El hombre de 33 años que ayer perdió la vida al precipitarse desde la azotea de uno de los edificios más conflictivos de Parla, en la calle de Fuente Arenosa, residía en un pequeño cuarto, tipo trastero, ubicado en el mismo bloque de marras. Hasta que un vecino alertó el domingo por la mañana de la presencia de un cuerpo inmóvil en un patio interior de la urbanización. Ahora, el Grupo VI de Homicidios investiga las circunstancias de una caída que no parece ser accidental.Tras requerir la presencia de los Bomberos de la Comunidad de Madrid para que facilitaran el acceso al mismo, los sanitarios del Summa 112 no pudieron hacer más que confirmar el óbito. De inmediato, los agentes desplazados empezaron a recabar testimonios y sospecharon de una posible etiología homicida, por lo que no tardaron en activar a los especialistas: los efectivos de la Sección de Delitos Violentos (DEVI) de la Policía Científica, responsables de la inspección ocular; y los del Grupo VI de Homicidios, cuyas primeras averiguaciones apuntalaban la teoría de que la víctima podría haber sido arrojada por terceras personas. Hasta el momento no hay detenidos.Según ha podido saber ABC, el malogrado, con graves problemas de adicción a las drogas, sería el mismo individuo que fue acuchillado hace año y medio en el propio inmueble. Recibió hasta siete navajazos a manos de dos varones tras una discusión por el robo de un móvil, cruel anticipo del turbio contexto por el que se movía la víctima. Al igual que esta vez, fueron los propios residentes los que alertaron (en este caso, voz en grito) a los agentes de la Unidades de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, desplegadas en la zona tras la puesta en marcha a finales de 2024 del denominado Plan Parla. El agredido presentaba varios cortes en las piernas y el brazo izquierdo y una herida incisa en la zona lumbar con afectación de pulmón, por lo que fue trasladado con pronóstico grave al hospital Doce de Octubre. En paralelo, el primero de los responsables resultó detenido en el mismo lugar de los hechos, mientras que el segundo fue localizado minutos después gracias a la rápida gestión de los agentes.El cuchillo fue hallado en las inmediaciones de un espacio con casi 300 pisos de la Sareb, marcado desde hace años por la okupación , el trapicheo de droga y el riesgo de incendio. Sobre esta conflictiva promoción, el Ayuntamiento de Parla aseguraba entonces estar implicado en resolver la situación: «Se vienen realizando diversos requerimientos y no se descarta intervenir e imputar lo que corresponda a la Sareb. El 80% de los residentes tienen sus contratos aprobados por la Sareb», reconocían, sin aclarar si los moradores estaban realmente abonando esas rentas. Sea como fuere, la inseguridad está aún lejos de erradicarse. El hombre de 33 años que ayer perdió la vida al precipitarse desde la azotea de uno de los edificios más conflictivos de Parla, en la calle de Fuente Arenosa, residía en un pequeño cuarto, tipo trastero, ubicado en el mismo bloque de marras. Hasta que un vecino alertó el domingo por la mañana de la presencia de un cuerpo inmóvil en un patio interior de la urbanización. Ahora, el Grupo VI de Homicidios investiga las circunstancias de una caída que no parece ser accidental.Tras requerir la presencia de los Bomberos de la Comunidad de Madrid para que facilitaran el acceso al mismo, los sanitarios del Summa 112 no pudieron hacer más que confirmar el óbito. De inmediato, los agentes desplazados empezaron a recabar testimonios y sospecharon de una posible etiología homicida, por lo que no tardaron en activar a los especialistas: los efectivos de la Sección de Delitos Violentos (DEVI) de la Policía Científica, responsables de la inspección ocular; y los del Grupo VI de Homicidios, cuyas primeras averiguaciones apuntalaban la teoría de que la víctima podría haber sido arrojada por terceras personas. Hasta el momento no hay detenidos.Según ha podido saber ABC, el malogrado, con graves problemas de adicción a las drogas, sería el mismo individuo que fue acuchillado hace año y medio en el propio inmueble. Recibió hasta siete navajazos a manos de dos varones tras una discusión por el robo de un móvil, cruel anticipo del turbio