Las visitas al dentista suelen doler y dejar un rastro de trauma del que hay que recomponerse. En el caso del Sevilla FC , su última incursión en el Santiago Bernabéu ha sido más dolorosa de lo habitual, pero a nadie se le ha dormido la boca a la hora de denunciar las tropelías sufridas en la capital de España. El club hispalense ha tenido su jornada de derecho al pataleo , más que necesaria después de que el estamento arbitral quedara, de nuevo, en evidencia en un partido de estas características. Con elegancia y guasa, los equipos sevillanos (ambos) han denunciado ser víctimas de la previa de un Clásico que poco importa en esta ciudad. Afortunadamente para el Sevilla FC, no tendrá que volver a sufrir por estos encuentros hasta dentro de cuatro meses. Y es que los de Luis García Plaza han llegado a la jornada 10 y ya se han quitado los cruces ante Atlético, Barcelona y Madrid . Los tres candidatos a ganar el campeonato casero. De esta forma, en la liga de los mortales, el Sevilla ha cosechado 14 puntos de 18 y se ha mantenido en puestos de clasificación europea. Las tres derrotas registradas son, precisamente, ante los tres primeros clasificados. Encuentros en los que se impuso la calidad y, en el caso del Bernabéu, el estamento arbitral. No obstante, si se logra despejar la humareda que desprende la polémica, hay una lectura bien positiva de todo esto: y es que el Sevilla sigue compitiendo. Con el límite salarial más bajo de LaLiga y todos los problemas económicos del mundo, el equipo de Nervión se plantó sin complejos, y con bajas, en el Santiago Bernabéu ante un equipo que se ha gastado, ni más ni menos, que 225 millones de euros en fichajes este verano. La lectura deportiva del partido, a pesar del 4-1 en contra, no fue como en ocasiones anteriores mala. Ni se desmoronó, ni entró en cólera. Los de García Plaza mantuvieron la compostura, arrancaron el encuentro con concentración, conteniendo las llegadas del rival y aprovechando alguna buena llegada que tuvo. Es decir, el Sevilla sigue manteniendo la tónica general de cómo arrancó la temporada con Luis García Plaza . Un equipo trabajado, consciente de sus limitaciones, pero nada temblón. Las lesiones en lugares clave del equipo hicieron que el técnico modificara su esquema para darle entrada a PequeSi bien es cierto que las lesiones provocaron que el técnico sevillista prescindiera de su trivote habitual conformado por Agoumé, Kochorashvili y Fofana. Peque entró como enganche y Fofana atrasó su posición, no estuvo mal el jugador catalán generando juego en esta zona del campo. No obstante, el Madrid se lo puso difícil a sus pivotes con la gran velocidad a la que juegan sus futbolistas. ¿El resultado? Se notó el hombre menos y el Sevilla estuvo mucho menos sólido que de costumbre. Tanto Fofana como Agoumé tuvieron problemas a la hora de replegarse ante el ritmo que les imponían jugadores como Diomande. De otro lado, un brote verde fue el regreso de Rubén Vargas , que tuvo sus acciones de peligro ante Courtois y durante 45 minutos estuvo presente sin incidencias sobre el terreno de juego. La gran ambición de su entrenador es la de recuperarlo, porque aún no está ni cerca de su mejor versión, para no echar tanto de menos a Miguel Sierra . «Está cogiendo ritmo y sensaciones. Poco a poco. Esperábamos darle 45, sabíamos que iba a llegar muy justo en la primera parte. Es normal. Cada vez tiene que ir a más. Ahora tiene que dar un paso adelante. Es uno más y todavía no está al cien por cien», dijo García Plaza tras el partido, consciente de la necesidad de, sin presionar en exceso, dejar en evidencia que al equipo le urge la contribución del suizo. Tras sacar del partido a Vargas, Chedira Ejuke también resultó tener ganas de guasa y volvió loco a Cucurella. Se dice pronto. Ayudó a que el Sevilla ganara espacio en ataque y hasta el propio Juan Iglesias se atrevió a atacar, protagonizando junto a Ejuke las llegadas