A comienzos de enero, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) anunció el cierre de las unidades de Diagnóstico Molecular y de Cáncer Familiar, así como la extinción de los recursos para el Programa de Terapias Experimentales. Este diario informó que serían 20 trabajadores los afectados por esta reestructuración. Por todo ello, el Partido Popular (PP), presentó una batería de preguntas para conocer la razón y las posibles consecuencias de este proceso de reorganización interna.El CNIO sufrió en 2025 una de sus mayores crisis reputacionales. A finales de 2024, ABC reveló cómo el centro para la investigación contra el cáncer estaba destinando dinero del propio organismo para el programa CNIO Art, que consistía en la adquisición de obras de arte sin relación con el propósito real del centro. Tras esta publicación, este diario desveló presuntas irregularidades, casos de acoso laboral y sobresueldos relacionados con la exdirectora María Blasco, que fue destituida por el patronato del órgano tras conocerse la información.Estas cuestiones, según publicó este diario, plantearon al Grupo Parlamentario Popular «interrogantes relevantes sobre sus consecuencias científicas, sanitarias y de política públicas». Por ello, los populares exigieron conocer —de manera escrita— los «criterios técnicos, científicos y estratégicos han fundamentado la decisión de cerrar» las unidades previamente mencionadas que, según declararon, venían «desempeñando funciones de diagnóstico genético y molecular y de investigación traslacional con impacto directo en pacientes y en generación de conocimiento biomédico». Noticia relacionada general No No Sindicatos denuncian acoso silenciado en el CSIC: «Hay que callar para sobrevivir» Beatriz L. EchazarretaPidieron también los informes o evaluaciones «concluyen que las funciones desarrolladas por estas unidades eran redundantes con las del Sistema Nacional de Salud». «¿Cuántos trabajadores se verán afectados por el cierre de estas unidades y qué previsiones existen respecto a su recolocación dentro del propio CNIO y otros organismos públicos de investigación?», incluyeron también.NegaciónEl Gobierno respondió a las preguntas de los de Alberto Núñez Feijóo a finales de febrero. En una escueta contestación, afirmaron que se «remiten» a las declaraciones de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en el Senado el pasado dos de diciembre y en el Congreso de los Diputados el día diez de ese mismo mes .En ambas comparecencias, Morant negó cualquier tipo de irregularidad en el CNIO. En el Senado, la ministra comentó que «en ninguna reunión» del patronato hubo nunca un «un informe irregular». Por si había alguna duda, Morant también declaró que iban a «investigar todo» y, si se prueban las irregularidades, perseguirían «con total contundencia a los responsables». «No vamos a permitir que ustedes sigan atacando ni dañando a la ciudadanía de este país, ni a la salud pública, ni a la ciencia pública, ni a la excelencia del CNIO», sentenció desde la Cámara Alta.Al Partido Popular «No vamos a permitir que ustedes sigan atacando ni dañando a la ciudadanía de este país, ni a la salud pública, ni a la ciencia pública, ni a la excelencia del CNIO» Diana MorantEn el caso del Congreso, compareciendo ante los parlamentarios en la comisión de Ciencia, tildó cualquier tipo de información publicada sobre el centro de ser simple suposiciones. Además, confirmó que, tras la salida de la exdirectora Blasco y el exgerente Juan Arroyo, comenzaría una «nueva etapa» en el organismo público. Su mensaje, al parecer, no caló en la institución: el nuevo gerente, José Manuel Bernabé, cesó de su cargo el 28 de febrero tras las revelaciones de ABC sobre un supuesto caso de acoso hacia una subordinada. La jefa de Igualdad del centro del CNIO maniobró para intentar frenar ‘in extremis’ su salida. Una crisis interminable que el Ministerio no logra resolver. A comienzos de enero, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) anunció el cierre de las unidades de Diagnóstico Molecular y de Cáncer Familiar, así como la extinción de los recursos para el Programa de Terapias Experimentales. Este diario informó que serían 20 trabajadores los afectados por esta reestructuración. Por todo ello, el Partido Popular (PP), presentó una batería de preguntas para conocer la razón y las posibles consecuencias de este proceso de reorganización interna.El CNIO sufrió en 2025 una de sus mayores crisis reputacionales. A finales de 2024, ABC reveló cómo el centro para la investigación contra el cáncer estaba destinando dinero del propio organismo para el programa CNIO Art, que consistía en la adquisición de obras de arte sin relación con el propósito real del centro. Tras esta publicación, este diario desveló presuntas irregularidades, casos de acoso laboral y sobresueldos relacionados con la exdirectora María Blasco, que fue destituida por el patronato del órgano tras conocerse la información.Estas cuestiones, según publicó este diario, plantearon al Grupo Parlamentario Popular «interrogantes relevantes sobre sus consecuencias científicas, sanitarias y de política públicas». Por ello, los populares exigieron conocer —de manera escrita— los «criterios técnicos, científicos y estratégicos han fundamentado la decisión de cerrar» las unidades previamente mencionadas que, según declararon, venían «desempeñando funciones de diagnóstico genético y molecular y de investigación traslacional con impacto directo en pacientes y en generación de conocimiento biomédico». Noticia relacionada general No No Sindicatos denuncian acoso silenciado en el CSIC: «Hay que callar para sobrevivir» Beatriz L. EchazarretaPidieron también los informes o evaluaciones «concluyen que las funciones desarrolladas por estas unidades eran redundantes con las del Sistema Nacional de Salud». «¿Cuántos trabajadores se verán afectados por el cierre de estas unidades y