La aldea del Rocío despertaba esta mañana de 15 de agosto con especial alborozo. La solemnidad de la Asunción de la Virgen María, fiesta tan celebrada a lo largo de toda la provincia onubense, tenía en la aldea almonteña su primera cita de la jornada con la apertura del Año Jubilar del Rocío. Un tiempo de gracia concedido por la Santa Sede con motivo de la venida de la Virgen del Rocío a su pueblo de Almonte .Las campanas y cohetes anunciaban desde minutos antes de las 11 de la mañana el inicio de esta ceremonia presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra. Desde las dependencias de la Hermandad Matriz salía la comitiva hacia el Real de la aldea. Allí, ante el monumento de la coronación, se realizaba el rito de apertura del Año Jubilar.El secretario de la matriz, Manuel Simón Arangüete , iniciaba el acto dando lectura de una carta a todos los rocieros a los que anunciaba que «bajo la luz ceibal de nuestra madre iniciamos este tiempo jubilar», invocando su intersección para «que este tiempo de júbilo que hoy iniciamos sea para nosotros un tiempo de verdadera penitencia, de reconciliación con dios y nuestros hermanos».Indulgencia plenaria en la aldeaPosteriormente, el párroco de Almonte, Francisco Miguel Valencia , daba lectura del decreto de la penitenciaría apostólica por el que se concede el tiempo jubilar con motivo del traslado de la Santísima Virgen del Rocío a Almonte «atendiendo a las preces presentadas con ocasión de las solemnes celebraciones en honor a Nuestra Señora del Rocío». Por el mismo, el Papa León XIV concede «indulgencia plenaria que pueden lucrar bajo las condiciones acostumbradas».Tras este primer rico, el cortejo litúrgico se encaminó hacia el Santuario en peregrinación, al son que marcaba la escuela de tamborileros de la Matriz. Acompañaba al obispo de Huelva el párroco de Almonte junto al presidente y hermano mayor de la Hermandad Matriz, el alcalde de Almonte y la junta de gobierno de la Matriz, así como unos pequeños del grupo joven portando grandes cestas de flores como ofrenda de amor a la Virgen.El rito de apertura de este tiempo de especial gracia continuó en el interior del Santuario, bendiciendo a todos los asistentes con el agua en memoria viva del bautismo. Tras ello, dio comienzo la celebración eucarística presidida por el obispo de Huelva. Durante su homilía, Santiago Gómez hizo alusión a la festividad que celebra hoy la iglesia católica «precisamente hoy, solemnidad de la Asunción de María, abrimos un año jubilar ante la Santísima Virgen del Rocío con motivo de su próximo traslado a Almonte».«El jubileo es un tiempo en el que se proclamaba que nadie debía quedar para siempre prisionero de su pasado, todos necesitamos que dios nos diga ‘puedes volver a empezar. Este año jubilar del Rocío es eso, una oportunidad de gracia que el Señor nos otorga a todos» indicaba a los fieles el pastor de la diócesis onubense, señalando que «el verdadero sentido de esta indulgencia plenaria es una expresión de la misericordia de Dios que quiere llevar hasta el fondo la obra de nuestra conversión».El obispo de Huelva indicaba sobre este tiempo que hoy se ha iniciado que «la indulgencia plenaria en este jubileo se gana peregrinando a las plantas de la Virgen del Rocío allí donde se encuentre, porque verdaderamente si queremos saber como se vive la conversión tenemos que mirar a la Santísima Virgen María».Gómez Sierra culminó sus palabras con una oración que se repetirá a lo largo de los próximos meses en cada peregrinación: «Santa María del Rocío, madre de Dios y madre nuestra, tu que has sido llevada en cuerpo y alma a los cielos, camina con nosotros en este jubileo. Cuando nos cansemos danos esperanza, cuando nos caigamos, ayúdanos a levantarnos. Llévanos siempre a tu Hijo, el Pastorcio Divino».Comienza así el tercer Año Jubilar concedido a la devoción Rociera , el primero con motivo de la venida de la Virgen del Rocío a Almonte. Un tiempo jubilar que es deseo de la Matriz que se perpetúe cada siete años coincidiendo con la venida. Desde hoy 15 de agosto y hasta el 31 de mayo de 2027, Domingo de Pentecostés, los fieles podrán lucrarse de la indulgencia plenaria allí donde se encuentre la Virgen del Rocío cumpliendo con las condiciones habituales. La aldea del Rocío