de más peligro de la segunda mitad de los blanquirrojos. Con estos dos recursos en buen estado físico, el Sevilla FC debería poder salir de los meses sin Miguel Sierra sin bajar su nivel en ataque. Al contrario que ante el Levante, García Plaza acertó con sus cambios en la segunda mitad del encuentro, aunque esto no influyera en el resultado final. Con la entrada de Manu Bueno y Stassin , entraron en juego los actores que generaron el gol del canterano, el 3-1. Un premio menor en lo que a puntos respecta, pero un indicativo de que el grupo seguía metido y los cambios fueron acertados. «Nos hemos rebelado, hemos tenido situaciones buenas para marcar y metimos gente de refresco que ha estado acertada. Manu ha marcado el gol y ha estado muy bien, Ejuke ha desbordado mucho y Lucas ha entendido bien el juego», analizó Luis García Plaza. Su Sevilla, por cierto, no se ha quedado sin marcar ni un sólo encuentro desde que arrancó la temporada.De cara al Osasuna, aún queda un mundo para este encuentro, el equipo recupera a Isaac y Kochorashvili , mientras que Stassin tendrá más tiempo para recuperar sensaciones y partir incluso como titular antes los de Jagoba Arrasate . Los caprichos del calendario han querido que el Osasuna llegue al Sánchez-Pizjuán en pleno cambio de banquillo, pero ahí está este Sevilla ultracompetitivo para demostrar que su posición en la tabla no es casual. Rivales directos a batirA pesar de haber caído ante los tres grandes de LaLiga, el Sevilla alcanza la décima jornada de la competición ocupando la sexta plaza con 14 puntos. A tres del Deportivo Alavés , último rival antes del parón de noviembre, y a dos por debajo de la Real Sociedad. Y a cinco del Betis que, aunque actualmente están en momentos muy diferentes, no quita de ser llamativa la cercanía en la tabla de ambos a poco más de un mes de disputarse el primer derbi sevillano. No obstante, aún queda bastante tiempo de por medio para que la situación entre ambos cambie sensiblemente. Si bien para García Plaza es importante que en los tres próximos encuentros se cosechen el mayor número de puntos. Osasuna, Getafe y Alavés son los rivales a batir antes del próximo parón. Sólo el Getafe será a domicilio, por lo que el Sevilla tendrá dos oportunidades en casa para romper con la racha de tres jornadas sin conocer la victoria. Por el momento, el conjunto sevillista es el que más punto ha acumulado hasta el momento y, por tanto, el mejor clasificado. Nueve puntos están en juego, y un partido de Copa. Tiempo de sobra para que este Sevilla recupera moral y vea sus esfuerzos recompensados. Las visitas al dentista suelen doler y dejar un rastro de trauma del que hay que recomponerse. En el caso del Sevilla FC , su última incursión en el Santiago Bernabéu ha sido más dolorosa de lo habitual, pero a nadie se le ha dormido la boca a la hora de denunciar las tropelías sufridas en la capital de España. El club hispalense ha tenido su jornada de derecho al pataleo , más que necesaria después de que el estamento arbitral quedara, de nuevo, en evidencia en un partido de estas características. Con elegancia y guasa, los equipos sevillanos (ambos) han denunciado ser víctimas de la previa de un Clásico que poco importa en esta ciudad. Afortunadamente para el Sevilla FC, no tendrá que volver a sufrir por estos encuentros hasta dentro de cuatro meses. Y es que los de Luis García Plaza han llegado a la jornada 10 y ya se han quitado los cruces ante Atlético, Barcelona y Madrid . Los tres candidatos a ganar el campeonato casero. De esta forma, en la liga de los mortales, el Sevilla ha cosechado 14 puntos de 18 y se ha mantenido en puestos de clasificación europea. Las tres derrotas registradas son, precisamente, ante los tres primeros clasificados. Encuentros en los que se impuso la calidad y, en el caso del Bernabéu, el estamento arbitral. No obstante, si se logra despejar la humareda que desprende la polémica, hay