<p>Escribía ayer <a href=»https://www.elmundo.es/opinion/2026/01/31/697e771121efa0534f8b4575.html»>una tribuna en este medio Arturo Pérez-Reverte</a>, a partir de la polémica con el escritor David Uclés y sus famosas jornadas sobre la Guerra Civil en Sevilla. Nadie se había enterado de esas jornadas hasta que no pasó lo que pasó. Es decir, a nadie más que a Reverte y a los cuatro que iban a cobrar de esas jornadas les interesaba lo que iba a ocurrir en ellas. Pero entonces <strong>se nombró la palabra mágica</strong>, CANCELACIÓN, y todos caímos como moscas una vez más. Digo una vez más porque llevamos años cayendo en este método de combustión e indignación rápida.</p>
Para estar tan cancelados anda que no venden libros, anda que no dan la turra y anda que no se llenan sus eventos
<p>Escribía ayer <a href=»https://www.elmundo.es/opinion/2026/01/31/697e771121efa0534f8b4575.html»>una tribuna en este medio Arturo Pérez-Reverte</a>, a partir de la polémica con el escritor David Uclés y sus famosas jornadas sobre la Guerra Civil en Sevilla. Nadie se había enterado de esas jornadas hasta que no pasó lo que pasó. Es decir, a nadie más que a Reverte y a los cuatro que iban a cobrar de esas jornadas les interesaba lo que iba a ocurrir en ellas. Pero entonces <strong>se nombró la palabra mágica</strong>, CANCELACIÓN, y todos caímos como moscas una vez más. Digo una vez más porque llevamos años cayendo en este método de combustión e indignación rápida.</p>
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