María Elena Fernández Fernández-Vega, segunda Condesa de Latores, falleció el pasado 8 de mayo en Madrid, aunque la noticia de su muerte no trascendió hasta este lunes. Tenía 83 años. Nacida en Oviedo el 30 de octubre de 1942, pertenecía a una destacada familia asturiana profundamente vinculada a la vida pública y social española.Era la primogénita del matrimonio formado por Sabino Fernández Campo, militar y exjefe de la Casa de Su Majestad el Rey, figura clave de la Transición española y del papel de la Corona durante los acontecimientos del golpe de Estado 23 de febrero de 1981, y Elena Fernández-Vega Diego, hermana de los prestigiosos oftalmólogos asturianos Luis y Álvaro Fernández-Vega. El matrimonio se separó en 1974, y años después, en marzo de 1993, fallecía su madre Elena Fernández-Vega. Con el tiempo, Sabino Fernández Campo volvió a casarse, con María Teresa Álvarez en una ceremonia celebrada en octubre de 1997.María Elena Fernández Fernández-Vega tuvo otros nueve hermanos, de los cuales siete ya han fallecido, y vivió siempre alejada del foco público, pese al importante papel que su padre desempeñó en la historia reciente de la Monarquía. En 1964 se casó con Sebastián de la Rica Castedo y juntos formaron una familia amplia y unida: cuatro hijos –Elena, Santiago, Pablo y Marta–, ocho nietos y tres bisnietos. En 2010 asumió el título de Condesa de Latores que el Rey Juan Carlos le había concedido a su padre en 1992 «para premiar los méritos acumulados al frente de la Casa del Rey», según recogió el BOE al anunciar el título. Sabino Fernández Campo estuvo vinculado al Palacio de la Zarzuela desde 1977, primero como Secretario General, después como Jefe de la Casa de Su Majestad y, después de dejar el cargo, se mantuvo como consejero privado vitalicio de Don Juan Carlos.Grande de EspañaEl Condado de Latores lleva añadido el reconocimiento de Grande de España y existía la posibilidad de que pasase en herencia a su descendencia, siempre previa aprobación del Rey. Tras la muerte de Sabino Fernández Campo el 26 de octubre de 2009 en Madrid a los 91 años, su hija mayor solicitó la sucesión del título, que le fue concedida oficialmente en 2010. Ahora podrá hacer lo propio su primogénita, Elena de la Rica Fernández.María Elena Fernández Fernández-Vega, aunque vivió la mayor parte de su vida en Madrid, nunca olvidó sus raíces asturianas, tierra a la que se sentía muy unida y a la que siempre volvía para celebraciones familiares y con amigos. De hecho, en 2014 celebró sus bodas de oro con Sebastián de la Rica en la finca familiar que los Fernández-Vega tienen en la localidad de Ceceda, en Nava, llamada Campuloto. María Elena Fernández Fernández-Vega, segunda Condesa de Latores, falleció el pasado 8 de mayo en Madrid, aunque la noticia de su muerte no trascendió hasta este lunes. Tenía 83 años. Nacida en Oviedo el 30 de octubre de 1942, pertenecía a una destacada familia asturiana profundamente vinculada a la vida pública y social española.Era la primogénita del matrimonio formado por Sabino Fernández Campo, militar y exjefe de la Casa de Su Majestad el Rey, figura clave de la Transición española y del papel de la Corona durante los acontecimientos del golpe de Estado 23 de febrero de 1981, y Elena Fernández-Vega Diego, hermana de los prestigiosos oftalmólogos asturianos Luis y Álvaro Fernández-Vega. El matrimonio se separó en 1974, y años después, en marzo de 1993, fallecía su madre Elena Fernández-Vega. Con el tiempo, Sabino Fernández Campo volvió a casarse, con María Teresa Álvarez en una ceremonia celebrada en octubre de 1997.María Elena Fernández Fernández-Vega tuvo otros nueve hermanos, de los cuales siete ya han fallecido, y vivió siempre alejada del foco público, pese al importante papel que su padre desempeñó en la historia reciente de la Monarquía. En 1964 se casó con Sebastián de la Rica Castedo y juntos formaron una familia amplia y unida: cuatro hijos –Elena, Santiago, Pablo y Marta–, ocho nietos y tres bisnietos. En 2010 asumió el título de