El juez de Violencia sobre la Mujer David Maman ha descartado imponer una orden de alejamiento o cualquier otra medida de prohibición de comunicación para la inspectora de Policía que se querelló por agresión sexual contra el exDAO de la Policía Nacional, José Ángel González. El magistrado madrileño ha tomado la decisión, según el auto consultado por ABC, tras escuchar este martes a González como querellado -quien ha acudido a los juzgados de la Plaza de Castilla acompañado de sus abogados defensores, Carlos Velasco e Ignacio Fuster-Fabra- y a la mujer como querellante, quien está representada por el letrado Jorge Piedrafita.»En el presente caso, no ha lugar a dictar la prohibición de comunicación solicitada por la acusación particular porque, sin entrar a valorar en estos momentos y a falta de las diligencias que quedan por practicar, la existencia de indicios delictivos de agresión sexual, no se aprecia riesgo. El investigado ni se ha acercado a ella ni se ha comunicacdo con la misma desde el mes de julio y no parece que exista riesgo de que en esta fase de la instrucción y una vez practicadas las declaraciones de ambos, se pueda producir ningún tipo de presión sobre la querellante y máxime cuando el investigado ya no ostenta el cargo de máxima autoridad policial», se lee en la citada resolución.La decisión va en línea con lo solicitado por la fiscal que ha acudido esta mañana a los juzgados de Madrid, quien no ha considerado procedente imponer una medida de alejamiento ni orden de prohibición de comunicación contra el exDAO. La medida había sido solicitada por el representante legal de la querellante. El ex alto mando policial ha acudido a declarar por primera vez ante el juez por la querella admitida en febrero, tras la que dimitió. También había citado a las 10.30 horas a la querellante, a quien Interior puso escolta tras presentar la querella. Ella se ha ratificado ante el juez y ha relatado los hechos presuntamente ocurridos el 23 de abril de 2025 «con todo lujo de detalle», según fuentes de su defensa. El magistrado ha requerido que acote su descripción de los hechos a aquel día (cuando presuntamente habría ocurrido la violación) y no a otros referidos en la querella, como la relación laboral entre ambos o a la relación de afectividad anterior a la que también aludió en su denuncia. En éste, acusaba a González de haberla forzado a mantener relaciones sexuales con él en su vivienda oficial de la Policía, así como de usar su superioridad jerárquica para ello.Sensación de «desamparo»Horas antes de acudir a los Juzgados, fuentes próximas a González trasladaron a este diario que tenía ganas de dar su versión de los hechos al juez al sentirse «desamparado» por las informaciones relativas a la querella conocidas hasta ahora.Cerca de las 10 horas, acompañado de sus abogados y en un coche con los cristales tintados, el exDAO llegó a los juzgados y afirmó a los periodistas que allí se encontraban que estaba «tranquilo». La querellante entró en el edificio por una puerta lateral y escoltada, pues Interior le puso protección en febrero, después de admitirse la querella y a propuesta de la subdirectora de Recursos Humanos de la Policía, Gemma Barroso.El relato de la querellaSegún la querella, admitida el 12 de febrero, González, que tuvo una «relación de afectividad» con la inspectora denunciante en el pasado, la llamó para que acudiera en un «vehículo oficial camuflado» al final de una comida a la que el alto mando policial había acudido con el comisario y asesor suyo Óscar San Juan. El exDAO habría instado a San Juan a irse con su conductor y ordenado a la víctima que le llevara hasta su domicilio oficial en el mismo vehículo policial con el que llegó, motivo por el que el representante legal de la denunciante pide que también se investigue al cargo por malversación de caudales públicos además de por agresión sexual, lesiones y coacciones.Una vez en el interior de la vivienda oficial -continuaba el relato de la mujer- y después de haberla convencido para entrar con una «intensa presión psicológica», así como una estrategia «obsesiva y manipulativa», asegurándole que sólo iban «a hablar», «inició un acercamiento físico de naturaleza sexual que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento». «A