«En El Pardo tenemos un grave problema», reza la primera línea de la petición online impulsada por la plataforma ciudadana reivindicativa ‘Por una sanidad pública digna para El Pardo’. Y es que ocurre que desde la pandemia, los cerca de 400 niños de este barrio madrileño carecen de pediatra en su centro de salud . Un servicio que existía antes de 2020 y cuya desaparición ha obligado a las familias a desplazarse a otros puntos de la ciudad para recibir atención sanitaria. Pero la falta de esta no se limita a los menores. Las mujeres de la zona también se ven privadas de un servicio esencial: la matrona. El problema, apuntan desde la asociación vecinal del barrio, se arrastra desde que en 2013 se jubiló el pediatra asignado al centro. Durante un tiempo, el servicio se cubrió con un médico de familia con formación en pediatría, pero «se jubiló también poco después». En 2018, los vecinos afectados presentaron varias quejas para exigir que se garantizara la presencia de un médico infantil. En lugar de cubrir la plaza con un profesional fijo, Sanidad redujo las consultas a sólo un día a la semana. Durante el Covid, el reducido tamaño del centro y la falta de medidas de seguridad adecuadas impedían que se realizaran consultas de forma segura.Actualmente, la falta de especialistas obliga a los menores desplazarse hasta el centro de salud Isla de Oza y María Auxiliadora y a las mujeres a Casa de Campo (Moncloa-Aravaca), situados a más de diez kilómetros de El Pardo, sin conexiones directas en transporte público y con trayectos que superan la hora. Una situación que, según denuncian los vecinos, dificulta el seguimiento médico de los más pequeños y genera costes añadidos en tiempo y dinero para las familias. «Es una peregrinación cada vez que se nos pone enfermo un niño», expresan en conversación con este periódico.Noticia relacionada general No No Dos hospitales públicos de Madrid entre los 50 mejores del mundo, según la revista ‘Newsweek’ Natalia Loizaga«Entendimos la situación hasta que se levantaron las restricciones sanitarias por el Covid. Tras ello, volvimos a ponernos en contacto con la Consejería de Sanidad, la Junta Municipal del distrito y la Dirección Asistencial Noroeste. Desde entonces, su única respuesta ha sido «lo revisaremos» o «lo pasaremos al área correspondiente». Estuvimos tramitando con ellos la habilitación de un local en El Pardo para que pudieran atender consultas tanto el pediatra como la matrona –figura necesaria para todas las mujeres, independientemente de su edad–. Hasta el año pasado, había recibido el visto bueno de la Junta Municipal, pero sigue sin ponerse en funcionamiento del todo. No entendemos de pronto la paralización de una necesidad tan urgente como esta», explican los afectados.Por su parte, la Comunidad de Madrid sostiene que la atención sanitaria de los vecinos de El Pardo está «garantizada con la máxima calidad», pese a la ausencia de determinados especialistas en el centro de salud del barrio. Según fuentes de la Consejería de Sanidad, el número de menores adscritos al centro –150, de acuerdo con sus datos– no alcanza el volumen de tarjetas sanitarias necesario para justificar la asignación de un pediatra propio. En este contexto, explican, la asistencia infantil se organiza derivando a los pacientes a otros dispositivos cercanos, mientras las revisiones rutinarias, añaden, se realizan en El Pardo a través del personal de enfermería: «Pediatría es una especialidad deficitaria en el conjunto del Sistema Nacional de Salud».Un modelo organizativo similar, indican, se aplica en el caso de la atención a las mujeres. La Comunidad cifra en 949 las usuarias con tarjeta sanitaria en este centro y apunta que la atención por parte de matronas se presta en el centro de salud de Fuencarral, dentro de un sistema en el que estos profesionales se distribuyen por centros de referencia para dar cobertura a varias zonas.