Casi 50.000 personas cruzaron el jueves la frontera que separa Marruecos del enclave español de Ceuta. Las impactantes imágenes de las infinitas colas humanas entrando en la ciudad han provocado la inmediata reacción de países extranjeros con los que España mantiene acuerdos de libre circulación, como es el espacio Schengen.Una de las primeras voces especialmente críticas con el Gobierno de Pedro Sánchez fue la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien considera la crisis de «amenaza real» para la seguridad europea. La líder de derecha radical sugirió suspender temporalmente el espacio Schengen con España para defender sus propias fronteras y la seguridad ciudadana. En la misma línea el ministro de Exteriores denunció que la regularización de inmigrantes llevada a cabo por el Ejecutivo español es «profundamente errónea». Esta crítica llevó a José Manuel Albares, su homólogo en el Gobierno de España, a convocar al embajador italiano.Igualmente, Finlandia se sumó a la brecha abierta por Meloni y ha solicitado excluir a España del territorio Schengen: «España ha fracasado completamente en proteger la frontera exterior del área Schengen de la inmigración ilegal. Esto no puede continuar así. Todos los países de Europa deben apoyar la propuesta de Meloni. Aquellos países que no cumplan con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen», sentenció la ministra del Interior finesa, Mari Rantanen.Más suave fue el Gobierno francés, que activó en la noche del jueves una unidad fronteriza especial para para reforzar la supervisión de las personas que crucen en los próximos días la frontera en los Pirineos. «Ante la situación en el enclave de Ceuta, desde ayer (jueves) por la noche di la orden de reforzar inmediatamente los controles (…) y activé la Fuerza Fronteriza de Intervención para que esos controles sean minuciosos», afirmó este viernes por la mañana el titular de la cartera del Interior francés, Laurent Nuñez.Además, el Ejecutivo danés, de corte socialdemócrata, instó al Gobierno español a «fortalecer las fronteras». El ministro de Inmigración e Integración de Dinamarca, Morten Bodskov, ha enfatizado que «la cooperación Schengen es crucial para asegurar las fronteras de la UE». «Las fronteras de la UE no deben debilitarse. Al contrario, deben fortalecerse. En los últimos años, Dinamarca ha presionado mucho para que esto ocurra», sentencia.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información Casi 50.000 personas cruzaron el jueves la frontera que separa Marruecos del enclave español de Ceuta. Las impactantes imágenes de las infinitas colas humanas entrando en la ciudad han provocado la inmediata reacción de países extranjeros con los que España mantiene acuerdos de libre circulación, como es el espacio Schengen.Una de las primeras voces especialmente críticas con el Gobierno de Pedro Sánchez fue la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien considera la crisis de «amenaza real» para la seguridad europea. La líder de derecha radical sugirió suspender temporalmente el espacio Schengen con España para defender sus propias fronteras y la seguridad ciudadana. En la misma línea el ministro de Exteriores denunció que la regularización de inmigrantes llevada a cabo por el Ejecutivo español es «profundamente errónea». Esta crítica llevó a José Manuel Albares, su homólogo en el Gobierno de España, a convocar al embajador italiano.Igualmente, Finlandia se sumó a la brecha abierta por Meloni y ha solicitado excluir a España del territorio Schengen: «España ha fracasado completamente en proteger la frontera exterior del área Schengen de la inmigración ilegal. Esto no puede continuar así. Todos los países de Europa deben apoyar la propuesta de Meloni. Aquellos países que no cumplan con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen», sentenció la ministra del Interior finesa, Mari Rantanen.Más suave fue el Gobierno francés, que activó en la noche del jueves una unidad fronteriza especial para para reforzar la supervisión de las personas que crucen en los próximos días la frontera en los Pirineos. «Ante la situación en el enclave de Ceuta, desde ayer (jueves) por la noche di la orden de reforzar inmediatamente los controles (…) y activé la Fuerza Fronteriza de Intervención para que esos controles sean minuciosos», afirmó este viernes por la mañana el titular de la cartera del Interior francés, Laurent Nuñez.Además, el Ejecutivo danés, de corte socialdemócrata, instó al Gobierno español a «fortalecer las fronteras». El ministro de Inmigración e Integración de Dinamarca, Morten Bodskov, ha enfatizado que «la cooperación Schengen es crucial para asegurar las fronteras de la UE». «Las fronteras de la UE no deben debilitarse. Al contrario, deben fortalecerse. En los últimos años, Dinamarca ha presionado mucho para que esto ocurra», sentencia.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información Casi 50.000 personas cruzaron el jueves la frontera que separa Marruecos del enclave español de Ceuta. Las impactantes imágenes de las infinitas colas humanas entrando en la ciudad han provocado la inmediata reacción de países extranjeros con los que España mantiene acuerdos de libre circulación, como es el espacio Schengen.Una de las primeras voces especialmente críticas con el Gobierno de Pedro Sánchez fue la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien considera la crisis de «amenaza real» para la seguridad europea. La líder de derecha radical sugirió suspender temporalmente el espacio Schengen con España para defender sus propias fronteras y la seguridad ciudadana. En la misma línea el ministro de Exteriores denunció que la regularización de inmigrantes llevada a cabo por el Ejecutivo español es «profundamente errónea». Esta crítica llevó a José Manuel Albares, su homólogo en el Gobierno de España, a convocar al embajador italiano.Igualmente, Finlandia se sumó a la brecha abierta por Meloni y ha solicitado excluir a España del territorio Schengen: «España ha fracasado completamente en proteger la frontera exterior del área Schengen de la inmigración ilegal. Esto no puede continuar así. Todos los países de Europa deben apoyar la propuesta de Meloni. Aquellos países que no cumplan con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen», sentenció la ministra del Interior finesa, Mari Rantanen.Más suave fue el Gobierno francés, que activó en la noche del jueves una unidad fronteriza especial para para reforzar la supervisión de las personas que crucen en los próximos días la frontera en los Pirineos. «Ante la situación en el enclave de Ceuta, desde ayer (jueves) por la noche di la orden de reforzar inmediatamente los controles (…) y activé la Fuerza Fronteriza de Intervención para que esos controles sean minuciosos», afirmó este viernes por la mañana el titular de la cartera del Interior francés, Laurent Nuñez.Además, el Ejecutivo danés, de corte socialdemócrata, instó al Gobierno español a «fortalecer las fronteras». El ministro de Inmigración e Integración de Dinamarca, Morten Bodskov, ha enfatizado que «la cooperación Schengen es crucial para asegurar las fronteras de la UE». «Las fronteras de la UE no deben debilitarse. Al contrario, deben fortalecerse. En los últimos años, Dinamarca ha presionado mucho para que esto ocurra», sentencia.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información RSS de noticias de espana
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