Cuando el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció ayer la reapertura de la embajada de España en Teherán, sus compañeros de la Carrera Diplomática se llevaban las manos a la cabeza ante «semejante imprudencia». «Es poner en peligro a compañeros porque sí», explicó una fuente a este diario. «No entiendo el motivo», repetía en bucle. España se ha convertido en el primer país en reabrir su embajada en la capital de Irán. «El ministro debe estar contento: nuestro Gobierno vuelve a la vanguardia», contaba con cierta ironía otro diplomático desde la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, en la madrileña plaza del Marqués de Salamanca. Albares continúa sin aparecer por allí. «Va acumulando decisiones que no se comprenden, sobre todo viniendo de un diplomático», continúa. Cuando Albares anunció por la mañana la reapertura de la Embajada de España en Irán, dijo que era para respaldar «el esfuerzo por la paz» en Oriente Próximo en el marco de una tregua de dos semanas anunciada tras los contactos entre Washington y Teherán. «Dada la nueva situación y que tenemos dos semanas por delante, he dado instrucciones al embajador de Teherán (Antonio Sánchez-Benedito Gaspar) para que regrese, para que se vuelva a poner al frente y reabra la Embajada de España en Teherán y que nos sumemos desde todos los vectores que podamos, incluida la capital de Irán, a ese esfuerzo por la paz», indicó Albares antes de su comparecencia en la Comisión de Exteriores del Congreso.Noticia relacionada general No No Felipe VI: «Solo sobre el Derecho puede sostenerse una paz duradera» Angie CaleroFue a principios de marzo cuando España cerró temporalmente su embajada en Teherán y evacuó al personal diplomático, en el marco de la escalada bélica en la región de Oriente Próximo desencadenada tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. Washington y Teherán han acordado un alto el fuego de dos semanas, pero los ataques de Tel Aviv contra Líbano continúan, incluso se han recrudecido en los últimos días. «Por el ‘no a la guerra’»Las fuentes diplomáticas consultadas por este diario, sin embargo, consideran más oportuno «haber esperado hasta un alto el fuego consolidado» para reabrir la embajada. Según ha podido saber ABC, el embajador, acompañado por otro diplomático y un funcionario de Exteriores, emprenderán el camino de vuelta desde Madrid mañana. Con el espacio aéreo iraní cerrado, deberán realizar el mismo recorrido por vía terrestre que hicieron para salir del país: llegarán a Azerbaiyán y allí alquilarán un coche y conducirán hasta Teherán. «Si no hay bombardeos, podrán llegar. Pero si ocurre algo… se les habrá puesto en peligro sin motivo», cuenta una fuente. En este sentido, desliza que la única razón que podría haber llevado al ministro a tomar esta decisión es querer llevar la delantera en «una cuestión con la que no ganamos nada» y que solo responde a defender el ‘no a la guerra’ que ha dictado Pedro Sánchez desde el Palacio de la Moncloa. «Por el ‘no a la guerra’ vamos a mandar de vuelta a diplomáticos a Irán antes que nadie», advierte un diplomático. No entiende «el afán del Gobierno por llevarse bien con Irán y querer así ser mediador en un conflicto cuando no tenemos interlocución con Israel y con Estados Unidos». «Si España quiere contribuir con sus gestiones diplomáticas y esfuerzo diplomático, llama la atención que no se quiera sumar a lo que están haciendo otros países de la UE», cuenta esta misma fuente, al tiempo que añade que «parece que queremos ir por libre y nos olvidamos de que somos UE». «Da la impresión de que el Gobierno de España solo tiene peso ante el Gobierno iraní y, si quiere contribuir a la paz, necesita tener peso en ambos lados del conflicto», afirma. El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, precisamente, cargó ayer contra España por su decisión de reabrir la embajada. En un mensaje en ‘X’, declaró que el Gobierno de Pedro Sánchez «va de la mano sin pudor» del «régimen terrorista iraní».