La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, presidió este Jueves Santo desde Londres una reunión virtual con representantes de más de cuarenta países en la que se abordó la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta.Según los datos expuestos por Cooper al inicio del encuentro, en las 24 horas previas apenas cinco buques habían logrado cruzar el estrecho, muy por debajo de los cerca de 150 tránsitos diarios habituales, mientras que más de 25 ataques contra embarcaciones han sido registrados en la zona y alrededor de 2.000 buques permanecen bloqueados, con unos 20.000 marineros atrapados a bordo. «Hoy contamos con ministros de Exteriores y representantes de más de 40 países para debatir sobre el estrecho de Ormuz, el impacto del cierre y la urgente necesidad de restablecer la libertad de navegación», afirmó la jefa de la diplomacia británica en la apertura de la reunión.«Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para mantener como rehén la economía mundial », sostuvo la ministra, que vinculó directamente el bloqueo con el encarecimiento del coste de vida. «No solo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de la vida en el Reino Unido y en muchos otros países, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial», añadió.Noticia relacionada general No No Tras el choque con Europa EE.UU. se plantea salir de la OTAN David AlandeteEn una declaración conjunta tras el encuentro, los países participantes acordaron intensificar la presión diplomática sobre Irán, también a través de Naciones Unidas, y estudiar medidas económicas coordinadas, incluidas posibles sanciones, al tiempo que se comprometieron a trabajar con la Organización Marítima Internacional para liberar a los buques atrapados y restablecer el tráfico marítimo, así como a reforzar la coordinación con el sector para estabilizar los mercados y garantizar el flujo de información.La reunión, convocada por el Reino Unido y secundada por países como Francia, Alemania, Italia, Japón o Canadá, se enmarca en un esfuerzo diplomático que busca coordinar respuestas sin precipitar una escalada militar directa. En marzo, 37 países ya habían suscrito una declaración en la que expresaban su disposición a contribuir con «esfuerzos apropiados» para garantizar el paso seguro por el estrecho, aunque actores clave como Estados Unidos, China, países de Oriente Próximo y España no figuran entre los firmantes.«El cierre de Ormuz no solo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de la vida, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial» Yvette Cooper Ministra de Exteriores del Reino UnidoLa estrategia que plantea Londres se centra «en la movilización colectiva de toda nuestra gama de herramientas diplomáticas y económicas», explicó Cooper, quien también mencionó la coordinación con la industria naviera, las aseguradoras y los mercados energéticos. Tanto Cooper como el ministerio de Defensa británico confirmaron que la próxima semana se reunirán expertos militares para «movilizar nuestras capacidades militares defensivas colectivas» con el fin de «hacer el estrecho accesible y seguro para la navegación» a través de opciones como el desminado y la protección naval. En paralelo, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha intensificado los contactos con sus socios europeos. Downing Street confirmó que mantuvo una conversación con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en la que ambos coincidieron en que los aliados deben «trabajar en un plan viable para restablecer la libertad de navegación cuando las circunstancias lo permitan», al tiempo que abordaron el refuerzo de las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea.España, que no participó en la reunión, ha reiterado su apuesta por «no hacer nada que contribuya a la guerra actual» y por priorizar «la desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional», según fuentes del ministerio de Asuntos Exteriores. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, presidió este Jueves Santo desde Londres una reunión virtual con representantes de más de cuarenta países en la que se abordó la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta.Según los datos expuestos por Cooper al inicio del encuentro, en las 24 horas previas apenas cinco buques habían logrado cruzar el estrecho, muy por debajo de los cerca de 150 tránsitos diarios habituales, mientras que más de 25 ataques contra embarcaciones han sido registrados en la zona y alrededor de 2.000 buques permanecen bloqueados, con unos 20.000 marineros atrapados a bordo. «Hoy contamos con ministros de Exteriores y representantes de más de 40 países para debatir sobre el estrecho de Ormuz, el impacto del cierre y la urgente necesidad de restablecer la libertad de navegación», afirmó la jefa de la diplomacia británica en la apertura de la reunión.«Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para mantener como rehén la economía mundial », sostuvo la ministra, que vinculó directamente el bloqueo con el encarecimiento del coste de vida. «No solo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de la vida en el Reino Unido y en muchos otros países, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial», añadió.Noticia relacionada general No No Tras el choque con Europa EE.UU. se plantea salir de la OTAN David AlandeteEn una declaración conjunta tras el encuentro, los países participantes acordaron intensificar la presión diplomática sobre Irán, también a través de Naciones Unidas, y estudiar medidas económicas coordinadas, incluidas posibles sanciones, al tiempo que se comprometieron a trabajar con la Organización Marítima Internacional para liberar a los buques atrapados y restablecer el tráfico marítimo, así como a reforzar la coordinación con el sector para estabilizar los mercados y garantizar el flujo de información.La reunión, convocada por el Reino Unido y secundada por países como Francia, Alemania, Italia, Japón o Canadá, se enmarca en un esfuerzo diplomático que busca coordinar respuestas sin precipitar una escalada militar directa. En marzo, 37 países ya habían suscrito una declaración en la que expresaban su disposición a contribuir con «esfuerzos apropiados» para garantizar el paso seguro por el estrecho, aunque actores clave como Estados Unidos, China, países de Oriente Próximo y España no figuran entre los firmantes.