El Córdoba CF añadió un nuevo capítulo negro a su tormentoso arranque de competición. Esta vez, el conjunto blanquiverde volvió a exhibir una preocupante mandíbula de cristal, encajó otros tres goles y dejó al descubierto demasiadas costuras ante un Sabadell que supo manejar el partido con mucha más madurez y oficio. Un contexto desalentador que Iván Ania resumió con claridad tras el encuentro: «Si vamos a necesitar hacer tres goles para ganar un partido, es muy difícil».Los números reflejan con claridad el problema. El Córdoba ha encajado diez goles en apenas cuatro jornadas , una media de 2,5 tantos por partido que evidencia una sangría defensiva importante. Dentro de los tantos encajados, resulta curioso destacar que cinco dianas han llegado en los últimos cinco minutos de los partidos. Dato que también pone el foco en la gestión de los tramos finales.Ese lastre ha contribuido a situar al conjunto blanquiverde en la decimonovena posición al cosechar solo tres de doce puntos posibles, ya en puestos de descenso , además de convertirlo en el segundo equipo más goleado de la categoría, solo por detrás del Ceuta, con doce tantos recibidos.Por el momento, la clasificación no invita al alarmismo por encontrarse todavía en el tramo inicial de la competición y por el amplio margen que existe para reaccionar. Sí resulta más preocupante, sin embargo, la falta de solidez de un sistema defensivo que continúa sin ofrecer garantías pese a las constantes rotaciones de Iván Ania. El propio técnico reconoció tras el encuentro que «estamos teniendo un problema de encajar», una debilidad que, por ahora, sigue sin encontrar solución.Ante el Sabadell llegó el momento de la rotación en la portería . Si bien es cierto que Iker Álvarez no tuvo actuaciones lapidarias, los siete goles encajados pesaron, y mucho, ante un Guilherme que llegó este verano a El Arcángel con el objetivo de ser titular. El estreno del portugués, sin embargo, tampoco sirvió para frenar la sangría. Quedó señalado en el primer gol tras arriesgar demasiado en una salida de balón, precisamente una de las facetas que mejor maneja, aunque después compensó ese error con varias intervenciones de mérito. Su debut dejó luces y sombras dentro de otro partido en el que no se pudo cosechar una portería a cero.Rotaciones sin resultadosSin encontrar todavía la fórmula para proteger su portería, la defensa blanquiverde volvió a mostrar demasiadas grietas. Desde el debut liguero, Iván Ania no ha alineado a la misma pareja de centrales de forma consecutiva. Desde el debut liguero, Iván Ania no ha repetido pareja de centrales en dos jornadas consecutivas. El único que había permanecido fijo en el once era Rubén Alves, aunque ante el Sabadell también fue sustituido al descanso «por una decisión técnica», según explicó el propio entrenador. A su lado, Álex Martín y Juan Gutiérrez se han ido alternando sin que el equipo haya conseguido encontrar todavía una combinación estable en el eje de la zaga . Ambos, llamados a dar un paso adelante en esta campaña para aumentar la competitividad, no han podido estar a la altura expectativas. Aunque Iván Ania trata de encontrar soluciones en la retaguardia, el constante baile de piezas empieza a evidenciar la falta de una fórmula fiable. Un estado incertidumbre que se agrava por la propia descompensación de la plantilla al contar con tres laterales derechos y un solo especialista en el costado izquierdo que tampoco han logrado estar correctos en ninguna de las áreas. El comienzo más frágil en la era AniaSi se repasa la trayectoria de Iván Ania al frente del Córdoba, los arranques de temporada nunca han resultado especialmente cómodos para el técnico asturiano. En sus tres campañas en Segunda División, el inicio actual es el segundo mejor en cuanto a puntuación tras las cuatro primeras jornadas. Esto es así ya que supera los dos puntos logrados en su estreno en la categoría, aunque se queda por debajo de los cuatro sumados en el curso 2025-2026.Sin embargo, nunca antes con Iván Ania al frente había alcanzado el Córdoba los diez goles encajados en las cuatro primeras jornadas. En las dos campañas anteriores, el registro se había quedado en seis tantos recibidos a estas alturas. Una involución defensiva llamativa en una temporada en la que se esperaba dar un paso adelante para pelear por objetivos más ambiciosos. Aun así, no todo son sombras en este arranque y también existen argumentos a los que agarrarse. En ataque, el Córdoba ya suma siete goles, un registro que lo sitúa como el segundo equipo más realizador de la categoría junto a Andorra y Celta Fortuna. Solo el Girona, con nueve tantos, mejora sus números, precisamente el rival ante el que el conjunto blanquiverde consiguió su primera y, por ahora, única victoria del curso.Pese a las dificultades para convertir en gol muchas de sus ocasiones, la mecha parece encendida en un ataque blanquiverde que está respondiendo con cifras. El problema aparece al otro lado del campo, donde la mandíbula de cristal de la retaguardia termina lastrando buena parte de ese trabajo ofensivo y en donde solo el equilibrio en ambas áreas reconducirá al Córdoba a la senda del triunfo. El Córdoba CF añadió un nuevo