El Breogán consiguió una victoria inesperada en el Palacio, tercer equipo que vence en el feudo del Real Madrid esta temporada tras Barcelona y Tenerife . Los gallegos aprovecharon una tarde de rotaciones del bando local, con el primer puesto liguero asegurado y con la mente focalizada en la Final Four de la Euroliga, para firmar una segunda mitad casi perfecta gracias a potentes actuaciones como las de Aranitovic, Mavra, Cook o Brankovic. En el bando merengue, Hezonja, junto a Len y Llull volvió a ser el mejor, pero su inabarcable talento, entrecortado por las restricciones de minutaje, fue insuficiente para evitar el triunfo galaico. Un alegría que no estuvo exenta de polémica, pues Lyles , después de un inconmensurable esfuerzo de Llull Feliz para apretar el marcador, recibió una falta y consiguió anotar bajo el aro en los últimos segundos, un dos más uno que, de certificarse, habría dado el empate a los madridista. Pero Casimiro pidió revisión por el videoarbitraje y los colegiados decretaron el contacto se había producido antes de sumar los dos puntos. El canadiense anotó el primero desde la línea de personal y lanzó el segundo a fallar, un barullo en el que los visitantes consiguieron certificar su inesperado zarpazo en una tarde de rotaciones en el Palacio. El Breogán aterrizó sin complejos en el Palacio, bien liderado por Cook y por ese marcado acento balcánico que le proporcionan hombres como Andric o Brankovic. Buen hacer que, sin embargo, fue frenado por Hezonja , capaz el croata de finalizar una contra después de tirar un caño y deshacerse de hasta tres rivales en el campo abierto. Sus majestuosas jugadas dieron alas al Madrid, que tras dos tiros libres de Okeke alcanzó los seis puntosa de ventaja, brecha multiplicada gracias a una buena canasta de Almansa y a un triple de Maledon desde la esquina. Pero los gallegos, de la mano de Francis Alonso, consiguieron mantenerse a flote. No le debió sentar bien a los blancos el amago de revolución rival, pues saltaron al segundo cuarto con un descomunal parcial de 11-4, brillantes en defensa y a la carrera Abalde, Procida y el ya mencionado Maledon. La lluvia era intensa en el interior del pabellón, y por eso era fascinante ver cómo los chicos de Casimiro siempre encontraban una ruta hacia la supervivencia, una peregrinación liderada por el sobresaliente baloncesto de Cook y los mordiscos puntuales de Russell y Brankovic que les permitieron llegar al descanso con una desventaja de tres. Tras el paso por los vestuarios, prosiguieron el festival de puntos en ambos bandos, un toma y daca en el que el Breogán, por momentos, conseguía hacerse con la pole del encuentro. Dibba corría el campo como un poseso y volaba para destrozar el aro, mientras que Apic aprovechaba la baja de Tavares para machacar la zona. En el otro lado de la pista, eran Hezonja y Llull los más entonados, sobre todo desde la línea de tres, además de un Almansa que parecía empeñado en destacar en una tarde marcada por la rotaciones de Scariolo. Con la llegada del último cuarto, los lucenses vencían por cuatro después de un crepuscular triple de Mavra . Real Madrid: Campazzo (x), Llull (x), Hezonja (x), Okeke (x), Len (x); Lyles (x), Abalde (x), Procida (x), Maledon (x), Almansa (x), Feliz (x). Breogán: Russell (x), Cook (x), Kurucs (x), Andric (x), Brankovic (x); Dibba (x), Apic (x), Francis Alonso (x), Aranitovic (x), Mavra (x), Quintela (x). Parciales: 18-15; 28-28 (46-43); 21-28 (67-71); Los árbitros: Carlos Cortés, Raúl Zamorano y Ariadna Chueca. El base croata siguió a lo suyo y consiguió la máxima de la tarde para el Breogán, siete puntos, después de dos libres anotados. Además, Scariolo se llevó una técnica, sanción que dio una oportunidad de oro a sus rivales para acercarse a una victoria gigante. Brankovic se imponía con facilidad a Almansa y Lyles al mismo tiempo que el Madrid mostraba agotamiento después de unas semanas de salvaje competición. No se rindieron Feliz y Llull aunque, finalmente, el reloj acabó por vencerles. El Breogán consiguió una