Andorra es un municipio de la provincia de Teruel donde arrasa el voto de izquierda (salvo dos años con CDS, siempre en manos de IU o PSOE). Su alcalde, Rafael Guía, es el secretario provincial del PSOE-Teruel y pertenece al círculo político más cercano a la líder del socialismo aragonés, Pilar Alegría. En las últimas dos elecciones, el voto a Vox , tal vez como papeleta de castigo, se ha multiplicado y una diputada autonómica-concejal, Aroha Rochela, se ha ‘colado’ en el Consistorio. Mucho tiene que ver con la situación que vive el pueblo desde la orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) de Teresa Ribera, en 2020, de derribar la central térmica, gestionada por Endesa, el faro económico que daba miles de empleos en la localidad y en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos. Con la voladura de las tres torres de refrigeración de 107 metros (mayo de 2022) y de la chimenea histórica de 70 metros (febrero de 2023) se anularon también las posibilidades para esta localidad que al calor de Endesa había sido próspero durante 40 años y con muchos trabajadores viviendo de la explotación minera. Hace algo más de un lustro, el cielo de Andorra no se medía en megavatios, sino en el hollín productivo de esa chimenea que era el sustento de cientos de familias en la tercera población más habitada de toda la provincia, tras la ciudad de Teruel y la ciudad de Alcañiz. Pero hoy ese mismo cielo es el escenario de un espejismo energético.A Andorra se le prometió teñir ese cielo de negro a verde con el llamado Nudo Mudéjar, que nació con la vitola de ser el bálsamo para la herida abierta por el cierre de la térmica, y en los últimos días desde Enel (la multinacional italiana que posee más del 70% de Endesa) y el Miteco heredado por Sara Aagesen, se les ha dado un varapalo histórico del que va a costar reponerse. Se acaba de anunciar que ese Nudo Mudéjar, en vez de 1.844 megavatios de potencia, con capacidad, -como se proyectó en el inicio, para albergar varios parques eólicos y fotovoltaicas, además de ser el megaproyecto que enraizaría diversas iniciativas industriales en la zona-, finalmente tendrá 406 megavatios (para dicha energía eólica y solar). Noticia relacionada general No No Teruel Existe y Vox Exigen la dimisión del número dos del Ministerio de Transición Ecológica por la trama Forestalia Érika MontañésTras comunicarse esta reducción drástica, el silencio en la comarca se ha vuelto espeso, porque con el recorte se desvanecen los planes de acompañamiento: el impulso al empleo femenino, la recuperación de olivos y las fábricas de electrolizadores que debían fijar población. El resto de la potencia cifrada se ha perdido en el sumidero de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que ha caído como una guillotina sobre los planes de Endesa y las ilusiones de Teruel.Se prometió teñir el negro del hollín de verde, crear 6.000 empleos, fijar población y un amplio plan de acompañamiento para la industria localY es que, en términos económicos, el relato oficial anunciado en su día por Teresa Ribera prometía una lluvia de 1.200 millones de euros y la creación de 6.000 empleos. Era la «transición justa», ese sintagma tan utilizado en los despachos del Ministerio madrileño que, con los ojos de los vecinos de esta provincia turolense, empieza a sonar a sarcasmo.En marzo de 2026 la realidad de esa transición justa ha dado paso a una más descarnada: el recorte en la potencia prevista significará no solo que no se construirán todos esos planes alternativos para los extrabajadores de la térmica, sino que consolidará el desplome demográfico en un área ya amenazada por la despoblación. Desde 2020, de los 8.000 habitantes que tenía Andorra, mil ya se han ido, según los datos que facilita Vox. BurocraciaEsta misma semana, el Gobierno de Aragón (en funciones), del PP, protagonizaba la foto de una reunión que dice mucho . Sin diferencias ideológicas, los alcaldes del nudo afectados (Andorra, Alcañiz, Alcorisa, Calanda …) se encontraban todos a una con la vicepresidenta del Ejecutivo, Mar Vaquero, para pedirle actuaciones rápidas que eviten el colapso del este de Teruel. El Gobierno maño ha alzado la voz contra el «mazazo» a Andorra por parte del Miteco. 