«El cierre de Ormuz no solo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de la vida, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial» Yvette Cooper Ministra de Exteriores del Reino UnidoLa estrategia que plantea Londres se centra «en la movilización colectiva de toda nuestra gama de herramientas diplomáticas y económicas», explicó Cooper, quien también mencionó la coordinación con la industria naviera, las aseguradoras y los mercados energéticos. Tanto Cooper como el ministerio de Defensa británico confirmaron que la próxima semana se reunirán expertos militares para «movilizar nuestras capacidades militares defensivas colectivas» con el fin de «hacer el estrecho accesible y seguro para la navegación» a través de opciones como el desminado y la protección naval. En paralelo, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha intensificado los contactos con sus socios europeos. Downing Street confirmó que mantuvo una conversación con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en la que ambos coincidieron en que los aliados deben «trabajar en un plan viable para restablecer la libertad de navegación cuando las circunstancias lo permitan», al tiempo que abordaron el refuerzo de las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea.España, que no participó en la reunión, ha reiterado su apuesta por «no hacer nada que contribuya a la guerra actual» y por priorizar «la desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional», según fuentes del ministerio de Asuntos Exteriores. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, presidió este Jueves Santo desde Londres una reunión virtual con representantes de más de cuarenta países en la que se abordó la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta.Según los datos expuestos por Cooper al inicio del encuentro, en las 24 horas previas apenas cinco buques habían logrado cruzar el estrecho, muy por debajo de los cerca de 150 tránsitos diarios habituales, mientras que más de 25 ataques contra embarcaciones han sido registrados en la zona y alrededor de 2.000 buques permanecen bloqueados, con unos 20.000 marineros atrapados a bordo. «Hoy contamos con ministros de Exteriores y representantes de más de 40 países para debatir sobre el estrecho de Ormuz, el impacto del cierre y la urgente necesidad de restablecer la libertad de navegación», afirmó la jefa de la diplomacia británica en la apertura de la reunión.«Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para mantener como rehén la economía mundial », sostuvo la ministra, que vinculó directamente el bloqueo con el encarecimiento del coste de vida. «No solo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de la vida en el Reino Unido y en muchos otros países, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial», añadió.Noticia relacionada general No No Tras el choque con Europa EE.UU. se plantea salir de la OTAN David AlandeteEn una declaración conjunta tras el encuentro, los países participantes acordaron intensificar la presión diplomática sobre Irán, también a través de Naciones Unidas, y estudiar medidas económicas coordinadas, incluidas posibles sanciones, al tiempo que se comprometieron a trabajar con la Organización Marítima Internacional para liberar a los buques atrapados y restablecer el tráfico marítimo, así como a reforzar la coordinación con el sector para estabilizar los mercados y garantizar el flujo de información.La reunión, convocada por el Reino Unido y secundada por países como Francia, Alemania, Italia, Japón o Canadá, se enmarca en un esfuerzo diplomático que busca coordinar respuestas sin precipitar una escalada militar directa. En marzo, 37 países ya habían suscrito una declaración en la que expresaban su disposición a contribuir con «esfuerzos apropiados» para garantizar el paso seguro por el estrecho, aunque actores clave como Estados Unidos, China, países de Oriente Próximo y España no figuran entre los firmantes.«El cierre de Ormuz no solo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de la vida, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial» Yvette Cooper Ministra de Exteriores del Reino UnidoLa estrategia que plantea Londres se centra «en la movilización colectiva de toda nuestra gama de herramientas diplomáticas y económicas», explicó Cooper, quien también mencionó la coordinación con la industria naviera, las aseguradoras y los mercados energéticos. Tanto Cooper como el ministerio de Defensa británico confirmaron que la próxima semana se reunirán expertos militares para «movilizar nuestras capacidades militares defensivas colectivas» con el fin de «hacer el estrecho accesible y seguro para la navegación» a través de opciones como el desminado y la protección naval. En paralelo, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha intensificado los contactos con sus socios europeos. Downing Street confirmó que mantuvo una conversación con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en la que ambos coincidieron en que los aliados deben «trabajar en un plan viable para restablecer la libertad de navegación cuando las circunstancias lo permitan», al tiempo que abordaron el refuerzo de las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea.España, que no participó en la reunión, ha reiterado su apuesta por «no hacer nada que contribuya a la guerra actual» y por priorizar «la desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional», según fuentes del ministerio de Asuntos Exteriores. RSS de noticias de internacional
Noticias Similares
