La vuelta del Betis a Sevilla desde Braga fue muy tranquila. El equipo salió rápido del estadio escoltado por la policía lusa y se dirigió al aeropuerto de Oporto, desde donde a las 23.30 hora española despegó para llegar a San Pablo en algo menos de una hora. El grupo pudo pernoctar en sus domicilios y este miércoles habrá sesión de recuperación en la ciudad deportiva Luis del Sol. Entre los protagonistas del retorno se encontraban Cucho Hernández y Abde. El primero por marcar el gol bético ante el Braga; el segundo por provocar el penalti. Y ambos por el debate sobre el campo sobre quién debía lanzar la pena máxima.Se resolvió todo con la dirección desde el banquillo para que lo hiciera Cucho, que acertó engañando a Hornicek y poniendo el 1-1 en el marcador. Como todos los protagonistas explicaron le correspondía al colombiano ser el responsable dado que antes del partido se preparan estas cuestiones y se dejan claras cuáles son las prioridades en los lanzadores en función de qué jugadores estén sobre el campo.A Abde no le sentó bien el asunto y no fue a la celebración común. Luego sí espero a Cucho para felicitarle justo delante del banquillo bético. Y en la zona mixta habló el colombiano para restarle importancia al asunto y Pellegrini, para dejar claro su criterio.Y en la vuelta todo se tomó con naturalidad. «Es fútbol, es normal», decían muchos de los expedicionarios. Cucho y Abde tienen una excelente relación personal y son dos elementos importantes en el equipo. Ambos posaron para los medios del club después de que aterrizara el avión, ya sobre la pista de San Pablo. Sonrientes y con «buen rollo», algo que siempre se mantiene en este vestuario que quiere alcanzar la cota histórica de las semifinales de la Europa League. La vuelta del Betis a Sevilla desde Braga fue muy tranquila. El equipo salió rápido del estadio escoltado por la policía lusa y se dirigió al aeropuerto de Oporto, desde donde a las 23.30 hora española despegó para llegar a San Pablo en algo menos de una hora. El grupo pudo pernoctar en sus domicilios y este miércoles habrá sesión de recuperación en la ciudad deportiva Luis del Sol. Entre los protagonistas del retorno se encontraban Cucho Hernández y Abde. El primero por marcar el gol bético ante el Braga; el segundo por provocar el penalti. Y ambos por el debate sobre el campo sobre quién debía lanzar la pena máxima.Se resolvió todo con la dirección desde el banquillo para que lo hiciera Cucho, que acertó engañando a Hornicek y poniendo el 1-1 en el marcador. Como todos los protagonistas explicaron le correspondía al colombiano ser el responsable dado que antes del partido se preparan estas cuestiones y se dejan claras cuáles son las prioridades en los lanzadores en función de qué jugadores estén sobre el campo.A Abde no le sentó bien el asunto y no fue a la celebración común. Luego sí espero a Cucho para felicitarle justo delante del banquillo bético. Y en la zona mixta habló el colombiano para restarle importancia al asunto y Pellegrini, para dejar claro su criterio.Y en la vuelta todo se tomó con naturalidad. «Es fútbol, es normal», decían muchos de los expedicionarios. Cucho y Abde tienen una excelente relación personal y son dos elementos importantes en el equipo. Ambos posaron para los medios del club después de que aterrizara el avión, ya sobre la pista de San Pablo. Sonrientes y con «buen rollo», algo que siempre se mantiene en este vestuario que quiere alcanzar la cota histórica de las semifinales de la Europa League. La vuelta del Betis a Sevilla desde Braga fue muy tranquila. El equipo salió rápido del estadio escoltado por la policía lusa y se dirigió al aeropuerto de Oporto, desde donde a las 23.30 hora española despegó para llegar a San Pablo en algo menos de una hora. El grupo pudo pernoctar en sus domicilios y este miércoles habrá sesión de recuperación en la ciudad deportiva Luis del Sol. Entre los protagonistas del retorno se encontraban Cucho Hernández y Abde. El primero por marcar el gol bético ante el Braga; el segundo por provocar el penalti. Y ambos por el debate sobre el campo sobre quién debía lanzar la pena máxima.Se resolvió todo con la dirección desde el banquillo para que lo hiciera Cucho, que acertó engañando a Hornicek y poniendo el 1-1 en el marcador. Como todos los protagonistas explicaron le correspondía al colombiano ser el responsable dado que antes del partido se preparan estas cuestiones y se dejan claras cuáles son las prioridades en los lanzadores en función de qué jugadores estén sobre el campo.A Abde no le sentó bien el asunto y no fue a la celebración común. Luego sí espero a Cucho para felicitarle justo delante del banquillo bético. Y en la zona mixta habló el colombiano para restarle importancia al asunto y Pellegrini, para dejar claro su criterio.Y en la vuelta todo se tomó con naturalidad. «Es fútbol, es normal», decían muchos de los expedicionarios. Cucho y Abde tienen una excelente relación personal y son dos elementos importantes en el equipo. Ambos posaron para los medios del club después de que aterrizara el avión, ya sobre la pista de San Pablo. Sonrientes y con «buen rollo», algo que siempre se mantiene en este vestuario que quiere alcanzar la cota histórica de las semifinales de la Europa League. 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