una lectura bien positiva de todo esto: y es que el Sevilla sigue compitiendo. Con el límite salarial más bajo de LaLiga y todos los problemas económicos del mundo, el equipo de Nervión se plantó sin complejos, y con bajas, en el Santiago Bernabéu ante un equipo que se ha gastado, ni más ni menos, que 225 millones de euros en fichajes este verano. La lectura deportiva del partido, a pesar del 4-1 en contra, no fue como en ocasiones anteriores mala. Ni se desmoronó, ni entró en cólera. Los de García Plaza mantuvieron la compostura, arrancaron el encuentro con concentración, conteniendo las llegadas del rival y aprovechando alguna buena llegada que tuvo. Es decir, el Sevilla sigue manteniendo la tónica general de cómo arrancó la temporada con Luis García Plaza . Un equipo trabajado, consciente de sus limitaciones, pero nada temblón. Las lesiones en lugares clave del equipo hicieron que el técnico modificara su esquema para darle entrada a PequeSi bien es cierto que las lesiones provocaron que el técnico sevillista prescindiera de su trivote habitual conformado por Agoumé, Kochorashvili y Fofana. Peque entró como enganche y Fofana atrasó su posición, no estuvo mal el jugador catalán generando juego en esta zona del campo. No obstante, el Madrid se lo puso difícil a sus pivotes con la gran velocidad a la que juegan sus futbolistas. ¿El resultado? Se notó el hombre menos y el Sevilla estuvo mucho menos sólido que de costumbre. Tanto Fofana como Agoumé tuvieron problemas a la hora de replegarse ante el ritmo que les imponían jugadores como Diomande. De otro lado, un brote verde fue el regreso de Rubén Vargas , que tuvo sus acciones de peligro ante Courtois y durante 45 minutos estuvo presente sin incidencias sobre el terreno de juego. La gran ambición de su entrenador es la de recuperarlo, porque aún no está ni cerca de su mejor versión, para no echar tanto de menos a Miguel Sierra . «Está cogiendo ritmo y sensaciones. Poco a poco. Esperábamos darle 45, sabíamos que iba a llegar muy justo en la primera parte. Es normal. Cada vez tiene que ir a más. Ahora tiene que dar un paso adelante. Es uno más y todavía no está al cien por cien», dijo García Plaza tras el partido, consciente de la necesidad de, sin presionar en exceso, dejar en evidencia que al equipo le urge la contribución del suizo. Tras sacar del partido a Vargas, Chedira Ejuke también resultó tener ganas de guasa y volvió loco a Cucurella. Se dice pronto. Ayudó a que el Sevilla ganara espacio en ataque y hasta el propio Juan Iglesias se atrevió a atacar, protagonizando junto a Ejuke las llegadas de más peligro de la segunda mitad de los blanquirrojos. Con estos dos recursos en buen estado físico, el Sevilla FC debería poder salir de los meses sin Miguel Sierra sin bajar su nivel en ataque. Al contrario que ante el Levante, García Plaza acertó con sus cambios en la segunda mitad del encuentro, aunque esto no influyera en el resultado final. Con la entrada de Manu Bueno y Stassin , entraron en juego los actores que generaron el gol del canterano, el 3-1. Un premio menor en lo que a puntos respecta, pero un indicativo de que el grupo seguía metido y los cambios fueron acertados. «Nos hemos rebelado, hemos tenido situaciones buenas para marcar y metimos gente de refresco que ha estado acertada. Manu ha marcado el gol y ha estado muy bien, Ejuke ha desbordado mucho y Lucas ha entendido bien el juego», analizó Luis García Plaza. Su Sevilla, por cierto, no se ha quedado sin marcar ni un sólo encuentro desde que arrancó la temporada.De cara al Osasuna, aún queda un mundo para este encuentro, el equipo recupera a Isaac y Kochorashvili , mientras que Stassin tendrá más tiempo para recuperar sensaciones y partir incluso como titular antes los de Jagoba Arrasate . Los caprichos del calendario han querido que el Osasuna llegue al Sánchez-Pizjuán en pleno cambio de banquillo, pero ahí está este Sevilla ultracompetitivo