El exmarido de Tulia y su presunto asesino había estado en prisión y le constaban numerosas denuncias y condenas no sólo de maltrato sino de lesiones, incendio allanamiento de morada o incluso agresión sexual. Los antecedentes que constan en la base de datos del Cuerpo Nacional de Policía del presunto asesino de la Fuensanta, Francisco L. comenzaron en marzo de 1998 cuando contaba con 37 años y fue denunciado por agresión sexual, allanamiento de morada e incendio provocado. Su ficha policial a la que ha tenido acceso ABC no se queda ahí sino que continúa con condenas por maltrato físico en el ámbito familiar por Tulia, ya siendo su esposa en 2005 y dos años más tarde de nuevo en 2007. Sin embargo esta hoja policial de antecedentes penales no le constaba a la Fiscalía de Córdoba cuando decidió imponer una medida cautelar de alejamiento el pasado sábado 11 de abril después de que Tulia le denunciara por haberle empujado contra la pared y haberle roto el equipo de música de su casa con un martillo. A instancia de los representantes legales de Francisco L. los antecedentes penales que constaban en el Registro Central de Penados , por el que se regula el sistema de registros administrativos de apoyo a la Administración de Justicia fueron cancelados en enero de 2017 . Ni rastro de este pasado.Noticia relacionada general No No Crimen de la Fuensanta Los hijos de Tulia piden al 091 las llamadas de su madre y cómo se quebrantó la orden de alejamiento Pilar García-BaqueroLo que si describen es que se trata de una persona cuanto menos violenta y agresiva ya no sólo con Tulia o incluso sus hijos -como han denunciado públicamente tras el crimen- sino contra cualquiera que le incomodara en su camino. La última denuncia contra Francisco L. la presentó en noviembre de 2016 una vendedora de servicios de telefonía que tuvo la desdicha de llamar a su puerta a ofrecerle una oferta para que cambiara de compañía de teléfono. En la denuncia, a la que ha tenido acceso ABC, recoge que sobre las 16.30 horas del 14 de noviembre de 2016, mientras se encontraba en el rellano de la escalera de la calle Virgen de Luna , en su edificio, en el mismo que Tulia recibió tres puñaladas mortales con un cuchillo de grandes dimensiones.«Vete, no te he dicho que te fueras…»La denuncia recogía que la joven trabajadora había visitado este bloque para plantear las ofertas que su empresa le había encomendado en búsqueda de nuevos clientes y al llamar al porterillo de Francisco L. éste le dijo que se marchara, respondiendo ella que no hacía nada ilegal.Finalmente, otro vecino le abrió la puerta y ella subió para ofrecer sus productos telefónicos, y cuando le abrió la puerta este otro vecino en el mismo portal Francisco L. le dijo «vete, no te he dicho que te fueras», para después ponerse agresivo, cogerla de la ropa por la parte del pecho y empujarla conta la puerta del piso, golpeando su espalda contra la manivela de una de las puertas. El denunciado la mantuvo, según este parte policial, unos 20 minutos hasta que llamó a la Policía porque decía que ella le había roto las gafas. La joven aportó fotos y parte de lesiones sufridas en la espalda. Medida proporcional a los hechosCon todo esto que ya no computaban como antecedentes penales, la titular de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Córdoba en funciones de guardia impuso la orden de alejamiento al presunto asesino de Tulia, de 64 años, lo hizo a petición de la Fiscalía y el abogado de la acusación particular que asistió a la víctima tras la denuncia presentada por ella el pasado sábado 11 de abril dos días antes del crimen. Según distintas fuentes judiciales consultadas por ABC, la medida era proporcional a la gravedad de los hechos que se denunciaron en ese momento -una discusión en la que el presunto homicida rompió un equipo de música y la empujó- teniendo en cuenta que no tenía antecedentes recientes computables y la buena relación que ambos mantenían, que hasta compartían al perro. De hecho ninguna de las partes presentes en el Juzgado de Guardia -ni Ministerio Fiscal ni acusación particular- tras la detención de Francisco L. el sábado solicitaron prisión provisional para este individuo, ha confirmado el Juzgado de Violencia sobre la Mujer a través del TSJA. El exmarido de Tulia y su