El incendio que asola la Sierra Oeste de Madrid amenaza la Estación de Seguimiento de la localidad madrileña de Robledo de Chavela, una infraestructura de la NASA clave para la exploración espacial. «No sabemos si el fuego ha entrado en las instalaciones, pero estaba prácticamente dentro y tememos que así sea», afirma a este periódico Raúl Alonso, mánager de operaciones de la estación. Todo el personal, unos cincuenta trabajadores, ha sido desalojado ante la imposibilidad de los equipos de emergencia de garantizar su seguridad ante el avance de las llamas. La estación cuenta con seis antenas operativas que forman parte de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Dan soporte a las comunicaciones de las naves interplanetarias, entre ellas un buen número de misiones a Marte o el programa Artemis para regresar a la Luna. Desde Robledo se siguió el histórico primer paso sobre nuestro satélite natural en 1969.A esta hora, se desconoce el estado de los equipos. «Tenemos la esperanza de que al menos parte de los sistemas no hayan sido dañados, al menos por el momento, ya que hemos consiguo recuperar la comunicación con alguno de ellos, pero durante horas no hemos sabido nada», reconoce Alonso, visiblemente preocupado. Como el resto de vecinos de Robledo, los trabajadores de la estación han sido evacuados. Por la mañana, salieron unas treinta personas y entre las cuatro y las cinco de la tarde se desalojó al resto del personal esencial, otros veinte trabajadores. Según cuenta Alonso, la NASA ha estado al tanto de todos lo ocurrido. La infraestructura ocupa unas 50 hectáreas. Alonso espera que las antenas de seguimiento puedan salvarse del fuego, al estar rodeadas por 70 metros de diámetro de asfalto. Además de la de Robledo, la red de espacio profundo está compuesta por otras dos instalaciones situadas en Goldstone (California) y Camberra (Australia). Su distribución estratégica, separadas entre sí por unos 120 grados de longitud, permite que cuando una de ellas comienza a perder la señal de una nave espacial, otra la capta de inmediato, por lo que, como explica Alonso, lo ocurrido no supone un riesgo para las misiones espaciales a las que da servicio. El incendio que asola la Sierra Oeste de Madrid amenaza la Estación de Seguimiento de la localidad madrileña de Robledo de Chavela, una infraestructura de la NASA clave para la exploración espacial. «No sabemos si el fuego ha entrado en las instalaciones, pero estaba prácticamente dentro y tememos que así sea», afirma a este periódico Raúl Alonso, mánager de operaciones de la estación. Todo el personal, unos cincuenta trabajadores, ha sido desalojado ante la imposibilidad de los equipos de emergencia de garantizar su seguridad ante el avance de las llamas. La estación cuenta con seis antenas operativas que forman parte de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Dan soporte a las comunicaciones de las naves interplanetarias, entre ellas un buen número de misiones a Marte o el programa Artemis para regresar a la Luna. Desde Robledo se siguió el histórico primer paso sobre nuestro satélite natural en 1969.A esta hora, se desconoce el estado de los equipos. «Tenemos la esperanza de que al menos parte de los sistemas no hayan sido dañados, al menos por el momento, ya que hemos consiguo recuperar la comunicación con alguno de ellos, pero durante horas no hemos sabido nada», reconoce Alonso, visiblemente preocupado. Como el resto de vecinos de Robledo, los trabajadores de la estación han sido evacuados. Por la mañana, salieron unas treinta personas y entre las cuatro y las cinco de la tarde se desalojó al resto del personal esencial, otros veinte trabajadores. Según cuenta Alonso, la NASA ha estado al tanto de todos lo ocurrido. La infraestructura ocupa unas 50 hectáreas. Alonso espera que las antenas de seguimiento puedan salvarse del fuego, al estar rodeadas por 70 metros de diámetro de asfalto. Además de la de Robledo, la red de espacio profundo está compuesta por otras dos instalaciones situadas en Goldstone (California) y Camberra (Australia). Su distribución estratégica, separadas entre sí por unos 120 grados de longitud, permite que cuando una de ellas comienza a perder la señal de una nave espacial, otra la capta de inmediato, por lo que, como explica Alonso, lo ocurrido no supone un riesgo para las misiones espaciales a las que da servicio. El incendio que asola la Sierra Oeste de Madrid amenaza la Estación de Seguimiento de la localidad madrileña de Robledo de Chavela, una infraestructura de la NASA clave para la exploración espacial. «No sabemos si el fuego ha entrado en las instalaciones, pero estaba prácticamente dentro y tememos que así sea», afirma a este periódico Raúl Alonso, mánager de operaciones de la estación. Todo el personal, unos cincuenta trabajadores, ha sido desalojado ante la imposibilidad de los equipos de emergencia de garantizar su seguridad ante el avance de las llamas. La estación cuenta con seis antenas operativas que forman parte de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Dan soporte a las comunicaciones de las naves interplanetarias, entre ellas un buen número de misiones a Marte o el programa Artemis para regresar a la Luna. Desde Robledo se siguió el histórico primer paso sobre nuestro satélite natural en 1969.A esta hora, se desconoce el estado de los equipos. «Tenemos la esperanza de que al menos parte de los sistemas no hayan sido dañados, al menos por el momento, ya que hemos consiguo recuperar la comunicación con alguno de ellos, pero durante horas no hemos sabido nada», reconoce Alonso, visiblemente preocupado. Como el resto de vecinos de Robledo, los trabajadores de la estación han sido evacuados. Por la mañana, salieron unas treinta personas y entre las cuatro y las cinco de la tarde se desalojó al resto del personal esencial, otros veinte trabajadores. Según cuenta Alonso, la NASA ha estado al tanto de todos lo ocurrido. La infraestructura ocupa unas 50 hectáreas. Alonso espera que las antenas de seguimiento puedan salvarse del fuego, al estar rodeadas por 70 metros de diámetro de asfalto. Además de la de Robledo, la red de espacio profundo está compuesta por otras dos instalaciones situadas en Goldstone (California) y Camberra (Australia). Su distribución estratégica, separadas entre sí por unos 120 grados de longitud, permite que cuando una de ellas comienza a perder la señal de una nave espacial, otra la capta de inmediato, por lo que, como explica Alonso, lo ocurrido no supone un riesgo para las misiones espaciales a las que da servicio. RSS de noticias de espana
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