partir de ese momento y pese a las negativas», según la denunciante, su superior siguió con una «conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por la violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional que ostentaba sobre la víctima». Describía que llegó a decirle: «Oye, que soy el DAO». En la denuncia se advertía que ella dispone de una grabación de unos 40 minutos recabada en el momento de la agresión y que su abogado pidió proteger para evitar su filtración. El magistrado no consideró necesario proteger especialmente dicho, según solicitó el abogado de la denunciante.El DAO hablaba de «celos y control»En un escrito también presentado ante el juzgado especializado en violencia sobre la mujer por la defensa de González, se contradecía lo ocurrido y se consideraba que «las afirmaciones vertidas por la querellante no encajan con lo descrito en el audio aportado como prueba esencial». Por el contrario, se consideró que lo que demostraría la grabación era un comportamiento de «celos y control» de la mujer hacia su superior.Según las alegaciones del exDAO, en el audio se puede oír cómo la mujer le habría pedido «insistentemente» mirar su móvil: «Dame el teléfono» o «enséñame las llamadas». En éstas se afirmó que ella ejercía «control» y «vigilancia» sobre él que se demostrarían con otras frases de ella como «te quiero demasiado» o «no puedo compartirte». El juez de Violencia sobre la Mujer David Maman ha descartado imponer una orden de alejamiento o cualquier otra medida de prohibición de comunicación para la inspectora de Policía que se querelló por agresión sexual contra el exDAO de la Policía Nacional, José Ángel González. El magistrado madrileño ha tomado la decisión, según el auto consultado por ABC, tras escuchar este martes a González como querellado -quien ha acudido a los juzgados de la Plaza de Castilla acompañado de sus abogados defensores, Carlos Velasco e Ignacio Fuster-Fabra- y a la mujer como querellante, quien está representada por el letrado Jorge Piedrafita.»En el presente caso, no ha lugar a dictar la prohibición de comunicación solicitada por la acusación particular porque, sin entrar a valorar en estos momentos y a falta de las diligencias que quedan por practicar, la existencia de indicios delictivos de agresión sexual, no se aprecia riesgo. El investigado ni se ha acercado a ella ni se ha comunicacdo con la misma desde el mes de julio y no parece que exista riesgo de que en esta fase de la instrucción y una vez practicadas las declaraciones de ambos, se pueda producir ningún tipo de presión sobre la querellante y máxime cuando el investigado ya no ostenta el cargo de máxima autoridad policial», se lee en la citada resolución.La decisión va en línea con lo solicitado por la fiscal que ha acudido esta mañana a los juzgados de Madrid, quien no ha considerado procedente imponer una medida de alejamiento ni orden de prohibición de comunicación contra el exDAO. La medida había sido solicitada por el representante legal de la querellante. El ex alto mando policial ha acudido a declarar por primera vez ante el juez por la querella admitida en febrero, tras la que dimitió. También había citado a las 10.30 horas a la querellante, a quien Interior puso escolta tras presentar la querella. Ella se ha ratificado ante el juez y ha relatado los hechos presuntamente ocurridos el 23 de abril de 2025 «con todo lujo de detalle», según fuentes de su defensa. El magistrado ha requerido que acote su descripción de los hechos a aquel día (cuando presuntamente habría ocurrido la violación) y no a otros referidos en la querella, como la relación laboral entre ambos o a la relación de afectividad anterior a la que también aludió en su denuncia. En éste, acusaba a González de haberla forzado a mantener relaciones sexuales con él en su vivienda oficial de la Policía, así como de usar su superioridad jerárquica para ello.Sensación de «desamparo»Horas antes de acudir a los Juzgados, fuentes próximas a González trasladaron a este diario que tenía ganas de dar su versión de los hechos al juez al sentirse «desamparado» por las informaciones relativas a la querella conocidas hasta ahora.Cerca de las 10 horas, acompañado de sus abogados y en un coche con los cristales tintados, el exDAO