30 de marzo de 2026: reunión en la sede del Gobierno de Aragón con los alcaldes afectados por el recorte del Nudo Mudéjar. De frente, de negro a la derecha, el alcalde andorrano, el socialista Rafa Guía. F. Simón«Es otra forma de colonización energética», claman asimismo las plataformas locales. «Nosotros ponemos el paisaje y ellos se llevan la energía, dejándonos las migajas de una inversión que mengua cada vez que un técnico firma un informe». El caso Forestalia, además, se ha sumado a las sospechas de todas las DIA aprobadas o en evaluación en la provincia de Teruel, una sombra de corrupción que asalta al corazón del Miteco y a los mandatos ambientales del Gobierno de Javier Lambán en Aragón. Un cronograma hacia… ¿ninguna parte?Hasta la comunicación del «hachazo», la trayectoria del Nudo Mudéjar ha supuesto el manual perfecto de cómo frustrar a una provincia casi por completo. En 2021 se convocó el concurso con promesas de reindustrialización total para Andorra y sus vecinos. En 2022, se adjudica a Enel Green Power con la promesa de miles de empleos. La térmica se había llevado por delante más de 4.000, así que las cifras auguraban remontar ampliamente la situación. En 2024 y 2025 llegan las primeras alarmas: hay retrasos y negativas ambientales a implantar algunos parques específicos. La DIA en el Miteco contempla algunos riesgos. No está del todo claro por dónde caminarán los planes de Endesa entonces. El plan acaba el 9 de junio de este año, cuando se sepa el proyecto definitivo y los planes de la italiana Enel Green Power, que posee más del 70% de EndesaY en marzo de 2026 llega la noticia bomba. La reducción a mínimos del proyecto confirma que los plazos originales son ya físicamente imposibles de cumplir y, tal y como denuncian los alcaldes del PP, el retraso burocrático de años «pone en duda la viabilidad de la inversión». Se vendió un proyecto como la «panacea» cuando el Miteco era consciente de que el entramado burocrático –una yincana de permisos que dura años y que deja a familias mientras tanto aguardando un sustento- estaba lleno de lagunas. Síntoma de una España vacíaEl Nudo Mudéjar no es solo una infraestructura eléctrica, es el síntoma de una España que se vacía no por falta de recursos, sino por un exceso de promesas incumplidas. La lección que deja el Mudéjar es amarga: el verde se ha convertido en el nuevo color de la frustración . En palabras de los dirigentes de Vox, «el nudo, lejos de apretar para unir, se está convirtiendo en la soga» de la comarca.Imágenes de la estampa más característica de la comarca minera Andorra-Sierra de Arcos durante 40 años, hasta el desmantelamiento de la central térmica. AbcAndorra, meca industrializada durante 40 años de operatividad de la térmica, se ve condenada a una decadencia agónica. José, un extrabajador de la central que lleva años parado, dice a este diario: «Nos prometieron ser la vanguardia de la transición, pero nos dejan en el vagón de cola». «Queremos industria, no caridad» , reivindica, resumiendo así el sentir de un municipio que lleva años aguardando resiliente. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Antonio Resines rompe la hora en Calanda con el estruendo de miles de tambores y bombos noticia Si El PP espera que la negociación con Vox en Aragón «se acelere» en los «próximos días»Mientras, su alcalde, del PSOE, ha clamado esta semana en el Miteco socialista y en el Instituto de Transición Justa que prometan lo cumplido para un pueblo que, antorchas en mano, procesiona esta Semana Santa al calvario. Le han dicho que la resurrección solo puede llegar el 9 de junio, cuando empresa y ministerio adopten la resolución definitiva al proyecto, aunque este pueblo ha dejado de creer en milagros (energéticos) que vengan de Madrid. Andorra es un