El sector turístico español sigue instalado en los días de vino y rosas , pero la incertidumbre empieza a asomar la cabeza por el conflicto en Irán. Se espera o lo mejor o lo peor, y por ello las empresas han dibujado dos escenarios claramente diferenciados en base a cómo evolucione la guerra: un primero en el que la paz se firme pronto y España se beneficie del desvío de turistas europeos que tenían previsto viajar a Asia durante la temporada alta; y un segundo, si se alarga la contienda, en el que se avecinaría el desastre por la subida fulgurante de los precios de la energía y un posible recorte de operaciones de las aerolíneas por escasez de combustible, que llevaría al sector a una pesadilla parecida a la de la pandemia.«La guerra es el peor enemigo del turismo», ha dicho tajante hoy Óscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur , durante una rueda de prensa celebrada en Madrid. El ‘lobby’ turístico, por el momento, no quiere ponerse pesimista y por eso solo valora el escenario positivo, en el que los españoles se quedan en España y los europeos disparan la demanda hacia nuestro país por el factor refugio, debido a la lejanía del Mediterráneo Sur respecto a la zona del conflicto. Contemplando ese marco, Exceltur ha revisado de manera favorable su previsión del PIB turístico y la actividad del sector crecerá un 2,5% en 2026 hasta los 227.157 millones de euros respecto a la anterior previsión del 2,3%. «Esto significa crecer por encima de la economía española, y aportar casi el 16% del crecimiento conjunto de la economía nacional», ha defendido Perelli. Noticia relacionada general No No Más tarjetas para compras cada vez más pequeñas: así gastan los españoles José María Camarero¿Qué respalda esta revisión al alza? Según la asociación que representa los intereses de grandes hoteleras como Meliá , RIU o Minor , el efecto refugio de España aspira a captar buena parte de los 46,9 millones de turistas europeos (181 a nivel mundial) que llegan al año a los países ubicados en la zona de la guerra y eso generaría 4.239 millones de euros adicionales: 2.038 de parte del turista extranjero y 1.796 del nacional, además de otros 404 millones en inversiones.En cambio, un escenario adverso en el que se produzcan subidas de precios, retraimiento del consumo y afectación a la renta de familias y empresas supondría una contracción en España de 1,9 puntos de PIB turístico en 2026, que se saldaría con un retroceso de 4.045 millones de euros. En ese posible también preocupa lo que puedan sufrir las cuentas de las empresas «por cómo puede afectar al crecimiento de los costes y la reducción de márgenes de las empresas», ha explicado el vicepresidente ejecutivo de Exceltur. Con los condicionantes actuales, los asociados al ‘lobby’ estiman un incremento en costes del 9% por el encarecimiento del petróleo, del 8,1% por la energía y algo menor 7% por otros suministros.Junto a ello, Exceltur sí reconoce que las agencias de viajes ya se ven afectadas por la guerra en Irán debido a las caídas en las reservas de viajes a Asia, que suponen una buena cuota de sus ventas. «Está habiendo una redirección de demanda al otro lado del globo, a regiones como Sudamérica y Norteamérica», ha adelantado el portavoz de la asociación, que aún así ha señalado que seguirán aumentando su facturación por encima del 2% este trimestre.El efecto de la crisis ferroviaria Más allá de la guerra, Exceltur también insiste en la necesidad de reforzar las inversiones en la alta velocidad ferroviaria tras el accidente de Adamuz, que ha supuesto un quebradero de cabeza para algunos destinos nacionales en el primer trimestre. Ciudades como Córdoba (-22,7%), Sevilla (-14,9%) y Málaga (-3,2%) han perdido un notorio número de visitantes patrios, que han podido compensar en parte con el crecimiento de los extranjeros, sobre todo en Sevilla y Málaga que disponen de aeropuerto internacional y donde el saldo de pernoctaciones ha sido positivo (+2,1% y +8,7% respectivamente).En total, las ventas de las empresas del sector turístico en España crecieron durante el primer trimestre solo un 2,1%, por debajo de la inflación de marzo (3,3%), algo que Exceltur atribuye también a las constantes borrascas que han acechado a España durante los tres primeros meses del año. El sector turístico español