Guareña (Badajoz) vivió este viernes una jornada especialmente emotiva con el acto de entrega del título de Hijo Predilecto al empresario Juan Carmona, de reconocido prestigio por fundar y convertir Inquiba, desde una localidad de poco más de 6.500 habitantes, en un grupo empresarial de proyección internacional. El reconocimiento, la máxima distinción honorífica que concede el ayuntamiento, fue aprobado por unanimidad en el pleno municipal el pasado mes de mayo. Con él, el consistorio pretende poner en valor una vida dedicada al emprendimiento, la creación de empleo y el compromiso con el municipio que vio nacer a Carmona. El alcalde de Guareña, Abel González, presidió una ceremonia a la que también acudieron importantes personalidades extremeñas como el delegado del Gobierno, José Luis Quintana o el consejero de Economía de la Junta, Guillermo Santamaría. Además, también estuvo presente el director de ABC, Julián Quirós, también natural de Guareña.Visiblemente emocionado, Juan Carmona, aseguró durante su discurso que recibir este reconocimiento de su pueblo es «el mayor honor» de cuantos ha recibido a lo largo de su vida. Ya con 83 años, confesó que ninguna otra distinción puede comparase con la que llega del lugar donde ha nacido, formado una familia y levantado un proyecto, Inquiba, que es hoy una referencia dentro y fuera de España.Buena parte de su intervención estuvo dedicada a la memoria de su padre, a quien atribuyó los principios que han guiado toda su trayectoria: honestidad, humildad, respeto y, sobre todo, el valor de la palabra dada. Recordó, además, un momento «decisivo» para su trayectoria en el que su padre puso en sus manos las 250.000 pesetas de una indemnización para que pudiese arrancar la aventura empresarial que, décadas después, acabaría convirtiéndose en el grupo Inquiba.Más allá de su padre, el empresario tuvo palabras para su esposa, Mari, a quien definió como un apoyo «imprescindible» tanto en el plano familiar como en el empresarial. Junto a ella, remarcó, ha sabido transmitir a sus hijos una educación basada en la responsabilidad y la cultura del esfuerzo, convencido de que esos valores explican que hoy sean ellos quienes continúen al frente del proyecto familiar.Carmona también quiso compartir el reconocimiento con las cientos de personas que han formado parte de la compañía todos estos años. Destacó el talento de sus trabajadores, muchos de ellos vecinos de Guareña y de municipios de alrededor, y subrayó que una parte esencial del éxito alcanzado pertenece, precisamente, a quienes han contribuido a hacer crecer la empresa desde sus distintos puestos de trabajo.El sello de GuareñaEl alcalde, Abel González, recordó en su intervención la evolución de una empresa nacida en 1970 y que ha pasado de ser un pequeño negocio local a convertirse en un grupo con presencia en 17 países, más de 650 empleos directos y una importante capacidad para generar riqueza en la comarca. Todo, siempre, con la intención de Carmona de mantener siempre la actividad en Guareña, incluso cuando existieron oportunidades para trasladar la producción a otros lugares.Junto a la dimensión empresarial, el primer edil quiso destacar el compromiso social del homenajeado. Recordó las iniciativas impulsadas para mejorar la formación y la conciliación de los trabajadores, así como la labor desarrollada a través de la Fundación María Béjar y de la Asociación Oncológica Extremeña, entidades con las que ha colaborado durante años.En esa misma línea se expresó el concejal de Cultura e instructor del expediente, José Luis Álvarez Monge, quien puso el acento en la capacidad de Carmona para convertir su empresa en un auténtico motor económico para Guareña y su entorno, favoreciendo además la actividad de otros sectores como el transporte, la construcción, el comercio o la hostelería.El consejero Guillermo Santamaría definió al homenajeado como un ejemplo de empresario que nunca ha perdido el vínculo con sus raíces y agradeció su contribución al desarrollo económico y social de Extremadura. También extendió el reconocimiento a la familia y, en particular, a su hijo Juan Carmona, actual presidente de la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar, por dar continuidad a ese legado. Por su parte, el delegado del Gobierno, José Luis Quintana aseguró que el nombramiento representa un reconocimiento unánime y plenamente justificado a una trayectoria que trasciende el éxito empresarial para convertirse en un ejemplo de compromiso con la tierra y con las personas. Guareña (Badajoz) vivió