Aterriza un vikingo en la cumbre de la estación de esquí en Valdelinares, sensación grande en una montaña repleta de público, máxima animación, brazos en alto, gente que corre con muletas junto a los ciclistas… En esa atmósfera electrizante Andreas Leknessund entra emocionado en la meta, llanto de un noruego que celebra todo. Su victoria, el doblete de Uno X con Johannesen, la marca de su equipo con triunfo este año en las tres grandes (Giro, Tour y Vuelta) y el homenaje a su rey, Harald V, fallecido la pasada madrugada a los 89 años. Leknessund, en el nombre de su monarca.El trayecto desde la costa depara una agradable sesión por carreteras secundarias, la España vacía, kilómetros de naturaleza abierta en canal, pueblos acogedores que son gotas de agua en el desierto. Teruel existe. Lo atestigua una imponente colección de seguidores en la montaña local, ciclistas aficionados que escalan el puerto en monturas último modelo, bicis eléctricas, tándems, triciclos… La carretera hacia la cumbre pertenece a los aficionados que se regalan un día de fiesta, parque de atracciones en un entorno natural.Teruel existe. En un viernes cualquiera de agosto se celebran dos eventos deportivos de máximo nivel en una provincia con 136.000 habitantes, 60.000 menos que Leganés, uno de las decenas de pueblos del cinturón sur de Madrid. Se corre la etapa de la Vuelta y en Alcañiz el circuito permanente acoge el Mundial de motociclismo. En algo más de cien kilómetros por el interior despoblado y rural, deporte de primer nivel mundial.Ese paraje único establece un vínculo emocional y eterno con Noruega, uno de los países más ricos del mundo por la combinación de una inmensa riqueza en recursos naturales, una población muy pequeña y una gestión extraordinariamente responsable de sus ingresos.»Por supuesto, es un día especial para todos noruegos y para el equipo», recuerda en la meta Leknessund, rubio, alto, pálido, nórdico. A las seis de la mañana murió el Rey de Noruega, Harald V, a los 89 años después de un empeoramiento de su estado de salud.El equipo del vencedor es el Uno X, patrocinado por una cadena de estaciones de servicio locales, red de gasolineras automáticas en Noruega y Dinamarca enfocada al hidrógeno. El conjunto ciclista es un regreso a los noventa y ochenta, a las escuadras formadas por un patrocinador nacional e integrado por corredores del país. Los equipos del ciclismo son multinacionales que tienen licencia en un país, están integrados por personal de medio mundo y fichan corredores de cualquier lugar, allá donde exista el talento. El Uno X ha invertido el signo de los tiempos: todos sus ciclistas son noruegos o daneses. Los altavoces del mercado han sugerido incluso que quieren fichar a Jonas Vingegaard.Una idea que casi enlaza con la tradición monárquica de Noruega, que se remonta al siglo IX y la reunificación de los pequeños reinos por parte de uno de sus monarcas, Harald Fairhair.En Valdelinares dos noruegos cabalgan hacia el éxito de manera insospechada. Es la culminación del conjunto nórdico, que ha logrado la victoria esta temporada en los tres grandes museos del ciclismo, el Giro, el Tour y la Vuelta.»Esta mañana estábamos más motivados que nunca para hacer un día para recordar -dijo Leknessund-. Hemos mostrado espíritu en un día especial, un triunfo en la Vuelta es una pequeña imagen para lo que significa la muerte de nuestro rey. A él le interesaba el deporte, y esa es la mejor manera de rendirle tributo».En Valdelinares el Decahlon vuelve a desarmar la maquinaria del UAE y deja otra vez solo a Pogacar. No es que signifique mucho, pero tiene mérito. Felix Gall se siente en la obligación de atacar, aunque el resultado es muy previsible. Pogacar acelera más y aumenta su ventaja en unos segundos. Enric Mas no puede seguirlo esta vez, tampoco está lejos. Para el español lo más interesante es el minuto de renta que ha cobrado ante Roglic para defender su segundo puesto en la Vuelta. Aterriza un vikingo en la