El Papa ha escrito una carta a los lefebvrianos para intentar detener el nuevo cisma en el que incurrirán este mismo miércoles. León XIV apela directamente a «la autoridad recibida de Cristo» para solicitarles que no ordenen obispos sin su permiso y les ofrece a cambio emprender «un camino de diálogo y entendimiento» con la Santa Sede. La carta tiene un enorme valor simbólico: es la primera vez que les escribe el Pontífice , pues hasta ahora la relación entre esta institución y la Santa Sede ha sido a través de intermediarios. El gesto es diferente del que ´puso en marcha Juan Pablo II en junio de 1988, para intentar parar los pies a Marcel Lefebvre horas antes de que ordenara nuevos obispos sin su permiso. El grupo tradicionalista ha convocado para este 1 de julio una ordenación en su sede de Écône (Suiza), de cuatro nuevos obispos sin el permiso del Papa . Se trata de un gesto prohibido por el derecho canónico que, al incluir una desobediencia explícita y grave al Papa, se castiga con excomunión automática. Ésta acarreará además la declaración del cisma, que afectará al menos a los nuevos obispos y a quienes los hayan ordenado.Noticia relacionada general No No El Papa decreta la expulsión de un cura de Alicante por no reconocerle y criticarle José Luis FernándezLa misiva del Papa ha sido enviada al sacerdote italiano Davide Pagliarani, actual superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre. Sin embargo, el contenido de la carta se extiende «a los obispos, sacerdotes, seminaristas y fieles vinculados» a esta institución tradicionalista. Se trata de un máximo de 500.000 o 600.000 fieles, muy convencidos. Según sus propias estadísticas, los lefebvrianos tienen dos obispos (mañana podrían tener cuatro más), 737 sacerdotes, 260 seminaristas, 233 religiosos y 250 monjas.Primera carta a lefebvrianosEn su breve texto, León XIV comienza elogiando algunos elementos de la espiritualidad que profesan los lefebvrianos, como «el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición». También evita con delicadeza hacer la lista de los elementos católicos que ellos rechazan, por ejemplo sus duras críticas al diálogo con otras religiones, a la libertad religiosa o al respeto a la laicidad de las instituciones civiles.«Os ruego y os pido de todo corazón: ¡volved sobre vuestros pasos!»«Con este espíritu, y lleno de afecto cristiano, os ruego y os pido de todo corazón: ¡volved sobre vuestros pasos!», implora con tono solemne. «Por la autoridad recibida de Cristo, con el corazón afligido, pero aún lleno de esperanza, siento el deber de pediros que desistáis de vuestra intención», añade León XIV.El Papa pide que se tenga en cuenta «el bien espiritual de los fieles, pues el acto cismático que cometeríais les privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos que aman y buscan para su santificación». Se refiere en este caso a que no podrían administrar válidamente los sacramentos de la confesión y el matrimonio.Además, la mención al «acto cismático» no es indiferente, pues confirma personalmente lo que les advirtió en febrero el cardenal Víctor Manuel Fernández , prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe: ordenar nuevos obispos sin su permiso les pondría fuera de la Iglesia católica. «La Iglesia está dispuesta a emprender un camino de diálogo y entendimiento que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo», añade. El 19 de febrero, Pagliarani rechazó la propuesta de la Santa Sede de comenzar un proceso de diálogo, pues fracasó el que ya mantuvieron entre 2009 y 2011. «Ambos sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal, con especial referencia a las orientaciones fundamentales adoptadas tras el Concilio Vaticano II», respondió a Fernández en febrero. «Que el Señor ilumine vuestras conciencias y despierte vuestros corazones», apela el Papa este martes. La misiva lleva fecha del 29 de junio, fiesta del apóstol San Pedro, y no la del día en que ha sido difundida, 30 de junio, también para no hacerla coincidir con el aniversario del cisma de Lefebvre de 1988, cuando ordenó cuatro obispos desobedeciendo a Juan Pablo II.La carta de Ratzinger para