El Partido Socialista de Cataluña (PSC) de Salvador Illa ha logrado en tiempo récord pasar por la derecha al Partido Nacionalista Vasco (PNV) de Imanol Pradales en su objetivo de acumular poder en grandes empresas estratégicas del país, mayoría del Ibex , por lo que pueda venir políticamente hablando y con la esperanza de consolidar un poder económico catalanista sin romper con el Estado. Precisamente, la estrategia contraria de los líderes políticos del norte español, que prefieren alimentar su tradicional élite económico-empresarial dentro de sus fronteras. El último asalto ganado por los socialistas catalanes, la presidencia de Indra, con el nombramiento de Ángel Simón, próximo a sus filas, que se saldó el pasado 1 de abril con la salida de Ángel Escribano, un puesto al que, según ha podido saber ABC, aspiraba la formación política liderada por el lendakari Pradales, y que para algunas fuentes políticas no ha dudado en «dejar caer» por si «sonaba la flauta», en sus últimas reuniones con el presidente Sánchez, deslizando el interés de los vascos por aglutinar más poder en el seno de la cúpula directiva de la compañía. ¿Presidencia, consejero delegado, un consejero más, un directivo con peso? «Si hasta Junts tiene a uno de los suyos también como consejero independiente, Josep Oriol Piña Salomó, el PNV podría por qué no tener un representante más», asegura una fuente en el entorno de la formación política. De momento, entre bambalinas, estudia si definitivamente no se produce la fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) la opción de «analizar algún tipo de operación -añade- con SAPA Placencia» , otra de las empresas del sector con sede en Andoain (Guipúzcoa), propiedad de la familia Aperribay, que ha cobrado relevancia tras el contrato firmado a finales de 2025 junto a General Dynamics Land Systems (GDELS), por el que suministrarán sistemas de movilidad y transmisiones a la nueva generación de vehículos blindados del Ejército estadounidense, con un valor total estimado en torno a los 5.150 millones de euros.Noticia relacionada general No No tras la presión de Moncloa Ángel Simón, afín al PSC, sustituye a Escribano al frente de Indra María Jesús PérezSe da la circunstancia de que el expresidente de Renfe, el barcelonés Raül Blanco, en la órbita del PSC y que fuera también secretario General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa en la primera legislatura de Sánchez, fue una de las incorporaciones más llamativas en la empresa familiar vasca el año pasado, asumiendo la dirección de Estrategia del grupo, con especial atención a su internacionalización.La armamentística vasca no solo forma parte del accionariado de Indra con un 7,9% -siendo Jokin Aperribay integrante del consejo-, sino que ha mantenido en los últimos tiempos antes de la llegada de Simón -a la par que la propia GDELS-Santa Barbara Sistemas-, una relación tensa con Escribano por su rechazo a la fusión Indra-EM&E aludiendo conflicto de interés por estar ambos hermanos Escribano en las dos empresas.Objetivo ineludible de IllaEn cualquier caso, fuentes políticas consultadas por este periódico coinciden al explicar que el principal objetivo que se marcó Illa como presidente de la Generalitat, y en el arranque de la segunda legislatura de Pedro Sánchez al frente del Gobierno, fue superar con creces la presencia del PNV en puestos clave de las grandes empresas estratégicas españolas y, con ello, su influencia en las esferas empresariales en la capital española, lo que los propios políticos y empresarios catalanes vienen a llamar el asalto a ‘Madrid DF’. Y es que desde que Illa tomó las riendas de los socialistas en Cataluña, a pesar de su paupérrima victoria en las últimas elecciones autonómicas, recibió la orden directa de Sánchez de plantear una alternativa al independentismo tanto desde el punto de vista político como del empresarial. Desde entonces, la formación ha consolidado una influencia notable en Madrid en paralelo con ese aumento de presencia en puestos en los consejos y directivas de las grandes compañías cotizadas españolas, superando el peso tradicional del PNV en los órganos de decisión de las mismas históricamente a cambio del apoyo al Gobierno de turno. Los socialistas catalanes cuentan ya con la presidencia de Telefónica, Aena, Enagás o Indra, mientras el último ‘asalto’ del PNV es el consorcio en TalgoHoy, el PSC tiene representantes de su entorno en empresas con participación del Estado consideradas estratégicas, y en algunas incluso con un presidente afín como en Telefónica -Marc Murtra- , Aena -Maurici Lucena-, Enagás -Antonio Llardén-, o Indra -Ángel Simón, que, según ha podido saber este