«La atención pediátrica no es un servicio opcional, sino una prestación básica y esencial»«La atención pediátrica no es un servicio opcional, sino una prestación básica y esencial dentro de la cartera de servicios de Atención Primaria. Las familias no pueden seguir arriesgando la salud de sus hijos con esperas, derivaciones o desplazamientos innecesarios», indican desde la plataforma. Llevar al niño con cuarenta grados de fiebre en transporte público; dar a luz por cesárea y, a los tres días, recorrer doce kilómetros para recibir las curas, a pesar de que hay un centro de salud en el mismo barrio; acudir con una infección grave al centro de salud Casa de Campo y, una vez allí, ser derivado al de Valdezarza, a otros diez kilómetros, o no haber asistido nunca a la matrona durante el embarazo, porque cuando se realizaban las ecografías el médico las derivaba a una cita que nunca estaba disponible, son algunas de las situaciones que las madres de El Pardo aseguran haber vivido.Aunque reconocen que otras personas también deben desplazarse a centros de salud lejanos, destacan que al menos estas cuentan con mejores conexiones de transporte. En contraste, El Pardo sólo dispone de dos líneas diurnas –164 Moncloa-El Pardo y la 179 Plaza de Castilla-El Pardo–, con frecuencias insuficientes y sin conexiones directas a hospitales de referencia, lo que hace que los desplazamientos sean especialmente complicados para sus vecinos. «En El Pardo tenemos un grave problema», reza la primera línea de la petición online impulsada por la plataforma ciudadana reivindicativa ‘Por una sanidad pública digna para El Pardo’. Y es que ocurre que desde la pandemia, los cerca de 400 niños de este barrio madrileño carecen de pediatra en su centro de salud . Un servicio que existía antes de 2020 y cuya desaparición ha obligado a las familias a desplazarse a otros puntos de la ciudad para recibir atención sanitaria. Pero la falta de esta no se limita a los menores. Las mujeres de la zona también se ven privadas de un servicio esencial: la matrona. El problema, apuntan desde la asociación vecinal del barrio, se arrastra desde que en 2013 se jubiló el pediatra asignado al centro. Durante un tiempo, el servicio se cubrió con un médico de familia con formación en pediatría, pero «se jubiló también poco después». En 2018, los vecinos afectados presentaron varias quejas para exigir que se garantizara la presencia de un médico infantil. En lugar de cubrir la plaza con un profesional fijo, Sanidad redujo las consultas a sólo un día a la semana. Durante el Covid, el reducido tamaño del centro y la falta de medidas de seguridad adecuadas impedían que se realizaran consultas de forma segura.Actualmente, la falta de especialistas obliga a los menores desplazarse hasta el centro de salud Isla de Oza y María Auxiliadora y a las mujeres a Casa de Campo (Moncloa-Aravaca), situados a más de diez kilómetros de El Pardo, sin conexiones directas en transporte público y con trayectos que superan la hora. Una situación que, según denuncian los vecinos, dificulta el seguimiento médico de los más pequeños y genera costes añadidos en tiempo y dinero para las familias. «Es una peregrinación cada vez que se nos pone enfermo un niño», expresan en conversación con este periódico.Noticia relacionada general No No Dos hospitales públicos de Madrid entre los 50 mejores del mundo, según la revista ‘Newsweek’ Natalia Loizaga«Entendimos la situación hasta que se levantaron las restricciones sanitarias por el Covid. Tras ello, volvimos a ponernos en contacto con la Consejería de Sanidad, la Junta Municipal del distrito y la Dirección Asistencial Noroeste. Desde entonces, su única respuesta ha sido «lo revisaremos» o «lo pasaremos al área correspondiente». Estuvimos tramitando con ellos la habilitación de un local en El Pardo para que pudieran atender consultas tanto el pediatra como la matrona –figura necesaria para todas las mujeres, independientemente de su edad–. Hasta el año pasado, había recibido el visto bueno de la Junta Municipal, pero sigue sin ponerse en funcionamiento del todo. No entendemos de pronto la paralización de una necesidad