El triunfo del Betis en Lille se gestó a balón parado y pudo haberse caído por esa misma suerte. Los dos tantos de Bartra y el gol de Alexsandro llegaron tras estrategias de córners o faltas laterales. Una fortaleza y una debilidad que se muestran en el mismo encuentro. Una cuestión para sacarle rendimiento y otra, para corregirla, dentro de la libreta de Manuel Pellegrini. No es algo nuevo, dado que en pretemporada ha venido sucediendo así: tres goles a favor (de un total de catorce) y otros tantos, en contra (de cinco). La variedad a la hora de atacar a los rivales cuando un balón sobrevuela su área o la forma de defenderse si es el oponente el que reta tu sistema defensivo se ponen encima de la para seguir buscando puntos de mejora en el rendimiento bético en esta exigente temporada 2026-27.La queja principal es defensiva dado que duelo de Lille repercutió en esta cuestión que ya venía abierta después de los amistosos del verano, la derrota ante el Levante y el número de remates recibidos ante el Madrid. Sin embargo, hay que ponerla en paralelo a la capacidad bética de proponer y conseguir situaciones ofensivas en este mismo apartado. Es decir, conviene ajustar atrás para proteger mejor a Álvaro Valles cuando cuelguen balones y seguir encontrando a Bartra y compañía como recurso para poder anotar tantos a los rivales.Bartra celebra uno de sus goles en el Lille – Betis ReutersPor partes, porque cada área tiene su propia miga. El Betis lleva cuatro goles a favor a balón parado en los cinco partidos oficiales que ha disputado esta campaña. Lo hizo Riquelme al segundo palo en plancha ante el Levante después de un cabezazo de Marc Bartra en el primero. Luego anotó Parrott contra el Madrid tras un remate certero de Deossa que desvió Courtois. En Francia el protagonista fue Bartra, quien cabeceó de forma directa un centro soberbio de Fornals justo tras rechace de córner y luego peinó otro de Isco también entrando desde atrás hasta la frontal del área pequeña. A ello hay que añadirle dos dianas de cabeza del propio Bartra y Deossa ante el Olympique Lyonnais en pretemporada y la que marcó Riquelme, también entrando al segundo poste, ante el Arsenal en Dublín. Siete en total en el Betis 2026-27 , que ha celebrado ya 20 goles contando los amistosos. No está nada mal, dándole importancia al laboratorio de Pellegrini y sus ayudantes con prolongaciones, pantallas y variedad de recursos para poder aprovechar circunstancias de ataque desde el córner o el centro lateral.En el lado contrario de este análisis está lo que le quita el balón parado al Betis en su área propia y es una cuestión que ha de corregirse en buena medida desde el cuerpo técnico. Ha consolidado desde hace años el cuerpo técnico la apuesta por una defensa mixta entre zona y al hombre . Es decir, los cinco jugadores más altos se sitúan al borde del área pequeña, los tres o cuatro restantes (que no son los que mejor van por alto) van a marcas individuales para impedir que lleguen cómodos los rivales y uno o dos se quedan en la frontal para rechaces. Los más cualificados en el balón aéreo se ubican cerca de Valles para protegerle, habitualmente con dos al primer palo y el resto distribuidos en la línea del área pequeña, como un cordón de seguridad que tampoco bloquee la salida del portero. Luego jugadores como Riquelme o Isco son los que saltan en una segunda línea más alejada con los rematadores rivales y por ello salen en la foto como marcadores. Una defensa mixta que es la que hacen la mayoría de los equipos y ahí están los resultados tanto a favor como en contra para el Betis.Deberes pendientes en la defensa a balón paradoEn cuanto a datos concretos, el Betis ha recibido el de Alexsandro ante el Lille, entrando desde atrás y con un remate relativamente lejano, y los de Dela y Brugui contra el Levante, el primero llegando por el centro y el segundo, al primer palo aprovechando su rapidez. En pretemporada también encajó en esta suerte con las dianas de Owen Mira (Granada), Mosquera (Arsenal) y Stones (Inter). Y ante el Madrid el Betis sufrió por remates como los de Bellingham o Espí que tuvo que sacar Valles oportunamente dentro de su fenomenal actuación bajo palos.En definitiva, un análisis que ha de llevar a que el Betis trate de mejorar en los ajustes defensivos por alto para ser menos previsible de cara a los ataques rivales y continuar dando pasos adelante para mantener o crecer en la gama de recursos ofensivos con el objetivo de sacar más rendimiento al vuelo de sus futbolistas en el área de los oponentes. El triunfo del Betis en