despertaba esta mañana de 15 de agosto con especial alborozo. La solemnidad de la Asunción de la Virgen María, fiesta tan celebrada a lo largo de toda la provincia onubense, tenía en la aldea almonteña su primera cita de la jornada con la apertura del Año Jubilar del Rocío. Un tiempo de gracia concedido por la Santa Sede con motivo de la venida de la Virgen del Rocío a su pueblo de Almonte .Las campanas y cohetes anunciaban desde minutos antes de las 11 de la mañana el inicio de esta ceremonia presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra. Desde las dependencias de la Hermandad Matriz salía la comitiva hacia el Real de la aldea. Allí, ante el monumento de la coronación, se realizaba el rito de apertura del Año Jubilar.El secretario de la matriz, Manuel Simón Arangüete , iniciaba el acto dando lectura de una carta a todos los rocieros a los que anunciaba que «bajo la luz ceibal de nuestra madre iniciamos este tiempo jubilar», invocando su intersección para «que este tiempo de júbilo que hoy iniciamos sea para nosotros un tiempo de verdadera penitencia, de reconciliación con dios y nuestros hermanos».Indulgencia plenaria en la aldeaPosteriormente, el párroco de Almonte, Francisco Miguel Valencia , daba lectura del decreto de la penitenciaría apostólica por el que se concede el tiempo jubilar con motivo del traslado de la Santísima Virgen del Rocío a Almonte «atendiendo a las preces presentadas con ocasión de las solemnes celebraciones en honor a Nuestra Señora del Rocío». Por el mismo, el Papa León XIV concede «indulgencia plenaria que pueden lucrar bajo las condiciones acostumbradas».Tras este primer rico, el cortejo litúrgico se encaminó hacia el Santuario en peregrinación, al son que marcaba la escuela de tamborileros de la Matriz. Acompañaba al obispo de Huelva el párroco de Almonte junto al presidente y hermano mayor de la Hermandad Matriz, el alcalde de Almonte y la junta de gobierno de la Matriz, así como unos pequeños del grupo joven portando grandes cestas de flores como ofrenda de amor a la Virgen.El rito de apertura de este tiempo de especial gracia continuó en el interior del Santuario, bendiciendo a todos los asistentes con el agua en memoria viva del bautismo. Tras ello, dio comienzo la celebración eucarística presidida por el obispo de Huelva. Durante su homilía, Santiago Gómez hizo alusión a la festividad que celebra hoy la iglesia católica «precisamente hoy, solemnidad de la Asunción de María, abrimos un año jubilar ante la Santísima Virgen del Rocío con motivo de su próximo traslado a Almonte».«El jubileo es un tiempo en el que se proclamaba que nadie debía quedar para siempre prisionero de su pasado, todos necesitamos que dios nos diga ‘puedes volver a empezar. Este año jubilar del Rocío es eso, una oportunidad de gracia que el Señor nos otorga a todos» indicaba a los fieles el pastor de la diócesis onubense, señalando que «el verdadero sentido de esta indulgencia plenaria es una expresión de la misericordia de Dios que quiere llevar hasta el fondo la obra de nuestra conversión».El obispo de Huelva indicaba sobre este tiempo que hoy se ha iniciado que «la indulgencia plenaria en este jubileo se gana peregrinando a las plantas de la Virgen del Rocío allí donde se encuentre, porque verdaderamente si queremos saber como se vive la conversión tenemos que mirar a la Santísima Virgen María».Gómez Sierra culminó sus palabras con una oración que se repetirá a lo largo de los próximos meses en cada peregrinación: «Santa María del Rocío, madre de Dios y madre nuestra, tu que has sido llevada en cuerpo y alma a los cielos, camina con nosotros en este jubileo. Cuando nos cansemos danos esperanza, cuando nos caigamos, ayúdanos a levantarnos. Llévanos siempre a tu Hijo, el Pastorcio Divino».Comienza así el tercer Año Jubilar concedido a la devoción Rociera , el primero con motivo de la venida de la Virgen del Rocío a Almonte. Un tiempo jubilar que es deseo de la Matriz que se perpetúe cada siete años coincidiendo con la venida. Desde hoy 15 de agosto y hasta el 31 de mayo de 2027, Domingo de Pentecostés, los fieles podrán lucrarse de la indulgencia plenaria allí donde se encuentre la Virgen del Rocío cumpliendo con las condiciones habituales. La aldea del Rocío despertaba esta