El martes Aratz Bilbao y Malen Grunig, líder y una de las portavoces del grupo aberzale radical Jardun Koordinadora, fueron enviados a prisión provisional acusados de terrorismo . Se entregaron a la Ertzaintza en Irún el sábado anterior, tres semanas después de ser identificados de madrugada durante un control en Escoriaza (también Guipúzcoa). En el Toyota Yaris donde viajaban el 26 de septiembre junto al irlandés Naoise O’Conarain —miembro de Saoradh, grupo disidente del Irish Republican Army (IRA)— la policía autonómica encontró ‘walkie-talkies’, datos sobre guardias civiles y policías y la geolocalización de un presunto zulo de ETA. Pese a circular con ese material «sensible», en clandestinidad y estar marcados en el Sistema de Información Schengen (SIS) como amenazas para la seguridad nacional, los agentes les dejaron marchar. Al día siguiente, según detallan fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), los tres viajaron hasta Francia para celebrar conjuntamente el día del Soldado Vasco (Gudari Eguna) en el municipio de Ciboure. De acuerdo con la versión de los hechos transmitida por Aratz Estomba, abogado de los dos miembros de Jardun encarcelados y condenado en 2008 a ocho años de prisión por pertenecer a ETA, el pasado 26 de septiembre Bilbao preguntó a Grunig si podía ir a Mondragón (Guipúzcoa) a recogerlo. Ella habría ido a buscarlo y a la vuelta se encontraron con el control en Escoriaza. «Malen explica que vino con motivo del Gudari Eguna, como representante de un movimiento, y que durante un tiempo tuvo que cuidar de este miembro, por eso estaba con ellos» , dijo el jueves Estomba, en una entrevista en ‘Argia’, sobre la presencia de O’Conarain en el Yaris, donde la policía autonómica halló manuales para la «perpetración de actos violentos» o el «contenido íntegro» del teléfono de un Policía Nacional. Según ha podido saber este periódico, parte del relato de Estomba es cierto. Tras no ser detenidos por la Ertzaintza, (eso sí, habiendo perdido una documentación que, según adelantó ABC, les habían facilitado exmiembros de ETA), Bilbao, O’Conarain y Grunig cruzaron la frontera. El 27 de septiembre al mediodía todos estuvieron presentes en la celebración del Gudari Eguna que Jardun Koordinadora organizó en el frontón de Ciboure. Un municipio francés ubicado cerca de San Juan de Luz que, según fuentes de las FCSE, sigue siendo un «santuario» para los proetarras por el cariz «romántico» con el que parte de la población todavía recuerda a la banda terrorista en la zona. En ese sentido, pese a que en un inicio el nacionalismo vasco rememoraba en el Gudari Eguna a soldados caídos en la Guerra Civil que consideraba propios, con el paso de las décadas, la izquierda aberzale se apropió de la fecha sustituyendo a estos por etarras muertos. En la actualidad, cada Gudari Eguna, los partidos y organizaciones de la izquierda independentista vasca (desde EH Bildu hasta Jardun, pasando por el Movimiento Socialista) homenajean como héroes a los miembros de la banda terrorista fallecidos. «Sumisión o lucha. Ahí radica la decisión que debemos tomar: aceptar la imposición u organizarnos, enfrentar al enemigo y encarnar la alternativa revolucionaria que debe permitir la independencia y la implementación del socialismo en el País Vasco. Marcaremos el camino de la liberación con palabras, pero nos será imposible abordarlo sin la acción de los combatientes. Por lo tanto, por quienes fueron, son y serán, avancemos», fue la lectura de Jarki, sector político-socialista de Jardun (Aske es el nacionalista, más centrado en promover la amnistía de los presos de ETA), el 27 de septiembre. Unas palabras llamando a la acción que, según las fuentes consultadas, podrían adelantar «campañas de propaganda» más agresivas . Miembros de Jardun (aunque también de GKS) fueron los responsables de las agresiones a seguidores de la selección española en Navarra y el País Vasco durante el Mundial de fútbol masculino. «Que fueran a atentar me parece un salto demasiado grande», explicaba a ABC un agente que lleva años investigando a este grupo poco después de conocerse la detención de Bilbao y Grunig, el material incautado y las acusaciones de terrorismo. Más allá de la apreciación, el hallazgo de datos de guardias civiles y policías destinados en diversos puntos del País Vasco en manos del líder de un grupo aberzale radical como Jardun (que se considera a sí mismo heredero de ETA) sí ha generado preocupación en las Fuerzas de Seguridad.Especialmente por la «relajación» con la que Bilbao y O’Conarain se desplazaban incluso después de la identificación de la Ertzaintza el 26 de septiembre. De hecho, después