qué previsiones existen respecto a su recolocación dentro del propio CNIO y otros organismos públicos de investigación?», incluyeron también.NegaciónEl Gobierno respondió a las preguntas de los de Alberto Núñez Feijóo a finales de febrero. En una escueta contestación, afirmaron que se «remiten» a las declaraciones de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en el Senado el pasado dos de diciembre y en el Congreso de los Diputados el día diez de ese mismo mes .En ambas comparecencias, Morant negó cualquier tipo de irregularidad en el CNIO. En el Senado, la ministra comentó que «en ninguna reunión» del patronato hubo nunca un «un informe irregular». Por si había alguna duda, Morant también declaró que iban a «investigar todo» y, si se prueban las irregularidades, perseguirían «con total contundencia a los responsables». «No vamos a permitir que ustedes sigan atacando ni dañando a la ciudadanía de este país, ni a la salud pública, ni a la ciencia pública, ni a la excelencia del CNIO», sentenció desde la Cámara Alta.Al Partido Popular «No vamos a permitir que ustedes sigan atacando ni dañando a la ciudadanía de este país, ni a la salud pública, ni a la ciencia pública, ni a la excelencia del CNIO» Diana MorantEn el caso del Congreso, compareciendo ante los parlamentarios en la comisión de Ciencia, tildó cualquier tipo de información publicada sobre el centro de ser simple suposiciones. Además, confirmó que, tras la salida de la exdirectora Blasco y el exgerente Juan Arroyo, comenzaría una «nueva etapa» en el organismo público. Su mensaje, al parecer, no caló en la institución: el nuevo gerente, José Manuel Bernabé, cesó de su cargo el 28 de febrero tras las revelaciones de ABC sobre un supuesto caso de acoso hacia una subordinada. La jefa de Igualdad del centro del CNIO maniobró para intentar frenar ‘in extremis’ su salida. Una crisis interminable que el Ministerio no logra resolver. A comienzos de enero, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) anunció el cierre de las unidades de Diagnóstico Molecular y de Cáncer Familiar, así como la extinción de los recursos para el Programa de Terapias Experimentales. Este diario informó que serían 20 trabajadores los afectados por esta reestructuración. Por todo ello, el Partido Popular (PP), presentó una batería de preguntas para conocer la razón y las posibles consecuencias de este proceso de reorganización interna.El CNIO sufrió en 2025 una de sus mayores crisis reputacionales. A finales de 2024, ABC reveló cómo el centro para la investigación contra el cáncer estaba destinando dinero del propio organismo para el programa CNIO Art, que consistía en la adquisición de obras de arte sin relación con el propósito real del centro. Tras esta publicación, este diario desveló presuntas irregularidades, casos de acoso laboral y sobresueldos relacionados con la exdirectora María Blasco, que fue destituida por el patronato del órgano tras conocerse la información.Estas cuestiones, según publicó este diario, plantearon al Grupo Parlamentario Popular «interrogantes relevantes sobre sus consecuencias científicas, sanitarias y de política públicas». Por ello, los populares exigieron conocer —de manera escrita— los «criterios técnicos, científicos y estratégicos han fundamentado la decisión de cerrar» las unidades previamente mencionadas que, según declararon, venían «desempeñando funciones de diagnóstico genético y molecular y de investigación traslacional con impacto directo en pacientes y en generación de conocimiento biomédico». Noticia relacionada general No No Sindicatos denuncian acoso silenciado en el CSIC: «Hay que callar para sobrevivir» Beatriz L. EchazarretaPidieron también los informes o evaluaciones «concluyen que las funciones desarrolladas por estas unidades eran redundantes con las del Sistema Nacional de Salud». «¿Cuántos trabajadores se verán afectados por el cierre de estas unidades y qué previsiones existen respecto a su recolocación dentro del propio CNIO y otros organismos públicos de investigación?», incluyeron también.NegaciónEl Gobierno respondió a las preguntas de los de Alberto Núñez Feijóo a finales de febrero. En una escueta contestación, afirmaron que se «remiten» a las declaraciones de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en el Senado el pasado dos de diciembre y en el Congreso de los Diputados el día diez de ese mismo mes .En ambas comparecencias, Morant negó cualquier tipo de irregularidad en el CNIO. En el Senado, la ministra comentó que «en ninguna reunión» del patronato hubo nunca un «un informe irregular». Por si había alguna duda, Morant también declaró que iban a «investigar todo» y, si se prueban las irregularidades, perseguirían «con total contundencia a los responsables». «No vamos a permitir que ustedes sigan atacando ni dañando a la ciudadanía de este país, ni a la salud pública, ni a la ciencia pública, ni a la excelencia del CNIO», sentenció desde la Cámara Alta.Al Partido Popular «No vamos a permitir que ustedes sigan atacando ni dañando a la ciudadanía de este país, ni a la salud pública, ni a la ciencia pública, ni a la excelencia del CNIO» Diana MorantEn el caso del Congreso, compareciendo ante los parlamentarios en la comisión de Ciencia, tildó cualquier tipo de información publicada sobre el centro de ser simple suposiciones. Además, confirmó que, tras la salida de la exdirectora Blasco y el exgerente Juan Arroyo, comenzaría una «nueva etapa» en el organismo público. Su mensaje, al parecer, no caló en la institución: el nuevo gerente, José Manuel Bernabé, cesó de su cargo el 28 de febrero tras las revelaciones de ABC sobre un supuesto caso de acoso hacia una subordinada. La jefa de Igualdad del centro del CNIO maniobró para intentar frenar ‘in extremis’ su salida. Una crisis interminable que el Ministerio no logra resolver. RSS de noticias de espana
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