Lille se gestó a balón parado y pudo haberse caído por esa misma suerte. Los dos tantos de Bartra y el gol de Alexsandro llegaron tras estrategias de córners o faltas laterales. Una fortaleza y una debilidad que se muestran en el mismo encuentro. Una cuestión para sacarle rendimiento y otra, para corregirla, dentro de la libreta de Manuel Pellegrini. No es algo nuevo, dado que en pretemporada ha venido sucediendo así: tres goles a favor (de un total de catorce) y otros tantos, en contra (de cinco). La variedad a la hora de atacar a los rivales cuando un balón sobrevuela su área o la forma de defenderse si es el oponente el que reta tu sistema defensivo se ponen encima de la para seguir buscando puntos de mejora en el rendimiento bético en esta exigente temporada 2026-27.La queja principal es defensiva dado que duelo de Lille repercutió en esta cuestión que ya venía abierta después de los amistosos del verano, la derrota ante el Levante y el número de remates recibidos ante el Madrid. Sin embargo, hay que ponerla en paralelo a la capacidad bética de proponer y conseguir situaciones ofensivas en este mismo apartado. Es decir, conviene ajustar atrás para proteger mejor a Álvaro Valles cuando cuelguen balones y seguir encontrando a Bartra y compañía como recurso para poder anotar tantos a los rivales.Bartra celebra uno de sus goles en el Lille – Betis ReutersPor partes, porque cada área tiene su propia miga. El Betis lleva cuatro goles a favor a balón parado en los cinco partidos oficiales que ha disputado esta campaña. Lo hizo Riquelme al segundo palo en plancha ante el Levante después de un cabezazo de Marc Bartra en el primero. Luego anotó Parrott contra el Madrid tras un remate certero de Deossa que desvió Courtois. En Francia el protagonista fue Bartra, quien cabeceó de forma directa un centro soberbio de Fornals justo tras rechace de córner y luego peinó otro de Isco también entrando desde atrás hasta la frontal del área pequeña. A ello hay que añadirle dos dianas de cabeza del propio Bartra y Deossa ante el Olympique Lyonnais en pretemporada y la que marcó Riquelme, también entrando al segundo poste, ante el Arsenal en Dublín. Siete en total en el Betis 2026-27 , que ha celebrado ya 20 goles contando los amistosos. No está nada mal, dándole importancia al laboratorio de Pellegrini y sus ayudantes con prolongaciones, pantallas y variedad de recursos para poder aprovechar circunstancias de ataque desde el córner o el centro lateral.En el lado contrario de este análisis está lo que le quita el balón parado al Betis en su área propia y es una cuestión que ha de corregirse en buena medida desde el cuerpo técnico. Ha consolidado desde hace años el cuerpo técnico la apuesta por una defensa mixta entre zona y al hombre . Es decir, los cinco jugadores más altos se sitúan al borde del área pequeña, los tres o cuatro restantes (que no son los que mejor van por alto) van a marcas individuales para impedir que lleguen cómodos los rivales y uno o dos se quedan en la frontal para rechaces. Los más cualificados en el balón aéreo se ubican cerca de Valles para protegerle, habitualmente con dos al primer palo y el resto distribuidos en la línea del área pequeña, como un cordón de seguridad que tampoco bloquee la salida del portero. Luego jugadores como Riquelme o Isco son los que saltan en una segunda línea más alejada con los rematadores rivales y por ello salen en la foto como marcadores. Una defensa mixta que es la que hacen la mayoría de los equipos y ahí están los resultados tanto a favor como en contra para el Betis.Deberes pendientes en la defensa a balón paradoEn cuanto a datos concretos, el Betis ha recibido el de Alexsandro ante el Lille, entrando desde atrás y con un remate relativamente lejano, y los de Dela y Brugui contra el Levante, el primero llegando por el centro y el segundo, al primer palo aprovechando su rapidez. En pretemporada también encajó en esta suerte con las dianas de Owen Mira (Granada), Mosquera (Arsenal) y Stones (Inter). Y ante el Madrid el Betis sufrió por remates como los de Bellingham o Espí que tuvo que sacar Valles oportunamente dentro de su fenomenal actuación bajo palos.En definitiva, un análisis que ha de llevar a que el Betis trate de mejorar en los ajustes defensivos por alto para ser menos previsible de cara a los ataques rivales y continuar dando pasos adelante para mantener o crecer en la gama de recursos ofensivos con el objetivo de sacar más rendimiento al vuelo de sus futbolistas en el área de los oponentes. El triunfo del Betis en Lille se gestó a balón parado