Argentina es Disney en estas dos primeras semanas de Mundial. Nada tiene que ver este inicio de torneo con el de Qatar hace cuatro años. Allí, tras la sorprendente derrota en la primera jornada ante Arabia Saudí, la enorme presión que ya traía la selección albiceleste, que llevaba 34 años sin ganar un Mundial, se multiplicó todavía más. Nadie se explicaba cómo Messi podía irse del fútbol sin llevar a Argentina a ganar una estrella. Pero, entonces, pasó lo que pasó en Qatar , y la vida de Leo y de la selección de Scaloni cambió por completo. En títulos, en felicidad y en paz. Una paz y una felicidad con la que aterrizó Argentina en Kansas y solo Julián ha alterado. Juega la campeona esta madrugada ante Jordania en un partido sin nada relevante, una vez que Argentina ya es primera de grupo y la selección asiática está eliminada. Partido idóneo para darle minutos a los que menos han tenido en este inicio de torneo, como es el caso de Julián, que entre su suplencia y su bomba del pasado lunes , tras el 2-0 contra Austria, no ha comenzado con muy buen pie este Mundial: «Algunos de los jugadores ya sabían que quería irse del Atlético, pero desconocían que iba a decirlo públicamente durante el torneo», explican a ABC fuentes de la selección argentina.Noticia relacionada general No No Mundial 2026 El Barça logra que Julián Álvarez diga en público que se quiere ir del Atlético Rubén CañizaresEl momento elegido no ha sido el adecuado. Seguramente, tampoco la forma. Scaloni y Messi, como representante de todos lo jugadores, quieren que el grupo esté totalmente centrado en ganar el cuarto Mundial para Argentina, el segundo consecutivo, lo que sería una hazaña histórica para el país suramericano, tras más de tres décadas frustrantes en las que se llegó a perder dos finales (1990 y 2014). Por eso entienden que las situaciones individuales de mercado deben permanecer al margen. Sobre todo, en lo mediático. Nadie sale ganando con el anuncio de Julián del pasado lunes. Un anuncio pactado por su agente con ESPN, la televisión en la que soltó ese mensaje envenenado: «He hablado con el Atlético y lo mejor para todos es que haya una transferencia. Quiero cumplir mi sueño», dijo. El sueño de Julián, que ya no verbalizó en ningún equipo en concreto, es jugar en el Barcelona, pero el sueño de Argentina ahora mismo es ganar el Mundial y en eso debe centrarse el atacante, que también anda algo enojado por la titularidad de Lautaro. Scaloni ya les ha advertido a los dos arietes que no van a jugar juntos de inicio. Es Messi y Lautaro o Julián. Pero no es Messi, Lautaro y Julián. ¿Por qué? Porque Enzo, Mac Allister, De Paul y Almada son fijos en el centro del campo. Ese es el plan del seleccionador para este Mundial, por lo que si Julián quiere ser protagonista, no tiene más remedio que centrarse en el torneo y dejar de marear con su futuro durante el mismo. Esta madrugada, ante Jordania, tendrá la oportunidad para demostrarle a su entrenador que está en Estados Unidos de cuerpo y cabeza presente, que su lesión de tobillo está totalmente sanada y que el Atlético queda aparcado hasta el 20 de julio. Más motivos para querer abandonar el Atlético tiene Almada, otro talentoso al que Simeone no logra sacar rendimiento. Un futbolista que vive en la selección el camino inverso de Julián. Su temporada en el club rojiblanco ha sido discreta, siendo un habitual suplente, mientras que en Argentina tiene la completa confianza de Scaloni. El seleccionador le ve el comodín perfecto para enlazar el centro del campo con el ataque y está respondiendo con buen juego y una química sobresaliente con Messi. Especialmente en el gol con el que Leo pasó a la historia como el máximo goleador de los Mundiales: esa maniobra prodigiosa de dejar pasar la pelota sin mirar convencido de que a su espalda, en su zona favorita, iba a aparecer el mejor jugador del mundo. No contará como asistencia para los estadísticos, pero su movimiento fue mucho más que eso. A ese nivel, costará sacar del once a Almada de los partidos importantes. Argentina es