Cuando un entrenador llega a un nuevo club siempre quiere ganarse cuantos más adeptos, mejor. No ir en contra de nadie e incluso respetar el estatus o los roles de los jugadores que tiene en su vestuario. Sin embargo, cuando se trata de una situación apurada con tintes dramáticos si no se consiguen triunfos rápido, no hay tiempo material para meter a todos en la dinámica positiva. Luis García Plaza ha llegado al Sevilla FC para tomar decisiones desde el primer minuto y no dejarse influir por nada ni por nadie. Ya le habrá comunicado Antonio Cordón por dónde respira un vestuario muy joven e inexperto, al igual que gente que rodea al propio entrenador, como su equipo de trabajo, que vicios y taras tiene el Sevilla para haber contactado con él.Una de sus decisiones deberá ser la de darle el mando del equipo a ciertos jugadores. Líder en la defensa, en la medular y en el ataque. Almeyda lo fío todo a los experimentados Azpilicueta y Alexis Sánchez. Cada vez que estaban para jugar no dudaba en ofrecerles la camiseta de titulares, por mucho que después el rendimiento en el terreno de juego no fuese el esperado. El navarro ha pedido en multitud de ocasiones la sustitución. Sin ir más lejos, en el último partido ante el Valencia. Por su parte, Alexis acumula un número importante de minutos y titularidades. Hasta cuatro en el último mes, siendo una pieza que por momentos chirría en el once nervionense por no poder adaptarse al ritmo que necesitaba el sistema del anterior entrenador, pero jugando todo lo que podía por su peso específico en el equipo y el propio vestuario.Y es que Matías Almeyda mantuvo siempre un fuerte vínculo con el veterano atacante. Lo llamó personalmente para que no se marchase a jugar a Sudamérica y se quedase al menos un año en una aventura en España porque lo iba a necesitar. Que todavía tenía vuelo en la élite. Y ha contado con él hasta las últimas consecuencias, yendo incluso contra la opinión generalizada de que Alexis Sánchez es un buen complemento para una plantilla, pero cuyo nivel físico ya no le da para ser titular por decreto en el Sevilla. En el último partido de Liga, que fue el último del entrenador argentino como cabeza visible del conjunto de Nervión, combinó una tripleta atacante entre Maupay, Vargas y el propio Alexis. El resultado fue descorazonador. «Sigo apostando por futbolistas como Alexis y ojalá en el ambiente haya más gente que ama este deporte como él», respondía Almeyda cuando era preguntado por su empecinamiento en colocarlo de inicio en el equipo.Su mejor momento, aparte de un inicio de temporada esperanzador, que después se diluyó por la aparición de las lesiones, fue su gol en el derbi contra el Betis, uno de esos partidos donde sorprendía verle de inicio. De hecho, el chileno casi siempre ha jugado mejor los partidos ante rivales de primera línea, al tener la calma suficiente como para organizar los ataques desde la paciencia y no desde el alboroto, justo en lo que se traducía el fútbol ofensivo de los sevillistas. «Tenemos que estar más concentrados, no volvernos locos, que lo que veo que nos pasa mucho a veces nos desesperamos. Mientras tengamos la tranquilidad dentro del campo, creo que vamos a tener la opción de ganar partidos, lo hemos demostrado», explicaba el propio Alexis recientemente. «Creo que la afición también, obviamente, quiere que ganemos, sabe que hay unos jugadores y creo que estamos en debe con la afición. Falta un poco la concentración y creo que estamos en ese camino», añadía.La decisión de García PlazaCon todo esto, le toca a García Plaza decidir desde Oviedo qué debe hacer con una figura respetada en el vestuario, pero que en partidos de pierna dura y nervios no ha demostrado ser el faro que muchos imaginaban de un hombre de su nivel histórico. La idea del nuevo entrenador pasa por ser un equipo que encaje pocos goles, que sea solidario en el esfuerzo y organizado en la presión. El esfuerzo defensivo es siempre el talón de Aquiles del atacante sudamericano, cuya aportación va más al ámbito ofensivo. Por eso mismo, en el diseño que haga el nuevo entrenador de su primer once debe tener en cuenta todas esas variables. Con