victoria inesperada en el Palacio, tercer equipo que vence en el feudo del Real Madrid esta temporada tras Barcelona y Tenerife . Los gallegos aprovecharon una tarde de rotaciones del bando local, con el primer puesto liguero asegurado y con la mente focalizada en la Final Four de la Euroliga, para firmar una segunda mitad casi perfecta gracias a potentes actuaciones como las de Aranitovic, Mavra, Cook o Brankovic. En el bando merengue, Hezonja, junto a Len y Llull volvió a ser el mejor, pero su inabarcable talento, entrecortado por las restricciones de minutaje, fue insuficiente para evitar el triunfo galaico. Un alegría que no estuvo exenta de polémica, pues Lyles , después de un inconmensurable esfuerzo de Llull Feliz para apretar el marcador, recibió una falta y consiguió anotar bajo el aro en los últimos segundos, un dos más uno que, de certificarse, habría dado el empate a los madridista. Pero Casimiro pidió revisión por el videoarbitraje y los colegiados decretaron el contacto se había producido antes de sumar los dos puntos. El canadiense anotó el primero desde la línea de personal y lanzó el segundo a fallar, un barullo en el que los visitantes consiguieron certificar su inesperado zarpazo en una tarde de rotaciones en el Palacio. El Breogán aterrizó sin complejos en el Palacio, bien liderado por Cook y por ese marcado acento balcánico que le proporcionan hombres como Andric o Brankovic. Buen hacer que, sin embargo, fue frenado por Hezonja , capaz el croata de finalizar una contra después de tirar un caño y deshacerse de hasta tres rivales en el campo abierto. Sus majestuosas jugadas dieron alas al Madrid, que tras dos tiros libres de Okeke alcanzó los seis puntosa de ventaja, brecha multiplicada gracias a una buena canasta de Almansa y a un triple de Maledon desde la esquina. Pero los gallegos, de la mano de Francis Alonso, consiguieron mantenerse a flote. No le debió sentar bien a los blancos el amago de revolución rival, pues saltaron al segundo cuarto con un descomunal parcial de 11-4, brillantes en defensa y a la carrera Abalde, Procida y el ya mencionado Maledon. La lluvia era intensa en el interior del pabellón, y por eso era fascinante ver cómo los chicos de Casimiro siempre encontraban una ruta hacia la supervivencia, una peregrinación liderada por el sobresaliente baloncesto de Cook y los mordiscos puntuales de Russell y Brankovic que les permitieron llegar al descanso con una desventaja de tres. Tras el paso por los vestuarios, prosiguieron el festival de puntos en ambos bandos, un toma y daca en el que el Breogán, por momentos, conseguía hacerse con la pole del encuentro. Dibba corría el campo como un poseso y volaba para destrozar el aro, mientras que Apic aprovechaba la baja de Tavares para machacar la zona. En el otro lado de la pista, eran Hezonja y Llull los más entonados, sobre todo desde la línea de tres, además de un Almansa que parecía empeñado en destacar en una tarde marcada por la rotaciones de Scariolo. Con la llegada del último cuarto, los lucenses vencían por cuatro después de un crepuscular triple de Mavra . Real Madrid: Campazzo (x), Llull (x), Hezonja (x), Okeke (x), Len (x); Lyles (x), Abalde (x), Procida (x), Maledon (x), Almansa (x), Feliz (x). Breogán: Russell (x), Cook (x), Kurucs (x), Andric (x), Brankovic (x); Dibba (x), Apic (x), Francis Alonso (x), Aranitovic (x), Mavra (x), Quintela (x). Parciales: 18-15; 28-28 (46-43); 21-28 (67-71); Los árbitros: Carlos Cortés, Raúl Zamorano y Ariadna Chueca. El base croata siguió a lo suyo y consiguió la máxima de la tarde para el Breogán, siete puntos, después de dos libres anotados. Además, Scariolo se llevó una técnica, sanción que dio una oportunidad de oro a sus rivales para acercarse a una victoria gigante. Brankovic se imponía con facilidad a Almansa y Lyles al mismo tiempo que el Madrid mostraba agotamiento después de unas semanas de salvaje competición. No se rindieron Feliz y Llull aunque, finalmente, el reloj acabó por vencerles. El Breogán consiguió una victoria inesperada en el