El Consejo de Estado ha informado en contra del intento del Gobierno de regular el uso de la inteligencia artificial en el sector cultural a través de un decreto incluido en el Estatuto del Artista. En su dictamen, el organismo entiende que los ministerios de Trabajo y de Cultura se extralimitaban al modificar por vía reglamentaria materias con rango de ley. El departamento que dirige Yolanda Díaz ha comunicado a algunas entidades del sector que retirará el polémico artículo 13 del decreto, que permitía cesiones de derechos de autor en los contratos laborales, y tratará de incorporar ese punto «al carril parlamentario, para contar con una regulación legal cuanto antes sea posible». Las fuentes consultadas explican que Trabajo podría incorporarlo como enmienda a alguna ley en tramitación. Es la segunda vez que el Ejecutivo se ve obligado a dar marcha atrás en sus planes para regular la IA, un asunto que divide profundamente al sector. Ya en febrero, cuando Trabajo presentó el decreto, entidades de gestión de derechos de autor y grupos autorales alertaron de que se estaba modificando la ley de Propiedad Intelectual por la puerta de atrás, dejando desamparados a los artistas frente al uso de su trabajo por parte de las tecnológicas. La patronal y los sindicatos sí que habían conseguido ponerse más o menos de acuerdo, en un «consenso imperfecto». Las grandes plataformas, las cadenas de televisión y las productoras veían por fin cierta seguridad jurídica, y los sindicatos un primer paso para seguir negociando.¿Y ahora, vuelta a empezar? Trabajo ha convocado este viernes a las entidades con las que había conseguido cerrar ese «consenso imperfecto» para explicarles los próximos pasos. Para empezar, el texto irá próximamente al Consejo de Ministros sin el dichoso artículo 13. Como el Ejecutivo no tiene ni capacidad ni tiempo para reformar la ley de Propiedad Intelectual, previsiblemente optará por incorporarlo vía enmienda a algún proyecto en tramitación. Cultura quiere aprobar la ley del Cine este mes: es una de las pocas iniciativas que Junts no ha vetado. Pero el plazo de enmiendas ya expiró y no se ha incluido ninguna sobre el uso de la imagen y la voz de los actores en películas o series. Otra opción es que remitan a empresas y sindicatos a la negociación colectiva.Noticia relacionada general No No La Ley del cine avanza en el Congreso con el sector audiovisual atento a las enmiendas F. Muñoz«Las empresas necesitan seguridad jurídica. Para trabajar, necesitamos que esto esté regulado, que no se produzca un vacío que pueda llegar a paralizar rodajes. Eso sería una catástrofe. Habíamos llegado a un consenso imperfecto, pero preferíamos eso a la nada», afirma Fabia Buenaventura, directora general de la Asociación de Productores Audiovisuales (PATE). Los sindicatos consultados por este periódico, por su parte, Otra posibilidad es remitir a empresas y sindicatos a la negociación colectiva. Aisge , la entidad de gestión de derechos de autor más combativa en este proceso, considera que modificar la ley de Propiedad Intelectual en un reglamento de naturaleza laboral es un «disparate», según Abel Martín. «La IA hay que regularla en una ley, con informes técnicos, enmiendas… En ningún país europeo se ha podido hacer aún». Eva Moraga, de la Alianza Audiovisual, alerta de que si el Gobierno sigue adelante con la redacción actual, sea cual sea la fórmula, los artistas quedarán desprotegidos.Artículo 13El polémico artículo 13 permitía incorporar la IA generativa en un contrato artístico, pero solo para crear contenidos vinculados a la imagen, la voz o la aportación del artista dentro de la obra para la que fue contratado, incluyendo su explotación y promoción. También permitía crear réplicas digitales o nuevos contenidos, siempre que mantuvieran de forma sustancial la interpretación original y no sustituyeran la participación del artista. Además, cualquier uso fuera de ese ámbito debía hacerse previo acuerdo expreso por escrito y con una remuneración diferenciada, dejando a la negociación colectiva la definición de usos, límites y garantías adicionales.«Para trabajar, necesitamos que esto esté regulado, que no se produzca un vacío que pueda llegar a paralizar rodajes», dice la patronalYolanda Díaz y Ernest Urtasun trabajan en esta reforma desde febrero del año pasado, cuando presentaron un primer borrador que la patronal consideró muy restrictivo. Un año después, y tras una avalancha de alegaciones, el Ejecutivo presentó un texto que patronales y sindicatos aceptaron con la nariz tapada. El dictamen del Consejo de Estado ha dinamitado ese frágil consenso. Es la segunda vez que la parte del Gobierno de Sumar choca con la IA. Urtasun ya intentó el año pasado regular los derechos de autor en otro decreto sobre licencias colectivas, pero tuvo que retirarlo por las enormes diferencias entre las entidades afectadas. El Consejo de Estado ha