municipio de la provincia de Teruel donde arrasa el voto de izquierda (salvo dos años con CDS, siempre en manos de IU o PSOE). Su alcalde, Rafael Guía, es el secretario provincial del PSOE-Teruel y pertenece al círculo político más cercano a la líder del socialismo aragonés, Pilar Alegría. En las últimas dos elecciones, el voto a Vox , tal vez como papeleta de castigo, se ha multiplicado y una diputada autonómica-concejal, Aroha Rochela, se ha ‘colado’ en el Consistorio. Mucho tiene que ver con la situación que vive el pueblo desde la orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) de Teresa Ribera, en 2020, de derribar la central térmica, gestionada por Endesa, el faro económico que daba miles de empleos en la localidad y en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos. Con la voladura de las tres torres de refrigeración de 107 metros (mayo de 2022) y de la chimenea histórica de 70 metros (febrero de 2023) se anularon también las posibilidades para esta localidad que al calor de Endesa había sido próspero durante 40 años y con muchos trabajadores viviendo de la explotación minera. Hace algo más de un lustro, el cielo de Andorra no se medía en megavatios, sino en el hollín productivo de esa chimenea que era el sustento de cientos de familias en la tercera población más habitada de toda la provincia, tras la ciudad de Teruel y la ciudad de Alcañiz. Pero hoy ese mismo cielo es el escenario de un espejismo energético.A Andorra se le prometió teñir ese cielo de negro a verde con el llamado Nudo Mudéjar, que nació con la vitola de ser el bálsamo para la herida abierta por el cierre de la térmica, y en los últimos días desde Enel (la multinacional italiana que posee más del 70% de Endesa) y el Miteco heredado por Sara Aagesen, se les ha dado un varapalo histórico del que va a costar reponerse. Se acaba de anunciar que ese Nudo Mudéjar, en vez de 1.844 megavatios de potencia, con capacidad, -como se proyectó en el inicio, para albergar varios parques eólicos y fotovoltaicas, además de ser el megaproyecto que enraizaría diversas iniciativas industriales en la zona-, finalmente tendrá 406 megavatios (para dicha energía eólica y solar). Noticia relacionada general No No Teruel Existe y Vox Exigen la dimisión del número dos del Ministerio de Transición Ecológica por la trama Forestalia Érika MontañésTras comunicarse esta reducción drástica, el silencio en la comarca se ha vuelto espeso, porque con el recorte se desvanecen los planes de acompañamiento: el impulso al empleo femenino, la recuperación de olivos y las fábricas de electrolizadores que debían fijar población. El resto de la potencia cifrada se ha perdido en el sumidero de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que ha caído como una guillotina sobre los planes de Endesa y las ilusiones de Teruel.Se prometió teñir el negro del hollín de verde, crear 6.000 empleos, fijar población y un amplio plan de acompañamiento para la industria localY es que, en términos económicos, el relato oficial anunciado en su día por Teresa Ribera prometía una lluvia de 1.200 millones de euros y la creación de 6.000 empleos. Era la «transición justa», ese sintagma tan utilizado en los despachos del Ministerio madrileño que, con los ojos de los vecinos de esta provincia turolense, empieza a sonar a sarcasmo.En marzo de 2026 la realidad de esa transición justa ha dado paso a una más descarnada: el recorte en la potencia prevista significará no solo que no se construirán todos esos planes alternativos para los extrabajadores de la térmica, sino que consolidará el desplome demográfico en un área ya amenazada por la despoblación. Desde 2020, de los 8.000 habitantes que tenía Andorra, mil ya se han ido, según los datos que facilita Vox. BurocraciaEsta misma semana, el Gobierno de Aragón (en funciones), del PP, protagonizaba la foto de una reunión que dice mucho . Sin diferencias ideológicas, los alcaldes del nudo afectados (Andorra, Alcañiz, Alcorisa, Calanda …) se encontraban todos a una con la vicepresidenta del Ejecutivo, Mar Vaquero, para pedirle actuaciones rápidas que eviten el colapso del este de Teruel. El Gobierno maño ha alzado la voz contra el «mazazo» a Andorra por parte del Miteco. 