llegó a los juzgados y afirmó a los periodistas que allí se encontraban que estaba «tranquilo». La querellante entró en el edificio por una puerta lateral y escoltada, pues Interior le puso protección en febrero, después de admitirse la querella y a propuesta de la subdirectora de Recursos Humanos de la Policía, Gemma Barroso.El relato de la querellaSegún la querella, admitida el 12 de febrero, González, que tuvo una «relación de afectividad» con la inspectora denunciante en el pasado, la llamó para que acudiera en un «vehículo oficial camuflado» al final de una comida a la que el alto mando policial había acudido con el comisario y asesor suyo Óscar San Juan. El exDAO habría instado a San Juan a irse con su conductor y ordenado a la víctima que le llevara hasta su domicilio oficial en el mismo vehículo policial con el que llegó, motivo por el que el representante legal de la denunciante pide que también se investigue al cargo por malversación de caudales públicos además de por agresión sexual, lesiones y coacciones.Una vez en el interior de la vivienda oficial -continuaba el relato de la mujer- y después de haberla convencido para entrar con una «intensa presión psicológica», así como una estrategia «obsesiva y manipulativa», asegurándole que sólo iban «a hablar», «inició un acercamiento físico de naturaleza sexual que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento». «A partir de ese momento y pese a las negativas», según la denunciante, su superior siguió con una «conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por la violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional que ostentaba sobre la víctima». Describía que llegó a decirle: «Oye, que soy el DAO». En la denuncia se advertía que ella dispone de una grabación de unos 40 minutos recabada en el momento de la agresión y que su abogado pidió proteger para evitar su filtración. El magistrado no consideró necesario proteger especialmente dicho, según solicitó el abogado de la denunciante.El DAO hablaba de «celos y control»En un escrito también presentado ante el juzgado especializado en violencia sobre la mujer por la defensa de González, se contradecía lo ocurrido y se consideraba que «las afirmaciones vertidas por la querellante no encajan con lo descrito en el audio aportado como prueba esencial». Por el contrario, se consideró que lo que demostraría la grabación era un comportamiento de «celos y control» de la mujer hacia su superior.Según las alegaciones del exDAO, en el audio se puede oír cómo la mujer le habría pedido «insistentemente» mirar su móvil: «Dame el teléfono» o «enséñame las llamadas». En éstas se afirmó que ella ejercía «control» y «vigilancia» sobre él que se demostrarían con otras frases de ella como «te quiero demasiado» o «no puedo compartirte». El juez de Violencia sobre la Mujer David Maman ha descartado imponer una orden de alejamiento o cualquier otra medida de prohibición de comunicación para la inspectora de Policía que se querelló por agresión sexual contra el exDAO de la Policía Nacional, José Ángel González. El magistrado madrileño ha tomado la decisión, según el auto consultado por ABC, tras escuchar este martes a González como querellado -quien ha acudido a los juzgados de la Plaza de Castilla acompañado de sus abogados defensores, Carlos Velasco e Ignacio Fuster-Fabra- y a la mujer como querellante, quien está representada por el letrado Jorge Piedrafita.»En el presente caso, no ha lugar a dictar la prohibición de comunicación solicitada por la acusación particular porque, sin entrar a valorar en estos momentos y a falta de las diligencias que quedan por practicar, la existencia de indicios delictivos de agresión sexual, no se aprecia riesgo. El investigado ni se ha acercado a ella ni se ha comunicacdo con la misma desde el mes de julio y no parece que exista riesgo de que en esta fase de la instrucción y una vez practicadas las declaraciones de ambos, se pueda producir ningún tipo de presión sobre la querellante y máxime cuando el investigado ya no ostenta el cargo de máxima autoridad policial», se lee en la citada resolución.La decisión va en línea con lo solicitado por la fiscal que ha acudido esta mañana a los juzgados de Madrid, quien no ha considerado procedente imponer una