Disney en estas dos primeras semanas de Mundial. Nada tiene que ver este inicio de torneo con el de Qatar hace cuatro años. Allí, tras la sorprendente derrota en la primera jornada ante Arabia Saudí, la enorme presión que ya traía la selección albiceleste, que llevaba 34 años sin ganar un Mundial, se multiplicó todavía más. Nadie se explicaba cómo Messi podía irse del fútbol sin llevar a Argentina a ganar una estrella. Pero, entonces, pasó lo que pasó en Qatar , y la vida de Leo y de la selección de Scaloni cambió por completo. En títulos, en felicidad y en paz. Una paz y una felicidad con la que aterrizó Argentina en Kansas y solo Julián ha alterado. Juega la campeona esta madrugada ante Jordania en un partido sin nada relevante, una vez que Argentina ya es primera de grupo y la selección asiática está eliminada. Partido idóneo para darle minutos a los que menos han tenido en este inicio de torneo, como es el caso de Julián, que entre su suplencia y su bomba del pasado lunes , tras el 2-0 contra Austria, no ha comenzado con muy buen pie este Mundial: «Algunos de los jugadores ya sabían que quería irse del Atlético, pero desconocían que iba a decirlo públicamente durante el torneo», explican a ABC fuentes de la selección argentina.Noticia relacionada general No No Mundial 2026 El Barça logra que Julián Álvarez diga en público que se quiere ir del Atlético Rubén CañizaresEl momento elegido no ha sido el adecuado. Seguramente, tampoco la forma. Scaloni y Messi, como representante de todos lo jugadores, quieren que el grupo esté totalmente centrado en ganar el cuarto Mundial para Argentina, el segundo consecutivo, lo que sería una hazaña histórica para el país suramericano, tras más de tres décadas frustrantes en las que se llegó a perder dos finales (1990 y 2014). Por eso entienden que las situaciones individuales de mercado deben permanecer al margen. Sobre todo, en lo mediático. Nadie sale ganando con el anuncio de Julián del pasado lunes. Un anuncio pactado por su agente con ESPN, la televisión en la que soltó ese mensaje envenenado: «He hablado con el Atlético y lo mejor para todos es que haya una transferencia. Quiero cumplir mi sueño», dijo. El sueño de Julián, que ya no verbalizó en ningún equipo en concreto, es jugar en el Barcelona, pero el sueño de Argentina ahora mismo es ganar el Mundial y en eso debe centrarse el atacante, que también anda algo enojado por la titularidad de Lautaro. Scaloni ya les ha advertido a los dos arietes que no van a jugar juntos de inicio. Es Messi y Lautaro o Julián. Pero no es Messi, Lautaro y Julián. ¿Por qué? Porque Enzo, Mac Allister, De Paul y Almada son fijos en el centro del campo. Ese es el plan del seleccionador para este Mundial, por lo que si Julián quiere ser protagonista, no tiene más remedio que centrarse en el torneo y dejar de marear con su futuro durante el mismo. Esta madrugada, ante Jordania, tendrá la oportunidad para demostrarle a su entrenador que está en Estados Unidos de cuerpo y cabeza presente, que su lesión de tobillo está totalmente sanada y que el Atlético queda aparcado hasta el 20 de julio. Más motivos para querer abandonar el Atlético tiene Almada, otro talentoso al que Simeone no logra sacar rendimiento. Un futbolista que vive en la selección el camino inverso de Julián. Su temporada en el club rojiblanco ha sido discreta, siendo un habitual suplente, mientras que en Argentina tiene la completa confianza de Scaloni. El seleccionador le ve el comodín perfecto para enlazar el centro del campo con el ataque y está respondiendo con buen juego y una química sobresaliente con Messi. Especialmente en el gol con el que Leo pasó a la historia como el máximo goleador de los Mundiales: esa maniobra prodigiosa de dejar pasar la pelota sin mirar convencido de que a su espalda, en su zona favorita, iba a aparecer el mejor jugador del mundo. No contará como asistencia para los estadísticos, pero su movimiento fue mucho más que eso. A ese nivel, costará sacar del once a Almada de los partidos importantes. Argentina es Disney en estas dos