periódico, tiene la intención de rodearse de personas de su total confianza, que bien pudieran ser de su etapa como CEO de Criteria Caixa y/o cercanos al PSC-. Mientras, el último éxito alcanzado por los nacionalistas vascos ha sido compartir gestión en consorcio en Talgo -liderado por Clerbil, el grupo inversor de José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y ahora también del fabricante de trenes, con la participación del fondo del gobierno vasco, Finkatuz, y de las fundaciones BBK y Vital- para garantizar la estabilidad accionarial y buscando asegurar el arraigo industrial de la compañía, amén de seguir alimentando el sueño de contar con un gran banco vasco, deslizando algunas fuentes financieras la teoría de fusionar Kutxabank y BBVA. Y es que después del fracaso de la opa del BBVA sobre el Sabadell , el PNV vio una ventana de oportunidad para hacerse con el control del consejo de la entidad presidida por Carlos Torres, y reponer las ventajas de aquella fusión en favor del proyecto global del banco pero presidido desde el País Vasco. Un reto harto complicado dada la privacidad del banco en el que no hay participación alguna del Estado por la que colarse y hacerse fuerte, como en los casos de Telefónica o Indra, ni tan siquiera consejeros afines. El Gobierno del lendakari Pradales quiere consolidar una suerte de ‘mini-SEPI’ para el arraigo empresarial El caso es que el Gobierno vasco liderado por Pradales no quiere desviarse de su firme objetivo de seguir impulsando la transformación económica de la región, extendiendo más si cabe sus tentáculos en el seno de las que consideran «sus empresas» a través de «una suerte de ‘mini-SEPI’ en la que ha convertido el fondo Finkutz -creado por Íñigo Urkullo- para el arraigo como punta de lanza de la reindustrialización», con participaciones estables como las existentes ya en ITP Aero, CAF, Kaiku y ahora Talgo. Para ello, presentó a finales del año pasado el Plan de Inversiones público-privadas «Euskadi Eraldatuz 2030», que en su mayor parte estará operativo este año, que creará además dos nuevos vehículos financieros —la sociedad de inversión Indartuz, dotada con 400 millones, y dos fondos de capital riesgos, con 100 millones—, que se sumarán al Instituto Vasco de Finanzas y a Finkatuz.Entre algunos de esos gestores de los que el PNV presenta en algunos círculos como suyos , aunque muchos sospechen que ese sentido de propiedad es muy discutible y discutido, las fuentes recuerdan al expresidente de Caixabank y exCEO de BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, tanto como a Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol desde 2014, o la buena relación entre el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, y Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, hoy en las filas de Telefónica como consejero de Movistar Plus+. Además, añaden a Borja Ochoa, exresponsable de la división de Defensa de Indra -hijo del histórico director financiero de Iberduero, Joaquín Ochoa- hoy también en la operadora presidida por Murtra, como presidente (CEO) ejecutivo de la filial en España. El Partido Socialista de Cataluña (PSC) de Salvador Illa ha logrado en tiempo récord pasar por la derecha al Partido Nacionalista Vasco (PNV) de Imanol Pradales en su objetivo de acumular poder en grandes empresas estratégicas del país, mayoría del Ibex , por lo que pueda venir políticamente hablando y con la esperanza de consolidar un poder económico catalanista sin romper con el Estado. Precisamente, la estrategia contraria de los líderes políticos del norte español, que prefieren alimentar su tradicional élite económico-empresarial dentro de sus fronteras. El último asalto ganado por los socialistas catalanes, la presidencia de Indra, con el nombramiento de Ángel Simón, próximo a sus filas, que se saldó el pasado 1 de abril con la salida de Ángel Escribano, un puesto al que, según ha podido saber ABC, aspiraba la formación política liderada por el lendakari Pradales, y que para algunas fuentes políticas no ha dudado en «dejar caer» por si «sonaba la flauta», en sus últimas reuniones con el presidente Sánchez, deslizando el interés de los vascos por aglutinar más poder en el seno de la cúpula directiva de la compañía. ¿Presidencia, consejero delegado, un consejero más, un directivo con peso? «Si hasta Junts tiene a uno de los suyos también como consejero independiente, Josep Oriol Piña Salomó, el PNV podría por qué no tener un representante más», asegura una fuente en el entorno de la formación política. De momento, entre bambalinas, estudia si definitivamente no se produce la fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) la opción de «analizar algún tipo de operación -añade- con SAPA Placencia» , otra de las empresas del sector con sede en Andoain (Guipúzcoa), propiedad de la familia Aperribay, que ha cobrado relevancia tras el contrato firmado a finales de 2025 junto a General Dynamics Land Systems (GDELS), por el que suministrarán sistemas de movilidad y transmisiones a la nueva generación de vehículos blindados del Ejército estadounidense, con un valor total estimado en torno a los 5.150 millones de euros.Noticia relacionada general No No tras la presión de Moncloa Ángel Simón, afín al PSC, sustituye a Escribano al frente de Indra María Jesús PérezSe da la circunstancia de que el expresidente de Renfe, el barcelonés Raül Blanco, en la órbita del PSC y que fuera también secretario General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa en la primera legislatura de Sánchez, fue una de las incorporaciones más llamativas en la empresa familiar vasca el año pasado, asumiendo la dirección de Estrategia del grupo, con especial atención a su internacionalización.La armamentística vasca no solo forma parte del accionariado de Indra con un 7,9% -siendo Jokin Aperribay integrante del consejo-, sino que ha mantenido en los últimos tiempos antes de la llegada de Simón -a la par que la propia GDELS-Santa Barbara Sistemas-, una relación tensa con Escribano por su rechazo a la fusión Indra-EM&E aludiendo conflicto de interés por estar ambos hermanos Escribano en las dos empresas.Objetivo ineludible de IllaEn cualquier caso, fuentes políticas consultadas por este periódico coinciden al explicar que el principal objetivo que se marcó Illa como presidente de la Generalitat, y en el arranque de la segunda legislatura de Pedro Sánchez al frente del Gobierno, fue superar con creces la presencia del PNV en puestos clave de las grandes empresas estratégicas españolas y, con ello, su influencia en las esferas empresariales en la capital española, lo que los propios políticos y empresarios catalanes vienen a llamar el asalto a ‘Madrid DF’. Y es que desde que Illa tomó las riendas de los socialistas en Cataluña, a pesar de su paupérrima victoria en las últimas elecciones autonómicas, recibió la orden directa de Sánchez de plantear una alternativa al independentismo tanto desde el punto de vista político como del empresarial. Desde entonces, la formación ha consolidado una influencia notable en Madrid en paralelo con ese aumento de presencia en puestos en los consejos y directivas de las grandes compañías cotizadas españolas, superando el peso tradicional del PNV en los órganos de decisión de las mismas históricamente a cambio del apoyo al Gobierno de turno. Los socialistas catalanes cuentan ya con la presidencia de Telefónica, Aena, Enagás o Indra, mientras el último ‘asalto’ del PNV es el consorcio en TalgoHoy, el PSC tiene representantes de su entorno en empresas con participación del Estado consideradas estratégicas, y en algunas incluso con un presidente afín como en Telefónica -Marc Murtra- , Aena -Maurici Lucena-, Enagás -Antonio Llardén-, o Indra -Ángel Simón, que, según ha podido saber este periódico, tiene la intención de rodearse de personas de su total confianza, que bien pudieran ser de su etapa como CEO de Criteria Caixa y/o cercanos al PSC-. Mientras, el último éxito alcanzado por los nacionalistas vascos ha sido compartir gestión en consorcio en Talgo -liderado por Clerbil, el grupo inversor de José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y ahora también del fabricante de trenes, con la participación del fondo del gobierno vasco, Finkatuz, y de las fundaciones BBK y Vital- para garantizar la estabilidad accionarial y buscando asegurar el arraigo industrial de la compañía, amén de seguir alimentando el sueño de contar con un gran banco vasco, deslizando algunas fuentes financieras la teoría de fusionar Kutxabank y BBVA. Y es que después del fracaso de la opa del BBVA sobre el Sabadell , el PNV vio una ventana de oportunidad para hacerse con el control del consejo de la entidad presidida por Carlos Torres, y reponer las ventajas de aquella fusión en favor del proyecto global del banco pero presidido desde el País Vasco. Un reto harto complicado dada la privacidad del banco en el que no hay participación alguna del Estado por la que colarse y hacerse fuerte, como en los casos de Telefónica o Indra, ni tan siquiera consejeros afines. El Gobierno del lendakari Pradales quiere consolidar una suerte de ‘mini-SEPI’ para el arraigo empresarial El caso es que el Gobierno vasco liderado por Pradales no quiere desviarse de su firme objetivo de seguir impulsando la transformación económica de la región, extendiendo más si cabe sus