sigue instalado en los días de vino y rosas , pero la incertidumbre empieza a asomar la cabeza por el conflicto en Irán. Se espera o lo mejor o lo peor, y por ello las empresas han dibujado dos escenarios claramente diferenciados en base a cómo evolucione la guerra: un primero en el que la paz se firme pronto y España se beneficie del desvío de turistas europeos que tenían previsto viajar a Asia durante la temporada alta; y un segundo, si se alarga la contienda, en el que se avecinaría el desastre por la subida fulgurante de los precios de la energía y un posible recorte de operaciones de las aerolíneas por escasez de combustible, que llevaría al sector a una pesadilla parecida a la de la pandemia.«La guerra es el peor enemigo del turismo», ha dicho tajante hoy Óscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur , durante una rueda de prensa celebrada en Madrid. El ‘lobby’ turístico, por el momento, no quiere ponerse pesimista y por eso solo valora el escenario positivo, en el que los españoles se quedan en España y los europeos disparan la demanda hacia nuestro país por el factor refugio, debido a la lejanía del Mediterráneo Sur respecto a la zona del conflicto. Contemplando ese marco, Exceltur ha revisado de manera favorable su previsión del PIB turístico y la actividad del sector crecerá un 2,5% en 2026 hasta los 227.157 millones de euros respecto a la anterior previsión del 2,3%. «Esto significa crecer por encima de la economía española, y aportar casi el 16% del crecimiento conjunto de la economía nacional», ha defendido Perelli. Noticia relacionada general No No Más tarjetas para compras cada vez más pequeñas: así gastan los españoles José María Camarero¿Qué respalda esta revisión al alza? Según la asociación que representa los intereses de grandes hoteleras como Meliá , RIU o Minor , el efecto refugio de España aspira a captar buena parte de los 46,9 millones de turistas europeos (181 a nivel mundial) que llegan al año a los países ubicados en la zona de la guerra y eso generaría 4.239 millones de euros adicionales: 2.038 de parte del turista extranjero y 1.796 del nacional, además de otros 404 millones en inversiones.En cambio, un escenario adverso en el que se produzcan subidas de precios, retraimiento del consumo y afectación a la renta de familias y empresas supondría una contracción en España de 1,9 puntos de PIB turístico en 2026, que se saldaría con un retroceso de 4.045 millones de euros. En ese posible también preocupa lo que puedan sufrir las cuentas de las empresas «por cómo puede afectar al crecimiento de los costes y la reducción de márgenes de las empresas», ha explicado el vicepresidente ejecutivo de Exceltur. Con los condicionantes actuales, los asociados al ‘lobby’ estiman un incremento en costes del 9% por el encarecimiento del petróleo, del 8,1% por la energía y algo menor 7% por otros suministros.Junto a ello, Exceltur sí reconoce que las agencias de viajes ya se ven afectadas por la guerra en Irán debido a las caídas en las reservas de viajes a Asia, que suponen una buena cuota de sus ventas. «Está habiendo una redirección de demanda al otro lado del globo, a regiones como Sudamérica y Norteamérica», ha adelantado el portavoz de la asociación, que aún así ha señalado que seguirán aumentando su facturación por encima del 2% este trimestre.El efecto de la crisis ferroviaria Más allá de la guerra, Exceltur también insiste en la necesidad de reforzar las inversiones en la alta velocidad ferroviaria tras el accidente de Adamuz, que ha supuesto un quebradero de cabeza para algunos destinos nacionales en el primer trimestre. Ciudades como Córdoba (-22,7%), Sevilla (-14,9%) y Málaga (-3,2%) han perdido un notorio número de visitantes patrios, que han podido compensar en parte con el crecimiento de los extranjeros, sobre todo en Sevilla y Málaga que disponen de aeropuerto internacional y donde el saldo de pernoctaciones ha sido positivo (+2,1% y +8,7% respectivamente).En total, las ventas de las empresas del sector turístico en España crecieron durante el primer trimestre solo un 2,1%, por debajo de la inflación de marzo (3,3%), algo que Exceltur atribuye también a las constantes borrascas que han acechado a España durante los tres primeros meses del año. El sector turístico español sigue instalado en los días