«Se envía a los diplomáticos para hacer bien poco»La decisión de Albares de reabrir la embajada «no se sostiene» si se intenta analizar lo que el embajador hará allí. El ministro ha sacado pecho durante semanas de las evacuaciones que ha llevado a cabo en Oriente Próximo. No acompañó al Rey a las tomas de posesión en Portugal y Chile y a su visita oficial a Bolivia porque debía estar al pie del cañón de estas operaciones, que llegó a cifrar en 7.000 repatriaciones. Esta cifra, sin embargo, siempre se ha cuestionado porque España mandó tres aviones con capacidad para 300 pasajeros. «En Irán, concretamente, los españoles que hay son con doble nacionalidad y no se han querido marchar», explica una fuente conocedora de estas operaciones. Según ella, en definitiva, «se envía a los diplomáticos para hacer bien poco y ponerlos en peligro si las condiciones no se estabilizan y, de momento, esta tregua está lejos considerarse garantizada». Sin seguridad en la embajadaOtra fuente consultada recuerda que, aunque la embajada de España en Teherán no es objetivo, lo cierto es que «si hay una situación de caos en la ciudad, el personal estaría desprotegido» porque se da la circunstancia, además, de que esta representación diplomática no cuenta con agentes de la Guardia Civil ni de Policía Nacional que velen por la seguridad del personal. «Ante decisiones así, hay indefensión», advierte, al tiempo que añade que «hay una utilización abusiva e irracional por parte de Albares de los recursos humanos del ministerio»: «Cuando hay que utilizar todos los recursos necesarios para dar imagen de una gran actividad diplomática y política exterior de altura, se utiliza a los diplomáticos, aunque las condiciones sean precarias y la seguridad no esté garantizada». Cuando el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció ayer la reapertura de la embajada de España en Teherán, sus compañeros de la Carrera Diplomática se llevaban las manos a la cabeza ante «semejante imprudencia». «Es poner en peligro a compañeros porque sí», explicó una fuente a este diario. «No entiendo el motivo», repetía en bucle. España se ha convertido en el primer país en reabrir su embajada en la capital de Irán. «El ministro debe estar contento: nuestro Gobierno vuelve a la vanguardia», contaba con cierta ironía otro diplomático desde la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, en la madrileña plaza del Marqués de Salamanca. Albares continúa sin aparecer por allí. «Va acumulando decisiones que no se comprenden, sobre todo viniendo de un diplomático», continúa. Cuando Albares anunció por la mañana la reapertura de la Embajada de España en Irán, dijo que era para respaldar «el esfuerzo por la paz» en Oriente Próximo en el marco de una tregua de dos semanas anunciada tras los contactos entre Washington y Teherán. «Dada la nueva situación y que tenemos dos semanas por delante, he dado instrucciones al embajador de Teherán (Antonio Sánchez-Benedito Gaspar) para que regrese, para que se vuelva a poner al frente y reabra la Embajada de España en Teherán y que nos sumemos desde todos los vectores que podamos, incluida la capital de Irán, a ese esfuerzo por la paz», indicó Albares antes de su comparecencia en la Comisión de Exteriores del Congreso.Noticia relacionada general No No Felipe VI: «Solo sobre el Derecho puede sostenerse una paz duradera» Angie CaleroFue a principios de marzo cuando España cerró temporalmente su embajada en Teherán y evacuó al personal diplomático, en el marco de la escalada bélica en la región de Oriente Próximo desencadenada tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. Washington y Teherán han acordado un alto el fuego de dos semanas, pero los ataques de Tel Aviv contra Líbano continúan, incluso se han recrudecido en los últimos días. «Por el ‘no a la guerra’»Las fuentes diplomáticas consultadas por este diario, sin embargo, consideran más oportuno «haber esperado hasta un alto el fuego consolidado» para reabrir la embajada. Según ha podido saber ABC, el embajador, acompañado por otro diplomático y un funcionario de Exteriores, emprenderán el camino de vuelta desde Madrid mañana. Con el espacio aéreo iraní cerrado, deberán realizar el mismo recorrido por vía terrestre que hicieron para salir del país: llegarán a Azerbaiyán y allí alquilarán un coche y conducirán hasta Teherán. «Si no hay bombardeos, podrán llegar. Pero si ocurre algo… se les habrá puesto en peligro sin motivo», cuenta una fuente. En este sentido, desliza que la única razón que podría haber llevado al ministro a tomar esta decisión es querer llevar la delantera en «una cuestión con la que no ganamos nada» y que solo responde a defender el ‘no