parar el cismaA diferencia de la carta de hoy, en aquella ocasión, el Papa evitó intervenir personalmente en la cuestión y quien se dirigió a ellos fue el cardenal Joseph Ratzinger , entonces prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. En aquella ocasión, el día antes de las ordenaciones, Ratzinger envió un ardiente telegrama al arzobispo Lefebvre. «Por amor de Cristo y de su Iglesia, el Santo Padre (Juan Pablo II) le solicita de modo paterno y decidido que venga a Roma hoy mismo sin proceder a las ordenaciones episcopales del 30 de junio que usted ha anunciado», recitaba el telegrama. «Encomienda a los santos apóstoles Pedro y Pablo que usted no traicione la investidura episcopal que recibió ni el juramento que prestó de ser fiel al Papa, sucesor de Pedro. Pide a Dios que usted no guíe al rebaño por caminos equivocados y no divida a quienes Jesucristo vino a reunir», escribió.Lefebvre no respondió al telegrama de Ratzinger y un día más tarde procedió a la ordenación. Ahora, casi cuarenta años después, se sabrá en cuestión de horas si sus herederos atienden al ruego del primer Papa que les escribe directamente. En Écône todo está listo para que este miércoles 1 de julio a las 9 de la mañana sean ordenados cuatro obispos sin el permiso de León XIV. Hoy son católicos. Mañana, quizá no. El Papa ha escrito una carta a los lefebvrianos para intentar detener el nuevo cisma en el que incurrirán este mismo miércoles. León XIV apela directamente a «la autoridad recibida de Cristo» para solicitarles que no ordenen obispos sin su permiso y les ofrece a cambio emprender «un camino de diálogo y entendimiento» con la Santa Sede. La carta tiene un enorme valor simbólico: es la primera vez que les escribe el Pontífice , pues hasta ahora la relación entre esta institución y la Santa Sede ha sido a través de intermediarios. El gesto es diferente del que ´puso en marcha Juan Pablo II en junio de 1988, para intentar parar los pies a Marcel Lefebvre horas antes de que ordenara nuevos obispos sin su permiso. El grupo tradicionalista ha convocado para este 1 de julio una ordenación en su sede de Écône (Suiza), de cuatro nuevos obispos sin el permiso del Papa . Se trata de un gesto prohibido por el derecho canónico que, al incluir una desobediencia explícita y grave al Papa, se castiga con excomunión automática. Ésta acarreará además la declaración del cisma, que afectará al menos a los nuevos obispos y a quienes los hayan ordenado.Noticia relacionada general No No El Papa decreta la expulsión de un cura de Alicante por no reconocerle y criticarle José Luis FernándezLa misiva del Papa ha sido enviada al sacerdote italiano Davide Pagliarani, actual superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre. Sin embargo, el contenido de la carta se extiende «a los obispos, sacerdotes, seminaristas y fieles vinculados» a esta institución tradicionalista. Se trata de un máximo de 500.000 o 600.000 fieles, muy convencidos. Según sus propias estadísticas, los lefebvrianos tienen dos obispos (mañana podrían tener cuatro más), 737 sacerdotes, 260 seminaristas, 233 religiosos y 250 monjas.Primera carta a lefebvrianosEn su breve texto, León XIV comienza elogiando algunos elementos de la espiritualidad que profesan los lefebvrianos, como «el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición». También evita con delicadeza hacer la lista de los elementos católicos que ellos rechazan, por ejemplo sus duras críticas al diálogo con otras religiones, a la libertad religiosa o al respeto a la laicidad de las instituciones civiles.«Os ruego y os pido de todo corazón: ¡volved sobre vuestros pasos!»