Es un poco el dilema del cinturón. Se apuran los agujeros para que el pantalón no se caiga, con la noción de que a más apretura más imagen de delgadez. Pero las carnes viven con excesiva tensión. Y llega un punto en el que hay que aliviar. El Gobierno ha pretendido estar con el cinturón apretado, contenido, durante la mayor parte de la crisis en Ceuta por la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes los días 30 y 31 de julio, pero ya ha decidido desabrocharse. Fuera la contención. En el Ejecutivo señalan ya a Juan Jesús Vivas, presidente ceutí, al que culpabilizan de haber retrasado la puesta en marcha de algunos alojamientos para albergar a los inmigrantes que aún permanecen en territorio español. La chispa definitiva ha sido la discrepancia por el uso del Puerto de Ceuta para poder albergar a cerca un millar de personas.
Los socialistas cuestionan también la imparcialidad de la jueza que investiga la crisis en la frontera
Es un poco el dilema del cinturón. Se apuran los agujeros para que el pantalón no se caiga, con la noción de que a más apretura más imagen de delgadez. Pero las carnes viven con excesiva tensión. Y llega un punto en el que hay que aliviar. El Gobierno ha pretendido estar con el cinturón apretado, contenido, durante la mayor parte de la crisis en Ceuta por la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes los días 30 y 31 de julio, pero ya ha decidido desabrocharse. Fuera la contención. En el Ejecutivo señalan ya a Juan Jesús Vivas, presidente ceutí, al que culpabilizan de haber retrasado la puesta en marcha de algunos alojamientos para albergar a los inmigrantes que aún permanecen en territorio español. La chispa definitiva ha sido la discrepancia por el uso del Puerto de Ceuta para poder albergar a cerca un millar de personas.
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