a la guerra’ que ha dictado Pedro Sánchez desde el Palacio de la Moncloa. «Por el ‘no a la guerra’ vamos a mandar de vuelta a diplomáticos a Irán antes que nadie», advierte un diplomático. No entiende «el afán del Gobierno por llevarse bien con Irán y querer así ser mediador en un conflicto cuando no tenemos interlocución con Israel y con Estados Unidos». «Si España quiere contribuir con sus gestiones diplomáticas y esfuerzo diplomático, llama la atención que no se quiera sumar a lo que están haciendo otros países de la UE», cuenta esta misma fuente, al tiempo que añade que «parece que queremos ir por libre y nos olvidamos de que somos UE». «Da la impresión de que el Gobierno de España solo tiene peso ante el Gobierno iraní y, si quiere contribuir a la paz, necesita tener peso en ambos lados del conflicto», afirma. El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, precisamente, cargó ayer contra España por su decisión de reabrir la embajada. En un mensaje en ‘X’, declaró que el Gobierno de Pedro Sánchez «va de la mano sin pudor» del «régimen terrorista iraní».«Se envía a los diplomáticos para hacer bien poco»La decisión de Albares de reabrir la embajada «no se sostiene» si se intenta analizar lo que el embajador hará allí. El ministro ha sacado pecho durante semanas de las evacuaciones que ha llevado a cabo en Oriente Próximo. No acompañó al Rey a las tomas de posesión en Portugal y Chile y a su visita oficial a Bolivia porque debía estar al pie del cañón de estas operaciones, que llegó a cifrar en 7.000 repatriaciones. Esta cifra, sin embargo, siempre se ha cuestionado porque España mandó tres aviones con capacidad para 300 pasajeros. «En Irán, concretamente, los españoles que hay son con doble nacionalidad y no se han querido marchar», explica una fuente conocedora de estas operaciones. Según ella, en definitiva, «se envía a los diplomáticos para hacer bien poco y ponerlos en peligro si las condiciones no se estabilizan y, de momento, esta tregua está lejos considerarse garantizada». Sin seguridad en la embajadaOtra fuente consultada recuerda que, aunque la embajada de España en Teherán no es objetivo, lo cierto es que «si hay una situación de caos en la ciudad, el personal estaría desprotegido» porque se da la circunstancia, además, de que esta representación diplomática no cuenta con agentes de la Guardia Civil ni de Policía Nacional que velen por la seguridad del personal. «Ante decisiones así, hay indefensión», advierte, al tiempo que añade que «hay una utilización abusiva e irracional por parte de Albares de los recursos humanos del ministerio»: «Cuando hay que utilizar todos los recursos necesarios para dar imagen de una gran actividad diplomática y política exterior de altura, se utiliza a los diplomáticos, aunque las condiciones sean precarias y la seguridad no esté garantizada». Cuando el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció ayer la reapertura de la embajada de España en Teherán, sus compañeros de la Carrera Diplomática se llevaban las manos a la cabeza ante «semejante imprudencia». «Es poner en peligro a compañeros porque sí», explicó una fuente a este diario. «No entiendo el motivo», repetía en bucle. España se ha convertido en el primer país en reabrir su embajada en la capital de Irán. «El ministro debe estar contento: nuestro Gobierno vuelve a la vanguardia», contaba con cierta ironía otro diplomático desde la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, en la madrileña plaza del Marqués de Salamanca. Albares continúa sin aparecer por allí. «Va acumulando decisiones que no se comprenden, sobre todo viniendo de un diplomático», continúa. Cuando Albares anunció por la mañana la reapertura de la Embajada de España en Irán, dijo que era para respaldar «el esfuerzo por la paz» en Oriente Próximo en el marco de una tregua de dos semanas anunciada tras los contactos entre Washington y Teherán. «Dada la nueva situación y que tenemos dos semanas por delante, he dado instrucciones al embajador de Teherán (Antonio Sánchez-Benedito Gaspar) para que regrese, para que se vuelva a poner al frente y reabra la Embajada de España en Teherán y que nos sumemos desde todos los vectores que podamos, incluida la capital de Irán, a ese esfuerzo por la paz», indicó Albares antes de su comparecencia en la Comisión de Exteriores del Congreso.Noticia