En la historia de la música, hay trayectorias que comienzan con la discreción de una nota aislada y terminan convertidas en una melodía firme y reconocible. Algo así ocurre con Gonzalo Fernández-Gallardo Lobato (Toledo, 2008), un joven saxofonista que, con apenas 18 años, empieza a abrirse camino con paso seguro en el exigente mundo de la interpretación clásica.Su nombre empieza a sonar con fuerza en los concursos de jóvenes intérpretes después de haber obtenido tres primeros premios en 2025 —dos de carácter nacional y uno internacional—, un palmarés que revela tanto su talento como la constancia de una formación musical iniciada a edad temprana.Su última actuación pública, muy aplaudida, tuvo lugar durante la segunda edición de la Gala del Deporte 2025 del Ayuntamiento de Toledo celebrada en el Centro Cultural San Marcos, donde el saxofón puso un inesperado contrapunto artístico a la celebración deportiva.Noticia relacionada No No La Semana de Música Religiosa de Cuenca regresa con primicias mundiales entre sus 16 conciertos ABCResidente actualmente en Olías del Rey y estudiante de segundo de Bachillerato, Gonzalo combina la vida académica con una carrera musical que ya empieza a consolidarse. Durante el último año ha conseguido el primer premio en el III Concurso Hispano-Luso de Jóvenes Intérpretes Ciudad de Zamora, un galardón que le permitirá actuar próximamente como solista junto a la Banda Municipal de Música de la capital zamorana.También se alzó con el triunfo en la primera edición del concurso de Jóvenes Intérpretes de las Masterclass de L’Ollería, en Valencia, y obtuvo el máximo galardón de su categoría en el prestigioso concurso ‘Pedro Iturralde In Memoriam’, celebrado en Falces, localidad navarra natal del célebre saxofonista y compositor que revolucionó la presencia de este instrumento en la música clásica y el jazz.A estos logros se suma el segundo puesto en el III Concurso de Jóvenes Intérpretes del Conservatorio Profesional de Música «Jacinto Guerrero», en Toledo. A pesar de su juventud, su talento ha despertado el reconocimiento de destacadas figuras del ámbito musical , entre ellas el catedrático André Valero Castell o los directores de orquesta Txemi Etxebarría y Celia Torá Mateo.Una vocación tempranaLa relación de Gonzalo con la música comenzó muy pronto. «Empecé cuando tenía ocho años en el Conservatorio Profesional de Música de Toledo», recuerda. Allí inició su formación con los profesores Javier Sánchez y María Ramos.Su paso por el conservatorio ha sido intenso: los diez cursos oficiales los completó en nueve años, un recorrido en el que ha tenido como maestros a destacados saxofonistas como Miguel Ángel Llorente, Pedro Pablo Cámara, David Náñez o el reconocido intérprete Arno Bornkamp.Paralelamente, en los últimos cinco años ha cultivado también el piano, otro instrumento que considera fundamental para su desarrollo musical. «Empecé gracias al impulso de José Manuel García Marvizón y después continué con Francisco Cañizares y Gregorio Benítez», explica.En este camino ha tenido ocasión de recibir clases magistrales de intérpretes y profesores como Nina Kereselidze, Yago Mahúgo, Rafael Salinas, Miguel Ituarte o el compositor José Zárate.Escenarios europeosLa trayectoria de Gonzalo empieza a adquirir dimensión internacional. Además de los concursos en los que ha sido premiado, ha actuado en diferentes escenarios de Europa, como Joensuu (Finlandia) o Argenton-sur-Creuse (Francia), así como en diversas salas y espacios culturales en España.Su agenda inmediata también anticipa un calendario creciente de actuaciones. Tras su reciente concierto en el Paraninfo del Cardenal Lorenzana de Toledo, el joven músico actuará el 21 de marzo en Añover de Tajo y el 3 de abril en Andorra la Vella. Próximamente podría sumarse también una actuación en el Aula de Música de la Universidad de Castilla-La Mancha.Como intérprete de saxofón, Gonzalo reconoce la influencia de grandes figuras del instrumento. En España admira especialmente al maestro Pedro Iturralde, mientras que en el ámbito internacional menciona al alemán Sigurd Raschèr y al francés Daniel Deffayet, dos nombres fundamentales en la consolidación del saxofón dentro del repertorio clásico.En el piano, sus referencias se sitúan igualmente en la élite de la interpretación: la española Alicia de Larrocha y el pianista ruso Grigory Sokolov.La música como caminoA pesar de los premios y reconocimientos, Gonzalo mantiene una mirada serena sobre su futuro. Su aspiración, explica, no es únicamente actuar en grandes escenarios, sino también acercar la música a cualquier público.