cumbre de la estación de esquí en Valdelinares, sensación grande en una montaña repleta de público, máxima animación, brazos en alto, gente que corre con muletas junto a los ciclistas… En esa atmósfera electrizante Andreas Leknessund entra emocionado en la meta, llanto de un noruego que celebra todo. Su victoria, el doblete de Uno X con Johannesen, la marca de su equipo con triunfo este año en las tres grandes (Giro, Tour y Vuelta) y el homenaje a su rey, Harald V, fallecido la pasada madrugada a los 89 años. Leknessund, en el nombre de su monarca.El trayecto desde la costa depara una agradable sesión por carreteras secundarias, la España vacía, kilómetros de naturaleza abierta en canal, pueblos acogedores que son gotas de agua en el desierto. Teruel existe. Lo atestigua una imponente colección de seguidores en la montaña local, ciclistas aficionados que escalan el puerto en monturas último modelo, bicis eléctricas, tándems, triciclos… La carretera hacia la cumbre pertenece a los aficionados que se regalan un día de fiesta, parque de atracciones en un entorno natural.Teruel existe. En un viernes cualquiera de agosto se celebran dos eventos deportivos de máximo nivel en una provincia con 136.000 habitantes, 60.000 menos que Leganés, uno de las decenas de pueblos del cinturón sur de Madrid. Se corre la etapa de la Vuelta y en Alcañiz el circuito permanente acoge el Mundial de motociclismo. En algo más de cien kilómetros por el interior despoblado y rural, deporte de primer nivel mundial.Ese paraje único establece un vínculo emocional y eterno con Noruega, uno de los países más ricos del mundo por la combinación de una inmensa riqueza en recursos naturales, una población muy pequeña y una gestión extraordinariamente responsable de sus ingresos.»Por supuesto, es un día especial para todos noruegos y para el equipo», recuerda en la meta Leknessund, rubio, alto, pálido, nórdico. A las seis de la mañana murió el Rey de Noruega, Harald V, a los 89 años después de un empeoramiento de su estado de salud.El equipo del vencedor es el Uno X, patrocinado por una cadena de estaciones de servicio locales, red de gasolineras automáticas en Noruega y Dinamarca enfocada al hidrógeno. El conjunto ciclista es un regreso a los noventa y ochenta, a las escuadras formadas por un patrocinador nacional e integrado por corredores del país. Los equipos del ciclismo son multinacionales que tienen licencia en un país, están integrados por personal de medio mundo y fichan corredores de cualquier lugar, allá donde exista el talento. El Uno X ha invertido el signo de los tiempos: todos sus ciclistas son noruegos o daneses. Los altavoces del mercado han sugerido incluso que quieren fichar a Jonas Vingegaard.Una idea que casi enlaza con la tradición monárquica de Noruega, que se remonta al siglo IX y la reunificación de los pequeños reinos por parte de uno de sus monarcas, Harald Fairhair.En Valdelinares dos noruegos cabalgan hacia el éxito de manera insospechada. Es la culminación del conjunto nórdico, que ha logrado la victoria esta temporada en los tres grandes museos del ciclismo, el Giro, el Tour y la Vuelta.»Esta mañana estábamos más motivados que nunca para hacer un día para recordar -dijo Leknessund-. Hemos mostrado espíritu en un día especial, un triunfo en la Vuelta es una pequeña imagen para lo que significa la muerte de nuestro rey. A él le interesaba el deporte, y esa es la mejor manera de rendirle tributo».En Valdelinares el Decahlon vuelve a desarmar la maquinaria del UAE y deja otra vez solo a Pogacar. No es que signifique mucho, pero tiene mérito. Felix Gall se siente en la obligación de atacar, aunque el resultado es muy previsible. Pogacar acelera más y aumenta su ventaja en unos segundos. Enric Mas no puede seguirlo esta vez, tampoco está lejos. Para el español lo más interesante es el minuto de renta que ha cobrado ante Roglic para defender su segundo puesto en la Vuelta. Aterriza un vikingo en la cumbre de la estación de