30 de marzo de 2026: reunión en la sede del Gobierno de Aragón con los alcaldes afectados por el recorte del Nudo Mudéjar. De frente, de negro a la derecha, el alcalde andorrano, el socialista Rafa Guía. F. Simón«Es otra forma de colonización energética», claman asimismo las plataformas locales. «Nosotros ponemos el paisaje y ellos se llevan la energía, dejándonos las migajas de una inversión que mengua cada vez que un técnico firma un informe». El caso Forestalia, además, se ha sumado a las sospechas de todas las DIA aprobadas o en evaluación en la provincia de Teruel, una sombra de corrupción que asalta al corazón del Miteco y a los mandatos ambientales del Gobierno de Javier Lambán en Aragón. Un cronograma hacia… ¿ninguna parte?Hasta la comunicación del «hachazo», la trayectoria del Nudo Mudéjar ha supuesto el manual perfecto de cómo frustrar a una provincia casi por completo. En 2021 se convocó el concurso con promesas de reindustrialización total para Andorra y sus vecinos. En 2022, se adjudica a Enel Green Power con la promesa de miles de empleos. La térmica se había llevado por delante más de 4.000, así que las cifras auguraban remontar ampliamente la situación. En 2024 y 2025 llegan las primeras alarmas: hay retrasos y negativas ambientales a implantar algunos parques específicos. La DIA en el Miteco contempla algunos riesgos. No está del todo claro por dónde caminarán los planes de Endesa entonces. El plan acaba el 9 de junio de este año, cuando se sepa el proyecto definitivo y los planes de la italiana Enel Green Power, que posee más del 70% de EndesaY en marzo de 2026 llega la noticia bomba. La reducción a mínimos del proyecto confirma que los plazos originales son ya físicamente imposibles de cumplir y, tal y como denuncian los alcaldes del PP, el retraso burocrático de años «pone en duda la viabilidad de la inversión». Se vendió un proyecto como la «panacea» cuando el Miteco era consciente de que el entramado burocrático –una yincana de permisos que dura años y que deja a familias mientras tanto aguardando un sustento- estaba lleno de lagunas. Síntoma de una España vacíaEl Nudo Mudéjar no es solo una infraestructura eléctrica, es el síntoma de una España que se vacía no por falta de recursos, sino por un exceso de promesas incumplidas. La lección que deja el Mudéjar es amarga: el verde se ha convertido en el nuevo color de la frustración . En palabras de los dirigentes de Vox, «el nudo, lejos de apretar para unir, se está convirtiendo en la soga» de la comarca.Imágenes de la estampa más característica de la comarca minera Andorra-Sierra de Arcos durante 40 años, hasta el desmantelamiento de la central térmica. AbcAndorra, meca industrializada durante 40 años de operatividad de la térmica, se ve condenada a una decadencia agónica. José, un extrabajador de la central que lleva años parado, dice a este diario: «Nos prometieron ser la vanguardia de la transición, pero nos dejan en el vagón de cola». «Queremos industria, no caridad» , reivindica, resumiendo así el sentir de un municipio que lleva años aguardando resiliente. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Antonio Resines rompe la hora en Calanda con el estruendo de miles de tambores y bombos noticia Si El PP espera que la negociación con Vox en Aragón «se acelere» en los «próximos días»Mientras, su alcalde, del PSOE, ha clamado esta semana en el Miteco socialista y en el Instituto de Transición Justa que prometan lo cumplido para un pueblo que, antorchas en mano, procesiona esta Semana Santa al calvario. Le han dicho que la resurrección solo puede llegar el 9 de junio, cuando empresa y ministerio adopten la resolución definitiva al proyecto, aunque este pueblo ha dejado de creer en milagros (energéticos) que vengan de Madrid. Andorra es un municipio de la provincia