medida de alejamiento ni orden de prohibición de comunicación contra el exDAO. La medida había sido solicitada por el representante legal de la querellante. El ex alto mando policial ha acudido a declarar por primera vez ante el juez por la querella admitida en febrero, tras la que dimitió. También había citado a las 10.30 horas a la querellante, a quien Interior puso escolta tras presentar la querella. Ella se ha ratificado ante el juez y ha relatado los hechos presuntamente ocurridos el 23 de abril de 2025 «con todo lujo de detalle», según fuentes de su defensa. El magistrado ha requerido que acote su descripción de los hechos a aquel día (cuando presuntamente habría ocurrido la violación) y no a otros referidos en la querella, como la relación laboral entre ambos o a la relación de afectividad anterior a la que también aludió en su denuncia. En éste, acusaba a González de haberla forzado a mantener relaciones sexuales con él en su vivienda oficial de la Policía, así como de usar su superioridad jerárquica para ello.Sensación de «desamparo»Horas antes de acudir a los Juzgados, fuentes próximas a González trasladaron a este diario que tenía ganas de dar su versión de los hechos al juez al sentirse «desamparado» por las informaciones relativas a la querella conocidas hasta ahora.Cerca de las 10 horas, acompañado de sus abogados y en un coche con los cristales tintados, el exDAO llegó a los juzgados y afirmó a los periodistas que allí se encontraban que estaba «tranquilo». La querellante entró en el edificio por una puerta lateral y escoltada, pues Interior le puso protección en febrero, después de admitirse la querella y a propuesta de la subdirectora de Recursos Humanos de la Policía, Gemma Barroso.El relato de la querellaSegún la querella, admitida el 12 de febrero, González, que tuvo una «relación de afectividad» con la inspectora denunciante en el pasado, la llamó para que acudiera en un «vehículo oficial camuflado» al final de una comida a la que el alto mando policial había acudido con el comisario y asesor suyo Óscar San Juan. El exDAO habría instado a San Juan a irse con su conductor y ordenado a la víctima que le llevara hasta su domicilio oficial en el mismo vehículo policial con el que llegó, motivo por el que el representante legal de la denunciante pide que también se investigue al cargo por malversación de caudales públicos además de por agresión sexual, lesiones y coacciones.Una vez en el interior de la vivienda oficial -continuaba el relato de la mujer- y después de haberla convencido para entrar con una «intensa presión psicológica», así como una estrategia «obsesiva y manipulativa», asegurándole que sólo iban «a hablar», «inició un acercamiento físico de naturaleza sexual que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento». «A partir de ese momento y pese a las negativas», según la denunciante, su superior siguió con una «conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por la violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional que ostentaba sobre la víctima». Describía que llegó a decirle: «Oye, que soy el DAO». En la denuncia se advertía que ella dispone de una grabación de unos 40 minutos recabada en el momento de la agresión y que su abogado pidió proteger para evitar su filtración. El magistrado no consideró necesario proteger especialmente dicho, según solicitó el abogado de la denunciante.El DAO hablaba de «celos y control»En un escrito también presentado ante el juzgado especializado en violencia sobre la mujer por la defensa de González, se contradecía lo ocurrido y se consideraba que «las afirmaciones vertidas por la querellante no encajan con lo descrito en el audio aportado como prueba esencial». Por el contrario, se consideró que lo que demostraría la grabación era un comportamiento de «celos y control» de la mujer hacia su superior.Según las alegaciones del exDAO, en el audio se puede oír cómo la mujer le habría pedido «insistentemente» mirar su móvil: «Dame el teléfono» o «enséñame las llamadas». En éstas se afirmó que ella ejercía «control» y «vigilancia» sobre él que se demostrarían con otras frases de ella como «te quiero demasiado» o «no puedo compartirte». RSS de noticias de espana
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