tentáculos en el seno de las que consideran «sus empresas» a través de «una suerte de ‘mini-SEPI’ en la que ha convertido el fondo Finkutz -creado por Íñigo Urkullo- para el arraigo como punta de lanza de la reindustrialización», con participaciones estables como las existentes ya en ITP Aero, CAF, Kaiku y ahora Talgo. Para ello, presentó a finales del año pasado el Plan de Inversiones público-privadas «Euskadi Eraldatuz 2030», que en su mayor parte estará operativo este año, que creará además dos nuevos vehículos financieros —la sociedad de inversión Indartuz, dotada con 400 millones, y dos fondos de capital riesgos, con 100 millones—, que se sumarán al Instituto Vasco de Finanzas y a Finkatuz.Entre algunos de esos gestores de los que el PNV presenta en algunos círculos como suyos , aunque muchos sospechen que ese sentido de propiedad es muy discutible y discutido, las fuentes recuerdan al expresidente de Caixabank y exCEO de BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, tanto como a Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol desde 2014, o la buena relación entre el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, y Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, hoy en las filas de Telefónica como consejero de Movistar Plus+. Además, añaden a Borja Ochoa, exresponsable de la división de Defensa de Indra -hijo del histórico director financiero de Iberduero, Joaquín Ochoa- hoy también en la operadora presidida por Murtra, como presidente (CEO) ejecutivo de la filial en España. El Partido Socialista de Cataluña (PSC) de Salvador Illa ha logrado en tiempo récord pasar por la derecha al Partido Nacionalista Vasco (PNV) de Imanol Pradales en su objetivo de acumular poder en grandes empresas estratégicas del país, mayoría del Ibex , por lo que pueda venir políticamente hablando y con la esperanza de consolidar un poder económico catalanista sin romper con el Estado. Precisamente, la estrategia contraria de los líderes políticos del norte español, que prefieren alimentar su tradicional élite económico-empresarial dentro de sus fronteras. El último asalto ganado por los socialistas catalanes, la presidencia de Indra, con el nombramiento de Ángel Simón, próximo a sus filas, que se saldó el pasado 1 de abril con la salida de Ángel Escribano, un puesto al que, según ha podido saber ABC, aspiraba la formación política liderada por el lendakari Pradales, y que para algunas fuentes políticas no ha dudado en «dejar caer» por si «sonaba la flauta», en sus últimas reuniones con el presidente Sánchez, deslizando el interés de los vascos por aglutinar más poder en el seno de la cúpula directiva de la compañía. ¿Presidencia, consejero delegado, un consejero más, un directivo con peso? «Si hasta Junts tiene a uno de los suyos también como consejero independiente, Josep Oriol Piña Salomó, el PNV podría por qué no tener un representante más», asegura una fuente en el entorno de la formación política. De momento, entre bambalinas, estudia si definitivamente no se produce la fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) la opción de «analizar algún tipo de operación -añade- con SAPA Placencia» , otra de las empresas del sector con sede en Andoain (Guipúzcoa), propiedad de la familia Aperribay, que ha cobrado relevancia tras el contrato firmado a finales de 2025 junto a General Dynamics Land Systems (GDELS), por el que suministrarán sistemas de movilidad y transmisiones a la nueva generación de vehículos blindados del Ejército estadounidense, con un valor total estimado en torno a los 5.150 millones de euros.Noticia relacionada general No No tras la presión de Moncloa Ángel Simón, afín al PSC, sustituye a Escribano al frente de Indra María Jesús PérezSe da la circunstancia de que el expresidente de Renfe, el barcelonés Raül Blanco, en la órbita del PSC y que fuera también secretario General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa en la primera legislatura de Sánchez, fue una de las incorporaciones más llamativas en la empresa familiar vasca el año pasado, asumiendo la dirección de Estrategia del grupo, con especial atención a su internacionalización.La armamentística vasca no solo forma parte del accionariado de Indra con un 7,9% -siendo Jokin Aperribay integrante del consejo-, sino que ha mantenido en los últimos tiempos antes de la llegada de Simón -a la par que la propia GDELS-Santa Barbara Sistemas-, una relación tensa con Escribano por su rechazo a la fusión Indra-EM&E aludiendo conflicto de interés por estar ambos hermanos Escribano en las dos empresas.Objetivo ineludible de IllaEn cualquier caso, fuentes políticas consultadas por este periódico coinciden al explicar