<p>El pasado domingo de Ramos <strong>Carlos Alcaraz </strong>pisó de nuevo la tierra batida del Real Club de Campo de Murcia. Las mismas pistas donde aprendió a jugar de niño, la gente de toda la vida paseando por allí. Fue un momento simbólico. Aquí empieza todo. Otra vez. La gira europea de arcilla arranca este martes en el Masters 1000 de Montecarlo para elevar al español en la historia o ahondar en su crisis y lo hace con un dilema: ¿Jugar cuatro torneos consecutivos o reservarse para Roland Garros? La duda ronda a Alcaraz y a su equipo con argumentos para ambas opciones.</p>
Afronta la gira de tierra con el dilema de siempre amplificado: jugar Montecarlo, Barcelona, Madrid y Roma supone un riesgo físico real antes de Roland Garros. No hacerlo puede costarle el número uno ante Jannik Sinner.
<p>El pasado domingo de Ramos <strong>Carlos Alcaraz </strong>pisó de nuevo la tierra batida del Real Club de Campo de Murcia. Las mismas pistas donde aprendió a jugar de niño, la gente de toda la vida paseando por allí. Fue un momento simbólico. Aquí empieza todo. Otra vez. La gira europea de arcilla arranca este martes en el Masters 1000 de Montecarlo para elevar al español en la historia o ahondar en su crisis y lo hace con un dilema: ¿Jugar cuatro torneos consecutivos o reservarse para Roland Garros? La duda ronda a Alcaraz y a su equipo con argumentos para ambas opciones.</p>
Deportes