qué jugadores puede contar de inicio y cuáles son los que pueden darle otra velocidad según cómo vaya el encuentro del Carlos Tartiere.Además, el ramillete de jugadores de ataque que tiene el Sevilla ha aumentado en las últimas semanas, con Rubén Vargas ya disponible y a pleno rendimiento tras sus partidos con la selección de Suiza. La colocación de la estrella del Sevilla en el campo también será relevante. Si juega por dentro, acompañando o detrás del delantero -a todas luces, Akor Adams-, el espacio de Alexis se vería bloqueado por un hombre con más jerarquía incluso que la suya. Si decide prescindir de Oso como extremo y prefiere al suizo en banda, ya sí que habría una posibilidad de entrar por detrás del tanque nigeriano.Igualmente, Isaac Romero es de los jugadores que vuelve a tener esa sensación de que su momento puede cambiar con el relevo en el banquillo. Es un hombre del gusto de García Plaza y siempre ha manifestado que su mejor posición, donde rinde con verdadera fuerza, es como segundo punta. Es ese esquema puede volver a brillar, sin olvidar que el único fichaje de invierno también espera su lugar. Muchas incógnitas y una sola realidad: Alexis Sánchez es una patata caliente para García Plaza. Si lo deja como titular y no rinde será cuestionado. Y si lo deja fuera, el propio Alexis mirará con desapego a su nuevo jefe. Cuando un entrenador llega a un nuevo club siempre quiere ganarse cuantos más adeptos, mejor. No ir en contra de nadie e incluso respetar el estatus o los roles de los jugadores que tiene en su vestuario. Sin embargo, cuando se trata de una situación apurada con tintes dramáticos si no se consiguen triunfos rápido, no hay tiempo material para meter a todos en la dinámica positiva. Luis García Plaza ha llegado al Sevilla FC para tomar decisiones desde el primer minuto y no dejarse influir por nada ni por nadie. Ya le habrá comunicado Antonio Cordón por dónde respira un vestuario muy joven e inexperto, al igual que gente que rodea al propio entrenador, como su equipo de trabajo, que vicios y taras tiene el Sevilla para haber contactado con él.Una de sus decisiones deberá ser la de darle el mando del equipo a ciertos jugadores. Líder en la defensa, en la medular y en el ataque. Almeyda lo fío todo a los experimentados Azpilicueta y Alexis Sánchez. Cada vez que estaban para jugar no dudaba en ofrecerles la camiseta de titulares, por mucho que después el rendimiento en el terreno de juego no fuese el esperado. El navarro ha pedido en multitud de ocasiones la sustitución. Sin ir más lejos, en el último partido ante el Valencia. Por su parte, Alexis acumula un número importante de minutos y titularidades. Hasta cuatro en el último mes, siendo una pieza que por momentos chirría en el once nervionense por no poder adaptarse al ritmo que necesitaba el sistema del anterior entrenador, pero jugando todo lo que podía por su peso específico en el equipo y el propio vestuario.Y es que Matías Almeyda mantuvo siempre un fuerte vínculo con el veterano atacante. Lo llamó personalmente para que no se marchase a jugar a Sudamérica y se quedase al menos un año en una aventura en España porque lo iba a necesitar. Que todavía tenía vuelo en la élite. Y ha contado con él hasta las últimas consecuencias, yendo incluso contra la opinión generalizada de que Alexis Sánchez es un buen complemento para una plantilla, pero cuyo nivel físico ya no le da para ser titular por decreto en el Sevilla. En el último partido de Liga, que fue el último del entrenador argentino como cabeza visible del conjunto de Nervión, combinó una tripleta atacante entre Maupay, Vargas y el propio Alexis. El resultado fue descorazonador. «Sigo apostando por futbolistas como Alexis y ojalá en el ambiente haya más gente que ama este deporte como él», respondía Almeyda cuando era preguntado por su empecinamiento en colocarlo de inicio en el equipo.Su mejor momento, aparte de un inicio de temporada esperanzador, que después se diluyó por la aparición de las lesiones, fue su gol en el derbi contra el Betis, uno de esos partidos donde sorprendía verle de inicio. De hecho, el chileno casi siempre ha jugado mejor