Pedro Sánchez superó el miércoles la primera de las dos metas volantes fijadas para una semana que arrancaba con la sentencia del Tribunal Supremo que condena a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel por el caso Mascarillas. Este sábado, en calidad de secretario general del PSOE, se someterá al escrutinio interno de su partido. A priori, la composición del Comité Federal —que Sánchez cinceló a su favor tras recuperar las riendas de Ferraz en 2017— no es un terreno hostil, pero en la dirección se preparan para una cita «convulsa» y «tensa» marcada por los casos de corrupción y las debacles electorales que ha registrado el partido en el último ciclo electoral. El máximo órgano entre congresos no se reúne desde hace un año y quienes hacen balance del recorrido del PSOE en estos meses arrojan un saldo muy negativo sobre el que cabe reflexionar. «Estamos peor que hace un año y no sabemos lo que está por llegar», sentencia un dirigente territorial.Esta es la principal preocupación de los cargos sondeados por ABC, al desgaste acumulado se suma un horizonte de incertidumbre —sobre el devenir de todas las causas judiciales que siguen abiertas— y que irremediablemente se solapará con la gran cita electoral de 2027, las municipales y autonómicas en las que se mide el partido. «Hemos recibido una sentencia muy dura», recuerda un dirigente, empezando por lo inmediatamente más relevante. La condena a quien fuera todopoderoso ministro de Transportes y secretario de Organización era esperada, pero no por ello ha causado menor impacto su contundencia. «Estamos peor en términos electorales y políticos, han pasado cosas muy gordas y no sabemos dónde terminan », señala otra fuente socialista que no confía en salir con certezas de la reunión del sábado. A las «cuatro derrotas electorales» en Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura, se suman todos los frentes judiciales. El último, el que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero y que más allá de las implicaciones políticas, tiene un fuerte componente psicológico por el referente moral que suponía el expresidente para todo el espectro progresista. «Ha sido un palo muy duro», reconocen en privado, aunque la consigna que se intenta instalar en las últimas horas es de condena a la filtración masiva de sus mensajes con su secretaria, Gertrudis Alcázar, algo en lo que todas las fuentes consultadas están de acuerdo. Especialmente inquietante es todo lo que respecta a Leire Díez. «No solo no es que no sepamos hasta dónde llega el agua, es que durante meses estuvimos negándolo todo, diciendo que era ‘Antoñita la fantástica’ y ahora sabemos que se reunió 22 veces en Ferraz », se queja un cargo socialista, que no oculta su sensación de fraude.Noticia relacionada general No No El PSOE se prepara para las «elecciones en cualquier momento»: «Cuando mejor le convenga a Sánchez» Ainhoa MartínezLa clave de la cita será hasta qué punto aflora públicamente el malestar que se constata a nivel interno. Será Emiliano García-Page quien vuelva a exponer los términos que ya planteó hace un año sin ningún éxito. El presidente de Castilla-La Mancha defiende que de este atolladero solo se puede salir planteando una cuestión de confianza en las Cortes o con un adelanto electoral . Esto no está en los planes de Sánchez que, sin embargo, sí ha dejado caer en los últimos días la posibilidad de que el horizonte de las urnas se anticipe respecto al mes de julio. Descartado el ‘superdomingo’ del que todo el PSOE reniega, con la vinculación de la legislatura a la aprobación de los Presupuestos, las generales podrían ubicarse —tentativamente— en el primer trimestre de 2027. En febrero o marzo, un umbral que se situaría en un mero adelanto técnico y que colmaría las pretensiones de candidatos y alcaldes que piden que el presidente se someta antes que ellos al veredicto de las urnas.