para demostrar que su posición en la tabla no es casual. Rivales directos a batirA pesar de haber caído ante los tres grandes de LaLiga, el Sevilla alcanza la décima jornada de la competición ocupando la sexta plaza con 14 puntos. A tres del Deportivo Alavés , último rival antes del parón de noviembre, y a dos por debajo de la Real Sociedad. Y a cinco del Betis que, aunque actualmente están en momentos muy diferentes, no quita de ser llamativa la cercanía en la tabla de ambos a poco más de un mes de disputarse el primer derbi sevillano. No obstante, aún queda bastante tiempo de por medio para que la situación entre ambos cambie sensiblemente. Si bien para García Plaza es importante que en los tres próximos encuentros se cosechen el mayor número de puntos. Osasuna, Getafe y Alavés son los rivales a batir antes del próximo parón. Sólo el Getafe será a domicilio, por lo que el Sevilla tendrá dos oportunidades en casa para romper con la racha de tres jornadas sin conocer la victoria. Por el momento, el conjunto sevillista es el que más punto ha acumulado hasta el momento y, por tanto, el mejor clasificado. Nueve puntos están en juego, y un partido de Copa. Tiempo de sobra para que este Sevilla recupera moral y vea sus esfuerzos recompensados. Las visitas al dentista suelen doler y dejar un rastro de trauma del que hay que recomponerse. En el caso del Sevilla FC , su última incursión en el Santiago Bernabéu ha sido más dolorosa de lo habitual, pero a nadie se le ha dormido la boca a la hora de denunciar las tropelías sufridas en la capital de España. El club hispalense ha tenido su jornada de derecho al pataleo , más que necesaria después de que el estamento arbitral quedara, de nuevo, en evidencia en un partido de estas características. Con elegancia y guasa, los equipos sevillanos (ambos) han denunciado ser víctimas de la previa de un Clásico que poco importa en esta ciudad. Afortunadamente para el Sevilla FC, no tendrá que volver a sufrir por estos encuentros hasta dentro de cuatro meses. Y es que los de Luis García Plaza han llegado a la jornada 10 y ya se han quitado los cruces ante Atlético, Barcelona y Madrid . Los tres candidatos a ganar el campeonato casero. De esta forma, en la liga de los mortales, el Sevilla ha cosechado 14 puntos de 18 y se ha mantenido en puestos de clasificación europea. Las tres derrotas registradas son, precisamente, ante los tres primeros clasificados. Encuentros en los que se impuso la calidad y, en el caso del Bernabéu, el estamento arbitral. No obstante, si se logra despejar la humareda que desprende la polémica, hay una lectura bien positiva de todo esto: y es que el Sevilla sigue compitiendo. Con el límite salarial más bajo de LaLiga y todos los problemas económicos del mundo, el equipo de Nervión se plantó sin complejos, y con bajas, en el Santiago Bernabéu ante un equipo que se ha gastado, ni más ni menos, que 225 millones de euros en fichajes este verano. La lectura deportiva del partido, a pesar del 4-1 en contra, no fue como en ocasiones anteriores mala. Ni se desmoronó, ni entró en cólera. Los de García Plaza mantuvieron la compostura, arrancaron el encuentro con concentración, conteniendo las llegadas del rival y aprovechando alguna buena llegada que tuvo. Es decir, el Sevilla sigue manteniendo la tónica general de cómo arrancó la temporada con Luis García Plaza . Un equipo trabajado, consciente de sus limitaciones, pero nada temblón. Las lesiones en lugares clave del equipo hicieron que el técnico modificara su esquema para darle entrada a PequeSi bien es cierto que las lesiones provocaron que el técnico sevillista prescindiera de su trivote habitual conformado por Agoumé, Kochorashvili y Fofana. Peque entró como enganche y Fofana atrasó su posición, no estuvo mal el jugador catalán generando juego en esta zona del campo. No obstante, el Madrid se lo puso difícil a sus pivotes con la gran velocidad a la que juegan sus