capítulo negro a su tormentoso arranque de competición. Esta vez, el conjunto blanquiverde volvió a exhibir una preocupante mandíbula de cristal, encajó otros tres goles y dejó al descubierto demasiadas costuras ante un Sabadell que supo manejar el partido con mucha más madurez y oficio. Un contexto desalentador que Iván Ania resumió con claridad tras el encuentro: «Si vamos a necesitar hacer tres goles para ganar un partido, es muy difícil».Los números reflejan con claridad el problema. El Córdoba ha encajado diez goles en apenas cuatro jornadas , una media de 2,5 tantos por partido que evidencia una sangría defensiva importante. Dentro de los tantos encajados, resulta curioso destacar que cinco dianas han llegado en los últimos cinco minutos de los partidos. Dato que también pone el foco en la gestión de los tramos finales.Ese lastre ha contribuido a situar al conjunto blanquiverde en la decimonovena posición al cosechar solo tres de doce puntos posibles, ya en puestos de descenso , además de convertirlo en el segundo equipo más goleado de la categoría, solo por detrás del Ceuta, con doce tantos recibidos.Por el momento, la clasificación no invita al alarmismo por encontrarse todavía en el tramo inicial de la competición y por el amplio margen que existe para reaccionar. Sí resulta más preocupante, sin embargo, la falta de solidez de un sistema defensivo que continúa sin ofrecer garantías pese a las constantes rotaciones de Iván Ania. El propio técnico reconoció tras el encuentro que «estamos teniendo un problema de encajar», una debilidad que, por ahora, sigue sin encontrar solución.Ante el Sabadell llegó el momento de la rotación en la portería . Si bien es cierto que Iker Álvarez no tuvo actuaciones lapidarias, los siete goles encajados pesaron, y mucho, ante un Guilherme que llegó este verano a El Arcángel con el objetivo de ser titular. El estreno del portugués, sin embargo, tampoco sirvió para frenar la sangría. Quedó señalado en el primer gol tras arriesgar demasiado en una salida de balón, precisamente una de las facetas que mejor maneja, aunque después compensó ese error con varias intervenciones de mérito. Su debut dejó luces y sombras dentro de otro partido en el que no se pudo cosechar una portería a cero.Rotaciones sin resultadosSin encontrar todavía la fórmula para proteger su portería, la defensa blanquiverde volvió a mostrar demasiadas grietas. Desde el debut liguero, Iván Ania no ha alineado a la misma pareja de centrales de forma consecutiva. Desde el debut liguero, Iván Ania no ha repetido pareja de centrales en dos jornadas consecutivas. El único que había permanecido fijo en el once era Rubén Alves, aunque ante el Sabadell también fue sustituido al descanso «por una decisión técnica», según explicó el propio entrenador. A su lado, Álex Martín y Juan Gutiérrez se han ido alternando sin que el equipo haya conseguido encontrar todavía una combinación estable en el eje de la zaga . Ambos, llamados a dar un paso adelante en esta campaña para aumentar la competitividad, no han podido estar a la altura expectativas. Aunque Iván Ania trata de encontrar soluciones en la retaguardia, el constante baile de piezas empieza a evidenciar la falta de una fórmula fiable. Un estado incertidumbre que se agrava por la propia descompensación de la plantilla al contar con tres laterales derechos y un solo especialista en el costado izquierdo que tampoco han logrado estar correctos en ninguna de las áreas. El comienzo más frágil en la era AniaSi se repasa la trayectoria de Iván Ania al frente del Córdoba, los arranques de temporada nunca han resultado especialmente cómodos para el técnico asturiano. En sus tres campañas en Segunda División, el inicio actual es el segundo mejor en cuanto a puntuación tras las cuatro primeras jornadas. Esto es así ya que supera los dos puntos logrados en su estreno en la categoría, aunque se queda por debajo de los cuatro sumados en el curso 2025-2026.Sin embargo, nunca antes con Iván Ania al frente había alcanzado el Córdoba los diez goles encajados en las cuatro primeras jornadas. En las dos campañas anteriores, el registro se había quedado en seis tantos recibidos a estas alturas. Una involución defensiva llamativa en una temporada en la que se esperaba dar un paso adelante para pelear por objetivos más ambiciosos. Aun así, no todo son sombras en este arranque y también existen argumentos a los que agarrarse. En ataque, el Córdoba ya suma siete goles, un registro que lo sitúa como el segundo equipo más realizador de la categoría junto a Andorra y Celta Fortuna. Solo el Girona, con nueve tantos, mejora sus números, precisamente el rival ante el que el conjunto blanquiverde consiguió su primera y, por ahora, única victoria del curso.Pese a las dificultades para convertir en gol muchas de sus ocasiones, la mecha parece encendida en un ataque blanquiverde que está respondiendo con cifras. El problema aparece al otro lado del campo, donde la mandíbula de cristal de la retaguardia termina lastrando buena parte de ese trabajo ofensivo y en donde solo el equilibrio en ambas áreas reconducirá al Córdoba a la senda del triunfo. El Córdoba CF añadió un nuevo capítulo negro a su tormentoso