El Córdoba CF se impuso ayer al Zaragoza para dejar prácticamente sellada la permanencia y dejar atrás los fantasmas del pasado (1-0). El conjunto blanquiverde logró el triunfo gracias a un cabezazo de Rubén Alves superado el ecuador de la segunda mitad, un tanto que premió el dominio constante de los de Iván Ania frente a un rival maño que apenas ofreció resistencia. En este sentido, el marcador pudo ser incluso más amplio, pero el VAR cobró protagonismo al anular dos goles de Rubén Alves y Kevin Medina por sendos fueras de juego milimétricos, decisiones que encendieron la polémica entre el cordobesismo.Sobre estas acciones, corría el minuto 20 cuando Kevin Medina adelantó al Córdoba tras perpetrar la portería contraria con un derechazo que se coló en la escuadra de la portería. Pese a la euforia inicial, la sala VOR notificó al colegiado Salvador Lax la anulación del tanto del jugador malagueño por un fuera de juego posicional en el momento de iniciar la carrera para recibir el pase de Vilarrasa.Aunque esta decisión no pasó a mayores en los siguientes segundos, los videomarcadores de El Arcángel mostraron una imagen donde el brazo de Kevin Medina se encontraba alineado con el de El Yamiq, defensor zaragocista que se encontraba como último hombre de la zaga maña.Respecto a esta acción, según refleja la IFAB, organismo que redacta, modifica y aprueba las Reglas de Juego del fútbol a nivel mundial, la mano y el brazo no se consideran como elementos punibles para certificar un fuera de juego. Para ello, establecen el límite en la parte baja de la axila. Sin embargo, el ‘frame’ utilizado para justificar la decisión lejos de despejar las dudas las incrementó, ya que las imágenes mostradas no permitían advertir con claridad si la resolución era correcta al apreciarse una casi perfecta alineación entre el hombro de El Yamiq y la axila de Kevin Medina. Además, el grosor de la línea y la propia recreación 3D de la jugada hacen cuestionar la naturaleza de la propia jugada.Caso reincidenteUn caso similar se repitió en los últimos compases de la segunda mitad, cuando desde el VAR, bajo la supervisión de Caparrós Hernández, anuló el gol de Rubén Alves tras rematar una falta botada de Dalisson. Al igual que el tanto de Kevin Medina, la acción fue inicialmente validada en el campo, pero posteriormente invalidada tras la revisión. En esta ocasión, el hombro del hispano-brasileño sí estaba ligeramente adelantado respecto al último defensor zaragocista, aunque la decisión, una vez más, fue milimétrica y reabrió el debate sobre si este tipo de jugadas realmente otorgan una ventaja al atacante. En una jornada vintage impulsada por LaLiga, el fútbol moderno del VAR volvió a evidenciar el momento que vive el deporte rey en lo referente a la revisión de acciones punibles. Aun así, estos dos tantos anulados no impidieron que el Córdoba certificara un merecido triunfo.Como uno de los agentes perjudicados, Iván Ania explicó con ironía como vivió a pie de campo en la rueda de prensa posterior al encuentro y se mostró poco creyente de las imágenes proyectadas desde la sala VOR. «El VAR al final te pone una imagen de tirar la línea en el hombro, tirarla un poco más arriba o un poco más abajo. No creo mucho en esas imágenes , porque de hacer la línea más fina o hacerla más gorda depende hasta dónde es legal el gol y hasta dónde no. Depende de cómo tengas el hombro, si tienes mucho trapecio o si no tienes trapecio, o si te queda la camiseta grande tienes que creértelo porque lo dice el VAR. Ante eso no podemos hacer nada», apuntó el preparador ovetense. Como era de esperar, las imágenes desataron la polémica tanto entre el cordobesismo como entre numerosos aficionados neutrales de Segunda División en redes sociales , reavivando el debate sobre la influencia del VAR y el papel de la tecnología en decisiones tan ajustadas que apenas alteran el desarrollo real del juego. El Córdoba CF se impuso ayer