El informe anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto deberes al Gobierno a la hora de afrontar el déficit público con un ajuste estimado en unos 24.000 millones de euros para poder cumplir con la senda fiscal marcada por la Unión Europea para los próximos años. La advertencia del organismo llega en un contexto marcado por el incremento del gasto que no ha parado de subir en los últimos años y unos ingresos que ha conseguido sostener gracias a no deflactar el IRPF de los contribuyentes y las subidas de las cotizaciones, tal y como expone en su análisis periódico de la economía española. Las cuentas que ha elaborado el FMI apuntan a la necesidad de «implementar medidas equivalente a casi el 1,5% del PIB para cumplir con la senda de déficit» comprometida con las autoridades europeas. Con una riqueza nacional que supera los 1,6 billones de euros, el ajuste que anticipa el organismo mundial supone hasta dos veces el gasto mensual que realiza el Estado en partidas como la de la nómina de las pensiones, por poner un ejemplo. El organismo explica que España corre el riesgo de «estabilizar» su descuadre en las cuentas públicas por encima del 2% del PIB en 2031, frente al 0,8% previsto en la senda fiscal. Sus técnicos alegan que el crecimiento del gasto neto público se mantendrá en los próximos tres años «por encima de los compromisos fijados» por el propio Ejecutivo. Esos expertos proyectan un crecimiento anual del gasto que supere los objetivos y un déficit que solo descenderá moderadamente. De ahí que haya que realizar «esfuerzos adicionales de consolidación».Los cálculos del FMI también reprochan al Gobierno que se haya aferrado a dos grandes medidas de ingresos para sostener las cuentas públicas: el alza de las cotizaciones sociales y, sobre todo, no haber ajustado los tramos del Impuesto de la Renta en función de cómo ha evolucionado la inflación. Teniendo en cuenta los tres años de prórroga presupuestaria en los que vive España, el organismo recalca que el aumento registrado en los ingresos públicos se ha visto respaldado por «la no la no deflactación de los tramos del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y el aumento de las contribuciones a la Seguridad Social derivado de la introducción progresiva de la reforma de las pensiones entre 2021 y 2023». El fuerte crecimiento económico de estos últimos años, apunta, ha sido la guinda que ha servido para poder ejecutar un «considerable incremento» del gasto público.El mayor gasto en pensiones del mundoEl informe del FMI también analiza la evolución de las cuentas públicas en lo relativo al gasto en pensiones que tiene contraído la Seguridad Social. Por una parte, constata que «España se enfrenta a uno de los mayores aumentos del gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración que se prevén entre las economías avanzadas de la UE». Y señala que ese coste se situará en torno al 4% del PIB entre 2030 y 2050, según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Ante esta coyuntura, el organismo, cuya directora gerente es Kristalina Gueorguieva, apunta a la necesidad de «abordar el fuerte aumento del gasto en pensiones» con medidas que sean más favorables al empleo y alternativas a la subida de los tipos de costes sociales, que es en lo que ha incidido el Ejecutivo en las dos últimas legislaturas. Por eso, el FMI defiende alargar el periodo de cálculo de las prestaciones de jubilación, añadiendo más años de vida laboral . Porque la institución sigue poniendo el foco en la deuda pública: aunque se prevé que siga disminuyendo en los próximos cinco años en relación al PIB, su «trayectoria seguirá siendo vulnerable» a los shocks de crecimiento y de costes de financiación, como el de la guerra de Irán. El informe anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto deberes al Gobierno a la hora de afrontar el déficit público con un ajuste estimado en unos 24.000 millones de euros para poder cumplir con la senda fiscal marcada por la Unión Europea para los próximos años. La advertencia del organismo llega en un contexto marcado por el incremento del gasto que no ha parado de subir en los últimos años y unos ingresos que ha conseguido sostener gracias a no deflactar el IRPF de los contribuyentes y las subidas de las cotizaciones, tal y como expone en su análisis periódico de la economía española. Las cuentas que ha elaborado el FMI apuntan a la necesidad de «implementar medidas equivalente a casi el 1,5% del PIB para cumplir con la senda de déficit» comprometida con las autoridades europeas. Con una riqueza nacional que supera los 1,6 billones de euros, el ajuste que anticipa el organismo mundial supone hasta dos veces el gasto mensual que realiza el Estado en partidas como la de la nómina de las pensiones, por poner un ejemplo. El organismo explica que España corre el riesgo de «estabilizar» su descuadre en las cuentas públicas por encima del 2% del PIB en 2031, frente al 0,8% previsto en la senda fiscal. Sus técnicos alegan que el crecimiento del gasto neto público se mantendrá en los próximos tres años «por encima de los compromisos fijados» por el propio Ejecutivo. Esos expertos proyectan un crecimiento anual del gasto que supere los objetivos y un déficit que solo descenderá moderadamente. De ahí que haya que realizar «esfuerzos adicionales de consolidación».Los cálculos del FMI también reprochan al Gobierno que se haya aferrado a dos grandes medidas de ingresos para sostener las cuentas públicas: el alza de las cotizaciones sociales y, sobre todo, no haber ajustado los tramos del Impuesto de la Renta en función de cómo ha evolucionado la inflación. Teniendo en cuenta los