Está visto que el diseño de las listas electorales supone para los partidos políticos una especie de ‘harakiri’. Si los socialistas las tienen ya, desde la semana pasada, con lío incluido en Burgos y Palencia donde Ferraz se ha impuesto a la militancia, en el PP, que prefiere la designación directa desde Génova, están aún en ello porque el proceso se les está alargando en Castilla y León y está provocando no pocas fricciones.De hecho, esta es una de las comunidades en las que aún están colocando las fichas. Fuentes de la formación afirman, incluso, que es en la que más está costando poner nombre a los cabezas de lista al Congreso y al Senado. «Somos los últimos», llegaban a decir este martes dirigentes del PP que apuntaban, además, a que es el propio secretario general, Miguel Tellado, el que se encarga personalmente de una confección que no le está resultando nada fácil.Lo cierto es que las candidaturas deberán estar listas para el domingo, cuando el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, las presente en un acto público en Salamanca. Antes, deberán haber sido aprobadas por el Comité Electoral Nacional que este miércoles aún no había sido convocado. Cabe pensar, por lo tanto, que el viernes, como muy tarde, habrá ‘fumata blanca’.De momento, hay listas que están acordadas pero no escritas. Es el caso de Valladolid, donde desde que se conocieron hay cierta conmoción en el seno del partido. Para el Congreso, la elegida ha sido la actual consejera de Educación, María Pardo, una designación que, aunque ha causado sorpresa, más por el cargo actual que ocupa que otra cosa, su cercanía a Feijóo ya hace tiempo que hacía pensar que su salto a la política nacional estaba próximo. Podía, incluso, estar llamada a mayores responsabilidades en un hipotético Ejecutivo nacional del PP.Pero para vestir un santo, habría que desvestir otro porque María Pardo tomó posesión el 15 de junio de su cargo como responsable de Educación en Castilla y León, lo que supondría que tendría que dejar esta cartera cuatro meses después. Más aún, su dimisión se debería producir antes del próximo martes, cuando el Boletín Oficial del Estado publique las candidaturas a las elecciones del 29 de noviembre.Un roto, a decir por muchos populares, para el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco que casi acaba de arrancar sin olvidar que en el departamento de Educación en el último año ha habido tres consejeras diferentes: Rocío Lucas, que dejó el puesto para saltar a las Cortes y fue sustituida, en funciones, por la entonces vicepresidenta primera, Isabel Blanco, y, la actual, María Pardo.De momento, según han confirmado a ABC fuentes del partido, la decisión sobre los integrantes de las dos listas por Valladolid estaba tomada ya y sólo un cambio de última hora, si Génova considera que las candidaturas tendrán efectos colaterales no deseados, puede alterarlas. En Zamora se plantea como primera opción para la cámara baja la de Elvira Velasco, también candidata a la alcaldíaEn cuanto al Senado, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, volvería a ser el cabeza de lista. En este caso, su integración ha resultado bastante controvertida porque no se acababa de ver con buenos ojos la candidatura de un alcalde con las elecciones municipales en el horizonte. Finalmente, ha accedido entre otras cosas por el compromiso adquirido por el propio presidente autonómico del partido, Alfonso Fernández Mañueco, hace cuatro años para que Carnero fuese candidato a la alcaldía y también senador y por su deseo expreso, como se ha encargado de transmitir a la dirección nacional.Entre los populares de la ciudad hay temor sobre las consecuencias que la integración del alcalde de Valladolid en la lista al Senado pueda tener de cara a las elecciones municipales del mes de mayo, una situación que son conscientes de que el PSOE va a saber aprovechar.En Zamora tampoco está resultando fácil poner rostro al cartel electoral para el Congreso, mientras que en el Senado repetiría el presidente provincial del partido, José María Barrios. Sin embargo, en el caso de la cámara baja, la actual diputada Elvira Velasco es la primera opción pero tiene sus detractores en las filas populares ya que es la candidata a la alcaldía de la capital zamorana en las municipales de mayo. También en Salamanca hay dificultades para cerrar las candidaturas una vez que ha quedado vacante el puesto de José Antonio Bermúdez de Castro, diputado de forma ininterrumpida desde 1996. Cambios que están resultando difíciles de encajar en Ávila y en Segovia. En esta última, Paloma Sanz, presidenta del partido y hasta ahora senadora, también ha anunciado su decisión de no concurrir.’Plan renove’ en Vox’Plan renove’ casi al completo por parte de Vox en la elección de sus cabezas de cartel como candidatos al Congreso por las nueve provincias. Según han dado a conocer este miércoles desde la formación que preside Santiago Abascal, tan solo dos de los nombres que ocuparon el primer puesto en 2023 volverán al mismo lugar en la papeleta. Es el caso del único diputado que logró entonces en la Comunidad, Pablo Sáez Alonso-Muñumer, que repetirá como cabeza de lista por Valladolid, y de Pablo Calvo Liste, que ya entonces lideró la lista por León y que volverá a hacerlo esta vez. En el resto de provincias, no habrá cambios, con un total de seis hombres y tres mujeres. Está visto que el diseño