«Me gustaría seguir creciendo a nivel musical y seguir tocando en lugares sencillos donde mostrar a las personas la belleza del saxofón clásico y del piano en directo», afirma.Sin embargo, también reconoce que todo músico necesita sueños que orienten su camino. Entre ellos, actuar algún día en escenarios cargados de historia como los Reales Alcázares de Sevilla o el Teatro Romano de Mérida.«Me gustaría seguir creciendo a nivel musical y seguir tocando en lugares sencillos donde mostrar a las personas la belleza del saxofón clásico y del piano en directo»De momento, prefiere avanzar paso a paso. «Para llegar a lugares así hay que recorrer un largo camino», reflexiona. «Se necesita constancia, paciencia, suerte y resiliencia».Mientras tanto, su presente es tan cotidiano como exigente: mantener el nivel musical, continuar actuando y afrontar en junio la prueba de acceso a la universidad.Al fin y al cabo, como recordó el poeta Antonio Machado, en una cita que el propio Gonzalo hace suya: «no hay camino, se hace camino al andar». En la historia de la música, hay trayectorias que comienzan con la discreción de una nota aislada y terminan convertidas en una melodía firme y reconocible. Algo así ocurre con Gonzalo Fernández-Gallardo Lobato (Toledo, 2008), un joven saxofonista que, con apenas 18 años, empieza a abrirse camino con paso seguro en el exigente mundo de la interpretación clásica.Su nombre empieza a sonar con fuerza en los concursos de jóvenes intérpretes después de haber obtenido tres primeros premios en 2025 —dos de carácter nacional y uno internacional—, un palmarés que revela tanto su talento como la constancia de una formación musical iniciada a edad temprana.Su última actuación pública, muy aplaudida, tuvo lugar durante la segunda edición de la Gala del Deporte 2025 del Ayuntamiento de Toledo celebrada en el Centro Cultural San Marcos, donde el saxofón puso un inesperado contrapunto artístico a la celebración deportiva.Noticia relacionada No No La Semana de Música Religiosa de Cuenca regresa con primicias mundiales entre sus 16 conciertos ABCResidente actualmente en Olías del Rey y estudiante de segundo de Bachillerato, Gonzalo combina la vida académica con una carrera musical que ya empieza a consolidarse. Durante el último año ha conseguido el primer premio en el III Concurso Hispano-Luso de Jóvenes Intérpretes Ciudad de Zamora, un galardón que le permitirá actuar próximamente como solista junto a la Banda Municipal de Música de la capital zamorana.También se alzó con el triunfo en la primera edición del concurso de Jóvenes Intérpretes de las Masterclass de L’Ollería, en Valencia, y obtuvo el máximo galardón de su categoría en el prestigioso concurso ‘Pedro Iturralde In Memoriam’, celebrado en Falces, localidad navarra natal del célebre saxofonista y compositor que revolucionó la presencia de este instrumento en la música clásica y el jazz.A estos logros se suma el segundo puesto en el III Concurso de Jóvenes Intérpretes del Conservatorio Profesional de Música «Jacinto Guerrero», en Toledo. A pesar de su juventud, su talento ha despertado el reconocimiento de destacadas figuras del ámbito musical , entre ellas el catedrático André Valero Castell o los directores de orquesta Txemi Etxebarría y Celia Torá Mateo.Una vocación tempranaLa relación de Gonzalo con la música comenzó muy pronto. «Empecé cuando tenía ocho años en el Conservatorio Profesional de Música de Toledo», recuerda. Allí inició su formación con los profesores Javier Sánchez y María Ramos.Su paso por el conservatorio ha sido intenso: los diez cursos oficiales los completó en nueve años, un recorrido en el que ha tenido como maestros a destacados saxofonistas como Miguel Ángel Llorente, Pedro Pablo Cámara, David Náñez o el reconocido intérprete Arno Bornkamp.Paralelamente, en los últimos cinco años ha cultivado también el piano, otro instrumento que considera fundamental