primeras semanas de Mundial. Nada tiene que ver este inicio de torneo con el de Qatar hace cuatro años. Allí, tras la sorprendente derrota en la primera jornada ante Arabia Saudí, la enorme presión que ya traía la selección albiceleste, que llevaba 34 años sin ganar un Mundial, se multiplicó todavía más. Nadie se explicaba cómo Messi podía irse del fútbol sin llevar a Argentina a ganar una estrella. Pero, entonces, pasó lo que pasó en Qatar , y la vida de Leo y de la selección de Scaloni cambió por completo. En títulos, en felicidad y en paz. Una paz y una felicidad con la que aterrizó Argentina en Kansas y solo Julián ha alterado. Juega la campeona esta madrugada ante Jordania en un partido sin nada relevante, una vez que Argentina ya es primera de grupo y la selección asiática está eliminada. Partido idóneo para darle minutos a los que menos han tenido en este inicio de torneo, como es el caso de Julián, que entre su suplencia y su bomba del pasado lunes , tras el 2-0 contra Austria, no ha comenzado con muy buen pie este Mundial: «Algunos de los jugadores ya sabían que quería irse del Atlético, pero desconocían que iba a decirlo públicamente durante el torneo», explican a ABC fuentes de la selección argentina.Noticia relacionada general No No Mundial 2026 El Barça logra que Julián Álvarez diga en público que se quiere ir del Atlético Rubén CañizaresEl momento elegido no ha sido el adecuado. Seguramente, tampoco la forma. Scaloni y Messi, como representante de todos lo jugadores, quieren que el grupo esté totalmente centrado en ganar el cuarto Mundial para Argentina, el segundo consecutivo, lo que sería una hazaña histórica para el país suramericano, tras más de tres décadas frustrantes en las que se llegó a perder dos finales (1990 y 2014). Por eso entienden que las situaciones individuales de mercado deben permanecer al margen. Sobre todo, en lo mediático. Nadie sale ganando con el anuncio de Julián del pasado lunes. Un anuncio pactado por su agente con ESPN, la televisión en la que soltó ese mensaje envenenado: «He hablado con el Atlético y lo mejor para todos es que haya una transferencia. Quiero cumplir mi sueño», dijo. El sueño de Julián, que ya no verbalizó en ningún equipo en concreto, es jugar en el Barcelona, pero el sueño de Argentina ahora mismo es ganar el Mundial y en eso debe centrarse el atacante, que también anda algo enojado por la titularidad de Lautaro. Scaloni ya les ha advertido a los dos arietes que no van a jugar juntos de inicio. Es Messi y Lautaro o Julián. Pero no es Messi, Lautaro y Julián. ¿Por qué? Porque Enzo, Mac Allister, De Paul y Almada son fijos en el centro del campo. Ese es el plan del seleccionador para este Mundial, por lo que si Julián quiere ser protagonista, no tiene más remedio que centrarse en el torneo y dejar de marear con su futuro durante el mismo. Esta madrugada, ante Jordania, tendrá la oportunidad para demostrarle a su entrenador que está en Estados Unidos de cuerpo y cabeza presente, que su lesión de tobillo está totalmente sanada y que el Atlético queda aparcado hasta el 20 de julio. Más motivos para querer abandonar el Atlético tiene Almada, otro talentoso al que Simeone no logra sacar rendimiento. Un futbolista que vive en la selección el camino inverso de Julián. Su temporada en el club rojiblanco ha sido discreta, siendo un habitual suplente, mientras que en Argentina tiene la completa confianza de Scaloni. El seleccionador le ve el comodín perfecto para enlazar el centro del campo con el ataque y está respondiendo con buen juego y una química sobresaliente con Messi. Especialmente en el gol con el que Leo pasó a la historia como el máximo goleador de los Mundiales: esa maniobra prodigiosa de dejar pasar la pelota sin mirar convencido de que a su espalda, en su zona favorita, iba a aparecer el mejor jugador del mundo. No contará como asistencia para los estadísticos, pero su movimiento fue mucho más que eso. A ese nivel, costará sacar del once a Almada de los partidos importantes. RSS de noticias de deportes
Noticias Similares