tan urgente como esta», explican los afectados.Por su parte, la Comunidad de Madrid sostiene que la atención sanitaria de los vecinos de El Pardo está «garantizada con la máxima calidad», pese a la ausencia de determinados especialistas en el centro de salud del barrio. Según fuentes de la Consejería de Sanidad, el número de menores adscritos al centro –150, de acuerdo con sus datos– no alcanza el volumen de tarjetas sanitarias necesario para justificar la asignación de un pediatra propio. En este contexto, explican, la asistencia infantil se organiza derivando a los pacientes a otros dispositivos cercanos, mientras las revisiones rutinarias, añaden, se realizan en El Pardo a través del personal de enfermería: «Pediatría es una especialidad deficitaria en el conjunto del Sistema Nacional de Salud».Un modelo organizativo similar, indican, se aplica en el caso de la atención a las mujeres. La Comunidad cifra en 949 las usuarias con tarjeta sanitaria en este centro y apunta que la atención por parte de matronas se presta en el centro de salud de Fuencarral, dentro de un sistema en el que estos profesionales se distribuyen por centros de referencia para dar cobertura a varias zonas.«La atención pediátrica no es un servicio opcional, sino una prestación básica y esencial»«La atención pediátrica no es un servicio opcional, sino una prestación básica y esencial dentro de la cartera de servicios de Atención Primaria. Las familias no pueden seguir arriesgando la salud de sus hijos con esperas, derivaciones o desplazamientos innecesarios», indican desde la plataforma. Llevar al niño con cuarenta grados de fiebre en transporte público; dar a luz por cesárea y, a los tres días, recorrer doce kilómetros para recibir las curas, a pesar de que hay un centro de salud en el mismo barrio; acudir con una infección grave al centro de salud Casa de Campo y, una vez allí, ser derivado al de Valdezarza, a otros diez kilómetros, o no haber asistido nunca a la matrona durante el embarazo, porque cuando se realizaban las ecografías el médico las derivaba a una cita que nunca estaba disponible, son algunas de las situaciones que las madres de El Pardo aseguran haber vivido.Aunque reconocen que otras personas también deben desplazarse a centros de salud lejanos, destacan que al menos estas cuentan con mejores conexiones de transporte. En contraste, El Pardo sólo dispone de dos líneas diurnas –164 Moncloa-El Pardo y la 179 Plaza de Castilla-El Pardo–, con frecuencias insuficientes y sin conexiones directas a hospitales de referencia, lo que hace que los desplazamientos sean especialmente complicados para sus vecinos. «En El Pardo tenemos un grave problema», reza la primera línea de la petición online impulsada por la plataforma ciudadana reivindicativa ‘Por una sanidad pública digna para El Pardo’. Y es que ocurre que desde la pandemia, los cerca de 400 niños de este barrio madrileño carecen de pediatra en su centro de salud . Un servicio que existía antes de 2020 y cuya desaparición ha obligado a las familias a desplazarse a otros puntos de la ciudad para recibir atención sanitaria. Pero la falta de esta no se limita a los menores. Las mujeres de la zona también se ven privadas de un servicio esencial: la matrona. El problema, apuntan desde la asociación vecinal del barrio, se arrastra desde que en 2013 se jubiló el pediatra asignado al centro. Durante un tiempo, el servicio se cubrió con un médico de familia con formación en pediatría, pero «se jubiló también poco después». En 2018, los vecinos afectados presentaron varias quejas para exigir que se garantizara la presencia de un médico infantil. En lugar de cubrir la plaza con un profesional fijo, Sanidad redujo las consultas a sólo un día a la semana. Durante el Covid, el reducido tamaño del centro y la falta de medidas de seguridad adecuadas impedían que se realizaran consultas de forma segura.Actualmente, la falta de especialistas obliga a los menores desplazarse hasta el centro de salud Isla de Oza y María Auxiliadora y a las mujeres