«Con este espíritu, y lleno de afecto cristiano, os ruego y os pido de todo corazón: ¡volved sobre vuestros pasos!», implora con tono solemne. «Por la autoridad recibida de Cristo, con el corazón afligido, pero aún lleno de esperanza, siento el deber de pediros que desistáis de vuestra intención», añade León XIV.El Papa pide que se tenga en cuenta «el bien espiritual de los fieles, pues el acto cismático que cometeríais les privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos que aman y buscan para su santificación». Se refiere en este caso a que no podrían administrar válidamente los sacramentos de la confesión y el matrimonio.Además, la mención al «acto cismático» no es indiferente, pues confirma personalmente lo que les advirtió en febrero el cardenal Víctor Manuel Fernández , prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe: ordenar nuevos obispos sin su permiso les pondría fuera de la Iglesia católica. «La Iglesia está dispuesta a emprender un camino de diálogo y entendimiento que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo», añade. El 19 de febrero, Pagliarani rechazó la propuesta de la Santa Sede de comenzar un proceso de diálogo, pues fracasó el que ya mantuvieron entre 2009 y 2011. «Ambos sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal, con especial referencia a las orientaciones fundamentales adoptadas tras el Concilio Vaticano II», respondió a Fernández en febrero. «Que el Señor ilumine vuestras conciencias y despierte vuestros corazones», apela el Papa este martes. La misiva lleva fecha del 29 de junio, fiesta del apóstol San Pedro, y no la del día en que ha sido difundida, 30 de junio, también para no hacerla coincidir con el aniversario del cisma de Lefebvre de 1988, cuando ordenó cuatro obispos desobedeciendo a Juan Pablo II.La carta de Ratzinger para parar el cismaA diferencia de la carta de hoy, en aquella ocasión, el Papa evitó intervenir personalmente en la cuestión y quien se dirigió a ellos fue el cardenal Joseph Ratzinger , entonces prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. En aquella ocasión, el día antes de las ordenaciones, Ratzinger envió un ardiente telegrama al arzobispo Lefebvre. «Por amor de Cristo y de su Iglesia, el Santo Padre (Juan Pablo II) le solicita de modo paterno y decidido que venga a Roma hoy mismo sin proceder a las ordenaciones episcopales del 30 de junio que usted ha anunciado», recitaba el telegrama. «Encomienda a los santos apóstoles Pedro y Pablo que usted no traicione la investidura episcopal que recibió ni el juramento que prestó de ser fiel al Papa, sucesor de Pedro. Pide a Dios que usted no guíe al rebaño por caminos equivocados y no divida a quienes Jesucristo vino a reunir», escribió.Lefebvre no respondió al telegrama de Ratzinger y un día más tarde procedió a la ordenación. Ahora, casi cuarenta años después, se sabrá en cuestión de horas si sus herederos atienden al ruego del primer Papa que les escribe directamente. En Écône todo está listo para que este miércoles 1 de julio a las 9 de la mañana sean ordenados cuatro obispos sin el permiso de León XIV. Hoy son católicos. Mañana, quizá no. El Papa ha escrito una carta a los lefebvrianos para intentar detener el nuevo cisma en el que incurrirán este mismo miércoles. León XIV apela directamente a «la autoridad recibida de Cristo» para solicitarles que no ordenen obispos sin su permiso y les ofrece a cambio emprender «un camino de diálogo y entendimiento» con la Santa Sede. La carta tiene un enorme valor simbólico: es la primera vez que les escribe el Pontífice , pues hasta ahora la relación entre esta institución y la Santa Sede ha sido a través de intermediarios. El gesto es diferente del que ´puso en marcha Juan Pablo II en junio de 1988, para intentar parar los pies a Marcel Lefebvre horas antes de que ordenara nuevos obispos sin su permiso. El grupo tradicionalista ha convocado para este 1 de julio una ordenación en su sede de Écône (Suiza), de cuatro nuevos obispos sin el permiso del Papa . Se trata de un gesto prohibido por el derecho canónico que, al incluir una desobediencia explícita y grave al Papa, se castiga con excomunión automática. Ésta acarreará además la declaración del cisma, que afectará al menos a los nuevos obispos y a quienes los hayan ordenado.Noticia relacionada general No No El Papa decreta la expulsión de un cura de Alicante por no reconocerle y criticarle José Luis FernándezLa misiva del Papa ha sido enviada al sacerdote italiano Davide Pagliarani, actual superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre. Sin embargo, el contenido de la carta se extiende «a los obispos, sacerdotes, seminaristas y