado contra agente de la autoridad», subrayan. «Otros compañeros también han tenido que enfrentarse a situaciones de violencia y tensión mientras trataban de garantizar la seguridad en las calles. Desde JUPOL hemos estado junto a ellos desde el primer momento y hemos puesto a su disposición asistencia jurídica, acompañándoles también en los procesos judiciales celebrados tras estas agresiones. Creo que es fundamental que los policías sepan que no están solos, que cuando se enfrentan a una agresión por hacer su trabajo van a tener detrás a JUPOL para defenderles y prestarles todo el apoyo que necesiten», concluyen. RSS de noticias de espana
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