Hay pocas cosas más británicas que hablar del tiempo en la radio. Así que, cuando el príncipe Guillermo de Inglaterra se puso a comentar el buen día que hacía en una radio de las islas de Scilly -un remoto archipiélago a 45 kilómetros del extremo sureste de Gran Bretaña- estaba llevando a cabo, casi, un rito nacional. La diferencia, obviamente, era que el autor de los comentarios era el heredero de la corona. Otro aspecto notable, al menos en el Reino Unido en su conjunto, es que Guillermo celebró lo soleado del día y la gran visibilidad en las islas. Eso sí que es noticia. Casi tanto como que el futuro rey de Inglaterra se ponga a charlar en un programa matinal.
Hay pocas cosas más británicas que hablar del tiempo en la radio. Así que, cuando el príncipe Guil
Hay pocas cosas más británicas que hablar del tiempo en la radio. Así que, cuando el príncipe Guillermo de Inglaterra se puso a comentar el buen día que hacía en una radio de las islas de Scilly -un remoto archipiélago a 45 kilómetros del extremo sureste de Gran Bretaña- estaba llevando a cabo, casi, un rito nacional. La diferencia, obviamente, era que el autor de los comentarios era el heredero de la corona. Otro aspecto notable, al menos en el Reino Unido en su conjunto, es que Guillermo celebró lo soleado del día y la gran visibilidad en las islas. Eso sí que es noticia. Casi tanto como que el futuro rey de Inglaterra se ponga a charlar en un programa matinal.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