presunto asesino había estado en prisión y le constaban numerosas denuncias y condenas no sólo de maltrato sino de lesiones, incendio allanamiento de morada o incluso agresión sexual. Los antecedentes que constan en la base de datos del Cuerpo Nacional de Policía del presunto asesino de la Fuensanta, Francisco L. comenzaron en marzo de 1998 cuando contaba con 37 años y fue denunciado por agresión sexual, allanamiento de morada e incendio provocado. Su ficha policial a la que ha tenido acceso ABC no se queda ahí sino que continúa con condenas por maltrato físico en el ámbito familiar por Tulia, ya siendo su esposa en 2005 y dos años más tarde de nuevo en 2007. Sin embargo esta hoja policial de antecedentes penales no le constaba a la Fiscalía de Córdoba cuando decidió imponer una medida cautelar de alejamiento el pasado sábado 11 de abril después de que Tulia le denunciara por haberle empujado contra la pared y haberle roto el equipo de música de su casa con un martillo. A instancia de los representantes legales de Francisco L. los antecedentes penales que constaban en el Registro Central de Penados , por el que se regula el sistema de registros administrativos de apoyo a la Administración de Justicia fueron cancelados en enero de 2017 . Ni rastro de este pasado.Noticia relacionada general No No Crimen de la Fuensanta Los hijos de Tulia piden al 091 las llamadas de su madre y cómo se quebrantó la orden de alejamiento Pilar García-BaqueroLo que si describen es que se trata de una persona cuanto menos violenta y agresiva ya no sólo con Tulia o incluso sus hijos -como han denunciado públicamente tras el crimen- sino contra cualquiera que le incomodara en su camino. La última denuncia contra Francisco L. la presentó en noviembre de 2016 una vendedora de servicios de telefonía que tuvo la desdicha de llamar a su puerta a ofrecerle una oferta para que cambiara de compañía de teléfono. En la denuncia, a la que ha tenido acceso ABC, recoge que sobre las 16.30 horas del 14 de noviembre de 2016, mientras se encontraba en el rellano de la escalera de la calle Virgen de Luna , en su edificio, en el mismo que Tulia recibió tres puñaladas mortales con un cuchillo de grandes dimensiones.«Vete, no te he dicho que te fueras…»La denuncia recogía que la joven trabajadora había visitado este bloque para plantear las ofertas que su empresa le había encomendado en búsqueda de nuevos clientes y al llamar al porterillo de Francisco L. éste le dijo que se marchara, respondiendo ella que no hacía nada ilegal.Finalmente, otro vecino le abrió la puerta y ella subió para ofrecer sus productos telefónicos, y cuando le abrió la puerta este otro vecino en el mismo portal Francisco L. le dijo «vete, no te he dicho que te fueras», para después ponerse agresivo, cogerla de la ropa por la parte del pecho y empujarla conta la puerta del piso, golpeando su espalda contra la manivela de una de las puertas. El denunciado la mantuvo, según este parte policial, unos 20 minutos hasta que llamó a la Policía porque decía que ella le había roto las gafas. La joven aportó fotos y parte de lesiones sufridas en la espalda. Medida proporcional a los hechosCon todo esto que ya no computaban como antecedentes penales, la titular de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Córdoba en funciones de guardia impuso la orden de alejamiento al presunto asesino de Tulia, de 64 años, lo hizo a petición de la Fiscalía y el abogado de la acusación particular que asistió a la víctima tras la denuncia presentada por ella el pasado sábado 11 de abril dos días antes del crimen. Según distintas fuentes judiciales consultadas por ABC, la medida era proporcional a la gravedad de los hechos que se denunciaron en ese momento -una discusión en la que el presunto homicida rompió un equipo de música y la empujó- teniendo en cuenta que no tenía antecedentes recientes computables y la buena relación que ambos mantenían, que hasta compartían al perro. De hecho ninguna de las partes presentes en el Juzgado de Guardia -ni Ministerio Fiscal ni acusación particular- tras la detención de Francisco L. el sábado solicitaron prisión provisional para este individuo, ha confirmado el Juzgado de Violencia sobre la Mujer a través del TSJA. El exmarido de Tulia y su presunto asesino había estado en