Emma Bonino fue una personalidad extraordinaria y su desaparición deja realmente un gran vacío. La elegí como Ministra de Asuntos Exteriores del Gobierno que tuve el honor de presidir en Italia y siempre he pensado después que no podría haber tomado una decisión mejor. Fue extraordinaria en todos los cargos que desempeñó, por su compromiso con Europa, con el multilateralismo y con los derechos. Fue excepcional y única la manera en que logró luchar por causas siempre a la vanguardia. En Europa, en particular, Emma siempre trabajó por una Europa más democrática y más mediterránea. Su labor privilegió siempre una estrecha relación entre Italia y España con el objetivo de desplazar hacia el Mediterráneo el eje de la política europea. Tenía en mente una Europa como actor de paz y desarrollo, y pensaba que la dimensión mediterránea debía desempeñar un papel fundamental en esa dirección. También porque creía en un Mediterráneo como puente de cooperación y colaboración. Su lucha por una Europa más fuerte siempre fue paralela a este extraordinario compromiso con la dimensión mediterránea de Europa, de la cual Emma fue siempre protagonista, desde Comisaria Europea hasta Ministra, Parlamentaria Europea y militante federalista.
Su labor privilegió siempre una estrecha relación entre Italia y España con el objetivo de desplazar hacia el Mediterráneo el eje de la política europea
Emma Bonino fue una personalidad extraordinaria y su desaparición deja realmente un gran vacío. La elegí como Ministra de Asuntos Exteriores del Gobierno que tuve el honor de presidir en Italia y siempre he pensado después que no podría haber tomado una decisión mejor. Fue extraordinaria en todos los cargos que desempeñó, por su compromiso con Europa, con el multilateralismo y con los derechos. Fue excepcional y única la manera en que logró luchar por causas siempre a la vanguardia. En Europa, en particular, Emma siempre trabajó por una Europa más democrática y más mediterránea. Su labor privilegió siempre una estrecha relación entre Italia y España con el objetivo de desplazar hacia el Mediterráneo el eje de la política europea. Tenía en mente una Europa como actor de paz y desarrollo, y pensaba que la dimensión mediterránea debía desempeñar un papel fundamental en esa dirección. También porque creía en un Mediterráneo como puente de cooperación y colaboración. Su lucha por una Europa más fuerte siempre fue paralela a este extraordinario compromiso con la dimensión mediterránea de Europa, de la cual Emma fue siempre protagonista, desde Comisaria Europea hasta Ministra, Parlamentaria Europea y militante federalista.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