al Zaragoza para dejar prácticamente sellada la permanencia y dejar atrás los fantasmas del pasado (1-0). El conjunto blanquiverde logró el triunfo gracias a un cabezazo de Rubén Alves superado el ecuador de la segunda mitad, un tanto que premió el dominio constante de los de Iván Ania frente a un rival maño que apenas ofreció resistencia. En este sentido, el marcador pudo ser incluso más amplio, pero el VAR cobró protagonismo al anular dos goles de Rubén Alves y Kevin Medina por sendos fueras de juego milimétricos, decisiones que encendieron la polémica entre el cordobesismo.Sobre estas acciones, corría el minuto 20 cuando Kevin Medina adelantó al Córdoba tras perpetrar la portería contraria con un derechazo que se coló en la escuadra de la portería. Pese a la euforia inicial, la sala VOR notificó al colegiado Salvador Lax la anulación del tanto del jugador malagueño por un fuera de juego posicional en el momento de iniciar la carrera para recibir el pase de Vilarrasa.Aunque esta decisión no pasó a mayores en los siguientes segundos, los videomarcadores de El Arcángel mostraron una imagen donde el brazo de Kevin Medina se encontraba alineado con el de El Yamiq, defensor zaragocista que se encontraba como último hombre de la zaga maña.Respecto a esta acción, según refleja la IFAB, organismo que redacta, modifica y aprueba las Reglas de Juego del fútbol a nivel mundial, la mano y el brazo no se consideran como elementos punibles para certificar un fuera de juego. Para ello, establecen el límite en la parte baja de la axila. Sin embargo, el ‘frame’ utilizado para justificar la decisión lejos de despejar las dudas las incrementó, ya que las imágenes mostradas no permitían advertir con claridad si la resolución era correcta al apreciarse una casi perfecta alineación entre el hombro de El Yamiq y la axila de Kevin Medina. Además, el grosor de la línea y la propia recreación 3D de la jugada hacen cuestionar la naturaleza de la propia jugada.Caso reincidenteUn caso similar se repitió en los últimos compases de la segunda mitad, cuando desde el VAR, bajo la supervisión de Caparrós Hernández, anuló el gol de Rubén Alves tras rematar una falta botada de Dalisson. Al igual que el tanto de Kevin Medina, la acción fue inicialmente validada en el campo, pero posteriormente invalidada tras la revisión. En esta ocasión, el hombro del hispano-brasileño sí estaba ligeramente adelantado respecto al último defensor zaragocista, aunque la decisión, una vez más, fue milimétrica y reabrió el debate sobre si este tipo de jugadas realmente otorgan una ventaja al atacante. En una jornada vintage impulsada por LaLiga, el fútbol moderno del VAR volvió a evidenciar el momento que vive el deporte rey en lo referente a la revisión de acciones punibles. Aun así, estos dos tantos anulados no impidieron que el Córdoba certificara un merecido triunfo.Como uno de los agentes perjudicados, Iván Ania explicó con ironía como vivió a pie de campo en la rueda de prensa posterior al encuentro y se mostró poco creyente de las imágenes proyectadas desde la sala VOR. «El VAR al final te pone una imagen de tirar la línea en el hombro, tirarla un poco más arriba o un poco más abajo. No creo mucho en esas imágenes , porque de hacer la línea más fina o hacerla más gorda depende hasta dónde es legal el gol y hasta dónde no. Depende de cómo tengas el hombro, si tienes mucho trapecio o si no tienes trapecio, o si te queda la camiseta grande tienes que creértelo porque lo dice el VAR. Ante eso no podemos hacer nada», apuntó el preparador ovetense. Como era de esperar, las imágenes desataron la polémica tanto entre el cordobesismo como entre numerosos aficionados neutrales de Segunda División en redes sociales , reavivando el debate sobre la influencia del VAR y el papel de la tecnología en decisiones tan ajustadas que apenas alteran el desarrollo real del juego. El Córdoba CF se impuso ayer al Zaragoza para dejar prácticamente