<p>Los Gobiernos de España, Alemania e Italia han decidido retomar la senda del populismo tributario. Bajo el eufemismo de la «distribución justa de la carga», proponen gravar a las compañías energéticas mediante un impuesto especial. El pretexto es impedir que obtengan ganancias excesivas derivadas del aumento de los precios del gas y del petróleo causado por la guerra en Irán. Esta iniciativa constituye un caso de libro de doble imposición y una ruptura flagrante de la seguridad jurídica. En España, el sector energético es uno de los mayores contribuyentes a las arcas públicas y soporta una carga fiscal asfixiante: IVA, impuestos especiales sobre hidrocarburos y el de sociedades. Si las empresas ganan más debido al alza de las materias primas, su factura fiscal se incrementa de manera automática a través de los mecanismos fiscales existentes. La creación de una figura ad hoc no busca corregir ninguna anomalía, sino ejecutar una confiscación adicional sobre ganancias ya debidamente gravadas.</p>
La creación de un impuesto ‘ad hoc’ por la guerra en Irán no corrige anomalías; es una confiscación adicional sobre ganancias ya gravadas.
<p>Los Gobiernos de España, Alemania e Italia han decidido retomar la senda del populismo tributario. Bajo el eufemismo de la «distribución justa de la carga», proponen gravar a las compañías energéticas mediante un impuesto especial. El pretexto es impedir que obtengan ganancias excesivas derivadas del aumento de los precios del gas y del petróleo causado por la guerra en Irán. Esta iniciativa constituye un caso de libro de doble imposición y una ruptura flagrante de la seguridad jurídica. En España, el sector energético es uno de los mayores contribuyentes a las arcas públicas y soporta una carga fiscal asfixiante: IVA, impuestos especiales sobre hidrocarburos y el de sociedades. Si las empresas ganan más debido al alza de las materias primas, su factura fiscal se incrementa de manera automática a través de los mecanismos fiscales existentes. La creación de una figura ad hoc no busca corregir ninguna anomalía, sino ejecutar una confiscación adicional sobre ganancias ya debidamente gravadas.</p>
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