de Teruel donde arrasa el voto de izquierda (salvo dos años con CDS, siempre en manos de IU o PSOE). Su alcalde, Rafael Guía, es el secretario provincial del PSOE-Teruel y pertenece al círculo político más cercano a la líder del socialismo aragonés, Pilar Alegría. En las últimas dos elecciones, el voto a Vox , tal vez como papeleta de castigo, se ha multiplicado y una diputada autonómica-concejal, Aroha Rochela, se ha ‘colado’ en el Consistorio. Mucho tiene que ver con la situación que vive el pueblo desde la orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) de Teresa Ribera, en 2020, de derribar la central térmica, gestionada por Endesa, el faro económico que daba miles de empleos en la localidad y en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos. Con la voladura de las tres torres de refrigeración de 107 metros (mayo de 2022) y de la chimenea histórica de 70 metros (febrero de 2023) se anularon también las posibilidades para esta localidad que al calor de Endesa había sido próspero durante 40 años y con muchos trabajadores viviendo de la explotación minera. Hace algo más de un lustro, el cielo de Andorra no se medía en megavatios, sino en el hollín productivo de esa chimenea que era el sustento de cientos de familias en la tercera población más habitada de toda la provincia, tras la ciudad de Teruel y la ciudad de Alcañiz. Pero hoy ese mismo cielo es el escenario de un espejismo energético.A Andorra se le prometió teñir ese cielo de negro a verde con el llamado Nudo Mudéjar, que nació con la vitola de ser el bálsamo para la herida abierta por el cierre de la térmica, y en los últimos días desde Enel (la multinacional italiana que posee más del 70% de Endesa) y el Miteco heredado por Sara Aagesen, se les ha dado un varapalo histórico del que va a costar reponerse. Se acaba de anunciar que ese Nudo Mudéjar, en vez de 1.844 megavatios de potencia, con capacidad, -como se proyectó en el inicio, para albergar varios parques eólicos y fotovoltaicas, además de ser el megaproyecto que enraizaría diversas iniciativas industriales en la zona-, finalmente tendrá 406 megavatios (para dicha energía eólica y solar). Noticia relacionada general No No Teruel Existe y Vox Exigen la dimisión del número dos del Ministerio de Transición Ecológica por la trama Forestalia Érika MontañésTras comunicarse esta reducción drástica, el silencio en la comarca se ha vuelto espeso, porque con el recorte se desvanecen los planes de acompañamiento: el impulso al empleo femenino, la recuperación de olivos y las fábricas de electrolizadores que debían fijar población. El resto de la potencia cifrada se ha perdido en el sumidero de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que ha caído como una guillotina sobre los planes de Endesa y las ilusiones de Teruel.Se prometió teñir el negro del hollín de verde, crear 6.000 empleos, fijar población y un amplio plan de acompañamiento para la industria localY es que, en términos económicos, el relato oficial anunciado en su día por Teresa Ribera prometía una lluvia de 1.200 millones de euros y la creación de 6.000 empleos. Era la «transición justa», ese sintagma tan utilizado en los despachos del Ministerio madrileño que, con los ojos de los vecinos de esta provincia turolense, empieza a sonar a sarcasmo.En marzo de 2026 la realidad de esa transición justa ha dado paso a una más descarnada: el recorte en la potencia prevista significará no solo que no se construirán todos esos planes alternativos para los extrabajadores de la térmica, sino que consolidará el desplome demográfico en un área ya amenazada por la despoblación. Desde 2020, de los 8.000 habitantes que tenía Andorra, mil ya se han ido, según los datos que facilita Vox. BurocraciaEsta misma semana, el Gobierno de Aragón (en funciones), del PP, protagonizaba la foto de una reunión que dice mucho . Sin diferencias ideológicas, los alcaldes del nudo afectados (Andorra, Alcañiz, Alcorisa, Calanda …) se encontraban todos a una con la vicepresidenta del Ejecutivo, Mar Vaquero, para pedirle actuaciones rápidas que eviten el colapso del este de Teruel. El Gobierno maño ha alzado la voz contra el «mazazo» a Andorra por parte del Miteco. 