
El primer golpe inflacionario por la guerra en Oriente Próximo ya ha llegado. El IPC repuntó en julio hasta el 3,5%, según el dato adelantado publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Son tres décimas más que la tasa registrada el mes anterior y coincide con el mes de inicio de la retirada gradual de las rebajas fiscales a los carburantes. El dato es un anticipo del impacto que tendrá el fin de estas ayudas en los próximos meses y apunta a un otoño con mayores presiones en el índice de precios. Todos los analistas asumen que la tasa aumentará cuando los descuentos desaparezcan. La cuestión es cuánto y cuándo ocurrirá. El calendario del Gobierno se mantiene por ahora con la vista puesta en octubre, pero la gran volatilidad en el mercado energético derivada de la crisis en Oriente Próximo pone en duda ese calendario.
El repunte del IPC en julio con parte del decreto anticrisis aún en vigor hace presagiar subidas muy superiores tras el verano si el petróleo mantiene su escalada 
El primer golpe inflacionario por la guerra en Oriente Próximo ya ha llegado. El IPC repuntó en julio hasta el 3,5%, según el dato adelantado publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Son tres décimas más que la tasa registrada el mes anterior y coincide con el mes de inicio de la retirada gradual de las rebajas fiscales a los carburantes. El dato es un anticipo del impacto que tendrá el fin de estas ayudas en los próximos meses y apunta a un otoño con mayores presiones en el índice de precios. Todos los analistas asumen que la tasa aumentará cuando los descuentos desaparezcan. La cuestión es cuánto y cuándo ocurrirá. El calendario del Gobierno se mantiene por ahora con la vista puesta en octubre, pero la gran volatilidad en el mercado energético derivada de la crisis en Oriente Próximo pone en duda ese calendario.
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