a Casa de Campo (Moncloa-Aravaca), situados a más de diez kilómetros de El Pardo, sin conexiones directas en transporte público y con trayectos que superan la hora. Una situación que, según denuncian los vecinos, dificulta el seguimiento médico de los más pequeños y genera costes añadidos en tiempo y dinero para las familias. «Es una peregrinación cada vez que se nos pone enfermo un niño», expresan en conversación con este periódico.Noticia relacionada general No No Dos hospitales públicos de Madrid entre los 50 mejores del mundo, según la revista ‘Newsweek’ Natalia Loizaga«Entendimos la situación hasta que se levantaron las restricciones sanitarias por el Covid. Tras ello, volvimos a ponernos en contacto con la Consejería de Sanidad, la Junta Municipal del distrito y la Dirección Asistencial Noroeste. Desde entonces, su única respuesta ha sido «lo revisaremos» o «lo pasaremos al área correspondiente». Estuvimos tramitando con ellos la habilitación de un local en El Pardo para que pudieran atender consultas tanto el pediatra como la matrona –figura necesaria para todas las mujeres, independientemente de su edad–. Hasta el año pasado, había recibido el visto bueno de la Junta Municipal, pero sigue sin ponerse en funcionamiento del todo. No entendemos de pronto la paralización de una necesidad tan urgente como esta», explican los afectados.Por su parte, la Comunidad de Madrid sostiene que la atención sanitaria de los vecinos de El Pardo está «garantizada con la máxima calidad», pese a la ausencia de determinados especialistas en el centro de salud del barrio. Según fuentes de la Consejería de Sanidad, el número de menores adscritos al centro –150, de acuerdo con sus datos– no alcanza el volumen de tarjetas sanitarias necesario para justificar la asignación de un pediatra propio. En este contexto, explican, la asistencia infantil se organiza derivando a los pacientes a otros dispositivos cercanos, mientras las revisiones rutinarias, añaden, se realizan en El Pardo a través del personal de enfermería: «Pediatría es una especialidad deficitaria en el conjunto del Sistema Nacional de Salud».Un modelo organizativo similar, indican, se aplica en el caso de la atención a las mujeres. La Comunidad cifra en 949 las usuarias con tarjeta sanitaria en este centro y apunta que la atención por parte de matronas se presta en el centro de salud de Fuencarral, dentro de un sistema en el que estos profesionales se distribuyen por centros de referencia para dar cobertura a varias zonas.«La atención pediátrica no es un servicio opcional, sino una prestación básica y esencial»«La atención pediátrica no es un servicio opcional, sino una prestación básica y esencial dentro de la cartera de servicios de Atención Primaria. Las familias no pueden seguir arriesgando la salud de sus hijos con esperas, derivaciones o desplazamientos innecesarios», indican desde la plataforma. Llevar al niño con cuarenta grados de fiebre en transporte público; dar a luz por cesárea y, a los tres días, recorrer doce kilómetros para recibir las curas, a pesar de que hay un centro de salud en el mismo barrio; acudir con una infección grave al centro de salud Casa de Campo y, una vez allí, ser derivado al de Valdezarza, a otros diez kilómetros, o no haber asistido nunca a la matrona durante el embarazo, porque cuando se realizaban las ecografías el médico las derivaba a una cita que nunca estaba disponible, son algunas de las situaciones que las madres de El Pardo aseguran haber vivido.Aunque reconocen que otras personas también deben desplazarse a centros de salud lejanos, destacan que al menos estas cuentan con mejores conexiones de transporte. En contraste, El Pardo sólo dispone de dos líneas diurnas –164 Moncloa-El Pardo y la 179 Plaza de Castilla-El Pardo–, con frecuencias insuficientes y sin conexiones directas a hospitales de referencia, lo que hace que los desplazamientos sean especialmente complicados para sus vecinos. RSS de noticias de espana
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