de las listas electorales supone para los partidos políticos una especie de ‘harakiri’. Si los socialistas las tienen ya, desde la semana pasada, con lío incluido en Burgos y Palencia donde Ferraz se ha impuesto a la militancia, en el PP, que prefiere la designación directa desde Génova, están aún en ello porque el proceso se les está alargando en Castilla y León y está provocando no pocas fricciones.De hecho, esta es una de las comunidades en las que aún están colocando las fichas. Fuentes de la formación afirman, incluso, que es en la que más está costando poner nombre a los cabezas de lista al Congreso y al Senado. «Somos los últimos», llegaban a decir este martes dirigentes del PP que apuntaban, además, a que es el propio secretario general, Miguel Tellado, el que se encarga personalmente de una confección que no le está resultando nada fácil.Lo cierto es que las candidaturas deberán estar listas para el domingo, cuando el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, las presente en un acto público en Salamanca. Antes, deberán haber sido aprobadas por el Comité Electoral Nacional que este miércoles aún no había sido convocado. Cabe pensar, por lo tanto, que el viernes, como muy tarde, habrá ‘fumata blanca’.De momento, hay listas que están acordadas pero no escritas. Es el caso de Valladolid, donde desde que se conocieron hay cierta conmoción en el seno del partido. Para el Congreso, la elegida ha sido la actual consejera de Educación, María Pardo, una designación que, aunque ha causado sorpresa, más por el cargo actual que ocupa que otra cosa, su cercanía a Feijóo ya hace tiempo que hacía pensar que su salto a la política nacional estaba próximo. Podía, incluso, estar llamada a mayores responsabilidades en un hipotético Ejecutivo nacional del PP.Pero para vestir un santo, habría que desvestir otro porque María Pardo tomó posesión el 15 de junio de su cargo como responsable de Educación en Castilla y León, lo que supondría que tendría que dejar esta cartera cuatro meses después. Más aún, su dimisión se debería producir antes del próximo martes, cuando el Boletín Oficial del Estado publique las candidaturas a las elecciones del 29 de noviembre.Un roto, a decir por muchos populares, para el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco que casi acaba de arrancar sin olvidar que en el departamento de Educación en el último año ha habido tres consejeras diferentes: Rocío Lucas, que dejó el puesto para saltar a las Cortes y fue sustituida, en funciones, por la entonces vicepresidenta primera, Isabel Blanco, y, la actual, María Pardo.De momento, según han confirmado a ABC fuentes del partido, la decisión sobre los integrantes de las dos listas por Valladolid estaba tomada ya y sólo un cambio de última hora, si Génova considera que las candidaturas tendrán efectos colaterales no deseados, puede alterarlas. En Zamora se plantea como primera opción para la cámara baja la de Elvira Velasco, también candidata a la alcaldíaEn cuanto al Senado, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, volvería a ser el cabeza de lista. En este caso, su integración ha resultado bastante controvertida porque no se acababa de ver con buenos ojos la candidatura de un alcalde con las elecciones municipales en el horizonte. Finalmente, ha accedido entre otras cosas por el compromiso adquirido por el propio presidente autonómico del partido, Alfonso Fernández Mañueco, hace cuatro años para que Carnero fuese candidato a la alcaldía y también senador y por su deseo expreso, como se ha encargado de transmitir a la dirección nacional.Entre los populares de la ciudad hay temor sobre las consecuencias que la integración del alcalde de Valladolid en la lista al Senado pueda tener de cara a las elecciones municipales del mes de mayo, una situación que son conscientes de que el PSOE va a saber aprovechar.En Zamora tampoco está resultando fácil poner rostro al cartel electoral para el Congreso, mientras que en el Senado repetiría el presidente provincial del partido, José María Barrios. Sin embargo, en el caso de la cámara baja, la actual diputada Elvira Velasco es la primera opción pero tiene sus detractores en las filas populares ya que es la candidata a la alcaldía de la capital zamorana en las municipales de mayo. También en Salamanca hay dificultades para cerrar las candidaturas una vez que ha quedado vacante el puesto de José Antonio Bermúdez de Castro, diputado de forma ininterrumpida desde 1996. Cambios que están resultando difíciles de encajar en Ávila y en Segovia. En esta última, Paloma Sanz, presidenta del partido y hasta ahora senadora, también ha anunciado su decisión de no concurrir.’Plan renove’ en Vox’Plan renove’ casi al completo por parte de Vox en la elección de sus cabezas de cartel como candidatos al Congreso por las nueve provincias. Según han dado a conocer este miércoles desde la formación que preside Santiago Abascal, tan solo dos de los nombres que ocuparon el primer puesto en 2023 volverán al mismo lugar en la papeleta. Es el caso del único diputado que logró entonces en la Comunidad, Pablo Sáez Alonso-Muñumer, que repetirá como cabeza de lista por Valladolid, y de Pablo Calvo Liste, que ya entonces lideró la lista por León y que volverá a hacerlo esta vez. En el resto de provincias, no habrá cambios, con un total de seis hombres y tres mujeres. Está visto que el diseño de las listas electorales