informado en contra del intento del Gobierno de regular el uso de la inteligencia artificial en el sector cultural a través de un decreto incluido en el Estatuto del Artista. En su dictamen, el organismo entiende que los ministerios de Trabajo y de Cultura se extralimitaban al modificar por vía reglamentaria materias con rango de ley. El departamento que dirige Yolanda Díaz ha comunicado a algunas entidades del sector que retirará el polémico artículo 13 del decreto, que permitía cesiones de derechos de autor en los contratos laborales, y tratará de incorporar ese punto «al carril parlamentario, para contar con una regulación legal cuanto antes sea posible». Las fuentes consultadas explican que Trabajo podría incorporarlo como enmienda a alguna ley en tramitación. Es la segunda vez que el Ejecutivo se ve obligado a dar marcha atrás en sus planes para regular la IA, un asunto que divide profundamente al sector. Ya en febrero, cuando Trabajo presentó el decreto, entidades de gestión de derechos de autor y grupos autorales alertaron de que se estaba modificando la ley de Propiedad Intelectual por la puerta de atrás, dejando desamparados a los artistas frente al uso de su trabajo por parte de las tecnológicas. La patronal y los sindicatos sí que habían conseguido ponerse más o menos de acuerdo, en un «consenso imperfecto». Las grandes plataformas, las cadenas de televisión y las productoras veían por fin cierta seguridad jurídica, y los sindicatos un primer paso para seguir negociando.¿Y ahora, vuelta a empezar? Trabajo ha convocado este viernes a las entidades con las que había conseguido cerrar ese «consenso imperfecto» para explicarles los próximos pasos. Para empezar, el texto irá próximamente al Consejo de Ministros sin el dichoso artículo 13. Como el Ejecutivo no tiene ni capacidad ni tiempo para reformar la ley de Propiedad Intelectual, previsiblemente optará por incorporarlo vía enmienda a algún proyecto en tramitación. Cultura quiere aprobar la ley del Cine este mes: es una de las pocas iniciativas que Junts no ha vetado. Pero el plazo de enmiendas ya expiró y no se ha incluido ninguna sobre el uso de la imagen y la voz de los actores en películas o series. Otra opción es que remitan a empresas y sindicatos a la negociación colectiva.Noticia relacionada general No No La Ley del cine avanza en el Congreso con el sector audiovisual atento a las enmiendas F. Muñoz«Las empresas necesitan seguridad jurídica. Para trabajar, necesitamos que esto esté regulado, que no se produzca un vacío que pueda llegar a paralizar rodajes. Eso sería una catástrofe. Habíamos llegado a un consenso imperfecto, pero preferíamos eso a la nada», afirma Fabia Buenaventura, directora general de la Asociación de Productores Audiovisuales (PATE). Los sindicatos consultados por este periódico, por su parte, Otra posibilidad es remitir a empresas y sindicatos a la negociación colectiva. Aisge , la entidad de gestión de derechos de autor más combativa en este proceso, considera que modificar la ley de Propiedad Intelectual en un reglamento de naturaleza laboral es un «disparate», según Abel Martín. «La IA hay que regularla en una ley, con informes técnicos, enmiendas… En ningún país europeo se ha podido hacer aún». Eva Moraga, de la Alianza Audiovisual, alerta de que si el Gobierno sigue adelante con la redacción actual, sea cual sea la fórmula, los artistas quedarán desprotegidos.Artículo 13El polémico artículo 13 permitía incorporar la IA generativa en un contrato artístico, pero solo para crear contenidos vinculados a la imagen, la voz o la aportación del artista dentro de la obra para la que fue contratado, incluyendo su explotación y promoción. También permitía crear réplicas digitales o nuevos contenidos, siempre que mantuvieran de forma sustancial la interpretación original y no sustituyeran la participación del artista. Además, cualquier uso fuera de ese ámbito debía hacerse previo acuerdo expreso por escrito y con una remuneración diferenciada, dejando a la negociación colectiva la definición de usos, límites y garantías adicionales.«Para trabajar, necesitamos que esto esté regulado, que no se produzca un vacío que pueda llegar a paralizar rodajes», dice la patronalYolanda Díaz y Ernest Urtasun trabajan en esta reforma desde febrero del año pasado, cuando presentaron un primer borrador que la patronal consideró muy restrictivo. Un año después, y tras una avalancha de alegaciones, el Ejecutivo presentó un texto que patronales y sindicatos aceptaron con la nariz tapada. El dictamen del Consejo de Estado ha dinamitado ese frágil consenso. Es la segunda vez que la parte del Gobierno de Sumar choca con la IA. Urtasun ya intentó el año pasado regular los derechos de autor en otro decreto sobre licencias colectivas, pero tuvo que retirarlo por las enormes diferencias entre las entidades afectadas. El Consejo de Estado ha informado en contra del intento