prisión y le constaban numerosas denuncias y condenas no sólo de maltrato sino de lesiones, incendio allanamiento de morada o incluso agresión sexual. Los antecedentes que constan en la base de datos del Cuerpo Nacional de Policía del presunto asesino de la Fuensanta, Francisco L. comenzaron en marzo de 1998 cuando contaba con 37 años y fue denunciado por agresión sexual, allanamiento de morada e incendio provocado. Su ficha policial a la que ha tenido acceso ABC no se queda ahí sino que continúa con condenas por maltrato físico en el ámbito familiar por Tulia, ya siendo su esposa en 2005 y dos años más tarde de nuevo en 2007. Sin embargo esta hoja policial de antecedentes penales no le constaba a la Fiscalía de Córdoba cuando decidió imponer una medida cautelar de alejamiento el pasado sábado 11 de abril después de que Tulia le denunciara por haberle empujado contra la pared y haberle roto el equipo de música de su casa con un martillo. A instancia de los representantes legales de Francisco L. los antecedentes penales que constaban en el Registro Central de Penados , por el que se regula el sistema de registros administrativos de apoyo a la Administración de Justicia fueron cancelados en enero de 2017 . Ni rastro de este pasado.Noticia relacionada general No No Crimen de la Fuensanta Los hijos de Tulia piden al 091 las llamadas de su madre y cómo se quebrantó la orden de alejamiento Pilar García-BaqueroLo que si describen es que se trata de una persona cuanto menos violenta y agresiva ya no sólo con Tulia o incluso sus hijos -como han denunciado públicamente tras el crimen- sino contra cualquiera que le incomodara en su camino. La última denuncia contra Francisco L. la presentó en noviembre de 2016 una vendedora de servicios de telefonía que tuvo la desdicha de llamar a su puerta a ofrecerle una oferta para que cambiara de compañía de teléfono. En la denuncia, a la que ha tenido acceso ABC, recoge que sobre las 16.30 horas del 14 de noviembre de 2016, mientras se encontraba en el rellano de la escalera de la calle Virgen de Luna , en su edificio, en el mismo que Tulia recibió tres puñaladas mortales con un cuchillo de grandes dimensiones.«Vete, no te he dicho que te fueras…»La denuncia recogía que la joven trabajadora había visitado este bloque para plantear las ofertas que su empresa le había encomendado en búsqueda de nuevos clientes y al llamar al porterillo de Francisco L. éste le dijo que se marchara, respondiendo ella que no hacía nada ilegal.Finalmente, otro vecino le abrió la puerta y ella subió para ofrecer sus productos telefónicos, y cuando le abrió la puerta este otro vecino en el mismo portal Francisco L. le dijo «vete, no te he dicho que te fueras», para después ponerse agresivo, cogerla de la ropa por la parte del pecho y empujarla conta la puerta del piso, golpeando su espalda contra la manivela de una de las puertas. El denunciado la mantuvo, según este parte policial, unos 20 minutos hasta que llamó a la Policía porque decía que ella le había roto las gafas. La joven aportó fotos y parte de lesiones sufridas en la espalda. Medida proporcional a los hechosCon todo esto que ya no computaban como antecedentes penales, la titular de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Córdoba en funciones de guardia impuso la orden de alejamiento al presunto asesino de Tulia, de 64 años, lo hizo a petición de la Fiscalía y el abogado de la acusación particular que asistió a la víctima tras la denuncia presentada por ella el pasado sábado 11 de abril dos días antes del crimen. Según distintas fuentes judiciales consultadas por ABC, la medida era proporcional a la gravedad de los hechos que se denunciaron en ese momento -una discusión en la que el presunto homicida rompió un equipo de música y la empujó- teniendo en cuenta que no tenía antecedentes recientes computables y la buena relación que ambos mantenían, que hasta compartían al perro. De hecho ninguna de las partes presentes en el Juzgado de Guardia -ni Ministerio Fiscal ni acusación particular- tras la detención de Francisco L. el sábado solicitaron prisión provisional para este individuo, ha confirmado el Juzgado de Violencia sobre la Mujer a través del TSJA. RSS de noticias de espana/andalucia
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