«Estamos peor en términos electorales y políticos, han pasado cosas muy gordas y no sabemos dónde terminan»Una lectura entre líneas que en la dirección cree que puede contribuir a aplacar la principal demanda, casi unánime, del poco músculo territorial que todavía le queda al PSOE. Sánchez tiene previsto repetir su consigna de resistencia también en clave interna, la necesidad de «aguantar y no desistir» para cerrar el paso a un gobierno de derechas y reivindicar los avances que se han conseguido y se pueden conseguir desde el Ejecutivo y el BOE. «¿Aguantar para qué?» , se pregunta un dirigente, en la línea de lo ya planteado por algunos de los socios del gobierno también en sede parlamentaria, cuestionando la capacidad para aprobar nada en el Congreso. En la dirección también tienen previsto desactivar la sensación de ‘fin de ciclo’ y de que hoy están peor que hace un año. Para ello, llevarán como hoja de servicios los cambios internos que se han implementado después de que trascendieran todas las irregularidades del que fuera secretario de Organización Santos Cerdán. En la línea de lo ya planteado desde la tribuna del Parlamento , Sánchez reivindicará el modelo de respuesta —rápida— ante la corrupción, una lacra de la que nadie está a salvo y que, de forma coyuntural, ha afectado a algunas «personas concretas» que se han aprovechado del «buen nombre del partido y del Gobierno». En este sentido, el secretario general se desvinculará de toda una serie de personajes y «andanzas» que ni conoció ni habría tolerado y que ahora están bajo investigación judicial, por lo que se debe guardar una prudente «cautela». De este modo, se defenderá que —tal como piden también algunos cargos— no se haya adoptado una actitud proactiva contra quienes definieron como «farsantes, oportunistas y resentidos» interponiendo acciones judiciales para defender la honorabilidad del PSOE. Pedro Sánchez superó el miércoles la primera de las dos metas volantes fijadas para una semana que arrancaba con la sentencia del Tribunal Supremo que condena a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel por el caso Mascarillas. Este sábado, en calidad de secretario general del PSOE, se someterá al escrutinio interno de su partido. A priori, la composición del Comité Federal —que Sánchez cinceló a su favor tras recuperar las riendas de Ferraz en 2017— no es un terreno hostil, pero en la dirección se preparan para una cita «convulsa» y «tensa» marcada por los casos de corrupción y las debacles electorales que ha registrado el partido en el último ciclo electoral. El máximo órgano entre congresos no se reúne desde hace un año y quienes hacen balance del recorrido del PSOE en estos meses arrojan un saldo muy negativo sobre el que cabe reflexionar. «Estamos peor que hace un año y no sabemos lo que está por llegar», sentencia un dirigente territorial.Esta es la principal preocupación de los cargos sondeados por ABC, al desgaste acumulado se suma un horizonte de incertidumbre —sobre el devenir de todas las causas judiciales que siguen abiertas— y que irremediablemente se solapará con la gran cita electoral de 2027, las municipales y autonómicas en las que se mide el partido. «Hemos recibido una sentencia muy dura», recuerda un dirigente, empezando por lo inmediatamente más relevante. La condena a quien fuera todopoderoso ministro de Transportes y secretario de Organización era esperada, pero no por ello ha causado menor impacto su contundencia. «Estamos peor en términos electorales y políticos, han pasado cosas muy gordas y no sabemos dónde terminan », señala otra fuente socialista que no confía en salir con certezas de la reunión del sábado. A las «cuatro derrotas electorales» en Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura, se suman todos los frentes judiciales. El último, el que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero y que más allá de las implicaciones políticas, tiene un fuerte componente psicológico por el referente moral que suponía el expresidente para todo el espectro progresista. «Ha sido un palo muy duro», reconocen en privado, aunque la consigna que se intenta instalar en las últimas horas es de condena a la filtración masiva de sus mensajes con su secretaria, Gertrudis Alcázar, algo en lo que todas las fuentes consultadas están de acuerdo. Especialmente inquietante es todo lo que respecta a Leire Díez. «No solo no es que no sepamos hasta dónde llega el agua, es que durante meses estuvimos negándolo todo, diciendo que era ‘Antoñita la fantástica’ y ahora sabemos que se reunió 22 veces en Ferraz », se queja un cargo socialista, que no oculta su sensación de fraude.Noticia relacionada general No No El PSOE se prepara para las «elecciones en cualquier momento»: «Cuando mejor le convenga a Sánchez» Ainhoa MartínezLa clave de la cita será