Condesa de Latores que el Rey Juan Carlos le había concedido a su padre en 1992 «para premiar los méritos acumulados al frente de la Casa del Rey», según recogió el BOE al anunciar el título. Sabino Fernández Campo estuvo vinculado al Palacio de la Zarzuela desde 1977, primero como Secretario General, después como Jefe de la Casa de Su Majestad y, después de dejar el cargo, se mantuvo como consejero privado vitalicio de Don Juan Carlos.Grande de EspañaEl Condado de Latores lleva añadido el reconocimiento de Grande de España y existía la posibilidad de que pasase en herencia a su descendencia, siempre previa aprobación del Rey. Tras la muerte de Sabino Fernández Campo el 26 de octubre de 2009 en Madrid a los 91 años, su hija mayor solicitó la sucesión del título, que le fue concedida oficialmente en 2010. Ahora podrá hacer lo propio su primogénita, Elena de la Rica Fernández.María Elena Fernández Fernández-Vega, aunque vivió la mayor parte de su vida en Madrid, nunca olvidó sus raíces asturianas, tierra a la que se sentía muy unida y a la que siempre volvía para celebraciones familiares y con amigos. De hecho, en 2014 celebró sus bodas de oro con Sebastián de la Rica en la finca familiar que los Fernández-Vega tienen en la localidad de Ceceda, en Nava, llamada Campuloto. María Elena Fernández Fernández-Vega, segunda Condesa de Latores, falleció el pasado 8 de mayo en Madrid, aunque la noticia de su muerte no trascendió hasta este lunes. Tenía 83 años. Nacida en Oviedo el 30 de octubre de 1942, pertenecía a una destacada familia asturiana profundamente vinculada a la vida pública y social española.Era la primogénita del matrimonio formado por Sabino Fernández Campo, militar y exjefe de la Casa de Su Majestad el Rey, figura clave de la Transición española y del papel de la Corona durante los acontecimientos del golpe de Estado 23 de febrero de 1981, y Elena Fernández-Vega Diego, hermana de los prestigiosos oftalmólogos asturianos Luis y Álvaro Fernández-Vega. El matrimonio se separó en 1974, y años después, en marzo de 1993, fallecía su madre Elena Fernández-Vega. Con el tiempo, Sabino Fernández Campo volvió a casarse, con María Teresa Álvarez en una ceremonia celebrada en octubre de 1997.María Elena Fernández Fernández-Vega tuvo otros nueve hermanos, de los cuales siete ya han fallecido, y vivió siempre alejada del foco público, pese al importante papel que su padre desempeñó en la historia reciente de la Monarquía. En 1964 se casó con Sebastián de la Rica Castedo y juntos formaron una familia amplia y unida: cuatro hijos –Elena, Santiago, Pablo y Marta–, ocho nietos y tres bisnietos. En 2010 asumió el título de Condesa de Latores que el Rey Juan Carlos le había concedido a su padre en 1992 «para premiar los méritos acumulados al frente de la Casa del Rey», según recogió el BOE al anunciar el título. Sabino Fernández Campo estuvo vinculado al Palacio de la Zarzuela desde 1977, primero como Secretario General, después como Jefe de la Casa de Su Majestad y, después de dejar el cargo, se mantuvo como consejero privado vitalicio de Don Juan Carlos.Grande de EspañaEl Condado de Latores lleva añadido el reconocimiento de Grande de España y existía la posibilidad de que pasase en herencia a su descendencia, siempre previa aprobación del Rey. Tras la muerte de Sabino Fernández Campo el 26 de octubre de 2009 en Madrid a los 91 años, su hija mayor solicitó la sucesión del título, que le fue concedida oficialmente en 2010. Ahora podrá hacer lo propio su primogénita, Elena de la Rica Fernández.María Elena Fernández Fernández-Vega, aunque vivió la mayor parte de su vida en Madrid, nunca olvidó sus raíces asturianas, tierra a la que se sentía muy unida y a la que siempre volvía para celebraciones familiares y con amigos. De hecho, en 2014 celebró sus bodas de oro con Sebastián de la Rica en la finca familiar que los Fernández-Vega tienen en la localidad de Ceceda, en Nava, llamada Campuloto. RSS de noticias de espana
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