de asistir junto al líder de Jardun y Grunig al Gudari Eguna, el irlandés siguió viajando a España. Según ha podido saber este periódico , antes de que Bilbao y Grunig se entregaran en Irún, entre el 28 de septiembre y el 16 de octubre, Naoise O’Conarain viajó en algún momento desde Reino Unido a Mallorca, donde hay una comunidad norirlandesa vinculada al radicalismo de izquierdas asentada en la zona de Calviá. No era la primera vez. El miembro de Saoradh (considerado por las fuerzas de seguridad británicas como el brazo político del Nuevo IRA) era el nexo de este grupo con Jardun en el País Vasco, adonde venía «un par de veces al año» al menos desde 2024. «Saoradh desea agradecer a los organizadores la invitación y espera forjar relaciones continuas con los partidos políticos afines que asistan», transmitía en sus canales de propaganda en junio de ese año. Por entonces, O’Conarain acudió junto a otro miembro de Saoradh a una serie de conferencias organizadas por Jardun. Más tarde, en el mes de octubre, Naoise volvió a viajar al País Vasco. «Saoradh se solidariza con Jardun y con todos aquellos en Euskal Herria que prosiguen la labor de liberación nacional. Saludamos la valentía de quienes honran a sus soldados caídos no solo mediante la conmemoración, sino también con la firme voluntad de continuar la lucha», puede leerse en la entrada del 30 de septiembre en un blog vinculado a este grupúsculo disidente del IRA: «Para Saoradh fue un honor asistir y que se leyera su declaración en el Gudari Eguna». El martes Aratz Bilbao y Malen Grunig, líder y una de las portavoces del grupo aberzale radical Jardun Koordinadora, fueron enviados a prisión provisional acusados de terrorismo . Se entregaron a la Ertzaintza en Irún el sábado anterior, tres semanas después de ser identificados de madrugada durante un control en Escoriaza (también Guipúzcoa). En el Toyota Yaris donde viajaban el 26 de septiembre junto al irlandés Naoise O’Conarain —miembro de Saoradh, grupo disidente del Irish Republican Army (IRA)— la policía autonómica encontró ‘walkie-talkies’, datos sobre guardias civiles y policías y la geolocalización de un presunto zulo de ETA. Pese a circular con ese material «sensible», en clandestinidad y estar marcados en el Sistema de Información Schengen (SIS) como amenazas para la seguridad nacional, los agentes les dejaron marchar. Al día siguiente, según detallan fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), los tres viajaron hasta Francia para celebrar conjuntamente el día del Soldado Vasco (Gudari Eguna) en el municipio de Ciboure. De acuerdo con la versión de los hechos transmitida por Aratz Estomba, abogado de los dos miembros de Jardun encarcelados y condenado en 2008 a ocho años de prisión por pertenecer a ETA, el pasado 26 de septiembre Bilbao preguntó a Grunig si podía ir a Mondragón (Guipúzcoa) a recogerlo. Ella habría ido a buscarlo y a la vuelta se encontraron con el control en Escoriaza. «Malen explica que vino con motivo del Gudari Eguna, como representante de un movimiento, y que durante un tiempo tuvo que cuidar de este miembro, por eso estaba con ellos» , dijo el jueves Estomba, en una entrevista en ‘Argia’, sobre la presencia de O’Conarain en el Yaris, donde la policía autonómica halló manuales para la «perpetración de actos violentos» o el «contenido íntegro» del teléfono de un Policía Nacional. Según ha podido saber este periódico, parte del relato de Estomba es cierto. Tras no ser detenidos por la Ertzaintza, (eso sí, habiendo perdido una documentación que, según adelantó ABC, les habían facilitado exmiembros de ETA), Bilbao, O’Conarain y Grunig cruzaron la frontera. El 27 de septiembre al mediodía todos estuvieron presentes en la celebración del Gudari Eguna que Jardun Koordinadora organizó en el frontón de Ciboure. Un municipio francés ubicado cerca de San Juan de Luz que, según fuentes de las FCSE, sigue siendo un «santuario» para los proetarras por el cariz «romántico» con el que parte de la población todavía recuerda a la banda terrorista en la zona. En ese sentido, pese a que en un inicio el nacionalismo vasco rememoraba en el Gudari Eguna a soldados caídos en la Guerra Civil que consideraba propios, con el paso de las décadas, la izquierda aberzale se apropió de la fecha sustituyendo a estos por etarras muertos. En la actualidad, cada Gudari Eguna, los partidos y organizaciones de la izquierda independentista vasca (desde EH Bildu hasta Jardun, pasando por el Movimiento Socialista) homenajean como héroes a los miembros de la banda terrorista fallecidos. «Sumisión o lucha. Ahí radica la decisión que debemos tomar: aceptar la imposición u