hasta qué punto aflora públicamente el malestar que se constata a nivel interno. Será Emiliano García-Page quien vuelva a exponer los términos que ya planteó hace un año sin ningún éxito. El presidente de Castilla-La Mancha defiende que de este atolladero solo se puede salir planteando una cuestión de confianza en las Cortes o con un adelanto electoral . Esto no está en los planes de Sánchez que, sin embargo, sí ha dejado caer en los últimos días la posibilidad de que el horizonte de las urnas se anticipe respecto al mes de julio. Descartado el ‘superdomingo’ del que todo el PSOE reniega, con la vinculación de la legislatura a la aprobación de los Presupuestos, las generales podrían ubicarse —tentativamente— en el primer trimestre de 2027. En febrero o marzo, un umbral que se situaría en un mero adelanto técnico y que colmaría las pretensiones de candidatos y alcaldes que piden que el presidente se someta antes que ellos al veredicto de las urnas.«Estamos peor en términos electorales y políticos, han pasado cosas muy gordas y no sabemos dónde terminan»Una lectura entre líneas que en la dirección cree que puede contribuir a aplacar la principal demanda, casi unánime, del poco músculo territorial que todavía le queda al PSOE. Sánchez tiene previsto repetir su consigna de resistencia también en clave interna, la necesidad de «aguantar y no desistir» para cerrar el paso a un gobierno de derechas y reivindicar los avances que se han conseguido y se pueden conseguir desde el Ejecutivo y el BOE. «¿Aguantar para qué?» , se pregunta un dirigente, en la línea de lo ya planteado por algunos de los socios del gobierno también en sede parlamentaria, cuestionando la capacidad para aprobar nada en el Congreso. En la dirección también tienen previsto desactivar la sensación de ‘fin de ciclo’ y de que hoy están peor que hace un año. Para ello, llevarán como hoja de servicios los cambios internos que se han implementado después de que trascendieran todas las irregularidades del que fuera secretario de Organización Santos Cerdán. En la línea de lo ya planteado desde la tribuna del Parlamento , Sánchez reivindicará el modelo de respuesta —rápida— ante la corrupción, una lacra de la que nadie está a salvo y que, de forma coyuntural, ha afectado a algunas «personas concretas» que se han aprovechado del «buen nombre del partido y del Gobierno». En este sentido, el secretario general se desvinculará de toda una serie de personajes y «andanzas» que ni conoció ni habría tolerado y que ahora están bajo investigación judicial, por lo que se debe guardar una prudente «cautela». De este modo, se defenderá que —tal como piden también algunos cargos— no se haya adoptado una actitud proactiva contra quienes definieron como «farsantes, oportunistas y resentidos» interponiendo acciones judiciales para defender la honorabilidad del PSOE. Pedro Sánchez superó el miércoles la primera de las dos metas volantes fijadas para una semana que arrancaba con la sentencia del Tribunal Supremo que condena a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel por el caso Mascarillas. Este sábado, en calidad de secretario general del PSOE, se someterá al escrutinio interno de su partido. A priori, la composición del Comité Federal —que Sánchez cinceló a su favor tras recuperar las riendas de Ferraz en 2017— no es un terreno hostil, pero en la dirección se preparan para una cita «convulsa» y «tensa» marcada por los casos de corrupción y las debacles electorales que ha registrado el partido en el último ciclo electoral. El máximo órgano entre congresos no se reúne desde hace un año y quienes hacen balance del recorrido del PSOE en estos meses arrojan un saldo muy negativo sobre el que cabe reflexionar. «Estamos peor que hace un año y no sabemos lo que está por llegar», sentencia un dirigente territorial.Esta es la principal preocupación de los cargos sondeados por ABC, al desgaste acumulado se suma un horizonte de incertidumbre —sobre el devenir de todas las causas judiciales que siguen abiertas— y que irremediablemente se solapará con la gran cita electoral de 2027, las municipales y autonómicas en las que se mide el partido. «Hemos recibido una sentencia muy dura», recuerda un dirigente, empezando por lo inmediatamente más relevante. La condena a quien fuera todopoderoso ministro de Transportes y secretario de Organización