y pudo haberse caído por esa misma suerte. Los dos tantos de Bartra y el gol de Alexsandro llegaron tras estrategias de córners o faltas laterales. Una fortaleza y una debilidad que se muestran en el mismo encuentro. Una cuestión para sacarle rendimiento y otra, para corregirla, dentro de la libreta de Manuel Pellegrini. No es algo nuevo, dado que en pretemporada ha venido sucediendo así: tres goles a favor (de un total de catorce) y otros tantos, en contra (de cinco). La variedad a la hora de atacar a los rivales cuando un balón sobrevuela su área o la forma de defenderse si es el oponente el que reta tu sistema defensivo se ponen encima de la para seguir buscando puntos de mejora en el rendimiento bético en esta exigente temporada 2026-27.La queja principal es defensiva dado que duelo de Lille repercutió en esta cuestión que ya venía abierta después de los amistosos del verano, la derrota ante el Levante y el número de remates recibidos ante el Madrid. Sin embargo, hay que ponerla en paralelo a la capacidad bética de proponer y conseguir situaciones ofensivas en este mismo apartado. Es decir, conviene ajustar atrás para proteger mejor a Álvaro Valles cuando cuelguen balones y seguir encontrando a Bartra y compañía como recurso para poder anotar tantos a los rivales.Bartra celebra uno de sus goles en el Lille – Betis ReutersPor partes, porque cada área tiene su propia miga. El Betis lleva cuatro goles a favor a balón parado en los cinco partidos oficiales que ha disputado esta campaña. Lo hizo Riquelme al segundo palo en plancha ante el Levante después de un cabezazo de Marc Bartra en el primero. Luego anotó Parrott contra el Madrid tras un remate certero de Deossa que desvió Courtois. En Francia el protagonista fue Bartra, quien cabeceó de forma directa un centro soberbio de Fornals justo tras rechace de córner y luego peinó otro de Isco también entrando desde atrás hasta la frontal del área pequeña. A ello hay que añadirle dos dianas de cabeza del propio Bartra y Deossa ante el Olympique Lyonnais en pretemporada y la que marcó Riquelme, también entrando al segundo poste, ante el Arsenal en Dublín. Siete en total en el Betis 2026-27 , que ha celebrado ya 20 goles contando los amistosos. No está nada mal, dándole importancia al laboratorio de Pellegrini y sus ayudantes con prolongaciones, pantallas y variedad de recursos para poder aprovechar circunstancias de ataque desde el córner o el centro lateral.En el lado contrario de este análisis está lo que le quita el balón parado al Betis en su área propia y es una cuestión que ha de corregirse en buena medida desde el cuerpo técnico. Ha consolidado desde hace años el cuerpo técnico la apuesta por una defensa mixta entre zona y al hombre . Es decir, los cinco jugadores más altos se sitúan al borde del área pequeña, los tres o cuatro restantes (que no son los que mejor van por alto) van a marcas individuales para impedir que lleguen cómodos los rivales y uno o dos se quedan en la frontal para rechaces. Los más cualificados en el balón aéreo se ubican cerca de Valles para protegerle, habitualmente con dos al primer palo y el resto distribuidos en la línea del área pequeña, como un cordón de seguridad que tampoco bloquee la salida del portero. Luego jugadores como Riquelme o Isco son los que saltan en una segunda línea más alejada con los rematadores rivales y por ello salen en la foto como marcadores. Una defensa mixta que es la que hacen la mayoría de los equipos y ahí están los resultados tanto a favor como en contra para el Betis.Deberes pendientes en la defensa a balón paradoEn cuanto a datos concretos, el Betis ha recibido el de Alexsandro ante el Lille, entrando desde atrás y con un remate relativamente lejano, y los de Dela y Brugui contra el Levante, el primero llegando por el centro y el segundo, al primer palo aprovechando su rapidez. En pretemporada también encajó en esta suerte con las dianas de Owen Mira (Granada), Mosquera (Arsenal) y Stones (Inter). Y ante el Madrid el Betis sufrió por remates como los de Bellingham o Espí que tuvo que sacar Valles oportunamente dentro de su fenomenal actuación bajo palos.En definitiva, un análisis que ha de llevar a que el Betis trate de mejorar en los ajustes defensivos por alto para ser menos previsible de cara a los ataques rivales y continuar dando pasos adelante para mantener o crecer en la gama de recursos ofensivos con el objetivo de sacar más rendimiento al vuelo de sus futbolistas en el área de los oponentes. RSS de noticias de deportes
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