contexto por el que se movía la víctima. Al igual que esta vez, fueron los propios residentes los que alertaron (en este caso, voz en grito) a los agentes de la Unidades de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, desplegadas en la zona tras la puesta en marcha a finales de 2024 del denominado Plan Parla. El agredido presentaba varios cortes en las piernas y el brazo izquierdo y una herida incisa en la zona lumbar con afectación de pulmón, por lo que fue trasladado con pronóstico grave al hospital Doce de Octubre. En paralelo, el primero de los responsables resultó detenido en el mismo lugar de los hechos, mientras que el segundo fue localizado minutos después gracias a la rápida gestión de los agentes.El cuchillo fue hallado en las inmediaciones de un espacio con casi 300 pisos de la Sareb, marcado desde hace años por la okupación , el trapicheo de droga y el riesgo de incendio. Sobre esta conflictiva promoción, el Ayuntamiento de Parla aseguraba entonces estar implicado en resolver la situación: «Se vienen realizando diversos requerimientos y no se descarta intervenir e imputar lo que corresponda a la Sareb. El 80% de los residentes tienen sus contratos aprobados por la Sareb», reconocían, sin aclarar si los moradores estaban realmente abonando esas rentas. Sea como fuere, la inseguridad está aún lejos de erradicarse. El hombre de 33 años que ayer perdió la vida al precipitarse desde la azotea de uno de los edificios más conflictivos de Parla, en la calle de Fuente Arenosa, residía en un pequeño cuarto, tipo trastero, ubicado en el mismo bloque de marras. Hasta que un vecino alertó el domingo por la mañana de la presencia de un cuerpo inmóvil en un patio interior de la urbanización. Ahora, el Grupo VI de Homicidios investiga las circunstancias de una caída que no parece ser accidental.Tras requerir la presencia de los Bomberos de la Comunidad de Madrid para que facilitaran el acceso al mismo, los sanitarios del Summa 112 no pudieron hacer más que confirmar el óbito. De inmediato, los agentes desplazados empezaron a recabar testimonios y sospecharon de una posible etiología homicida, por lo que no tardaron en activar a los especialistas: los efectivos de la Sección de Delitos Violentos (DEVI) de la Policía Científica, responsables de la inspección ocular; y los del Grupo VI de Homicidios, cuyas primeras averiguaciones apuntalaban la teoría de que la víctima podría haber sido arrojada por terceras personas. Hasta el momento no hay detenidos.Según ha podido saber ABC, el malogrado, con graves problemas de adicción a las drogas, sería el mismo individuo que fue acuchillado hace año y medio en el propio inmueble. Recibió hasta siete navajazos a manos de dos varones tras una discusión por el robo de un móvil, cruel anticipo del turbio contexto por el que se movía la víctima. Al igual que esta vez, fueron los propios residentes los que alertaron (en este caso, voz en grito) a los agentes de la Unidades de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, desplegadas en la zona tras la puesta en marcha a finales de 2024 del denominado Plan Parla. El agredido presentaba varios cortes en las piernas y el brazo izquierdo y una herida incisa en la zona lumbar con afectación de pulmón, por lo que fue trasladado con pronóstico grave al hospital Doce de Octubre. En paralelo, el primero de los responsables resultó detenido en el mismo lugar de los hechos, mientras que el segundo fue localizado minutos después gracias a la rápida gestión de los agentes.El cuchillo fue hallado en las inmediaciones de un espacio con casi 300 pisos de la Sareb, marcado desde hace años por la okupación , el trapicheo de droga y el riesgo de incendio. Sobre esta conflictiva promoción, el Ayuntamiento de Parla aseguraba entonces estar implicado en resolver la situación: «Se vienen realizando diversos requerimientos y no se descarta intervenir e imputar lo que corresponda a la Sareb. El 80% de los residentes tienen sus contratos aprobados por la Sareb», reconocían, sin aclarar si los moradores estaban realmente abonando esas rentas. Sea como fuere, la inseguridad está aún lejos de erradicarse. RSS de noticias de espana
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