era esperada, pero no por ello ha causado menor impacto su contundencia. «Estamos peor en términos electorales y políticos, han pasado cosas muy gordas y no sabemos dónde terminan », señala otra fuente socialista que no confía en salir con certezas de la reunión del sábado. A las «cuatro derrotas electorales» en Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura, se suman todos los frentes judiciales. El último, el que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero y que más allá de las implicaciones políticas, tiene un fuerte componente psicológico por el referente moral que suponía el expresidente para todo el espectro progresista. «Ha sido un palo muy duro», reconocen en privado, aunque la consigna que se intenta instalar en las últimas horas es de condena a la filtración masiva de sus mensajes con su secretaria, Gertrudis Alcázar, algo en lo que todas las fuentes consultadas están de acuerdo. Especialmente inquietante es todo lo que respecta a Leire Díez. «No solo no es que no sepamos hasta dónde llega el agua, es que durante meses estuvimos negándolo todo, diciendo que era ‘Antoñita la fantástica’ y ahora sabemos que se reunió 22 veces en Ferraz », se queja un cargo socialista, que no oculta su sensación de fraude.Noticia relacionada general No No El PSOE se prepara para las «elecciones en cualquier momento»: «Cuando mejor le convenga a Sánchez» Ainhoa MartínezLa clave de la cita será hasta qué punto aflora públicamente el malestar que se constata a nivel interno. Será Emiliano García-Page quien vuelva a exponer los términos que ya planteó hace un año sin ningún éxito. El presidente de Castilla-La Mancha defiende que de este atolladero solo se puede salir planteando una cuestión de confianza en las Cortes o con un adelanto electoral . Esto no está en los planes de Sánchez que, sin embargo, sí ha dejado caer en los últimos días la posibilidad de que el horizonte de las urnas se anticipe respecto al mes de julio. Descartado el ‘superdomingo’ del que todo el PSOE reniega, con la vinculación de la legislatura a la aprobación de los Presupuestos, las generales podrían ubicarse —tentativamente— en el primer trimestre de 2027. En febrero o marzo, un umbral que se situaría en un mero adelanto técnico y que colmaría las pretensiones de candidatos y alcaldes que piden que el presidente se someta antes que ellos al veredicto de las urnas.«Estamos peor en términos electorales y políticos, han pasado cosas muy gordas y no sabemos dónde terminan»Una lectura entre líneas que en la dirección cree que puede contribuir a aplacar la principal demanda, casi unánime, del poco músculo territorial que todavía le queda al PSOE. Sánchez tiene previsto repetir su consigna de resistencia también en clave interna, la necesidad de «aguantar y no desistir» para cerrar el paso a un gobierno de derechas y reivindicar los avances que se han conseguido y se pueden conseguir desde el Ejecutivo y el BOE. «¿Aguantar para qué?» , se pregunta un dirigente, en la línea de lo ya planteado por algunos de los socios del gobierno también en sede parlamentaria, cuestionando la capacidad para aprobar nada en el Congreso. En la dirección también tienen previsto desactivar la sensación de ‘fin de ciclo’ y de que hoy están peor que hace un año. Para ello, llevarán como hoja de servicios los cambios internos que se han implementado después de que trascendieran todas las irregularidades del que fuera secretario de Organización Santos Cerdán. En la línea de lo ya planteado desde la tribuna del Parlamento , Sánchez reivindicará el modelo de respuesta —rápida— ante la corrupción, una lacra de la que nadie está a salvo y que, de forma coyuntural, ha afectado a algunas «personas concretas» que se han aprovechado del «buen nombre del partido y del Gobierno». En este sentido, el secretario general se desvinculará de toda una serie de personajes y «andanzas» que ni conoció ni habría tolerado y que ahora están bajo investigación judicial, por lo que se debe guardar una prudente «cautela». De este modo, se defenderá que —tal como piden también algunos cargos— no se haya adoptado una actitud proactiva contra quienes definieron como «farsantes, oportunistas y resentidos» interponiendo acciones judiciales para defender la honorabilidad del PSOE. RSS de noticias de espana
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