El terrible accidente ferroviario del miércoles segó la vida de un reputado inspector de Hacienda, Antonio Montero, un alto funcionario con una larga y reconocida trayectoria profesional que le valió el respeto tanto de sus compañeros de profesión como del sector privado. Aún bajo el ‘shock’ de la tragedia, el colectivo de los inspectores de Hacienda ha iniciado este jueves en Toledo un Congreso que bajo el titulo de ‘Impuestos: ¿a dónde van nuestros recursos?’ aspiraba a abordar el valor de lo público y del cumplimiento tributario.«El problema no son los trenes sino las personas que organizan, dirigen y gestionan», ha arrancado su discurso inaugural Ana de la Herrán, presidenta de la organización profesional a la que están asociados el 80% de los inspectores de Hacienda. «Nuestra tarea solo se legitima en tanto se haga una buena gestión de los recursos públicos», subrayó.De la Herrán recalcó la percepción general de deterioro sobre el funcionamiento de los servicios públicos, de los que la Agencia Tributaria es a su juicio un ejemplo, y lanzó un duro mensaje en relación a la gestión de los servicios públicos. «Son ya demasiadas las áreas que están viéndose afectadas por una enfermedad, que hoy aqueja a nuestro país, y que es el abandono y la desidia de los servicios públicos».En presencia del número dos del Ministerio de Hacienda, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, la portavoz de los inspectores de Hacienda recalcó que «está muy bien hablar de pagar impuestos, pero también hay que hablar de la importancia de lo público» y en este sentido reiteró el que es uno de los caballos de batalla del colectivo, la necesidad de mantener el nivel de exigencia en las pruebas de acceso al cuerpo.Hacienda se compromete a preservar la unidadEl ministro de Hacienda, Arcadi España, había anunciado su presencia en el Congreso, pero el accidente ferroviario del miércoles le hizo cambiar su agenda. En su lugar, Jesús Gascón trasladó al colectivo el mensaje que quería haberles trasladado el ministros, que la Agencia Tributaria no se va a fragmentar, algo sobre lo que los inspectores de Hacienda llevan meses expresando dudas al calor de la reforma del sistema de financiación autonómica, y que cualquier cambio que se pudiera introducir en las oposiciones a inspector no va a rebajar un ápice el nivel de exigencia para entrar en el cuerpo, otro asunto sobre el que el colectivo ha alzado repetidamente la voz por la evidente insistencia de Función Pública en aligerar las oposiciones a inspector de Hacienda. Visiblemente afectado por el fallecimiento de Antonio Montero, compañero en etapas previas de Gascón en el Ministerio de Hacienda y amigo personal del secretario de Estado, ha reivindicado la Hacienda Públicas y a sus trabajadores como los que permiten convertir la solidaridad del pago de impuestos en un estado del bienestar y ha admitido que la legitimidad del pago de impuestos depende de que el gasto público responda a las preferencias de los ciudadanos. El terrible accidente ferroviario del miércoles segó la vida de un reputado inspector de Hacienda, Antonio Montero, un alto funcionario con una larga y reconocida trayectoria profesional que le valió el respeto tanto de sus compañeros de profesión como del sector privado. Aún bajo el ‘shock’ de la tragedia, el colectivo de los inspectores de Hacienda ha iniciado este jueves en Toledo un Congreso que bajo el titulo de ‘Impuestos: ¿a dónde van nuestros recursos?’ aspiraba a abordar el valor de lo público y del cumplimiento tributario.«El problema no son los trenes sino las personas que organizan, dirigen y gestionan», ha arrancado su discurso inaugural Ana de la Herrán, presidenta de la organización profesional a la que están asociados el 80% de los inspectores de Hacienda. «Nuestra tarea solo se legitima en tanto se haga una buena gestión de los recursos públicos», subrayó.De la Herrán recalcó la percepción general de deterioro sobre el funcionamiento de los servicios públicos, de los que la Agencia Tributaria es a su juicio un ejemplo, y lanzó un duro mensaje en relación a la gestión de los servicios públicos. «Son ya demasiadas las áreas que están viéndose afectadas por una enfermedad, que hoy aqueja a nuestro país, y que es el abandono y la desidia de los servicios públicos».En presencia del número dos del Ministerio de Hacienda, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, la portavoz de los inspectores de Hacienda recalcó que «está muy bien hablar de pagar impuestos, pero también hay que hablar de la