sellada la permanencia y dejar atrás los fantasmas del pasado (1-0). El conjunto blanquiverde logró el triunfo gracias a un cabezazo de Rubén Alves superado el ecuador de la segunda mitad, un tanto que premió el dominio constante de los de Iván Ania frente a un rival maño que apenas ofreció resistencia. En este sentido, el marcador pudo ser incluso más amplio, pero el VAR cobró protagonismo al anular dos goles de Rubén Alves y Kevin Medina por sendos fueras de juego milimétricos, decisiones que encendieron la polémica entre el cordobesismo.Sobre estas acciones, corría el minuto 20 cuando Kevin Medina adelantó al Córdoba tras perpetrar la portería contraria con un derechazo que se coló en la escuadra de la portería. Pese a la euforia inicial, la sala VOR notificó al colegiado Salvador Lax la anulación del tanto del jugador malagueño por un fuera de juego posicional en el momento de iniciar la carrera para recibir el pase de Vilarrasa.Aunque esta decisión no pasó a mayores en los siguientes segundos, los videomarcadores de El Arcángel mostraron una imagen donde el brazo de Kevin Medina se encontraba alineado con el de El Yamiq, defensor zaragocista que se encontraba como último hombre de la zaga maña.Respecto a esta acción, según refleja la IFAB, organismo que redacta, modifica y aprueba las Reglas de Juego del fútbol a nivel mundial, la mano y el brazo no se consideran como elementos punibles para certificar un fuera de juego. Para ello, establecen el límite en la parte baja de la axila. Sin embargo, el ‘frame’ utilizado para justificar la decisión lejos de despejar las dudas las incrementó, ya que las imágenes mostradas no permitían advertir con claridad si la resolución era correcta al apreciarse una casi perfecta alineación entre el hombro de El Yamiq y la axila de Kevin Medina. Además, el grosor de la línea y la propia recreación 3D de la jugada hacen cuestionar la naturaleza de la propia jugada.Caso reincidenteUn caso similar se repitió en los últimos compases de la segunda mitad, cuando desde el VAR, bajo la supervisión de Caparrós Hernández, anuló el gol de Rubén Alves tras rematar una falta botada de Dalisson. Al igual que el tanto de Kevin Medina, la acción fue inicialmente validada en el campo, pero posteriormente invalidada tras la revisión. En esta ocasión, el hombro del hispano-brasileño sí estaba ligeramente adelantado respecto al último defensor zaragocista, aunque la decisión, una vez más, fue milimétrica y reabrió el debate sobre si este tipo de jugadas realmente otorgan una ventaja al atacante. En una jornada vintage impulsada por LaLiga, el fútbol moderno del VAR volvió a evidenciar el momento que vive el deporte rey en lo referente a la revisión de acciones punibles. Aun así, estos dos tantos anulados no impidieron que el Córdoba certificara un merecido triunfo.Como uno de los agentes perjudicados, Iván Ania explicó con ironía como vivió a pie de campo en la rueda de prensa posterior al encuentro y se mostró poco creyente de las imágenes proyectadas desde la sala VOR. «El VAR al final te pone una imagen de tirar la línea en el hombro, tirarla un poco más arriba o un poco más abajo. No creo mucho en esas imágenes , porque de hacer la línea más fina o hacerla más gorda depende hasta dónde es legal el gol y hasta dónde no. Depende de cómo tengas el hombro, si tienes mucho trapecio o si no tienes trapecio, o si te queda la camiseta grande tienes que creértelo porque lo dice el VAR. Ante eso no podemos hacer nada», apuntó el preparador ovetense. Como era de esperar, las imágenes desataron la polémica tanto entre el cordobesismo como entre numerosos aficionados neutrales de Segunda División en redes sociales , reavivando el debate sobre la influencia del VAR y el papel de la tecnología en decisiones tan ajustadas que apenas alteran el desarrollo real del juego. RSS de noticias de espana/andalucia
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