mañana de 15 de agosto con especial alborozo. La solemnidad de la Asunción de la Virgen María, fiesta tan celebrada a lo largo de toda la provincia onubense, tenía en la aldea almonteña su primera cita de la jornada con la apertura del Año Jubilar del Rocío. Un tiempo de gracia concedido por la Santa Sede con motivo de la venida de la Virgen del Rocío a su pueblo de Almonte .Las campanas y cohetes anunciaban desde minutos antes de las 11 de la mañana el inicio de esta ceremonia presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra. Desde las dependencias de la Hermandad Matriz salía la comitiva hacia el Real de la aldea. Allí, ante el monumento de la coronación, se realizaba el rito de apertura del Año Jubilar.El secretario de la matriz, Manuel Simón Arangüete , iniciaba el acto dando lectura de una carta a todos los rocieros a los que anunciaba que «bajo la luz ceibal de nuestra madre iniciamos este tiempo jubilar», invocando su intersección para «que este tiempo de júbilo que hoy iniciamos sea para nosotros un tiempo de verdadera penitencia, de reconciliación con dios y nuestros hermanos».Indulgencia plenaria en la aldeaPosteriormente, el párroco de Almonte, Francisco Miguel Valencia , daba lectura del decreto de la penitenciaría apostólica por el que se concede el tiempo jubilar con motivo del traslado de la Santísima Virgen del Rocío a Almonte «atendiendo a las preces presentadas con ocasión de las solemnes celebraciones en honor a Nuestra Señora del Rocío». Por el mismo, el Papa León XIV concede «indulgencia plenaria que pueden lucrar bajo las condiciones acostumbradas».Tras este primer rico, el cortejo litúrgico se encaminó hacia el Santuario en peregrinación, al son que marcaba la escuela de tamborileros de la Matriz. Acompañaba al obispo de Huelva el párroco de Almonte junto al presidente y hermano mayor de la Hermandad Matriz, el alcalde de Almonte y la junta de gobierno de la Matriz, así como unos pequeños del grupo joven portando grandes cestas de flores como ofrenda de amor a la Virgen.El rito de apertura de este tiempo de especial gracia continuó en el interior del Santuario, bendiciendo a todos los asistentes con el agua en memoria viva del bautismo. Tras ello, dio comienzo la celebración eucarística presidida por el obispo de Huelva. Durante su homilía, Santiago Gómez hizo alusión a la festividad que celebra hoy la iglesia católica «precisamente hoy, solemnidad de la Asunción de María, abrimos un año jubilar ante la Santísima Virgen del Rocío con motivo de su próximo traslado a Almonte».«El jubileo es un tiempo en el que se proclamaba que nadie debía quedar para siempre prisionero de su pasado, todos necesitamos que dios nos diga ‘puedes volver a empezar. Este año jubilar del Rocío es eso, una oportunidad de gracia que el Señor nos otorga a todos» indicaba a los fieles el pastor de la diócesis onubense, señalando que «el verdadero sentido de esta indulgencia plenaria es una expresión de la misericordia de Dios que quiere llevar hasta el fondo la obra de nuestra conversión».El obispo de Huelva indicaba sobre este tiempo que hoy se ha iniciado que «la indulgencia plenaria en este jubileo se gana peregrinando a las plantas de la Virgen del Rocío allí donde se encuentre, porque verdaderamente si queremos saber como se vive la conversión tenemos que mirar a la Santísima Virgen María».Gómez Sierra culminó sus palabras con una oración que se repetirá a lo largo de los próximos meses en cada peregrinación: «Santa María del Rocío, madre de Dios y madre nuestra, tu que has sido llevada en cuerpo y alma a los cielos, camina con nosotros en este jubileo. Cuando nos cansemos danos esperanza, cuando nos caigamos, ayúdanos a levantarnos. Llévanos siempre a tu Hijo, el Pastorcio Divino».Comienza así el tercer Año Jubilar concedido a la devoción Rociera , el primero con motivo de la venida de la Virgen del Rocío a Almonte. Un tiempo jubilar que es deseo de la Matriz que se perpetúe cada siete años coincidiendo con la venida. Desde hoy 15 de agosto y hasta el 31 de mayo de 2027, Domingo de Pentecostés, los fieles podrán lucrarse de la indulgencia plenaria allí donde se encuentre la Virgen del Rocío cumpliendo con las condiciones habituales. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