importancia de lo público» y en este sentido reiteró el que es uno de los caballos de batalla del colectivo, la necesidad de mantener el nivel de exigencia en las pruebas de acceso al cuerpo.Hacienda se compromete a preservar la unidadEl ministro de Hacienda, Arcadi España, había anunciado su presencia en el Congreso, pero el accidente ferroviario del miércoles le hizo cambiar su agenda. En su lugar, Jesús Gascón trasladó al colectivo el mensaje que quería haberles trasladado el ministros, que la Agencia Tributaria no se va a fragmentar, algo sobre lo que los inspectores de Hacienda llevan meses expresando dudas al calor de la reforma del sistema de financiación autonómica, y que cualquier cambio que se pudiera introducir en las oposiciones a inspector no va a rebajar un ápice el nivel de exigencia para entrar en el cuerpo, otro asunto sobre el que el colectivo ha alzado repetidamente la voz por la evidente insistencia de Función Pública en aligerar las oposiciones a inspector de Hacienda. Visiblemente afectado por el fallecimiento de Antonio Montero, compañero en etapas previas de Gascón en el Ministerio de Hacienda y amigo personal del secretario de Estado, ha reivindicado la Hacienda Públicas y a sus trabajadores como los que permiten convertir la solidaridad del pago de impuestos en un estado del bienestar y ha admitido que la legitimidad del pago de impuestos depende de que el gasto público responda a las preferencias de los ciudadanos. El terrible accidente ferroviario del miércoles segó la vida de un reputado inspector de Hacienda, Antonio Montero, un alto funcionario con una larga y reconocida trayectoria profesional que le valió el respeto tanto de sus compañeros de profesión como del sector privado. Aún bajo el ‘shock’ de la tragedia, el colectivo de los inspectores de Hacienda ha iniciado este jueves en Toledo un Congreso que bajo el titulo de ‘Impuestos: ¿a dónde van nuestros recursos?’ aspiraba a abordar el valor de lo público y del cumplimiento tributario.«El problema no son los trenes sino las personas que organizan, dirigen y gestionan», ha arrancado su discurso inaugural Ana de la Herrán, presidenta de la organización profesional a la que están asociados el 80% de los inspectores de Hacienda. «Nuestra tarea solo se legitima en tanto se haga una buena gestión de los recursos públicos», subrayó.De la Herrán recalcó la percepción general de deterioro sobre el funcionamiento de los servicios públicos, de los que la Agencia Tributaria es a su juicio un ejemplo, y lanzó un duro mensaje en relación a la gestión de los servicios públicos. «Son ya demasiadas las áreas que están viéndose afectadas por una enfermedad, que hoy aqueja a nuestro país, y que es el abandono y la desidia de los servicios públicos».En presencia del número dos del Ministerio de Hacienda, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, la portavoz de los inspectores de Hacienda recalcó que «está muy bien hablar de pagar impuestos, pero también hay que hablar de la importancia de lo público» y en este sentido reiteró el que es uno de los caballos de batalla del colectivo, la necesidad de mantener el nivel de exigencia en las pruebas de acceso al cuerpo.Hacienda se compromete a preservar la unidadEl ministro de Hacienda, Arcadi España, había anunciado su presencia en el Congreso, pero el accidente ferroviario del miércoles le hizo cambiar su agenda. En su lugar, Jesús Gascón trasladó al colectivo el mensaje que quería haberles trasladado el ministros, que la Agencia Tributaria no se va a fragmentar, algo sobre lo que los inspectores de Hacienda llevan meses expresando dudas al calor de la reforma del sistema de financiación autonómica, y que cualquier cambio que se pudiera introducir en las oposiciones a inspector no va a rebajar un ápice el nivel de exigencia para entrar en el cuerpo, otro asunto sobre el que el colectivo ha alzado repetidamente la voz por la evidente insistencia de Función Pública en aligerar las oposiciones a inspector de Hacienda. Visiblemente afectado por el fallecimiento de Antonio Montero, compañero en etapas previas de Gascón en el Ministerio de Hacienda y amigo personal del secretario de Estado, ha reivindicado la Hacienda Públicas y a sus trabajadores como los que permiten convertir la solidaridad del pago de impuestos en un estado del bienestar y ha admitido que la legitimidad del pago de impuestos depende de que el gasto público responda a las preferencias de los ciudadanos. RSS de noticias de economia
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