arranque de competición. Esta vez, el conjunto blanquiverde volvió a exhibir una preocupante mandíbula de cristal, encajó otros tres goles y dejó al descubierto demasiadas costuras ante un Sabadell que supo manejar el partido con mucha más madurez y oficio. Un contexto desalentador que Iván Ania resumió con claridad tras el encuentro: «Si vamos a necesitar hacer tres goles para ganar un partido, es muy difícil».Los números reflejan con claridad el problema. El Córdoba ha encajado diez goles en apenas cuatro jornadas , una media de 2,5 tantos por partido que evidencia una sangría defensiva importante. Dentro de los tantos encajados, resulta curioso destacar que cinco dianas han llegado en los últimos cinco minutos de los partidos. Dato que también pone el foco en la gestión de los tramos finales.Ese lastre ha contribuido a situar al conjunto blanquiverde en la decimonovena posición al cosechar solo tres de doce puntos posibles, ya en puestos de descenso , además de convertirlo en el segundo equipo más goleado de la categoría, solo por detrás del Ceuta, con doce tantos recibidos.Por el momento, la clasificación no invita al alarmismo por encontrarse todavía en el tramo inicial de la competición y por el amplio margen que existe para reaccionar. Sí resulta más preocupante, sin embargo, la falta de solidez de un sistema defensivo que continúa sin ofrecer garantías pese a las constantes rotaciones de Iván Ania. El propio técnico reconoció tras el encuentro que «estamos teniendo un problema de encajar», una debilidad que, por ahora, sigue sin encontrar solución.Ante el Sabadell llegó el momento de la rotación en la portería . Si bien es cierto que Iker Álvarez no tuvo actuaciones lapidarias, los siete goles encajados pesaron, y mucho, ante un Guilherme que llegó este verano a El Arcángel con el objetivo de ser titular. El estreno del portugués, sin embargo, tampoco sirvió para frenar la sangría. Quedó señalado en el primer gol tras arriesgar demasiado en una salida de balón, precisamente una de las facetas que mejor maneja, aunque después compensó ese error con varias intervenciones de mérito. Su debut dejó luces y sombras dentro de otro partido en el que no se pudo cosechar una portería a cero.Rotaciones sin resultadosSin encontrar todavía la fórmula para proteger su portería, la defensa blanquiverde volvió a mostrar demasiadas grietas. Desde el debut liguero, Iván Ania no ha alineado a la misma pareja de centrales de forma consecutiva. Desde el debut liguero, Iván Ania no ha repetido pareja de centrales en dos jornadas consecutivas. El único que había permanecido fijo en el once era Rubén Alves, aunque ante el Sabadell también fue sustituido al descanso «por una decisión técnica», según explicó el propio entrenador. A su lado, Álex Martín y Juan Gutiérrez se han ido alternando sin que el equipo haya conseguido encontrar todavía una combinación estable en el eje de la zaga . Ambos, llamados a dar un paso adelante en esta campaña para aumentar la competitividad, no han podido estar a la altura expectativas. Aunque Iván Ania trata de encontrar soluciones en la retaguardia, el constante baile de piezas empieza a evidenciar la falta de una fórmula fiable. Un estado incertidumbre que se agrava por la propia descompensación de la plantilla al contar con tres laterales derechos y un solo especialista en el costado izquierdo que tampoco han logrado estar correctos en ninguna de las áreas. El comienzo más frágil en la era AniaSi se repasa la trayectoria de Iván Ania al frente del Córdoba, los arranques de temporada nunca han resultado especialmente cómodos para el técnico asturiano. En sus tres campañas en Segunda División, el inicio actual es el segundo mejor en cuanto a puntuación tras las cuatro primeras jornadas. Esto es así ya que supera los dos puntos logrados en su estreno en la categoría, aunque se queda por debajo de los cuatro sumados en el curso 2025-2026.Sin embargo, nunca antes con Iván Ania al frente había alcanzado el Córdoba los diez goles encajados en las cuatro primeras jornadas. En las dos campañas anteriores, el registro se había quedado en seis tantos recibidos a estas alturas. Una involución defensiva llamativa en una temporada en la que se esperaba dar un paso adelante para pelear por objetivos más ambiciosos. Aun así, no todo son sombras en este arranque y también existen argumentos a los que agarrarse. En ataque, el Córdoba ya suma siete goles, un registro que lo sitúa como el segundo equipo más realizador de la categoría junto a Andorra y Celta Fortuna. Solo el Girona, con nueve tantos, mejora sus números, precisamente el rival ante el que el conjunto blanquiverde consiguió su primera y, por ahora, única victoria del curso.Pese a las dificultades para convertir en gol muchas de sus ocasiones, la mecha parece encendida en un ataque blanquiverde que está respondiendo con cifras. El problema aparece al otro lado del campo, donde la mandíbula de cristal de la retaguardia termina lastrando buena parte de ese trabajo ofensivo y en donde solo el equilibrio en ambas áreas reconducirá al Córdoba a la senda del triunfo. RSS de noticias de espana/andalucia
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