fieles vinculados» a esta institución tradicionalista. Se trata de un máximo de 500.000 o 600.000 fieles, muy convencidos. Según sus propias estadísticas, los lefebvrianos tienen dos obispos (mañana podrían tener cuatro más), 737 sacerdotes, 260 seminaristas, 233 religiosos y 250 monjas.Primera carta a lefebvrianosEn su breve texto, León XIV comienza elogiando algunos elementos de la espiritualidad que profesan los lefebvrianos, como «el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición». También evita con delicadeza hacer la lista de los elementos católicos que ellos rechazan, por ejemplo sus duras críticas al diálogo con otras religiones, a la libertad religiosa o al respeto a la laicidad de las instituciones civiles.«Os ruego y os pido de todo corazón: ¡volved sobre vuestros pasos!»«Con este espíritu, y lleno de afecto cristiano, os ruego y os pido de todo corazón: ¡volved sobre vuestros pasos!», implora con tono solemne. «Por la autoridad recibida de Cristo, con el corazón afligido, pero aún lleno de esperanza, siento el deber de pediros que desistáis de vuestra intención», añade León XIV.El Papa pide que se tenga en cuenta «el bien espiritual de los fieles, pues el acto cismático que cometeríais les privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos que aman y buscan para su santificación». Se refiere en este caso a que no podrían administrar válidamente los sacramentos de la confesión y el matrimonio.Además, la mención al «acto cismático» no es indiferente, pues confirma personalmente lo que les advirtió en febrero el cardenal Víctor Manuel Fernández , prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe: ordenar nuevos obispos sin su permiso les pondría fuera de la Iglesia católica. «La Iglesia está dispuesta a emprender un camino de diálogo y entendimiento que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo», añade. El 19 de febrero, Pagliarani rechazó la propuesta de la Santa Sede de comenzar un proceso de diálogo, pues fracasó el que ya mantuvieron entre 2009 y 2011. «Ambos sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal, con especial referencia a las orientaciones fundamentales adoptadas tras el Concilio Vaticano II», respondió a Fernández en febrero. «Que el Señor ilumine vuestras conciencias y despierte vuestros corazones», apela el Papa este martes. La misiva lleva fecha del 29 de junio, fiesta del apóstol San Pedro, y no la del día en que ha sido difundida, 30 de junio, también para no hacerla coincidir con el aniversario del cisma de Lefebvre de 1988, cuando ordenó cuatro obispos desobedeciendo a Juan Pablo II.La carta de Ratzinger para parar el cismaA diferencia de la carta de hoy, en aquella ocasión, el Papa evitó intervenir personalmente en la cuestión y quien se dirigió a ellos fue el cardenal Joseph Ratzinger , entonces prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. En aquella ocasión, el día antes de las ordenaciones, Ratzinger envió un ardiente telegrama al arzobispo Lefebvre. «Por amor de Cristo y de su Iglesia, el Santo Padre (Juan Pablo II) le solicita de modo paterno y decidido que venga a Roma hoy mismo sin proceder a las ordenaciones episcopales del 30 de junio que usted ha anunciado», recitaba el telegrama. «Encomienda a los santos apóstoles Pedro y Pablo que usted no traicione la investidura episcopal que recibió ni el juramento que prestó de ser fiel al Papa, sucesor de Pedro. Pide a Dios que usted no guíe al rebaño por caminos equivocados y no divida a quienes Jesucristo vino a reunir», escribió.Lefebvre no respondió al telegrama de Ratzinger y un día más tarde procedió a la ordenación. Ahora, casi cuarenta años después, se sabrá en cuestión de horas si sus herederos atienden al ruego del primer Papa que les escribe directamente. En Écône todo está listo para que este miércoles 1 de julio a las 9 de la mañana sean ordenados cuatro obispos sin el permiso de León XIV. Hoy son católicos. Mañana, quizá no. RSS de noticias de sociedad
Sociedad El Papa escribe a los lefebvrianos y les pide que detengan el cisma
El Papa escribe a los lefebvrianos y les pide que detengan el cisma
junio 30, 2026
Noticias Similares