de vino y rosas , pero la incertidumbre empieza a asomar la cabeza por el conflicto en Irán. Se espera o lo mejor o lo peor, y por ello las empresas han dibujado dos escenarios claramente diferenciados en base a cómo evolucione la guerra: un primero en el que la paz se firme pronto y España se beneficie del desvío de turistas europeos que tenían previsto viajar a Asia durante la temporada alta; y un segundo, si se alarga la contienda, en el que se avecinaría el desastre por la subida fulgurante de los precios de la energía y un posible recorte de operaciones de las aerolíneas por escasez de combustible, que llevaría al sector a una pesadilla parecida a la de la pandemia.«La guerra es el peor enemigo del turismo», ha dicho tajante hoy Óscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur , durante una rueda de prensa celebrada en Madrid. El ‘lobby’ turístico, por el momento, no quiere ponerse pesimista y por eso solo valora el escenario positivo, en el que los españoles se quedan en España y los europeos disparan la demanda hacia nuestro país por el factor refugio, debido a la lejanía del Mediterráneo Sur respecto a la zona del conflicto. Contemplando ese marco, Exceltur ha revisado de manera favorable su previsión del PIB turístico y la actividad del sector crecerá un 2,5% en 2026 hasta los 227.157 millones de euros respecto a la anterior previsión del 2,3%. «Esto significa crecer por encima de la economía española, y aportar casi el 16% del crecimiento conjunto de la economía nacional», ha defendido Perelli. Noticia relacionada general No No Más tarjetas para compras cada vez más pequeñas: así gastan los españoles José María Camarero¿Qué respalda esta revisión al alza? Según la asociación que representa los intereses de grandes hoteleras como Meliá , RIU o Minor , el efecto refugio de España aspira a captar buena parte de los 46,9 millones de turistas europeos (181 a nivel mundial) que llegan al año a los países ubicados en la zona de la guerra y eso generaría 4.239 millones de euros adicionales: 2.038 de parte del turista extranjero y 1.796 del nacional, además de otros 404 millones en inversiones.En cambio, un escenario adverso en el que se produzcan subidas de precios, retraimiento del consumo y afectación a la renta de familias y empresas supondría una contracción en España de 1,9 puntos de PIB turístico en 2026, que se saldaría con un retroceso de 4.045 millones de euros. En ese posible también preocupa lo que puedan sufrir las cuentas de las empresas «por cómo puede afectar al crecimiento de los costes y la reducción de márgenes de las empresas», ha explicado el vicepresidente ejecutivo de Exceltur. Con los condicionantes actuales, los asociados al ‘lobby’ estiman un incremento en costes del 9% por el encarecimiento del petróleo, del 8,1% por la energía y algo menor 7% por otros suministros.Junto a ello, Exceltur sí reconoce que las agencias de viajes ya se ven afectadas por la guerra en Irán debido a las caídas en las reservas de viajes a Asia, que suponen una buena cuota de sus ventas. «Está habiendo una redirección de demanda al otro lado del globo, a regiones como Sudamérica y Norteamérica», ha adelantado el portavoz de la asociación, que aún así ha señalado que seguirán aumentando su facturación por encima del 2% este trimestre.El efecto de la crisis ferroviaria Más allá de la guerra, Exceltur también insiste en la necesidad de reforzar las inversiones en la alta velocidad ferroviaria tras el accidente de Adamuz, que ha supuesto un quebradero de cabeza para algunos destinos nacionales en el primer trimestre. Ciudades como Córdoba (-22,7%), Sevilla (-14,9%) y Málaga (-3,2%) han perdido un notorio número de visitantes patrios, que han podido compensar en parte con el crecimiento de los extranjeros, sobre todo en Sevilla y Málaga que disponen de aeropuerto internacional y donde el saldo de pernoctaciones ha sido positivo (+2,1% y +8,7% respectivamente).En total, las ventas de las empresas del sector turístico en España crecieron durante el primer trimestre solo un 2,1%, por debajo de la inflación de marzo (3,3%), algo que Exceltur atribuye también a las constantes borrascas que han acechado a España durante los tres primeros meses del año. RSS de noticias de economia
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