EE.UU. refuerza su presencia naval en la guerra de Irán con el despliegue de un tercer portaaviones en Oriente Próximo, en un momento en el que Donald Trump encara los últimos días del calendario que tenía previsto para la guerra de Irán.La Armada ha anunciado este martes la salida desde la base naval de Norfolk (Virginia) del grupo de ataque del USS George H.W. Bush, un portaaviones de la clase Nimitz. Va acompañado de tres destructores -USS Ross, USS Donald Cook y USS Mason-.El buque y su grupo de ataque se unen a otros dos portaaviones, también con sus grupos ofensivos, que ya estaban desplegados en la región: el USS Gerald R. Ford, el mayor y más poderoso portaaviones del mundo, que se encuentra en estos momentos en reparaciones en un puerto de Croacia; y el USS Abraham Lincoln, el primero en llegar a la región y que se encuentra en estos momentos en el Mar Arábigo.Noticia relacionada general No No Trump plantea «quedarse» con el petróleo de Irán y tomar la isla de Jark Javier AnsorenaLa Armada no dio detalles del destino del USS George H.W. Bush, pero varios medios estadounidenses, como ‘The Wall Street Journal’, revelaron que va rumbo a Oriente Próximo.El despliegue del tercer portaaviones ocurre en un momento en el que Trump debate sus opciones para seguir con la campaña militar contra Irán o buscar una resolución para una guerra que es impopular en EE.UU. y que los estadounidenses sienten en sus bolsillos. Este martes, el precio medio de la gasolina en EE.UU. pasó el umbral de los cuatro dólares por galón, algo que no ocurría desde el verano de 2022, por las consecuencias de la guerra de Ucrania. Antes de la guerra de Irán, la gasolina estaba por debajo de los tres dólares.Una posibilidad es que el presidente de EE.UU. busque salir de la guerra sin lograr el desbloqueo del estrecho de Ormuz, la única fortaleza que tiene Irán y responsable en buena parte de la sacudida económica que se siente en todo el mundo. Pero Trump tiene también encima de la mesa la posibilidad de escalar la guerra con operaciones terrestres en Irán: desde la toma de la isla de Jark, el núcleo logístico del petróleo iraní, a una invasión de la costa de Ormuz o una operación audaz para robar.Trump asegura siempre que no descarta ninguna de estas posibilidades y que, al mismo tiempo, está negociando con figuras de la República Islámica para llegar a un acuerdo.En cualquier caso, EE.UU. está reforzando su presencia militar en la región. El pasado fin de semana llegó una unidad expedicionaria del Cuerpo de Marines, con cerca de 2.500 efectivos, una más está de camino, igual que miles de hombres de la 82ª división aerotransportada, todos especializados en operaciones ofensivas terrestres.Desde el Despacho Oval, Trump ha asegurado este martes que EE.UU. saldrá de Irán «muy pronto». Pero al mismo tiempo, ha apuntado a alargar el calendario establecido por él mismo para su campaña militar. El multimillonario neoyorquino siempre ha defendido que duraría entre cuatro y seis semanas. Estamos a mitad de la quinta semana de guerra y ha dicho que la implicación militar estadounidense durará «dos o tres semanas más». EE.UU. refuerza su presencia naval en la guerra de Irán con el despliegue de un tercer portaaviones en Oriente Próximo, en un momento en el que Donald Trump encara los últimos días del calendario que tenía previsto para la guerra de Irán.La Armada ha anunciado este martes la salida desde la base naval de Norfolk (Virginia) del grupo de ataque del USS George H.W. Bush, un portaaviones de la clase Nimitz. Va acompañado de tres destructores -USS Ross, USS Donald Cook y USS Mason-.El buque y su grupo de ataque se unen a otros dos portaaviones, también con sus grupos ofensivos, que ya estaban desplegados en la región: el USS Gerald R. Ford, el mayor y más poderoso portaaviones del mundo, que se encuentra en estos momentos en reparaciones en un puerto de Croacia; y el USS Abraham Lincoln, el primero en llegar a la región y que se encuentra en estos momentos en el Mar Arábigo.Noticia relacionada general No No Trump plantea «quedarse» con el petróleo de Irán y tomar la isla de Jark Javier AnsorenaLa Armada no dio detalles del destino del USS George H.W. Bush, pero varios medios estadounidenses, como ‘The Wall Street Journal’, revelaron que va rumbo a Oriente Próximo.El despliegue del tercer portaaviones ocurre en un momento en el que Trump debate sus opciones para seguir con la campaña militar contra Irán o buscar una resolución para una guerra que es impopular en EE.UU. y que los estadounidenses sienten en sus bolsillos. Este martes, el precio medio de la gasolina en EE.UU. pasó el umbral de los cuatro dólares por galón, algo que no ocurría desde el verano de 2022, por las consecuencias de la