Palacio, tercer equipo que vence en el feudo del Real Madrid esta temporada tras Barcelona y Tenerife . Los gallegos aprovecharon una tarde de rotaciones del bando local, con el primer puesto liguero asegurado y con la mente focalizada en la Final Four de la Euroliga, para firmar una segunda mitad casi perfecta gracias a potentes actuaciones como las de Aranitovic, Mavra, Cook o Brankovic. En el bando merengue, Hezonja, junto a Len y Llull volvió a ser el mejor, pero su inabarcable talento, entrecortado por las restricciones de minutaje, fue insuficiente para evitar el triunfo galaico. Un alegría que no estuvo exenta de polémica, pues Lyles , después de un inconmensurable esfuerzo de Llull Feliz para apretar el marcador, recibió una falta y consiguió anotar bajo el aro en los últimos segundos, un dos más uno que, de certificarse, habría dado el empate a los madridista. Pero Casimiro pidió revisión por el videoarbitraje y los colegiados decretaron el contacto se había producido antes de sumar los dos puntos. El canadiense anotó el primero desde la línea de personal y lanzó el segundo a fallar, un barullo en el que los visitantes consiguieron certificar su inesperado zarpazo en una tarde de rotaciones en el Palacio. El Breogán aterrizó sin complejos en el Palacio, bien liderado por Cook y por ese marcado acento balcánico que le proporcionan hombres como Andric o Brankovic. Buen hacer que, sin embargo, fue frenado por Hezonja , capaz el croata de finalizar una contra después de tirar un caño y deshacerse de hasta tres rivales en el campo abierto. Sus majestuosas jugadas dieron alas al Madrid, que tras dos tiros libres de Okeke alcanzó los seis puntosa de ventaja, brecha multiplicada gracias a una buena canasta de Almansa y a un triple de Maledon desde la esquina. Pero los gallegos, de la mano de Francis Alonso, consiguieron mantenerse a flote. No le debió sentar bien a los blancos el amago de revolución rival, pues saltaron al segundo cuarto con un descomunal parcial de 11-4, brillantes en defensa y a la carrera Abalde, Procida y el ya mencionado Maledon. La lluvia era intensa en el interior del pabellón, y por eso era fascinante ver cómo los chicos de Casimiro siempre encontraban una ruta hacia la supervivencia, una peregrinación liderada por el sobresaliente baloncesto de Cook y los mordiscos puntuales de Russell y Brankovic que les permitieron llegar al descanso con una desventaja de tres. Tras el paso por los vestuarios, prosiguieron el festival de puntos en ambos bandos, un toma y daca en el que el Breogán, por momentos, conseguía hacerse con la pole del encuentro. Dibba corría el campo como un poseso y volaba para destrozar el aro, mientras que Apic aprovechaba la baja de Tavares para machacar la zona. En el otro lado de la pista, eran Hezonja y Llull los más entonados, sobre todo desde la línea de tres, además de un Almansa que parecía empeñado en destacar en una tarde marcada por la rotaciones de Scariolo. Con la llegada del último cuarto, los lucenses vencían por cuatro después de un crepuscular triple de Mavra . Real Madrid: Campazzo (x), Llull (x), Hezonja (x), Okeke (x), Len (x); Lyles (x), Abalde (x), Procida (x), Maledon (x), Almansa (x), Feliz (x). Breogán: Russell (x), Cook (x), Kurucs (x), Andric (x), Brankovic (x); Dibba (x), Apic (x), Francis Alonso (x), Aranitovic (x), Mavra (x), Quintela (x). Parciales: 18-15; 28-28 (46-43); 21-28 (67-71); Los árbitros: Carlos Cortés, Raúl Zamorano y Ariadna Chueca. El base croata siguió a lo suyo y consiguió la máxima de la tarde para el Breogán, siete puntos, después de dos libres anotados. Además, Scariolo se llevó una técnica, sanción que dio una oportunidad de oro a sus rivales para acercarse a una victoria gigante. Brankovic se imponía con facilidad a Almansa y Lyles al mismo tiempo que el Madrid mostraba agotamiento después de unas semanas de salvaje competición. No se rindieron Feliz y Llull aunque, finalmente, el reloj acabó por vencerles. RSS de noticias de deportes
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