30 de marzo de 2026: reunión en la sede del Gobierno de Aragón con los alcaldes afectados por el recorte del Nudo Mudéjar. De frente, de negro a la derecha, el alcalde andorrano, el socialista Rafa Guía. F. Simón«Es otra forma de colonización energética», claman asimismo las plataformas locales. «Nosotros ponemos el paisaje y ellos se llevan la energía, dejándonos las migajas de una inversión que mengua cada vez que un técnico firma un informe». El caso Forestalia, además, se ha sumado a las sospechas de todas las DIA aprobadas o en evaluación en la provincia de Teruel, una sombra de corrupción que asalta al corazón del Miteco y a los mandatos ambientales del Gobierno de Javier Lambán en Aragón. Un cronograma hacia… ¿ninguna parte?Hasta la comunicación del «hachazo», la trayectoria del Nudo Mudéjar ha supuesto el manual perfecto de cómo frustrar a una provincia casi por completo. En 2021 se convocó el concurso con promesas de reindustrialización total para Andorra y sus vecinos. En 2022, se adjudica a Enel Green Power con la promesa de miles de empleos. La térmica se había llevado por delante más de 4.000, así que las cifras auguraban remontar ampliamente la situación. En 2024 y 2025 llegan las primeras alarmas: hay retrasos y negativas ambientales a implantar algunos parques específicos. La DIA en el Miteco contempla algunos riesgos. No está del todo claro por dónde caminarán los planes de Endesa entonces. El plan acaba el 9 de junio de este año, cuando se sepa el proyecto definitivo y los planes de la italiana Enel Green Power, que posee más del 70% de EndesaY en marzo de 2026 llega la noticia bomba. La reducción a mínimos del proyecto confirma que los plazos originales son ya físicamente imposibles de cumplir y, tal y como denuncian los alcaldes del PP, el retraso burocrático de años «pone en duda la viabilidad de la inversión». Se vendió un proyecto como la «panacea» cuando el Miteco era consciente de que el entramado burocrático –una yincana de permisos que dura años y que deja a familias mientras tanto aguardando un sustento- estaba lleno de lagunas. Síntoma de una España vacíaEl Nudo Mudéjar no es solo una infraestructura eléctrica, es el síntoma de una España que se vacía no por falta de recursos, sino por un exceso de promesas incumplidas. La lección que deja el Mudéjar es amarga: el verde se ha convertido en el nuevo color de la frustración . En palabras de los dirigentes de Vox, «el nudo, lejos de apretar para unir, se está convirtiendo en la soga» de la comarca.Imágenes de la estampa más característica de la comarca minera Andorra-Sierra de Arcos durante 40 años, hasta el desmantelamiento de la central térmica. AbcAndorra, meca industrializada durante 40 años de operatividad de la térmica, se ve condenada a una decadencia agónica. José, un extrabajador de la central que lleva años parado, dice a este diario: «Nos prometieron ser la vanguardia de la transición, pero nos dejan en el vagón de cola». «Queremos industria, no caridad» , reivindica, resumiendo así el sentir de un municipio que lleva años aguardando resiliente. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Antonio Resines rompe la hora en Calanda con el estruendo de miles de tambores y bombos noticia Si El PP espera que la negociación con Vox en Aragón «se acelere» en los «próximos días»Mientras, su alcalde, del PSOE, ha clamado esta semana en el Miteco socialista y en el Instituto de Transición Justa que prometan lo cumplido para un pueblo que, antorchas en mano, procesiona esta Semana Santa al calvario. Le han dicho que la resurrección solo puede llegar el 9 de junio, cuando empresa y ministerio adopten la resolución definitiva al proyecto, aunque este pueblo ha dejado de creer en milagros (energéticos) que vengan de Madrid. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