tres años de prórroga presupuestaria en los que vive España, el organismo recalca que el aumento registrado en los ingresos públicos se ha visto respaldado por «la no la no deflactación de los tramos del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y el aumento de las contribuciones a la Seguridad Social derivado de la introducción progresiva de la reforma de las pensiones entre 2021 y 2023». El fuerte crecimiento económico de estos últimos años, apunta, ha sido la guinda que ha servido para poder ejecutar un «considerable incremento» del gasto público.El mayor gasto en pensiones del mundoEl informe del FMI también analiza la evolución de las cuentas públicas en lo relativo al gasto en pensiones que tiene contraído la Seguridad Social. Por una parte, constata que «España se enfrenta a uno de los mayores aumentos del gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración que se prevén entre las economías avanzadas de la UE». Y señala que ese coste se situará en torno al 4% del PIB entre 2030 y 2050, según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Ante esta coyuntura, el organismo, cuya directora gerente es Kristalina Gueorguieva, apunta a la necesidad de «abordar el fuerte aumento del gasto en pensiones» con medidas que sean más favorables al empleo y alternativas a la subida de los tipos de costes sociales, que es en lo que ha incidido el Ejecutivo en las dos últimas legislaturas. Por eso, el FMI defiende alargar el periodo de cálculo de las prestaciones de jubilación, añadiendo más años de vida laboral . Porque la institución sigue poniendo el foco en la deuda pública: aunque se prevé que siga disminuyendo en los próximos cinco años en relación al PIB, su «trayectoria seguirá siendo vulnerable» a los shocks de crecimiento y de costes de financiación, como el de la guerra de Irán. El informe anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto deberes al Gobierno a la hora de afrontar el déficit público con un ajuste estimado en unos 24.000 millones de euros para poder cumplir con la senda fiscal marcada por la Unión Europea para los próximos años. La advertencia del organismo llega en un contexto marcado por el incremento del gasto que no ha parado de subir en los últimos años y unos ingresos que ha conseguido sostener gracias a no deflactar el IRPF de los contribuyentes y las subidas de las cotizaciones, tal y como expone en su análisis periódico de la economía española. Las cuentas que ha elaborado el FMI apuntan a la necesidad de «implementar medidas equivalente a casi el 1,5% del PIB para cumplir con la senda de déficit» comprometida con las autoridades europeas. Con una riqueza nacional que supera los 1,6 billones de euros, el ajuste que anticipa el organismo mundial supone hasta dos veces el gasto mensual que realiza el Estado en partidas como la de la nómina de las pensiones, por poner un ejemplo. El organismo explica que España corre el riesgo de «estabilizar» su descuadre en las cuentas públicas por encima del 2% del PIB en 2031, frente al 0,8% previsto en la senda fiscal. Sus técnicos alegan que el crecimiento del gasto neto público se mantendrá en los próximos tres años «por encima de los compromisos fijados» por el propio Ejecutivo. Esos expertos proyectan un crecimiento anual del gasto que supere los objetivos y un déficit que solo descenderá moderadamente. De ahí que haya que realizar «esfuerzos adicionales de consolidación».Los cálculos del FMI también reprochan al Gobierno que se haya aferrado a dos grandes medidas de ingresos para sostener las cuentas públicas: el alza de las cotizaciones sociales y, sobre todo, no haber ajustado los tramos del Impuesto de la Renta en función de cómo ha evolucionado la inflación. Teniendo en cuenta los tres años de prórroga presupuestaria en los que vive España, el organismo recalca que el aumento registrado en los ingresos públicos se ha visto respaldado por «la no la no deflactación de los tramos del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y el aumento de las contribuciones a la Seguridad Social derivado de la introducción progresiva de la reforma de las pensiones entre 2021 y 2023». El fuerte crecimiento económico de estos últimos años, apunta, ha sido la guinda que ha servido para poder ejecutar un «considerable incremento» del gasto público.El mayor gasto en pensiones del mundoEl informe del FMI también analiza la evolución de las cuentas públicas en lo relativo al gasto en pensiones que tiene contraído la Seguridad Social. Por una parte, constata que «España se enfrenta a uno de los mayores aumentos del gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración que se prevén entre las economías avanzadas de la UE». Y señala que ese coste se situará en torno al 4% del PIB entre 2030 y 2050, según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Ante esta coyuntura, el organismo, cuya directora gerente es Kristalina Gueorguieva, apunta a la necesidad de «abordar el fuerte aumento del gasto en pensiones» con medidas que sean más favorables al empleo y alternativas a la subida de los tipos de costes sociales, que es en lo que ha incidido el Ejecutivo en las dos últimas legislaturas. Por eso, el FMI defiende alargar el periodo de cálculo de las prestaciones de jubilación, añadiendo más años de vida laboral . Porque la institución sigue poniendo el foco en la deuda pública: aunque se prevé que siga disminuyendo en los próximos cinco años en relación al PIB, su «trayectoria seguirá siendo vulnerable» a los shocks de crecimiento y de costes de financiación, como el de la guerra de Irán. RSS de noticias de economia
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