futbolistas. ¿El resultado? Se notó el hombre menos y el Sevilla estuvo mucho menos sólido que de costumbre. Tanto Fofana como Agoumé tuvieron problemas a la hora de replegarse ante el ritmo que les imponían jugadores como Diomande. De otro lado, un brote verde fue el regreso de Rubén Vargas , que tuvo sus acciones de peligro ante Courtois y durante 45 minutos estuvo presente sin incidencias sobre el terreno de juego. La gran ambición de su entrenador es la de recuperarlo, porque aún no está ni cerca de su mejor versión, para no echar tanto de menos a Miguel Sierra . «Está cogiendo ritmo y sensaciones. Poco a poco. Esperábamos darle 45, sabíamos que iba a llegar muy justo en la primera parte. Es normal. Cada vez tiene que ir a más. Ahora tiene que dar un paso adelante. Es uno más y todavía no está al cien por cien», dijo García Plaza tras el partido, consciente de la necesidad de, sin presionar en exceso, dejar en evidencia que al equipo le urge la contribución del suizo. Tras sacar del partido a Vargas, Chedira Ejuke también resultó tener ganas de guasa y volvió loco a Cucurella. Se dice pronto. Ayudó a que el Sevilla ganara espacio en ataque y hasta el propio Juan Iglesias se atrevió a atacar, protagonizando junto a Ejuke las llegadas de más peligro de la segunda mitad de los blanquirrojos. Con estos dos recursos en buen estado físico, el Sevilla FC debería poder salir de los meses sin Miguel Sierra sin bajar su nivel en ataque. Al contrario que ante el Levante, García Plaza acertó con sus cambios en la segunda mitad del encuentro, aunque esto no influyera en el resultado final. Con la entrada de Manu Bueno y Stassin , entraron en juego los actores que generaron el gol del canterano, el 3-1. Un premio menor en lo que a puntos respecta, pero un indicativo de que el grupo seguía metido y los cambios fueron acertados. «Nos hemos rebelado, hemos tenido situaciones buenas para marcar y metimos gente de refresco que ha estado acertada. Manu ha marcado el gol y ha estado muy bien, Ejuke ha desbordado mucho y Lucas ha entendido bien el juego», analizó Luis García Plaza. Su Sevilla, por cierto, no se ha quedado sin marcar ni un sólo encuentro desde que arrancó la temporada.De cara al Osasuna, aún queda un mundo para este encuentro, el equipo recupera a Isaac y Kochorashvili , mientras que Stassin tendrá más tiempo para recuperar sensaciones y partir incluso como titular antes los de Jagoba Arrasate . Los caprichos del calendario han querido que el Osasuna llegue al Sánchez-Pizjuán en pleno cambio de banquillo, pero ahí está este Sevilla ultracompetitivo para demostrar que su posición en la tabla no es casual. Rivales directos a batirA pesar de haber caído ante los tres grandes de LaLiga, el Sevilla alcanza la décima jornada de la competición ocupando la sexta plaza con 14 puntos. A tres del Deportivo Alavés , último rival antes del parón de noviembre, y a dos por debajo de la Real Sociedad. Y a cinco del Betis que, aunque actualmente están en momentos muy diferentes, no quita de ser llamativa la cercanía en la tabla de ambos a poco más de un mes de disputarse el primer derbi sevillano. No obstante, aún queda bastante tiempo de por medio para que la situación entre ambos cambie sensiblemente. Si bien para García Plaza es importante que en los tres próximos encuentros se cosechen el mayor número de puntos. Osasuna, Getafe y Alavés son los rivales a batir antes del próximo parón. Sólo el Getafe será a domicilio, por lo que el Sevilla tendrá dos oportunidades en casa para romper con la racha de tres jornadas sin conocer la victoria. Por el momento, el conjunto sevillista es el que más punto ha acumulado hasta el momento y, por tanto, el mejor clasificado. Nueve puntos están en juego, y un partido de Copa. Tiempo de sobra para que este Sevilla recupera moral y vea sus esfuerzos recompensados. RSS de noticias de deportes
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