los partidos ante rivales de primera línea, al tener la calma suficiente como para organizar los ataques desde la paciencia y no desde el alboroto, justo en lo que se traducía el fútbol ofensivo de los sevillistas. «Tenemos que estar más concentrados, no volvernos locos, que lo que veo que nos pasa mucho a veces nos desesperamos. Mientras tengamos la tranquilidad dentro del campo, creo que vamos a tener la opción de ganar partidos, lo hemos demostrado», explicaba el propio Alexis recientemente. «Creo que la afición también, obviamente, quiere que ganemos, sabe que hay unos jugadores y creo que estamos en debe con la afición. Falta un poco la concentración y creo que estamos en ese camino», añadía.La decisión de García PlazaCon todo esto, le toca a García Plaza decidir desde Oviedo qué debe hacer con una figura respetada en el vestuario, pero que en partidos de pierna dura y nervios no ha demostrado ser el faro que muchos imaginaban de un hombre de su nivel histórico. La idea del nuevo entrenador pasa por ser un equipo que encaje pocos goles, que sea solidario en el esfuerzo y organizado en la presión. El esfuerzo defensivo es siempre el talón de Aquiles del atacante sudamericano, cuya aportación va más al ámbito ofensivo. Por eso mismo, en el diseño que haga el nuevo entrenador de su primer once debe tener en cuenta todas esas variables. Con qué jugadores puede contar de inicio y cuáles son los que pueden darle otra velocidad según cómo vaya el encuentro del Carlos Tartiere.Además, el ramillete de jugadores de ataque que tiene el Sevilla ha aumentado en las últimas semanas, con Rubén Vargas ya disponible y a pleno rendimiento tras sus partidos con la selección de Suiza. La colocación de la estrella del Sevilla en el campo también será relevante. Si juega por dentro, acompañando o detrás del delantero -a todas luces, Akor Adams-, el espacio de Alexis se vería bloqueado por un hombre con más jerarquía incluso que la suya. Si decide prescindir de Oso como extremo y prefiere al suizo en banda, ya sí que habría una posibilidad de entrar por detrás del tanque nigeriano.Igualmente, Isaac Romero es de los jugadores que vuelve a tener esa sensación de que su momento puede cambiar con el relevo en el banquillo. Es un hombre del gusto de García Plaza y siempre ha manifestado que su mejor posición, donde rinde con verdadera fuerza, es como segundo punta. Es ese esquema puede volver a brillar, sin olvidar que el único fichaje de invierno también espera su lugar. Muchas incógnitas y una sola realidad: Alexis Sánchez es una patata caliente para García Plaza. Si lo deja como titular y no rinde será cuestionado. Y si lo deja fuera, el propio Alexis mirará con desapego a su nuevo jefe. Cuando un entrenador llega a un nuevo club siempre quiere ganarse cuantos más adeptos, mejor. No ir en contra de nadie e incluso respetar el estatus o los roles de los jugadores que tiene en su vestuario. Sin embargo, cuando se trata de una situación apurada con tintes dramáticos si no se consiguen triunfos rápido, no hay tiempo material para meter a todos en la dinámica positiva. Luis García Plaza ha llegado al Sevilla FC para tomar decisiones desde el primer minuto y no dejarse influir por nada ni por nadie. Ya le habrá comunicado Antonio Cordón por dónde respira un vestuario muy joven e inexperto, al igual que gente que rodea al propio entrenador, como su equipo de trabajo, que vicios y taras tiene el Sevilla para haber contactado con él.Una de sus decisiones deberá ser la de darle el mando del equipo a ciertos jugadores. Líder en la defensa, en la medular y en el ataque. Almeyda lo fío todo a los experimentados Azpilicueta y Alexis Sánchez. Cada vez que estaban para jugar no dudaba en ofrecerles la camiseta de titulares, por mucho que después el rendimiento en el terreno de juego no fuese el esperado. El navarro ha pedido en multitud de ocasiones la sustitución. Sin ir más lejos, en el último partido ante el Valencia. Por su parte, Alexis acumula un número importante de minutos y titularidades. Hasta cuatro en el último mes, siendo una pieza que por momentos chirría en el once nervionense por no poder adaptarse