supone para los partidos políticos una especie de ‘harakiri’. Si los socialistas las tienen ya, desde la semana pasada, con lío incluido en Burgos y Palencia donde Ferraz se ha impuesto a la militancia, en el PP, que prefiere la designación directa desde Génova, están aún en ello porque el proceso se les está alargando en Castilla y León y está provocando no pocas fricciones.De hecho, esta es una de las comunidades en las que aún están colocando las fichas. Fuentes de la formación afirman, incluso, que es en la que más está costando poner nombre a los cabezas de lista al Congreso y al Senado. «Somos los últimos», llegaban a decir este martes dirigentes del PP que apuntaban, además, a que es el propio secretario general, Miguel Tellado, el que se encarga personalmente de una confección que no le está resultando nada fácil.Lo cierto es que las candidaturas deberán estar listas para el domingo, cuando el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, las presente en un acto público en Salamanca. Antes, deberán haber sido aprobadas por el Comité Electoral Nacional que este miércoles aún no había sido convocado. Cabe pensar, por lo tanto, que el viernes, como muy tarde, habrá ‘fumata blanca’.De momento, hay listas que están acordadas pero no escritas. Es el caso de Valladolid, donde desde que se conocieron hay cierta conmoción en el seno del partido. Para el Congreso, la elegida ha sido la actual consejera de Educación, María Pardo, una designación que, aunque ha causado sorpresa, más por el cargo actual que ocupa que otra cosa, su cercanía a Feijóo ya hace tiempo que hacía pensar que su salto a la política nacional estaba próximo. Podía, incluso, estar llamada a mayores responsabilidades en un hipotético Ejecutivo nacional del PP.Pero para vestir un santo, habría que desvestir otro porque María Pardo tomó posesión el 15 de junio de su cargo como responsable de Educación en Castilla y León, lo que supondría que tendría que dejar esta cartera cuatro meses después. Más aún, su dimisión se debería producir antes del próximo martes, cuando el Boletín Oficial del Estado publique las candidaturas a las elecciones del 29 de noviembre.Un roto, a decir por muchos populares, para el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco que casi acaba de arrancar sin olvidar que en el departamento de Educación en el último año ha habido tres consejeras diferentes: Rocío Lucas, que dejó el puesto para saltar a las Cortes y fue sustituida, en funciones, por la entonces vicepresidenta primera, Isabel Blanco, y, la actual, María Pardo.De momento, según han confirmado a ABC fuentes del partido, la decisión sobre los integrantes de las dos listas por Valladolid estaba tomada ya y sólo un cambio de última hora, si Génova considera que las candidaturas tendrán efectos colaterales no deseados, puede alterarlas. En Zamora se plantea como primera opción para la cámara baja la de Elvira Velasco, también candidata a la alcaldíaEn cuanto al Senado, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, volvería a ser el cabeza de lista. En este caso, su integración ha resultado bastante controvertida porque no se acababa de ver con buenos ojos la candidatura de un alcalde con las elecciones municipales en el horizonte. Finalmente, ha accedido entre otras cosas por el compromiso adquirido por el propio presidente autonómico del partido, Alfonso Fernández Mañueco, hace cuatro años para que Carnero fuese candidato a la alcaldía y también senador y por su deseo expreso, como se ha encargado de transmitir a la dirección nacional.Entre los populares de la ciudad hay temor sobre las consecuencias que la integración del alcalde de Valladolid en la lista al Senado pueda tener de cara a las elecciones municipales del mes de mayo, una situación que son conscientes de que el PSOE va a saber aprovechar.En Zamora tampoco está resultando fácil poner rostro al cartel electoral para el Congreso, mientras que en el Senado repetiría el presidente provincial del partido, José María Barrios. Sin embargo, en el caso de la cámara baja, la actual diputada Elvira Velasco es la primera opción pero tiene sus detractores en las filas populares ya que es la candidata a la alcaldía de la capital zamorana en las municipales de mayo. También en Salamanca hay dificultades para cerrar las candidaturas una vez que ha quedado vacante el puesto de José Antonio Bermúdez de Castro, diputado de forma ininterrumpida desde 1996. Cambios que están resultando difíciles de encajar en Ávila y en Segovia. En esta última, Paloma Sanz, presidenta del partido y hasta ahora senadora, también ha anunciado su decisión de no concurrir.’Plan renove’ en Vox’Plan renove’ casi al completo por parte de Vox en la elección de sus cabezas de cartel como candidatos al Congreso por las nueve provincias. Según han dado a conocer este miércoles desde la formación que preside Santiago Abascal, tan solo dos de los nombres que ocuparon el primer puesto en 2023 volverán al mismo lugar en la papeleta. Es el caso del único diputado que logró entonces en la Comunidad, Pablo Sáez Alonso-Muñumer, que repetirá como cabeza de lista por Valladolid, y de Pablo Calvo Liste, que ya entonces lideró la lista por León y que volverá a hacerlo esta vez. En el resto de provincias, no habrá cambios, con un total de seis hombres y tres mujeres. RSS de noticias de espana
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