este viernes una jornada especialmente emotiva con el acto de entrega del título de Hijo Predilecto al empresario Juan Carmona, de reconocido prestigio por fundar y convertir Inquiba, desde una localidad de poco más de 6.500 habitantes, en un grupo empresarial de proyección internacional. El reconocimiento, la máxima distinción honorífica que concede el ayuntamiento, fue aprobado por unanimidad en el pleno municipal el pasado mes de mayo. Con él, el consistorio pretende poner en valor una vida dedicada al emprendimiento, la creación de empleo y el compromiso con el municipio que vio nacer a Carmona. El alcalde de Guareña, Abel González, presidió una ceremonia a la que también acudieron importantes personalidades extremeñas como el delegado del Gobierno, José Luis Quintana o el consejero de Economía de la Junta, Guillermo Santamaría. Además, también estuvo presente el director de ABC, Julián Quirós, también natural de Guareña.Visiblemente emocionado, Juan Carmona, aseguró durante su discurso que recibir este reconocimiento de su pueblo es «el mayor honor» de cuantos ha recibido a lo largo de su vida. Ya con 83 años, confesó que ninguna otra distinción puede comparase con la que llega del lugar donde ha nacido, formado una familia y levantado un proyecto, Inquiba, que es hoy una referencia dentro y fuera de España.Buena parte de su intervención estuvo dedicada a la memoria de su padre, a quien atribuyó los principios que han guiado toda su trayectoria: honestidad, humildad, respeto y, sobre todo, el valor de la palabra dada. Recordó, además, un momento «decisivo» para su trayectoria en el que su padre puso en sus manos las 250.000 pesetas de una indemnización para que pudiese arrancar la aventura empresarial que, décadas después, acabaría convirtiéndose en el grupo Inquiba.Más allá de su padre, el empresario tuvo palabras para su esposa, Mari, a quien definió como un apoyo «imprescindible» tanto en el plano familiar como en el empresarial. Junto a ella, remarcó, ha sabido transmitir a sus hijos una educación basada en la responsabilidad y la cultura del esfuerzo, convencido de que esos valores explican que hoy sean ellos quienes continúen al frente del proyecto familiar.Carmona también quiso compartir el reconocimiento con las cientos de personas que han formado parte de la compañía todos estos años. Destacó el talento de sus trabajadores, muchos de ellos vecinos de Guareña y de municipios de alrededor, y subrayó que una parte esencial del éxito alcanzado pertenece, precisamente, a quienes han contribuido a hacer crecer la empresa desde sus distintos puestos de trabajo.El sello de GuareñaEl alcalde, Abel González, recordó en su intervención la evolución de una empresa nacida en 1970 y que ha pasado de ser un pequeño negocio local a convertirse en un grupo con presencia en 17 países, más de 650 empleos directos y una importante capacidad para generar riqueza en la comarca. Todo, siempre, con la intención de Carmona de mantener siempre la actividad en Guareña, incluso cuando existieron oportunidades para trasladar la producción a otros lugares.Junto a la dimensión empresarial, el primer edil quiso destacar el compromiso social del homenajeado. Recordó las iniciativas impulsadas para mejorar la formación y la conciliación de los trabajadores, así como la labor desarrollada a través de la Fundación María Béjar y de la Asociación Oncológica Extremeña, entidades con las que ha colaborado durante años.En esa misma línea se expresó el concejal de Cultura e instructor del expediente, José Luis Álvarez Monge, quien puso el acento en la capacidad de Carmona para convertir su empresa en un auténtico motor económico para Guareña y su entorno, favoreciendo además la actividad de otros sectores como el transporte, la construcción, el comercio o la hostelería.El consejero Guillermo Santamaría definió al homenajeado como un ejemplo de empresario que nunca ha perdido el vínculo con sus raíces y agradeció su contribución al desarrollo económico y social de Extremadura. También extendió el reconocimiento a la familia y, en particular, a su hijo Juan Carmona, actual presidente de la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar, por dar continuidad a ese legado. Por su parte, el delegado del Gobierno, José Luis Quintana aseguró que el nombramiento representa un reconocimiento unánime y plenamente justificado a una trayectoria que trasciende el éxito empresarial para convertirse en un ejemplo de compromiso con la tierra y con las personas. Guareña (Badajoz) vivió este viernes una jornada