Antes de que terminara el mes de agosto España ya superaba su propio récord de muertes de calor en verano, que hasta ese momento ostentaba el año 2022. Hace cuatro años, el estío hasta entonces más cálido de la historia, dejaba 4.789 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas . Pero en 2026, entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre, se han registrado ya 5.807 decesos, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que mide el exceso de mortalidad por todas las causas y estima los fallecimientos que se atribuyen a las altas temperaturas.Así, con los datos definitivos, las muertes por calor este verano han superado las de toda la década. Frente a las 5.807 de este año, hubo 3.832 en 2025, 2.012 en 2024, 3.007 en 2023, 4.789 en 2022, 1.426 en 2021 o 1.583 en 2020. Y como es habitual, fue a las personas mayores a las que más afectaron las altas temperaturas, pues el 97 % de las defunciones se produjeron en mayores de 65 años, concretamente 5.641. De ellos, además, 3.625 tenían más de 85. Aunque también murieron personas más jóvenes por esta causa: 348 tenían entre 45 y 64 años; 108, entre 15 y 44 y 8 eran menores de 14 años. Fallecieron además más mujeres (3.486) que hombres (2.321). La mayor parte de las muertes por calor tuvieron lugar en Cataluña, que en el período analizado registró 1.952 muertes atribuibles a las altas temperaturas, muy por encima de cualquier otra comunidad autónoma. De hecho, le siguieron la Comunidad Valenciana, con 596, y Andalucía, con 530. El peor mes fue agosto, que registró 2.162 fallecimientos, algo más de un centenar de los notificados en julio, que terminó con 2.026 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Aun así, los días con más decesos se concentraron durante la primera quincena de julio: los días 9, 10 y 11 se registraron 134, 143 y 129 fallecimientos, respectivamente, que se relacionan con las altas temperaturas. Esa semana, la del 6 al 12 de julio, fue la que acumuló mayor número de fallecimientos, con 796 en siete días.Contexto climático «excepcional»El equipo que coordina el sistema MoMo en el Centro Nacional de Epidemiología señala que este aumento de la mortalidad por las altas temperaturas, con la cifra más alta de la década, se produce «en un contexto climático excepcional, caracterizado por cuatro olas de calor identificadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), además de otra ola adicional a principios de septiembre, sequía persistente, grandes incendios forestales y una intensa ola de calor marina en el Mediterráneo occidental».Recuerdan así los investigadores que la Aemet ha confirmado recientemente que el de 2026 ha sido el verano más cálido de la historia. Hasta ahora, era el de 2022 el estío que había registrado temperaturas más altas, así como el que más muertes atribuibles a esa circunstancia había registrado. La mayor parte de las muertes por calor tuvieron lugar en Cataluña, que en el período analizado registró 1.952 muertesDesde 2004, España cuenta con el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas Sobre la Salud del Ministerio de Sanidad, cuyo objetivo es reducir los efectos nocivos que el calor tiene sobre la salud y, por tanto, la mortalidad asociada a las altas temperaturas. Se activa a partir del 16 de mayo y permanece vigente hasta el 30 de septiembre. Desde 2024, establece zonas de meteosalud para dividir el país en zonas con diferentes umbrales a partir de los cuales el exceso de calor supone un peligro para la salud. Antes de que terminara el mes de agosto España ya superaba su propio récord de muertes de calor en verano, que hasta ese momento ostentaba el año 2022. Hace cuatro años, el estío hasta entonces más cálido de la historia, dejaba 4.789 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas . Pero en 2026, entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre, se han registrado ya 5.807 decesos, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que mide el exceso de mortalidad por todas las causas y estima los fallecimientos que se atribuyen a las altas temperaturas.Así, con los datos definitivos, las muertes por calor este verano han superado las de toda la década. Frente a las 5.807 de este año, hubo 3.832 en 2025, 2.012 en 2024, 3.007 en 2023, 4.789 en 2022, 1.426 en 2021 o 1.583 en 2020. Y como es habitual, fue a las personas mayores a las que más afectaron las altas temperaturas, pues el 97 % de las defunciones se produjeron en mayores de 65 años, concretamente 5.641. De ellos, además, 3.625 tenían más de 85. Aunque también murieron personas más jóvenes por esta causa: 348 tenían entre 45 y 64 años; 108, entre 15 y 44 y 8 eran menores de 14 años. Fallecieron además más mujeres (3.486) que hombres (2.321). La mayor parte de las muertes por calor tuvieron lugar en Cataluña, que en el período analizado registró 1.952 muertes atribuibles a las altas temperaturas, muy por encima de cualquier otra comunidad autónoma. De hecho, le siguieron la Comunidad Valenciana, con 596, y Andalucía, con 530. El peor mes fue agosto, que registró 2.162 fallecimientos, algo más de un centenar de los notificados en julio, que terminó con 2.026 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Aun así, los días con más decesos se concentraron durante la primera quincena de julio: los días 9, 10 y 11 se registraron 134, 143 y 129 fallecimientos, respectivamente, que se relacionan con las altas temperaturas. Esa semana, la del 6 al 12 de julio, fue la que acumuló mayor número de fallecimientos, con 796 en siete días.Contexto climático «excepcional»El equipo que coordina el sistema MoMo en el Centro Nacional de Epidemiología señala que este aumento de la mortalidad por las altas temperaturas, con la cifra más alta de la década, se produce «en un contexto climático excepcional, caracterizado por cuatro olas de calor identificadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), además de otra ola adicional a principios de septiembre, sequía persistente, grandes incendios forestales y una intensa ola de calor marina en el Mediterráneo occidental».Recuerdan así los investigadores que la Aemet ha confirmado recientemente que el de 2026 ha sido el verano más cálido de la historia. Hasta ahora, era el de 2022 el estío que había registrado temperaturas más altas, así como el que más muertes atribuibles a esa circunstancia había registrado. La mayor parte de las muertes por calor tuvieron lugar en Cataluña, que en el período analizado registró 1.952 muertesDesde 2004, España cuenta con el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas Sobre la Salud del Ministerio de Sanidad, cuyo objetivo es reducir los efectos nocivos que el calor tiene sobre la salud y, por tanto, la mortalidad asociada a las altas temperaturas. Se activa a partir del 16 de mayo y permanece vigente hasta el 30 de septiembre. Desde 2024, establece zonas de meteosalud para dividir el país en zonas con diferentes umbrales a partir de los cuales el exceso de calor supone un peligro para la salud. Antes de que terminara el mes de agosto España ya superaba su propio récord de muertes de calor en verano, que hasta ese momento ostentaba el año 2022. Hace cuatro años, el estío hasta entonces más cálido de la historia, dejaba 4.789 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas . Pero en 2026, entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre, se han registrado ya 5.807 decesos, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que mide el exceso de mortalidad por todas las causas y estima los fallecimientos que se atribuyen a las altas temperaturas.Así, con los datos definitivos, las muertes por calor este verano han superado las de toda la década. Frente a las 5.807 de este año, hubo 3.832 en 2025, 2.012 en 2024, 3.007 en 2023, 4.789 en 2022, 1.426 en 2021 o 1.583 en 2020. Y como es habitual, fue a las personas mayores a las que más afectaron las altas temperaturas, pues el 97 % de las defunciones se produjeron en mayores de 65 años, concretamente 5.641. De ellos, además, 3.625 tenían más de 85. Aunque también murieron personas más jóvenes por esta causa: 348 tenían entre 45 y 64 años; 108, entre 15 y 44 y 8 eran menores de 14 años. Fallecieron además más mujeres (3.486) que hombres (2.321). La mayor parte de las muertes por calor tuvieron lugar en Cataluña, que en el período analizado registró 1.952 muertes atribuibles a las altas temperaturas, muy por encima de cualquier otra comunidad autónoma. De hecho, le siguieron la Comunidad Valenciana, con 596, y Andalucía, con 530. El peor mes fue agosto, que registró 2.162 fallecimientos, algo más de un centenar de los notificados en julio, que terminó con 2.026 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Aun así, los días con más decesos se concentraron durante la primera quincena de julio: los días 9, 10 y 11 se registraron 134, 143 y 129 fallecimientos, respectivamente, que se relacionan con las altas temperaturas. Esa semana, la del 6 al 12 de julio, fue la que acumuló mayor número de fallecimientos, con 796 en siete días.Contexto climático «excepcional»El equipo que coordina el sistema MoMo en el Centro Nacional de Epidemiología señala que este aumento de la mortalidad por las altas temperaturas, con la cifra más alta de la década, se produce «en un contexto climático excepcional, caracterizado por cuatro olas de calor identificadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), además de otra ola adicional a principios de septiembre, sequía persistente, grandes incendios forestales y una intensa ola de calor marina en el Mediterráneo occidental».Recuerdan así los investigadores que la Aemet ha confirmado recientemente que el de 2026 ha sido el verano más cálido de la historia. Hasta ahora, era el de 2022 el estío que había registrado temperaturas más altas, así como el que más muertes atribuibles a esa circunstancia había registrado. La mayor parte de las muertes por calor tuvieron lugar en Cataluña, que en el período analizado registró 1.952 muertesDesde 2004, España cuenta con el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas Sobre la Salud del Ministerio de Sanidad, cuyo objetivo es reducir los efectos nocivos que el calor tiene sobre la salud y, por tanto, la mortalidad asociada a las altas temperaturas. Se activa a partir del 16 de mayo y permanece vigente hasta el 30 de septiembre. Desde 2024, establece zonas de meteosalud para dividir el país en zonas con diferentes umbrales a partir de los cuales el exceso de calor supone un peligro para la salud. RSS de noticias de sociedad
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