para su desarrollo musical. «Empecé gracias al impulso de José Manuel García Marvizón y después continué con Francisco Cañizares y Gregorio Benítez», explica.En este camino ha tenido ocasión de recibir clases magistrales de intérpretes y profesores como Nina Kereselidze, Yago Mahúgo, Rafael Salinas, Miguel Ituarte o el compositor José Zárate.Escenarios europeosLa trayectoria de Gonzalo empieza a adquirir dimensión internacional. Además de los concursos en los que ha sido premiado, ha actuado en diferentes escenarios de Europa, como Joensuu (Finlandia) o Argenton-sur-Creuse (Francia), así como en diversas salas y espacios culturales en España.Su agenda inmediata también anticipa un calendario creciente de actuaciones. Tras su reciente concierto en el Paraninfo del Cardenal Lorenzana de Toledo, el joven músico actuará el 21 de marzo en Añover de Tajo y el 3 de abril en Andorra la Vella. Próximamente podría sumarse también una actuación en el Aula de Música de la Universidad de Castilla-La Mancha.Como intérprete de saxofón, Gonzalo reconoce la influencia de grandes figuras del instrumento. En España admira especialmente al maestro Pedro Iturralde, mientras que en el ámbito internacional menciona al alemán Sigurd Raschèr y al francés Daniel Deffayet, dos nombres fundamentales en la consolidación del saxofón dentro del repertorio clásico.En el piano, sus referencias se sitúan igualmente en la élite de la interpretación: la española Alicia de Larrocha y el pianista ruso Grigory Sokolov.La música como caminoA pesar de los premios y reconocimientos, Gonzalo mantiene una mirada serena sobre su futuro. Su aspiración, explica, no es únicamente actuar en grandes escenarios, sino también acercar la música a cualquier público.«Me gustaría seguir creciendo a nivel musical y seguir tocando en lugares sencillos donde mostrar a las personas la belleza del saxofón clásico y del piano en directo», afirma.Sin embargo, también reconoce que todo músico necesita sueños que orienten su camino. Entre ellos, actuar algún día en escenarios cargados de historia como los Reales Alcázares de Sevilla o el Teatro Romano de Mérida.«Me gustaría seguir creciendo a nivel musical y seguir tocando en lugares sencillos donde mostrar a las personas la belleza del saxofón clásico y del piano en directo»De momento, prefiere avanzar paso a paso. «Para llegar a lugares así hay que recorrer un largo camino», reflexiona. «Se necesita constancia, paciencia, suerte y resiliencia».Mientras tanto, su presente es tan cotidiano como exigente: mantener el nivel musical, continuar actuando y afrontar en junio la prueba de acceso a la universidad.Al fin y al cabo, como recordó el poeta Antonio Machado, en una cita que el propio Gonzalo hace suya: «no hay camino, se hace camino al andar». En la historia de la música, hay trayectorias que comienzan con la discreción de una nota aislada y terminan convertidas en una melodía firme y reconocible. Algo así ocurre con Gonzalo Fernández-Gallardo Lobato (Toledo, 2008), un joven saxofonista que, con apenas 18 años, empieza a abrirse camino con paso seguro en el exigente mundo de la interpretación clásica.Su nombre empieza a sonar con fuerza en los concursos de jóvenes intérpretes después de haber obtenido tres primeros premios en 2025 —dos de carácter nacional y uno internacional—, un palmarés que revela tanto su talento como la constancia de una formación musical iniciada a edad temprana.Su última actuación pública, muy aplaudida, tuvo lugar durante la segunda edición de la Gala del Deporte 2025 del Ayuntamiento de Toledo celebrada en el Centro Cultural San Marcos, donde el saxofón puso un inesperado contrapunto artístico a la celebración deportiva.Noticia relacionada No No La Semana de Música Religiosa de Cuenca regresa con primicias mundiales entre sus 16 conciertos ABCResidente actualmente en Olías del Rey y estudiante de segundo de Bachillerato, Gonzalo combina la vida académica con una carrera musical que ya empieza a consolidarse. Durante el último año ha conseguido el primer premio en el III Concurso Hispano-Luso de Jóvenes Intérpretes Ciudad de Zamora, un galardón que le permitirá actuar próximamente como solista junto a la Banda Municipal de Música de la capital zamorana.También se