organizarnos, enfrentar al enemigo y encarnar la alternativa revolucionaria que debe permitir la independencia y la implementación del socialismo en el País Vasco. Marcaremos el camino de la liberación con palabras, pero nos será imposible abordarlo sin la acción de los combatientes. Por lo tanto, por quienes fueron, son y serán, avancemos», fue la lectura de Jarki, sector político-socialista de Jardun (Aske es el nacionalista, más centrado en promover la amnistía de los presos de ETA), el 27 de septiembre. Unas palabras llamando a la acción que, según las fuentes consultadas, podrían adelantar «campañas de propaganda» más agresivas . Miembros de Jardun (aunque también de GKS) fueron los responsables de las agresiones a seguidores de la selección española en Navarra y el País Vasco durante el Mundial de fútbol masculino. «Que fueran a atentar me parece un salto demasiado grande», explicaba a ABC un agente que lleva años investigando a este grupo poco después de conocerse la detención de Bilbao y Grunig, el material incautado y las acusaciones de terrorismo. Más allá de la apreciación, el hallazgo de datos de guardias civiles y policías destinados en diversos puntos del País Vasco en manos del líder de un grupo aberzale radical como Jardun (que se considera a sí mismo heredero de ETA) sí ha generado preocupación en las Fuerzas de Seguridad.Especialmente por la «relajación» con la que Bilbao y O’Conarain se desplazaban incluso después de la identificación de la Ertzaintza el 26 de septiembre. De hecho, después de asistir junto al líder de Jardun y Grunig al Gudari Eguna, el irlandés siguió viajando a España. Según ha podido saber este periódico , antes de que Bilbao y Grunig se entregaran en Irún, entre el 28 de septiembre y el 16 de octubre, Naoise O’Conarain viajó en algún momento desde Reino Unido a Mallorca, donde hay una comunidad norirlandesa vinculada al radicalismo de izquierdas asentada en la zona de Calviá. No era la primera vez. El miembro de Saoradh (considerado por las fuerzas de seguridad británicas como el brazo político del Nuevo IRA) era el nexo de este grupo con Jardun en el País Vasco, adonde venía «un par de veces al año» al menos desde 2024. «Saoradh desea agradecer a los organizadores la invitación y espera forjar relaciones continuas con los partidos políticos afines que asistan», transmitía en sus canales de propaganda en junio de ese año. Por entonces, O’Conarain acudió junto a otro miembro de Saoradh a una serie de conferencias organizadas por Jardun. Más tarde, en el mes de octubre, Naoise volvió a viajar al País Vasco. «Saoradh se solidariza con Jardun y con todos aquellos en Euskal Herria que prosiguen la labor de liberación nacional. Saludamos la valentía de quienes honran a sus soldados caídos no solo mediante la conmemoración, sino también con la firme voluntad de continuar la lucha», puede leerse en la entrada del 30 de septiembre en un blog vinculado a este grupúsculo disidente del IRA: «Para Saoradh fue un honor asistir y que se leyera su declaración en el Gudari Eguna». El martes Aratz Bilbao y Malen Grunig, líder y una de las portavoces del grupo aberzale radical Jardun Koordinadora, fueron enviados a prisión provisional acusados de terrorismo . Se entregaron a la Ertzaintza en Irún el sábado anterior, tres semanas después de ser identificados de madrugada durante un control en Escoriaza (también Guipúzcoa). En el Toyota Yaris donde viajaban el 26 de septiembre junto al irlandés Naoise O’Conarain —miembro de Saoradh, grupo disidente del Irish Republican Army (IRA)— la policía autonómica encontró ‘walkie-talkies’, datos sobre guardias civiles y policías y la geolocalización de un presunto zulo de ETA. Pese a circular con ese material «sensible», en clandestinidad y estar marcados en el Sistema de Información Schengen (SIS) como amenazas para la seguridad nacional, los agentes les dejaron marchar. Al día siguiente, según detallan fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), los tres viajaron hasta Francia para celebrar conjuntamente el día del Soldado Vasco (Gudari Eguna) en el municipio de Ciboure. De acuerdo con la versión de los hechos transmitida por Aratz Estomba, abogado de los dos miembros de Jardun encarcelados y condenado en 2008 a ocho años de prisión por pertenecer a ETA, el pasado 26 de septiembre Bilbao preguntó a Grunig si podía ir a Mondragón (Guipúzcoa) a recogerlo. Ella habría ido a buscarlo y a la vuelta se encontraron con el control en Escoriaza. «Malen explica que vino con motivo del Gudari Eguna, como representante de un movimiento, y que durante un tiempo tuvo que cuidar de este miembro, por eso estaba con