del Gobierno de regular el uso de la inteligencia artificial en el sector cultural a través de un decreto incluido en el Estatuto del Artista. En su dictamen, el organismo entiende que los ministerios de Trabajo y de Cultura se extralimitaban al modificar por vía reglamentaria materias con rango de ley. El departamento que dirige Yolanda Díaz ha comunicado a algunas entidades del sector que retirará el polémico artículo 13 del decreto, que permitía cesiones de derechos de autor en los contratos laborales, y tratará de incorporar ese punto «al carril parlamentario, para contar con una regulación legal cuanto antes sea posible». Las fuentes consultadas explican que Trabajo podría incorporarlo como enmienda a alguna ley en tramitación. Es la segunda vez que el Ejecutivo se ve obligado a dar marcha atrás en sus planes para regular la IA, un asunto que divide profundamente al sector. Ya en febrero, cuando Trabajo presentó el decreto, entidades de gestión de derechos de autor y grupos autorales alertaron de que se estaba modificando la ley de Propiedad Intelectual por la puerta de atrás, dejando desamparados a los artistas frente al uso de su trabajo por parte de las tecnológicas. La patronal y los sindicatos sí que habían conseguido ponerse más o menos de acuerdo, en un «consenso imperfecto». Las grandes plataformas, las cadenas de televisión y las productoras veían por fin cierta seguridad jurídica, y los sindicatos un primer paso para seguir negociando.¿Y ahora, vuelta a empezar? Trabajo ha convocado este viernes a las entidades con las que había conseguido cerrar ese «consenso imperfecto» para explicarles los próximos pasos. Para empezar, el texto irá próximamente al Consejo de Ministros sin el dichoso artículo 13. Como el Ejecutivo no tiene ni capacidad ni tiempo para reformar la ley de Propiedad Intelectual, previsiblemente optará por incorporarlo vía enmienda a algún proyecto en tramitación. Cultura quiere aprobar la ley del Cine este mes: es una de las pocas iniciativas que Junts no ha vetado. Pero el plazo de enmiendas ya expiró y no se ha incluido ninguna sobre el uso de la imagen y la voz de los actores en películas o series. Otra opción es que remitan a empresas y sindicatos a la negociación colectiva.Noticia relacionada general No No La Ley del cine avanza en el Congreso con el sector audiovisual atento a las enmiendas F. Muñoz«Las empresas necesitan seguridad jurídica. Para trabajar, necesitamos que esto esté regulado, que no se produzca un vacío que pueda llegar a paralizar rodajes. Eso sería una catástrofe. Habíamos llegado a un consenso imperfecto, pero preferíamos eso a la nada», afirma Fabia Buenaventura, directora general de la Asociación de Productores Audiovisuales (PATE). Los sindicatos consultados por este periódico, por su parte, Otra posibilidad es remitir a empresas y sindicatos a la negociación colectiva. Aisge , la entidad de gestión de derechos de autor más combativa en este proceso, considera que modificar la ley de Propiedad Intelectual en un reglamento de naturaleza laboral es un «disparate», según Abel Martín. «La IA hay que regularla en una ley, con informes técnicos, enmiendas… En ningún país europeo se ha podido hacer aún». Eva Moraga, de la Alianza Audiovisual, alerta de que si el Gobierno sigue adelante con la redacción actual, sea cual sea la fórmula, los artistas quedarán desprotegidos.Artículo 13El polémico artículo 13 permitía incorporar la IA generativa en un contrato artístico, pero solo para crear contenidos vinculados a la imagen, la voz o la aportación del artista dentro de la obra para la que fue contratado, incluyendo su explotación y promoción. También permitía crear réplicas digitales o nuevos contenidos, siempre que mantuvieran de forma sustancial la interpretación original y no sustituyeran la participación del artista. Además, cualquier uso fuera de ese ámbito debía hacerse previo acuerdo expreso por escrito y con una remuneración diferenciada, dejando a la negociación colectiva la definición de usos, límites y garantías adicionales.«Para trabajar, necesitamos que esto esté regulado, que no se produzca un vacío que pueda llegar a paralizar rodajes», dice la patronalYolanda Díaz y Ernest Urtasun trabajan en esta reforma desde febrero del año pasado, cuando presentaron un primer borrador que la patronal consideró muy restrictivo. Un año después, y tras una avalancha de alegaciones, el Ejecutivo presentó un texto que patronales y sindicatos aceptaron con la nariz tapada. El dictamen del Consejo de Estado ha dinamitado ese frágil consenso. Es la segunda vez que la parte del Gobierno de Sumar choca con la IA. Urtasun ya intentó el año pasado regular los derechos de autor en otro decreto sobre licencias colectivas, pero tuvo que retirarlo por las enormes diferencias entre las entidades afectadas. RSS de noticias de cultura
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