relacionada general No No Felipe VI: «Solo sobre el Derecho puede sostenerse una paz duradera» Angie CaleroFue a principios de marzo cuando España cerró temporalmente su embajada en Teherán y evacuó al personal diplomático, en el marco de la escalada bélica en la región de Oriente Próximo desencadenada tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. Washington y Teherán han acordado un alto el fuego de dos semanas, pero los ataques de Tel Aviv contra Líbano continúan, incluso se han recrudecido en los últimos días. «Por el ‘no a la guerra’»Las fuentes diplomáticas consultadas por este diario, sin embargo, consideran más oportuno «haber esperado hasta un alto el fuego consolidado» para reabrir la embajada. Según ha podido saber ABC, el embajador, acompañado por otro diplomático y un funcionario de Exteriores, emprenderán el camino de vuelta desde Madrid mañana. Con el espacio aéreo iraní cerrado, deberán realizar el mismo recorrido por vía terrestre que hicieron para salir del país: llegarán a Azerbaiyán y allí alquilarán un coche y conducirán hasta Teherán. «Si no hay bombardeos, podrán llegar. Pero si ocurre algo… se les habrá puesto en peligro sin motivo», cuenta una fuente. En este sentido, desliza que la única razón que podría haber llevado al ministro a tomar esta decisión es querer llevar la delantera en «una cuestión con la que no ganamos nada» y que solo responde a defender el ‘no a la guerra’ que ha dictado Pedro Sánchez desde el Palacio de la Moncloa. «Por el ‘no a la guerra’ vamos a mandar de vuelta a diplomáticos a Irán antes que nadie», advierte un diplomático. No entiende «el afán del Gobierno por llevarse bien con Irán y querer así ser mediador en un conflicto cuando no tenemos interlocución con Israel y con Estados Unidos». «Si España quiere contribuir con sus gestiones diplomáticas y esfuerzo diplomático, llama la atención que no se quiera sumar a lo que están haciendo otros países de la UE», cuenta esta misma fuente, al tiempo que añade que «parece que queremos ir por libre y nos olvidamos de que somos UE». «Da la impresión de que el Gobierno de España solo tiene peso ante el Gobierno iraní y, si quiere contribuir a la paz, necesita tener peso en ambos lados del conflicto», afirma. El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, precisamente, cargó ayer contra España por su decisión de reabrir la embajada. En un mensaje en ‘X’, declaró que el Gobierno de Pedro Sánchez «va de la mano sin pudor» del «régimen terrorista iraní».«Se envía a los diplomáticos para hacer bien poco»La decisión de Albares de reabrir la embajada «no se sostiene» si se intenta analizar lo que el embajador hará allí. El ministro ha sacado pecho durante semanas de las evacuaciones que ha llevado a cabo en Oriente Próximo. No acompañó al Rey a las tomas de posesión en Portugal y Chile y a su visita oficial a Bolivia porque debía estar al pie del cañón de estas operaciones, que llegó a cifrar en 7.000 repatriaciones. Esta cifra, sin embargo, siempre se ha cuestionado porque España mandó tres aviones con capacidad para 300 pasajeros. «En Irán, concretamente, los españoles que hay son con doble nacionalidad y no se han querido marchar», explica una fuente conocedora de estas operaciones. Según ella, en definitiva, «se envía a los diplomáticos para hacer bien poco y ponerlos en peligro si las condiciones no se estabilizan y, de momento, esta tregua está lejos considerarse garantizada». Sin seguridad en la embajadaOtra fuente consultada recuerda que, aunque la embajada de España en Teherán no es objetivo, lo cierto es que «si hay una situación de caos en la ciudad, el personal estaría desprotegido» porque se da la circunstancia, además, de que esta representación diplomática no cuenta con agentes de la Guardia Civil ni de Policía Nacional que velen por la seguridad del personal. «Ante decisiones así, hay indefensión», advierte, al tiempo que añade que «hay una utilización abusiva e irracional por parte de Albares de los recursos humanos del ministerio»: «Cuando hay que utilizar todos los recursos necesarios para dar imagen de una gran actividad diplomática y política exterior de altura, se utiliza a los diplomáticos, aunque las condiciones sean precarias y la seguridad no esté garantizada». RSS de noticias de espana
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