ellos» , dijo el jueves Estomba, en una entrevista en ‘Argia’, sobre la presencia de O’Conarain en el Yaris, donde la policía autonómica halló manuales para la «perpetración de actos violentos» o el «contenido íntegro» del teléfono de un Policía Nacional. Según ha podido saber este periódico, parte del relato de Estomba es cierto. Tras no ser detenidos por la Ertzaintza, (eso sí, habiendo perdido una documentación que, según adelantó ABC, les habían facilitado exmiembros de ETA), Bilbao, O’Conarain y Grunig cruzaron la frontera. El 27 de septiembre al mediodía todos estuvieron presentes en la celebración del Gudari Eguna que Jardun Koordinadora organizó en el frontón de Ciboure. Un municipio francés ubicado cerca de San Juan de Luz que, según fuentes de las FCSE, sigue siendo un «santuario» para los proetarras por el cariz «romántico» con el que parte de la población todavía recuerda a la banda terrorista en la zona. En ese sentido, pese a que en un inicio el nacionalismo vasco rememoraba en el Gudari Eguna a soldados caídos en la Guerra Civil que consideraba propios, con el paso de las décadas, la izquierda aberzale se apropió de la fecha sustituyendo a estos por etarras muertos. En la actualidad, cada Gudari Eguna, los partidos y organizaciones de la izquierda independentista vasca (desde EH Bildu hasta Jardun, pasando por el Movimiento Socialista) homenajean como héroes a los miembros de la banda terrorista fallecidos. «Sumisión o lucha. Ahí radica la decisión que debemos tomar: aceptar la imposición u organizarnos, enfrentar al enemigo y encarnar la alternativa revolucionaria que debe permitir la independencia y la implementación del socialismo en el País Vasco. Marcaremos el camino de la liberación con palabras, pero nos será imposible abordarlo sin la acción de los combatientes. Por lo tanto, por quienes fueron, son y serán, avancemos», fue la lectura de Jarki, sector político-socialista de Jardun (Aske es el nacionalista, más centrado en promover la amnistía de los presos de ETA), el 27 de septiembre. Unas palabras llamando a la acción que, según las fuentes consultadas, podrían adelantar «campañas de propaganda» más agresivas . Miembros de Jardun (aunque también de GKS) fueron los responsables de las agresiones a seguidores de la selección española en Navarra y el País Vasco durante el Mundial de fútbol masculino. «Que fueran a atentar me parece un salto demasiado grande», explicaba a ABC un agente que lleva años investigando a este grupo poco después de conocerse la detención de Bilbao y Grunig, el material incautado y las acusaciones de terrorismo. Más allá de la apreciación, el hallazgo de datos de guardias civiles y policías destinados en diversos puntos del País Vasco en manos del líder de un grupo aberzale radical como Jardun (que se considera a sí mismo heredero de ETA) sí ha generado preocupación en las Fuerzas de Seguridad.Especialmente por la «relajación» con la que Bilbao y O’Conarain se desplazaban incluso después de la identificación de la Ertzaintza el 26 de septiembre. De hecho, después de asistir junto al líder de Jardun y Grunig al Gudari Eguna, el irlandés siguió viajando a España. Según ha podido saber este periódico , antes de que Bilbao y Grunig se entregaran en Irún, entre el 28 de septiembre y el 16 de octubre, Naoise O’Conarain viajó en algún momento desde Reino Unido a Mallorca, donde hay una comunidad norirlandesa vinculada al radicalismo de izquierdas asentada en la zona de Calviá. No era la primera vez. El miembro de Saoradh (considerado por las fuerzas de seguridad británicas como el brazo político del Nuevo IRA) era el nexo de este grupo con Jardun en el País Vasco, adonde venía «un par de veces al año» al menos desde 2024. «Saoradh desea agradecer a los organizadores la invitación y espera forjar relaciones continuas con los partidos políticos afines que asistan», transmitía en sus canales de propaganda en junio de ese año. Por entonces, O’Conarain acudió junto a otro miembro de Saoradh a una serie de conferencias organizadas por Jardun. Más tarde, en el mes de octubre, Naoise volvió a viajar al País Vasco. «Saoradh se solidariza con Jardun y con todos aquellos en Euskal Herria que prosiguen la labor de liberación nacional. Saludamos la valentía de quienes honran a sus soldados caídos no solo mediante la conmemoración, sino también con la firme voluntad de continuar la lucha», puede leerse en la entrada del 30 de septiembre en un blog vinculado a este grupúsculo disidente del IRA: «Para Saoradh fue un honor asistir y que se leyera su declaración en el Gudari Eguna». RSS de noticias de espana
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