que el principal objetivo que se marcó Illa como presidente de la Generalitat, y en el arranque de la segunda legislatura de Pedro Sánchez al frente del Gobierno, fue superar con creces la presencia del PNV en puestos clave de las grandes empresas estratégicas españolas y, con ello, su influencia en las esferas empresariales en la capital española, lo que los propios políticos y empresarios catalanes vienen a llamar el asalto a ‘Madrid DF’. Y es que desde que Illa tomó las riendas de los socialistas en Cataluña, a pesar de su paupérrima victoria en las últimas elecciones autonómicas, recibió la orden directa de Sánchez de plantear una alternativa al independentismo tanto desde el punto de vista político como del empresarial. Desde entonces, la formación ha consolidado una influencia notable en Madrid en paralelo con ese aumento de presencia en puestos en los consejos y directivas de las grandes compañías cotizadas españolas, superando el peso tradicional del PNV en los órganos de decisión de las mismas históricamente a cambio del apoyo al Gobierno de turno. Los socialistas catalanes cuentan ya con la presidencia de Telefónica, Aena, Enagás o Indra, mientras el último ‘asalto’ del PNV es el consorcio en TalgoHoy, el PSC tiene representantes de su entorno en empresas con participación del Estado consideradas estratégicas, y en algunas incluso con un presidente afín como en Telefónica -Marc Murtra- , Aena -Maurici Lucena-, Enagás -Antonio Llardén-, o Indra -Ángel Simón, que, según ha podido saber este periódico, tiene la intención de rodearse de personas de su total confianza, que bien pudieran ser de su etapa como CEO de Criteria Caixa y/o cercanos al PSC-. Mientras, el último éxito alcanzado por los nacionalistas vascos ha sido compartir gestión en consorcio en Talgo -liderado por Clerbil, el grupo inversor de José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y ahora también del fabricante de trenes, con la participación del fondo del gobierno vasco, Finkatuz, y de las fundaciones BBK y Vital- para garantizar la estabilidad accionarial y buscando asegurar el arraigo industrial de la compañía, amén de seguir alimentando el sueño de contar con un gran banco vasco, deslizando algunas fuentes financieras la teoría de fusionar Kutxabank y BBVA. Y es que después del fracaso de la opa del BBVA sobre el Sabadell , el PNV vio una ventana de oportunidad para hacerse con el control del consejo de la entidad presidida por Carlos Torres, y reponer las ventajas de aquella fusión en favor del proyecto global del banco pero presidido desde el País Vasco. Un reto harto complicado dada la privacidad del banco en el que no hay participación alguna del Estado por la que colarse y hacerse fuerte, como en los casos de Telefónica o Indra, ni tan siquiera consejeros afines. El Gobierno del lendakari Pradales quiere consolidar una suerte de ‘mini-SEPI’ para el arraigo empresarial El caso es que el Gobierno vasco liderado por Pradales no quiere desviarse de su firme objetivo de seguir impulsando la transformación económica de la región, extendiendo más si cabe sus tentáculos en el seno de las que consideran «sus empresas» a través de «una suerte de ‘mini-SEPI’ en la que ha convertido el fondo Finkutz -creado por Íñigo Urkullo- para el arraigo como punta de lanza de la reindustrialización», con participaciones estables como las existentes ya en ITP Aero, CAF, Kaiku y ahora Talgo. Para ello, presentó a finales del año pasado el Plan de Inversiones público-privadas «Euskadi Eraldatuz 2030», que en su mayor parte estará operativo este año, que creará además dos nuevos vehículos financieros —la sociedad de inversión Indartuz, dotada con 400 millones, y dos fondos de capital riesgos, con 100 millones—, que se sumarán al Instituto Vasco de Finanzas y a Finkatuz.Entre algunos de esos gestores de los que el PNV presenta en algunos círculos como suyos , aunque muchos sospechen que ese sentido de propiedad es muy discutible y discutido, las fuentes recuerdan al expresidente de Caixabank y exCEO de BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, tanto como a Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol desde 2014, o la buena relación entre el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, y Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, hoy en las filas de Telefónica como consejero de Movistar Plus+. Además, añaden a Borja Ochoa, exresponsable de la división de Defensa de Indra -hijo del histórico director financiero de Iberduero, Joaquín Ochoa- hoy también en la operadora presidida por Murtra, como presidente (CEO) ejecutivo de la filial en España. RSS de noticias de economia
Noticias Similares