esquí en Valdelinares, sensación grande en una montaña repleta de público, máxima animación, brazos en alto, gente que corre con muletas junto a los ciclistas… En esa atmósfera electrizante Andreas Leknessund entra emocionado en la meta, llanto de un noruego que celebra todo. Su victoria, el doblete de Uno X con Johannesen, la marca de su equipo con triunfo este año en las tres grandes (Giro, Tour y Vuelta) y el homenaje a su rey, Harald V, fallecido la pasada madrugada a los 89 años. Leknessund, en el nombre de su monarca.El trayecto desde la costa depara una agradable sesión por carreteras secundarias, la España vacía, kilómetros de naturaleza abierta en canal, pueblos acogedores que son gotas de agua en el desierto. Teruel existe. Lo atestigua una imponente colección de seguidores en la montaña local, ciclistas aficionados que escalan el puerto en monturas último modelo, bicis eléctricas, tándems, triciclos… La carretera hacia la cumbre pertenece a los aficionados que se regalan un día de fiesta, parque de atracciones en un entorno natural.Teruel existe. En un viernes cualquiera de agosto se celebran dos eventos deportivos de máximo nivel en una provincia con 136.000 habitantes, 60.000 menos que Leganés, uno de las decenas de pueblos del cinturón sur de Madrid. Se corre la etapa de la Vuelta y en Alcañiz el circuito permanente acoge el Mundial de motociclismo. En algo más de cien kilómetros por el interior despoblado y rural, deporte de primer nivel mundial.Ese paraje único establece un vínculo emocional y eterno con Noruega, uno de los países más ricos del mundo por la combinación de una inmensa riqueza en recursos naturales, una población muy pequeña y una gestión extraordinariamente responsable de sus ingresos.»Por supuesto, es un día especial para todos noruegos y para el equipo», recuerda en la meta Leknessund, rubio, alto, pálido, nórdico. A las seis de la mañana murió el Rey de Noruega, Harald V, a los 89 años después de un empeoramiento de su estado de salud.El equipo del vencedor es el Uno X, patrocinado por una cadena de estaciones de servicio locales, red de gasolineras automáticas en Noruega y Dinamarca enfocada al hidrógeno. El conjunto ciclista es un regreso a los noventa y ochenta, a las escuadras formadas por un patrocinador nacional e integrado por corredores del país. Los equipos del ciclismo son multinacionales que tienen licencia en un país, están integrados por personal de medio mundo y fichan corredores de cualquier lugar, allá donde exista el talento. El Uno X ha invertido el signo de los tiempos: todos sus ciclistas son noruegos o daneses. Los altavoces del mercado han sugerido incluso que quieren fichar a Jonas Vingegaard.Una idea que casi enlaza con la tradición monárquica de Noruega, que se remonta al siglo IX y la reunificación de los pequeños reinos por parte de uno de sus monarcas, Harald Fairhair.En Valdelinares dos noruegos cabalgan hacia el éxito de manera insospechada. Es la culminación del conjunto nórdico, que ha logrado la victoria esta temporada en los tres grandes museos del ciclismo, el Giro, el Tour y la Vuelta.»Esta mañana estábamos más motivados que nunca para hacer un día para recordar -dijo Leknessund-. Hemos mostrado espíritu en un día especial, un triunfo en la Vuelta es una pequeña imagen para lo que significa la muerte de nuestro rey. A él le interesaba el deporte, y esa es la mejor manera de rendirle tributo».En Valdelinares el Decahlon vuelve a desarmar la maquinaria del UAE y deja otra vez solo a Pogacar. No es que signifique mucho, pero tiene mérito. Felix Gall se siente en la obligación de atacar, aunque el resultado es muy previsible. Pogacar acelera más y aumenta su ventaja en unos segundos. Enric Mas no puede seguirlo esta vez, tampoco está lejos. Para el español lo más interesante es el minuto de renta que ha cobrado ante Roglic para defender su segundo puesto en la Vuelta. RSS de noticias de deportes
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