alzó con el triunfo en la primera edición del concurso de Jóvenes Intérpretes de las Masterclass de L’Ollería, en Valencia, y obtuvo el máximo galardón de su categoría en el prestigioso concurso ‘Pedro Iturralde In Memoriam’, celebrado en Falces, localidad navarra natal del célebre saxofonista y compositor que revolucionó la presencia de este instrumento en la música clásica y el jazz.A estos logros se suma el segundo puesto en el III Concurso de Jóvenes Intérpretes del Conservatorio Profesional de Música «Jacinto Guerrero», en Toledo. A pesar de su juventud, su talento ha despertado el reconocimiento de destacadas figuras del ámbito musical , entre ellas el catedrático André Valero Castell o los directores de orquesta Txemi Etxebarría y Celia Torá Mateo.Una vocación tempranaLa relación de Gonzalo con la música comenzó muy pronto. «Empecé cuando tenía ocho años en el Conservatorio Profesional de Música de Toledo», recuerda. Allí inició su formación con los profesores Javier Sánchez y María Ramos.Su paso por el conservatorio ha sido intenso: los diez cursos oficiales los completó en nueve años, un recorrido en el que ha tenido como maestros a destacados saxofonistas como Miguel Ángel Llorente, Pedro Pablo Cámara, David Náñez o el reconocido intérprete Arno Bornkamp.Paralelamente, en los últimos cinco años ha cultivado también el piano, otro instrumento que considera fundamental para su desarrollo musical. «Empecé gracias al impulso de José Manuel García Marvizón y después continué con Francisco Cañizares y Gregorio Benítez», explica.En este camino ha tenido ocasión de recibir clases magistrales de intérpretes y profesores como Nina Kereselidze, Yago Mahúgo, Rafael Salinas, Miguel Ituarte o el compositor José Zárate.Escenarios europeosLa trayectoria de Gonzalo empieza a adquirir dimensión internacional. Además de los concursos en los que ha sido premiado, ha actuado en diferentes escenarios de Europa, como Joensuu (Finlandia) o Argenton-sur-Creuse (Francia), así como en diversas salas y espacios culturales en España.Su agenda inmediata también anticipa un calendario creciente de actuaciones. Tras su reciente concierto en el Paraninfo del Cardenal Lorenzana de Toledo, el joven músico actuará el 21 de marzo en Añover de Tajo y el 3 de abril en Andorra la Vella. Próximamente podría sumarse también una actuación en el Aula de Música de la Universidad de Castilla-La Mancha.Como intérprete de saxofón, Gonzalo reconoce la influencia de grandes figuras del instrumento. En España admira especialmente al maestro Pedro Iturralde, mientras que en el ámbito internacional menciona al alemán Sigurd Raschèr y al francés Daniel Deffayet, dos nombres fundamentales en la consolidación del saxofón dentro del repertorio clásico.En el piano, sus referencias se sitúan igualmente en la élite de la interpretación: la española Alicia de Larrocha y el pianista ruso Grigory Sokolov.La música como caminoA pesar de los premios y reconocimientos, Gonzalo mantiene una mirada serena sobre su futuro. Su aspiración, explica, no es únicamente actuar en grandes escenarios, sino también acercar la música a cualquier público.«Me gustaría seguir creciendo a nivel musical y seguir tocando en lugares sencillos donde mostrar a las personas la belleza del saxofón clásico y del piano en directo», afirma.Sin embargo, también reconoce que todo músico necesita sueños que orienten su camino. Entre ellos, actuar algún día en escenarios cargados de historia como los Reales Alcázares de Sevilla o el Teatro Romano de Mérida.«Me gustaría seguir creciendo a nivel musical y seguir tocando en lugares sencillos donde mostrar a las personas la belleza del saxofón clásico y del piano en directo»De momento, prefiere avanzar paso a paso. «Para llegar a lugares así hay que recorrer un largo camino», reflexiona. «Se necesita constancia, paciencia, suerte y resiliencia».Mientras tanto, su presente es tan cotidiano como exigente: mantener el nivel musical, continuar actuando y afrontar en junio la prueba de acceso a la universidad.Al fin y al cabo, como recordó el poeta Antonio Machado, en una cita que el propio Gonzalo hace suya: «no hay camino, se hace camino al andar». RSS de noticias de espana
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