al ritmo que necesitaba el sistema del anterior entrenador, pero jugando todo lo que podía por su peso específico en el equipo y el propio vestuario.Y es que Matías Almeyda mantuvo siempre un fuerte vínculo con el veterano atacante. Lo llamó personalmente para que no se marchase a jugar a Sudamérica y se quedase al menos un año en una aventura en España porque lo iba a necesitar. Que todavía tenía vuelo en la élite. Y ha contado con él hasta las últimas consecuencias, yendo incluso contra la opinión generalizada de que Alexis Sánchez es un buen complemento para una plantilla, pero cuyo nivel físico ya no le da para ser titular por decreto en el Sevilla. En el último partido de Liga, que fue el último del entrenador argentino como cabeza visible del conjunto de Nervión, combinó una tripleta atacante entre Maupay, Vargas y el propio Alexis. El resultado fue descorazonador. «Sigo apostando por futbolistas como Alexis y ojalá en el ambiente haya más gente que ama este deporte como él», respondía Almeyda cuando era preguntado por su empecinamiento en colocarlo de inicio en el equipo.Su mejor momento, aparte de un inicio de temporada esperanzador, que después se diluyó por la aparición de las lesiones, fue su gol en el derbi contra el Betis, uno de esos partidos donde sorprendía verle de inicio. De hecho, el chileno casi siempre ha jugado mejor los partidos ante rivales de primera línea, al tener la calma suficiente como para organizar los ataques desde la paciencia y no desde el alboroto, justo en lo que se traducía el fútbol ofensivo de los sevillistas. «Tenemos que estar más concentrados, no volvernos locos, que lo que veo que nos pasa mucho a veces nos desesperamos. Mientras tengamos la tranquilidad dentro del campo, creo que vamos a tener la opción de ganar partidos, lo hemos demostrado», explicaba el propio Alexis recientemente. «Creo que la afición también, obviamente, quiere que ganemos, sabe que hay unos jugadores y creo que estamos en debe con la afición. Falta un poco la concentración y creo que estamos en ese camino», añadía.La decisión de García PlazaCon todo esto, le toca a García Plaza decidir desde Oviedo qué debe hacer con una figura respetada en el vestuario, pero que en partidos de pierna dura y nervios no ha demostrado ser el faro que muchos imaginaban de un hombre de su nivel histórico. La idea del nuevo entrenador pasa por ser un equipo que encaje pocos goles, que sea solidario en el esfuerzo y organizado en la presión. El esfuerzo defensivo es siempre el talón de Aquiles del atacante sudamericano, cuya aportación va más al ámbito ofensivo. Por eso mismo, en el diseño que haga el nuevo entrenador de su primer once debe tener en cuenta todas esas variables. Con qué jugadores puede contar de inicio y cuáles son los que pueden darle otra velocidad según cómo vaya el encuentro del Carlos Tartiere.Además, el ramillete de jugadores de ataque que tiene el Sevilla ha aumentado en las últimas semanas, con Rubén Vargas ya disponible y a pleno rendimiento tras sus partidos con la selección de Suiza. La colocación de la estrella del Sevilla en el campo también será relevante. Si juega por dentro, acompañando o detrás del delantero -a todas luces, Akor Adams-, el espacio de Alexis se vería bloqueado por un hombre con más jerarquía incluso que la suya. Si decide prescindir de Oso como extremo y prefiere al suizo en banda, ya sí que habría una posibilidad de entrar por detrás del tanque nigeriano.Igualmente, Isaac Romero es de los jugadores que vuelve a tener esa sensación de que su momento puede cambiar con el relevo en el banquillo. Es un hombre del gusto de García Plaza y siempre ha manifestado que su mejor posición, donde rinde con verdadera fuerza, es como segundo punta. Es ese esquema puede volver a brillar, sin olvidar que el único fichaje de invierno también espera su lugar. Muchas incógnitas y una sola realidad: Alexis Sánchez es una patata caliente para García Plaza. Si lo deja como titular y no rinde será cuestionado. Y si lo deja fuera, el propio Alexis mirará con desapego a su nuevo jefe. RSS de noticias de deportes
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