JAÉN.- Una de las imágenes más queridas de Jaén ha recibido esta semana la visita de los mejores especialistas en conservación del patrimonio. Un equipo técnico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, se ha desplazado hasta el Santuario diocesano Camarín de Jesús con su laboratorio móvil para acometer trabajos de mantenimiento sobre la emblemática imagen de ‘El Abuelo’, titular de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores de Jaén.
La decisión de trasladar el laboratorio hasta el propio santuario, en lugar de mover la talla hasta la sede del IAPH en Sevilla, responde a la singularidad y fragilidad de una obra que acumula más de cuatro siglos de historia. Evitar el desplazamiento de la escultura minimiza los riesgos asociados al traslado y permite trabajar en las condiciones más controladas posibles dentro del propio entorno en el que la imagen reside habitualmente.
Una obra entre finales del siglo XVI y principios del XVII
‘El Abuelo’, como se conoce popularmente a esta imagen que encarna una de las devociones más profundas de la capital jiennense, es una obra atribuida a Sebastián de Solís, representante destacado de la escultura e imaginería jiennense durante la Edad Moderna, realizada entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Su origen está vinculado al Convento de San José de los Padres Carmelitas Descalzos, inaugurado en 1588, lo que la convierte en testigo de más de cuatro siglos de fe y devoción popular en Jaén.
El resto del conjunto escultórico de la cofradía —integrado por la Virgen de los Dolores, la Verónica, el Cirineo y San Juan Evangelista— ha sido sometido recientemente a tratamientos de conservación y restauración, en este caso en la propia sede del IAPH en Sevilla.
Conservación preventiva para garantizar su pervivencia
Los trabajos realizados esta semana abordan principios de conservación material y permiten detectar a tiempo cualquier variación o alteración que pueda incidir en la preservación de la talla. Los técnicos analizan el estado del soporte, la capa pictórica y los elementos constitutivos de la escultura, determinando las medidas de conservación preventiva necesarias para garantizar su integridad a largo plazo.
Este tipo de seguimiento es especialmente relevante en el caso de imágenes con función procesional, como ocurre con ‘El Abuelo’ durante la Semana Santa, cuando la talla abandona su ubicación habitual y queda expuesta a condiciones ambientales y mecánicas que pueden acelerar su deterioro. El objetivo es encontrar el equilibrio entre el uso devocional y procesional de la imagen y la conservación de sus materiales constitutivos.
El IAPH lleva años trabajando en la concienciación de hermandades y cofradías andaluzas a través de cursos formativos, protocolos de mantenimiento adaptados a las particularidades de los bienes procesionales y otras acciones que han generado una cultura de conservación preventiva entre los colectivos que custodian este patrimonio inmaterial y material de incalculable valor.
JAÉN.- Una de las imágenes más queridas de Jaén ha recibido esta semana la visita de los mejores especialistas en conservación del patrimonio. Un equipo técnico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, se ha desplazado hasta el Santuario diocesano Camarín de Jesús
JAÉN.- Una de las imágenes más queridas de Jaén ha recibido esta semana la visita de los mejores especialistas en conservación del patrimonio. Un equipo técnico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, se ha desplazado hasta el Santuario diocesano Camarín de Jesús con su laboratorio móvil para acometer trabajos de mantenimiento sobre la emblemática imagen de ‘El Abuelo’, titular de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores de Jaén.
La decisión de trasladar el laboratorio hasta el propio santuario, en lugar de mover la talla hasta la sede del IAPH en Sevilla, responde a la singularidad y fragilidad de una obra que acumula más de cuatro siglos de historia. Evitar el desplazamiento de la escultura minimiza los riesgos asociados al traslado y permite trabajar en las condiciones más controladas posibles dentro del propio entorno en el que la imagen reside habitualmente.
Una obra entre finales del siglo XVI y principios del XVII
‘El Abuelo’, como se conoce popularmente a esta imagen que encarna una de las devociones más profundas de la capital jiennense, es una obra atribuida a Sebastián de Solís, representante destacado de la escultura e imaginería jiennense durante la Edad Moderna, realizada entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Su origen está vinculado al Convento de San José de los Padres Carmelitas Descalzos, inaugurado en 1588, lo que la convierte en testigo de más de cuatro siglos de fe y devoción popular en Jaén.
El resto del conjunto escultórico de la cofradía —integrado por la Virgen de los Dolores, la Verónica, el Cirineo y San Juan Evangelista— ha sido sometido recientemente a tratamientos de conservación y restauración, en este caso en la propia sede del IAPH en Sevilla.
Conservación preventiva para garantizar su pervivencia
Los trabajos realizados esta semana abordan principios de conservación material y permiten detectar a tiempo cualquier variación o alteración que pueda incidir en la preservación de la talla. Los técnicos analizan el estado del soporte, la capa pictórica y los elementos constitutivos de la escultura, determinando las medidas de conservación preventiva necesarias para garantizar su integridad a largo plazo.
Este tipo de seguimiento es especialmente relevante en el caso de imágenes con función procesional, como ocurre con ‘El Abuelo’ durante la Semana Santa, cuando la talla abandona su ubicación habitual y queda expuesta a condiciones ambientales y mecánicas que pueden acelerar su deterioro. El objetivo es encontrar el equilibrio entre el uso devocional y procesional de la imagen y la conservación de sus materiales constitutivos.
El IAPH lleva años trabajando en la concienciación de hermandades y cofradías andaluzas a través de cursos formativos, protocolos de mantenimiento adaptados a las particularidades de los bienes procesionales y otras acciones que han generado una cultura de conservación preventiva entre los colectivos que custodian este patrimonio inmaterial y material de incalculable valor.
Jaén – Hora Jaén