especialmente emotiva con el acto de entrega del título de Hijo Predilecto al empresario Juan Carmona, de reconocido prestigio por fundar y convertir Inquiba, desde una localidad de poco más de 6.500 habitantes, en un grupo empresarial de proyección internacional. El reconocimiento, la máxima distinción honorífica que concede el ayuntamiento, fue aprobado por unanimidad en el pleno municipal el pasado mes de mayo. Con él, el consistorio pretende poner en valor una vida dedicada al emprendimiento, la creación de empleo y el compromiso con el municipio que vio nacer a Carmona. El alcalde de Guareña, Abel González, presidió una ceremonia a la que también acudieron importantes personalidades extremeñas como el delegado del Gobierno, José Luis Quintana o el consejero de Economía de la Junta, Guillermo Santamaría. Además, también estuvo presente el director de ABC, Julián Quirós, también natural de Guareña.Visiblemente emocionado, Juan Carmona, aseguró durante su discurso que recibir este reconocimiento de su pueblo es «el mayor honor» de cuantos ha recibido a lo largo de su vida. Ya con 83 años, confesó que ninguna otra distinción puede comparase con la que llega del lugar donde ha nacido, formado una familia y levantado un proyecto, Inquiba, que es hoy una referencia dentro y fuera de España.Buena parte de su intervención estuvo dedicada a la memoria de su padre, a quien atribuyó los principios que han guiado toda su trayectoria: honestidad, humildad, respeto y, sobre todo, el valor de la palabra dada. Recordó, además, un momento «decisivo» para su trayectoria en el que su padre puso en sus manos las 250.000 pesetas de una indemnización para que pudiese arrancar la aventura empresarial que, décadas después, acabaría convirtiéndose en el grupo Inquiba.Más allá de su padre, el empresario tuvo palabras para su esposa, Mari, a quien definió como un apoyo «imprescindible» tanto en el plano familiar como en el empresarial. Junto a ella, remarcó, ha sabido transmitir a sus hijos una educación basada en la responsabilidad y la cultura del esfuerzo, convencido de que esos valores explican que hoy sean ellos quienes continúen al frente del proyecto familiar.Carmona también quiso compartir el reconocimiento con las cientos de personas que han formado parte de la compañía todos estos años. Destacó el talento de sus trabajadores, muchos de ellos vecinos de Guareña y de municipios de alrededor, y subrayó que una parte esencial del éxito alcanzado pertenece, precisamente, a quienes han contribuido a hacer crecer la empresa desde sus distintos puestos de trabajo.El sello de GuareñaEl alcalde, Abel González, recordó en su intervención la evolución de una empresa nacida en 1970 y que ha pasado de ser un pequeño negocio local a convertirse en un grupo con presencia en 17 países, más de 650 empleos directos y una importante capacidad para generar riqueza en la comarca. Todo, siempre, con la intención de Carmona de mantener siempre la actividad en Guareña, incluso cuando existieron oportunidades para trasladar la producción a otros lugares.Junto a la dimensión empresarial, el primer edil quiso destacar el compromiso social del homenajeado. Recordó las iniciativas impulsadas para mejorar la formación y la conciliación de los trabajadores, así como la labor desarrollada a través de la Fundación María Béjar y de la Asociación Oncológica Extremeña, entidades con las que ha colaborado durante años.En esa misma línea se expresó el concejal de Cultura e instructor del expediente, José Luis Álvarez Monge, quien puso el acento en la capacidad de Carmona para convertir su empresa en un auténtico motor económico para Guareña y su entorno, favoreciendo además la actividad de otros sectores como el transporte, la construcción, el comercio o la hostelería.El consejero Guillermo Santamaría definió al homenajeado como un ejemplo de empresario que nunca ha perdido el vínculo con sus raíces y agradeció su contribución al desarrollo económico y social de Extremadura. También extendió el reconocimiento a la familia y, en particular, a su hijo Juan Carmona, actual presidente de la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar, por dar continuidad a ese legado. Por su parte, el delegado del Gobierno, José Luis Quintana aseguró que el nombramiento representa un reconocimiento unánime y plenamente justificado a una trayectoria que trasciende el éxito empresarial para convertirse en un ejemplo de compromiso con la tierra y con las personas. RSS de noticias de espana
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