guerra de Ucrania. Antes de la guerra de Irán, la gasolina estaba por debajo de los tres dólares.Una posibilidad es que el presidente de EE.UU. busque salir de la guerra sin lograr el desbloqueo del estrecho de Ormuz, la única fortaleza que tiene Irán y responsable en buena parte de la sacudida económica que se siente en todo el mundo. Pero Trump tiene también encima de la mesa la posibilidad de escalar la guerra con operaciones terrestres en Irán: desde la toma de la isla de Jark, el núcleo logístico del petróleo iraní, a una invasión de la costa de Ormuz o una operación audaz para robar.Trump asegura siempre que no descarta ninguna de estas posibilidades y que, al mismo tiempo, está negociando con figuras de la República Islámica para llegar a un acuerdo.En cualquier caso, EE.UU. está reforzando su presencia militar en la región. El pasado fin de semana llegó una unidad expedicionaria del Cuerpo de Marines, con cerca de 2.500 efectivos, una más está de camino, igual que miles de hombres de la 82ª división aerotransportada, todos especializados en operaciones ofensivas terrestres.Desde el Despacho Oval, Trump ha asegurado este martes que EE.UU. saldrá de Irán «muy pronto». Pero al mismo tiempo, ha apuntado a alargar el calendario establecido por él mismo para su campaña militar. El multimillonario neoyorquino siempre ha defendido que duraría entre cuatro y seis semanas. Estamos a mitad de la quinta semana de guerra y ha dicho que la implicación militar estadounidense durará «dos o tres semanas más». EE.UU. refuerza su presencia naval en la guerra de Irán con el despliegue de un tercer portaaviones en Oriente Próximo, en un momento en el que Donald Trump encara los últimos días del calendario que tenía previsto para la guerra de Irán.La Armada ha anunciado este martes la salida desde la base naval de Norfolk (Virginia) del grupo de ataque del USS George H.W. Bush, un portaaviones de la clase Nimitz. Va acompañado de tres destructores -USS Ross, USS Donald Cook y USS Mason-.El buque y su grupo de ataque se unen a otros dos portaaviones, también con sus grupos ofensivos, que ya estaban desplegados en la región: el USS Gerald R. Ford, el mayor y más poderoso portaaviones del mundo, que se encuentra en estos momentos en reparaciones en un puerto de Croacia; y el USS Abraham Lincoln, el primero en llegar a la región y que se encuentra en estos momentos en el Mar Arábigo.Noticia relacionada general No No Trump plantea «quedarse» con el petróleo de Irán y tomar la isla de Jark Javier AnsorenaLa Armada no dio detalles del destino del USS George H.W. Bush, pero varios medios estadounidenses, como ‘The Wall Street Journal’, revelaron que va rumbo a Oriente Próximo.El despliegue del tercer portaaviones ocurre en un momento en el que Trump debate sus opciones para seguir con la campaña militar contra Irán o buscar una resolución para una guerra que es impopular en EE.UU. y que los estadounidenses sienten en sus bolsillos. Este martes, el precio medio de la gasolina en EE.UU. pasó el umbral de los cuatro dólares por galón, algo que no ocurría desde el verano de 2022, por las consecuencias de la guerra de Ucrania. Antes de la guerra de Irán, la gasolina estaba por debajo de los tres dólares.Una posibilidad es que el presidente de EE.UU. busque salir de la guerra sin lograr el desbloqueo del estrecho de Ormuz, la única fortaleza que tiene Irán y responsable en buena parte de la sacudida económica que se siente en todo el mundo. Pero Trump tiene también encima de la mesa la posibilidad de escalar la guerra con operaciones terrestres en Irán: desde la toma de la isla de Jark, el núcleo logístico del petróleo iraní, a una invasión de la costa de Ormuz o una operación audaz para robar.Trump asegura siempre que no descarta ninguna de estas posibilidades y que, al mismo tiempo, está negociando con figuras de la República Islámica para llegar a un acuerdo.En cualquier caso, EE.UU. está reforzando su presencia militar en la región. El pasado fin de semana llegó una unidad expedicionaria del Cuerpo de Marines, con cerca de 2.500 efectivos, una más está de camino, igual que miles de hombres de la 82ª división aerotransportada, todos especializados en operaciones ofensivas terrestres.Desde el Despacho Oval, Trump ha asegurado este martes que EE.UU. saldrá de Irán «muy pronto». Pero al mismo tiempo, ha apuntado a alargar el calendario establecido por él mismo para su campaña militar. El multimillonario neoyorquino siempre ha defendido que duraría entre cuatro y seis semanas. Estamos a mitad de la quinta semana de guerra y ha dicho que la implicación militar estadounidense durará «dos o tres semanas más». RSS de noticias de internacional
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